viernes, 26 de abril de 2013

RAFAEL SANZIO - EL CONOCIMIENTO DE LAS CAUSAS

LA ESCUELA DE ATENAS de Rafael Sanzio 
Stanza della Segnatura del Vaticano en Roma
(Del Cuaderno Recuperado)


INTRODUCCIÓN

Tras asumir el cargo, el Papa Julio II expresó su deseo de no utilizar los aposentos de su predecesor, Pío III, y eligió otras habitaciones de la planta superior, construidas a mediados del siglo XV y decoradas por artistas ilustres como Piero della Francesca. Julio II, sin embargo, quiso redecorarlas y convocó a un grupo heterogéneo de artistas para trabajar en ellas, a quienes se sumó Rafael Sanzio en los últimos meses de 1508, a quien el Papa confió la decoración completa de los aposentos, destruyendo todo lo realizado anteriormente. Vasari informa que Rafael lamentó mucho tener que destruir las partes pintadas por Piero della Francesca, pero no tenemos constancia del tema que trataran.

La decoración de la Stanza della Segnatura Vaticana es, por tanto, la primera gran obra que  Rafael realiza en Roma por encargo del Papa. El deseo de satisfacer no solo el gusto artístico del pontífice sino sus inquietudes religiosas y filosóficas hacen que el artista desarrolle en esta Sala un conjunto iconográfico que representa la evolución del conocimiento a lo largo de la historia visto desde la perspectiva renacentista y a través de su estética.

El presente trabajo pretende esbozar una primera visión de conjunto de la Sala poniendo de relieve la importante significación que la visión unitaria aporta a la comprensión de esta obra maestra, a menudo analizada y estudiada de forma parcial perdiendo gran parte de la información que atesora. Como dice Gombrich, no es posible fragmentar la Estancia sin destruir por completo su significación simbólica y artística.


LOS FRESCOS DE LA SALA

Este conjunto de frescos pintados entre 1508 y 1511 por Rafael (a los 26 años) se encuentran en la sala conocida como "Stanza della Segnatura" o Estancia de la Firma o del Sello, así llamada porque en ella se reunía el alto tribunal de la Santa Sede, la "Segnatura Gratiae et Iustitiae". No es una sala muy amplia y está llena de puertas y ventanas, a pesar de ello Rafael sabe encajar en ese espacio un conjunto iconográfico que reviste toda la sala desde el suelo hasta la bóveda, obedeciendo a un plan iconográfico asesorado por humanistas y teólogos relacionados con la corte papal; entre los religiosos, suelen citarse los Cardenales Alidosi, Bibiena y Trivulzio, entre los hombres de letras, principalmente Pietro Bembo y Baldasare Castiglione.

La sala es cuadrada con ventanas en el centro de dos de sus lados, mientras que los otros dos, a pesar de tener sendas puertas, tienen un amplio lienzo de pared a propósito para su decoración. Y es precisamente en estas dos paredes donde Rafael pintó los dos frescos principales: en una el titulado CAVSARUM COGNITIO, conocido como “ESCUELA DE ATENAS”, título posterior a la época de ejecución que no refleja las intenciones del encargo ni de la obra, que fue propuesto ya en el siglo XVIII por algunos eruditos protestantes ; mientras en la pared de enfrente pinta el fresco de LA EXALTACIÓN DE LA EUCARISTÍA que también es conocido con el título impropio de "LA DISPUTA DEL SACRAMENTO". 

El sentido del conjunto temático es la capacidad del alma para conocer la verdad a través de la ciencia y la filosofía, solo legible en relación la pared opuesta, donde se exaltan la fe y la teología, confrontando la complejidad de la relación entre la cultura clásica y la cristiana, fundamental en el desarrollo de la cultura occidental y su visión a principios del siglo XVI.

Así pues, los frescos no pueden ser contemplados de forma aislada ya que de ese modo, pese a su indudable interés singular, se perdería buena parte del mensaje que transmite el conjunto. Las pinturas, por tanto, tienen un orden previamente establecido que se comprende mejor si se va recorriendo  toda la estancia de arriba abajo, de las bóvedas a las paredes. No conseguiremos entender el mensaje si no miramos hacia arriba para buscar la correspondencia de los objetos de abajo. Si procedemos de este modo las claves las paredes podrán interpretarse como una ampliación de las ideas alegóricas del techo abovedado. Tampoco hay que olvidar el aspecto horizontal, como hemos comentado, por el modo que tiene el pintor de confrontar las imágenes de unas paredes en relación con las que le rodean.

LA BÓVEDA

Decoración del techo y esquema

Si comenzamos mirando la bóveda, vemos en la clave el escudo papal en torno al cual se encuentra la representación alegórica de cuatro disciplinas: Teología, Filosofía, Justicia y Poesía. Se dice que el  techo de esta sala ya había sido empezado por el Sodoma a quien se atribuye el sistema de división del techo y la pintura del panel octogonal central.
Escudo papal en la bóveda

Para entender la relación que existe entre las alegorías podemos partir de los mensajes que portan en sus respectivos carteles los ángeles y amorcillos que acompañan a cada uno de los personajes femeninos que las representan. El tema, vinculado al ordenamiento ideal de la cultura humanística, divide la bóveda en cuatro partes: teología, filosofía, justicia y poesía, a cada una de las cuales está dedicada el muro inferior que le corresponde. 

La Teología

La imagen de la Teología lleva un libro en la mano izquierda y con la derecha señala hacia abajo. A ambos lados dos angelitos muestran el mensaje: Divinarum rerum notitia: el conocimiento de las cosas divinas.
Teología. Divinarum rerum notitia

Para definir la teología Rafael utiliza parte de una frase de Ulpiano (1 reg., D.1.1.10.2) que había definido la jurisprudencia como el conocimiento de las cosas divinas y humanas aunque  el pintor la circunscribe la definición exclusivamente al ámbito de lo divino.

La Filosofía

La representación de la Filosofía es una mujer que sostiene dos libros que llevan por título: Moralis y Naturalis y los angelotes muestran en sus cartelas el mensaje Cavsarum cognitio: el Conocimiento de las causas.

Filosofía. "Cavsarum cognitio"

La Justicia

Con una espada en su mano derecha y en su izquierda, una balanza la Justicia coronada muestra el mensaje Ius suum unicuique tribuit: Justicia es dar a cada uno lo suyo.

Justicia. Ius suum unicuique tribuit

La imagen de la justicia responde al modelo griego tal como es descrita por Hesiodo, con la figura de la diosa Diké hija de Zeus y de Themis, que representaba y administraba la justicia, sosteniendo la espada en su mano derecha y en la izquierda una balanza con los dos platos, pero sin el fiel en medio; y se mantenía con los ojos abiertos. Frente a ésta, la imagen romana del derecho tenía los ojos vendados.


La Poesía

Coronada de laurel y portando un libro en una mano y una lira en la otra, la mujer que representa la Poesía aparece con dos ángeles a los lados cuyas cartelas muestran las palabras Numine aflatur: Inspiración divina.

Poesía. Numine aflatur

En los ángulos entre la Teología y la Justicia está representado el Pecado Original o la Caída del Hombre, con la escena de Adán y Eva en el Paraíso

Adán y Eva

Entre la Justicia y la Filosofía se encuentra la escena del Juicio de Salomón

Juicio de Salomón

Entre la Filosofía y la Poesía, una alegoría de la creación, en la que vemos una mujer que observa la esfera celeste en la que están dibujadas las constelaciones de la noche del 26 de noviembre de 1503, día de la coronación del papa.
Alegoría de la creación

Entre la Poesía y la Teología, la escena de Marsias castigado por Apolo a ser desollado vivo por haberse atrevido a competir con él en talento musical.
Marsias y Apolo


LOS FRESCOS PRINCIPALES DE LA SALA

Volviendo al conjunto de la Sala, observamos como las cuatro figuras de los medallones que hemos visto, se relacionan ante todo con los frescos situados respectivamente debajo de ellos. Son como el título que explica o domina la escena inferior.

La Justicia

Bajo el tondo de la Justicia, que como sabemos es una de las cuatro virtudes cardinales, la pared aparece dividida en dos niveles: en el nivel superior, en el luneto que forma el arco de la pared, se encuentran sus tres virtudes compañeras: Prudencia, Fortaleza y Templanza.

La Justicia
En el nivel inferior, separadas por una gran ventana que ocupa gran parte del lienzo de pared, podemos ver dos escenas relativas a la Justicia: En el lado de la izquierda del muro se representa al jurista bizantino Triboniano, de rodillas, que entrega al emperador Justiniano el Digesto o Pandectas, una de las principales obras que componen el Corpus Iuris Civilis, la principal recopilación del Derecho Civil Romano promovida por ese emperador. En la derecha se sienta el Papa Gregorio IX, que bendice con una mano y con la otra recibe el libro de las Decretales que integran el Corpus Iuris Canonici. o leyes canónicas, de manos del eximio maestro de derecho canónico Raimundo de Peñafort, de rodillas con hábito rojo de abogado. La imagen del Papa es el retrato de Julio II a cuyos lados están retratados los cardenales Giovanni de Medici, (que fue después de León X), Antonio del Monte, y Alessandro Farnese, (que también sería Papa con el nombre de Pablo III).

El Parnaso

Bajo el tondo de la  Poesía se encuentra la escena del Parnaso en el que se muestra el mitológico Monte, la montaña sagrada donde reside el dios Apolo y las musas de la mitología griega. En el centro mana la fuente Castalia, que estaba consagrada a las musas cuyas aguas inspiraban espíritu poético a quienes las bebían y por encima de ella Apolo toca un instrumento de cuerda, probablemente una viola de brazo. Parece que en homenaje al papa Julio II, que era intérprete de ese instrumento. A su alrededor, las nueve musas, repartidas a ambos lados de Apolo. Al lado izquierdo, cuatro: Melpómene, Terpsícore, Polimnia y Calíope, mientras al lado derecho están representadas  Euterpe, Clío, Talía, Urania y Erato.

El Parnaso

Rafael representa a ambos lados y en la parte inferior del fresco a nueve poetas de la Antigüedad y otros nueve contemporáneos. Estos literatos conversan entre sí sin atender al concierto ofrecido por Apolo. Entre los poetas contemporáneos, algunos se reconocen claramente, como Dante, Petrarca, Ariosto o Sannazaro; entre los clásicos, Homero, Virgilio y la poeta Safo que muestra su nombre en un pequeño cartel.

La Disputa del Sacramento

Bajo el tondo de la Teología se encuentra el fresco de La Disputa del Sacramento. Éste fue el primer fresco realizado por Rafael en la decoración de la Sala. Como hemos señalado, el título no se corresponde exactamente con el tema de la obra, fue Giorgio Vasari quien le dio este nombre, un poco impropiamente ya que parece aludir a un conflicto teológico, cuando no existe discusión alguna sino más bien se representa el Triunfo de la Eucaristía para simbolizar la Teología

La Disputa del Sacramento

El fresco pretende por tanto representar la Verdad teológica simbolizada por la Eucaristía que Jesucristo lega a sus discípulos para que sea realizada en su memoria. Esta realidad teológica compleja basada en el misterio de la transustanciación es la que Rafael pretende representar en este fresco que tiene una estructura muy ordenada y simétrica  tomando como centro la sagrada forma colocada sobre el altar como centro hacia el que convergen todas las líneas de la obra.

La composición se organiza en dos niveles: el celestial y el terrenal. En la parte superior  se representa la Iglesia triunfante, presidida por la Trinidad y las imágenes de la Virgen y San Juan Bautista a ambos lados de Cristo; en un nivel ligeramente inferior aparecen santos, apóstoles y evangelistas. En el plano terrestre se encuentra la Iglesia militante en la que podemos ver a teólogos, doctores, papas, filántropos y literatos. Entre ellos han sido identificados algunos personajes como Bramante, en primera línea apoyado en la balaustrada, Francesco Maria della Rovere -el joven que a su lado se dirige al espectador-, San Gregorio Magno con el rostro de Julio II, San Jerónimo, San Ambrosio, San Agustín, San Buenaventura, el poeta Dante -coronado con hojas de laurel- o Savonarola, semioculto al fondo con un capuchón negro.

La Escuela de Atenas

Bajo el tondo de la Filosofía ocupando el muro oeste de la Stanza se encuentra el fresco propiamente denominado Causarum Cognitio (El conocimiento de las causas) al que conocemos por su tardía denominación como La  Escuela de Atenas. Frente a la Verdad Teológica -el Triunfo de la Eucaristía- Rafael sitúa justo la Verdad filosófica que personifica el conocimiento.

El Conocimiento de las causas "La Escuela de Atenas"

Enmarcado en una grandiosa arquitectura renacentista en perfecta perspectiva, inspirada en el proyecto de Bramante para la innovación de la basílica paleocristiana de San Pedro, se presentan cincuenta y ocho figuras, las más famosas de la filosofía y las matemáticas de la antigüedad. En el centro de la composición los dos personajes principales: Platón que representa la Filosofía natural que lleva en su mano el Timeo, el diálogo que trata de la creación y la naturaleza del universo, y a su lado Aristóteles, representando la Filosofía moral, que lleva en su mano izquierda su Ética. De modo que estas dos obras filosóficas nos deben permitir llegar al "conocimiento de las causas" de todo lo real y lo moral que han de ser vistas como complementarias.
Detalle de los libros de Platón, el Timeo y de Aristóteles, la Ética

Si se observa la pintura en su conjunto vemos que se distinguen diferentes grupos de filósofos en distintos planos que se ordenan tanto por la perspectiva como por la escalera, estando el centro del plano más alto y alejado ocupado por Platón y Aristóteles, a cuyos lados los filósofos se ubican de manera simétrica dejando el espacio central casi vacío para contemplar mejor a los protagonistas. Todo ello logra una armonía sobre todo gracias a la perspectiva, que es la otra protagonista de la obra y nos conduce la mirada hacia el infinito, justo en el centro del cielo de la composición.

LOS PERSONAJES DE LA ESCUELA

Rafael intenta plasmar la línea de pensamiento y doctrina de cada personaje a través del gesto y la compostura en gestos sencillos y elocuentes. Esta es una de las características de su arte; a esto probablemente se refería Vasari cuando escribió que Sanzio «era tan hábil y diestro en la composición de historias que rivalizaba con la eficacia de la palabra escrita». Hagamos un recorrido por los personajes. 

Platón y Aristóteles

Como se ha comentado son las dos figuras centrales que aparecen majestuosas, serenas, como si ya hubiesen llegado a establecer las únicas verdades posibles. Todos los demás parecen estar ocupados en una interminable búsqueda. Se recortan sobre un fondo celeste  e iluminados por un foco de luz que les resalta frente a los demás. Platón levanta su mano derecha con su dedo índice señalando hacia algún lugar del cielo en el que se encuentran la Ideas. De este modo parece representar el idealismo filosófico. Aristóteles, por el contrario, vuelve la palma de la mano derecha hacia el suelo, intentando de nuevo recoger con un gesto la complejidad del sistema aristotélico.


De este modo los dos filósofos representan dos sistemas filosóficos diferentes y contrapuestos, y dos disciplinas de la filosofía, la natural y la moral, que son entre sí complementarias.


Personajes al lado de PLATÓN

Sócrates

El filósofo Sócrates vestido de verde  conversa con un grupo entre los que se encuentran Alcibíades (o Alejandro Magno), con casco y Jenofonte, con un extraño gorro.
Grupo de Sócrates

Epicuro

Con cara de felicidad y coronado de hiedra, apoyado en una pilastra, en la que podemos ver un niño y un anciano alegóricos del principio y fin de la vida. 
Epicuro

Pitágoras

El grupo de Pitágoras también se encuentra situado a la izquierda en primer plano, escribiendo sobre un libro y rodeado de discípulos, uno de ellos, un Joven sostiene una pizarra con la "tetractys" pitagórica, el número perfecto, que resulta de la  suma de los cuatro primeros números: 1 + 2 + 3 + 4 = 10. Detrás de él se encuentra Averroes con turbante blanco, con la mano en el pecho. A su espalda y mirando al espectador se encuentra el jovencísimo Federico Gonzaga.

Grupo de Pitágoras

Parménides

Delante  de Pitágoras se encuentra Parménides, el filósofo de Elea, de pie mostrando un escrito y entre ambos filósofos podemos ver a Francesco María de la Rovere, sobrino del papa, con manto blanco. Se dice que esta imagen representaba a Hipatia de Alejandría pero el Papa no estuvo de acuerdo en que hubiera mujeres en el fresco, por lo que  Rafael adaptó la figura a la del sobrino del Papa.

Diógenes

En medio, tirado en las escaleras se encuentra Diógenes el cínico, con su escudilla.

Diógenes


Personajes al lado de ARISTÓTELES

Homero

Ciego, con bastón, vestido de verde, Homero entra por la parte derecha de la escena.
Homero

Estrabón y Ptolomeo

Son los personajes que portan sendos globos, Estrabón lleva la esfera celeste y Ptolomeo, de espaldas, la terrestre. Forman grupo con otros dos personajes a la derecha que son Protógenes y Apelles, pintores rivales de la Antigua Grecia.
              Astrónomos y pintores   
                   
Euclides

En primera línea a la derecha, Euclides enseña geometría con un compás y una pizarra y en torno a él se reúne un grupo de seguidores que le escucha atentamente.

Grupo de Euclides


PERSONAJES COETÁNEOS RETRATADOS

Era tal la identificación de los personajes del renacimiento con los clásicos, que Rafael quiso inmortalizar los rostros de sus coetáneos más emblemáticos en personajes clásicos de similares características. De esta manera logra Rafael unir la representación de  la actividad de los filósofos a lo largo de la historia con la de los grandes artistas del Renacimiento. Algunos personajes se reconocen por el gesto otros por la compañía; seguramente por esta razón  Rafael pintó separados de los demás a Parménides, Heráclito o Diógenes "el cínico" ya que, bien por su filosofía o por su carácter, eran individuos inclinados a la soledad.  

Pero Rafael aprovecha para representar a los filósofos con la imagen algunos de sus contemporáneos, de entre los que podemos citar como principales:

Platón representado con el rostro de Leonardo da Vinci o de su padre, según sigamos la teoría de quien cree que el retrato dibujado que se conoce del maestro sea de sí mismo o de su padre.
 Imágenes de Platón: a la izq. en el Cartón preparatorio; al centro, en el fresco. ambos de Rafael. 
A la dcha. Leonardo da Vinci. Autorretrato o Retrato de su padre.

Aristóteles, muestra el rostro de un amigo de Rafael, probablemente Bastiano da Sangallo, también pintor, a quien sus contemporáneos apodaban El Aristóteles
Aristóteles. Imagen del Cartón y del fresco

Heráclito,  sentado pensativo en primer término, tiene la imagen de Miguel Ángel.
(La imagen de Heráclito no aparece en el cartón preparatorio)

Epicuro,  coronado de laurel, cuyo rostro corresponde al del Cardenal Inghirami.
Epicuro en el cartón y en el fresco

Estrabón,  está representado por su amigo y mentor  Baldasare Castiglione.
Estrabón en el cartón preparatorio y en el fresco

Euclides, agachado, a la derecha, tiene el aspecto de Bramante 
mostrando su característica calva, protector de Rafael. Las letras que se ven en la cenefa que le rodea el cuello RVSM (Rafael Vrbinas Sua Manu) parecen ser la firma del pintor.
Euclides en el cartón y en el fresco. 

Protógenes, está representado en el extremo de la derecha por el pintor Antonio Bazzi, el Sodoma junto al pintor Apelles que está representado por el propio Rafael, único personaje que mira al espectador.
Apelles y Protógenes

De entre todas estas identificaciones merece un comentario por su singularidad la presencia de Miguel Ángel en representación de Heráclito que es el personaje más cercano al espectador, que se muestra escribiendo en un papel sobre un bloque de piedra. Sabemos que fue incorporado al final del proceso, ya que no aparece en los cartones preparatorios. 

El cartón preparatorio

La Biblioteca Ambrosiana de Milán conserva en su pinacoteca el cartón preparatorio de la Escuela de Atenas realizado por Rafael a tamaño natural, y es el cartón renacentista de mayor tamaño que ha llegado hasta nosotros (2,85 x 8.04 m.). En él no aparecen algunas de las figuras incorporadas a la obra durante su ejecución como los pintores Apelles y Protógenes, situados en el extremo derecho del fresco y la figura de Heráclito en primer término al centro de la obra.

Cartón preparatorio de la Pinacoteca Ambrosiana

Es conocida la anécdota de que mientras Rafael pintaba los Frescos de las Estancias Vaticanas, Miguel Ángel se ocupaba de la Capilla Sixtina y era muy celoso de su obra y no consentía que nadie pudiera atisbar nada de lo que estaba haciendo. No obstante Rafael, gracias a su amistad con Bramante, natural como él de Urbino, que era el encargado de las obras de la basílica de San Pedro, consigue echar un vistazo a la Sixtina aprovechando una ausencia del Maestro.

A pesar de la rivalidad que existía entre ambos pintores, Rafael reconoce y admira la genialidad de Miguel Ángel, por lo que quiso rendirle homenaje. Para ello utilizó los rasgos de Buonarroti para representar al filósofo Heráclito añadiéndolo de un modo un tanto forzado, en primera línea, retratándolo “a su propia manera” pensativo, solitario y como ausente de lo que le rodea, tal como dicen que era el carácter del retratado: huraño y con pocos amigos.

No fue la última vez que Rafael mostró su admiración por Miguel Ángel utilizando su imagen  o sus diseños, cosa que al Maestro le daba el argumento para afirmar maliciosamente que Rafael en el imitar era maravilloso. (Ascanio Condivi, Vida de Miguel Ángel Buonarroti)

martes, 19 de marzo de 2013

AMILCAR Y ASDRUBAL ANGUISSOLA DE CREMONA

La imagen del joven Anguissola 
Asdrúbal Anguissola detalle del Retrato familiar de Nivå

Este niño, de unos ocho años, vestido de rojo carmesí es Asdrubal, el hijo de Amilcare Anguissola  casado en segundas nupcias con Bianca Ponzoni. Ocupa el el sexto lugar de siete, después de cinco hijas y una última posterior a él. Los nacimientos se producen en un periodo de tiempo dilatado, desde el nacimiento de la mayor, Sofonisba, probablemente en 1532, el del propio Asdrúbal en 1551, cuando su padre tiene 57 años y en fecha indeterminada pero no muy posterior, el de la última hija, Anna Maria.

Siguiendo la tradición familiar, al igual que su padre -Amilcare- y su abuelo -Annibale-, e incluso que su hermana mayor -Sofonisba-, Asdrúbal es bautizado con un nombre cartaginés. La elección de los nombres familiares no solo pone de manifiesto un elevado nivel cultural sino una posición, podríamos decir política, frente a los intentos centralizadores de Roma, en un claro homenaje a los liberadores de la Gallia Cisalpina (actual Padania) de la dependencia de Roma en los lejanos tiempos de la República. Tres de las hermanas tienen nombres provenientes del mundo clásico: Elena, Europa y Minerva, e cambio Lucía lleva el nombre de la abuela materna y Ana María no tiene una significación cultural o una relación familiar concreta.

La imagen del joven Asdrubal forma parte del "Retrato de Familia", pintado por Sofonisba Anguissola poco antes de su venida a España entre 1558 y 1559.
Retrato de familia, Amilcare, Minerva y Asdrubale Anguissola. Nivaagaards Malerisamling, Nivå

En él podemos ver al propio padre, Amilcare Anguissola, que rodea a su hijo con ternura, en actitud orgullosa y protectora, mientras el niño muestra su confianza y admiración con la mano suavemente apoyada en la de su padre y la otra en su pequeña espada, teniendo a sus pies un simpático perrillo. Tan atento está el padre hacia el hijo que parece no darse cuenta de que al otro lado se encuentra una de sus hijas que sujeta con una mano un ramito de flores y con la otra se levanta un poco la sobrefalda del vestido mostrando una parte inacabada. 

La hermana, que mira al niño como si habitualmente se ocupara de él, no es mucho mayor, representa unos doce o trece años; suele decirse que es Minerva, por la descripción que hace Vasari en 1566 cuando visita la casa de los Anguissola en Cremona:


    "...si vede il signor Amilcare, suo padre, che ha da un lato una figliuola di lui 
chiamata Minerva..., e dall'altro Asdrubale figliuolo del medesimo..."
(Se ve al Sr. Amilcar que tiene a un lado una hija llamada Minerva y al otro a su hijo Asdrubal)

Pero comparando la imagen de esta hija con un retrato de Minerva pintado por Sofonisba, aproximadamente en la misma época, tiendo a pensar que podría tratarse de alguna otra hermana, Lucía o Europa.


Comparación con el retrato de Minerva

Realmente en el Retrato de Familia tenemos una de las pocas imágenes de Asdrúbal cuya identificación queda fuera de toda duda, pero es seguro que Sofonisba Anguissola retrató en otras ocasiones a este hermano tan esperado, cuya llegada vino seguramente a culminar el deseo de su padre de un heredero varón para mantener el apellido familiar.

El dibujo de Capodimonte

Otra imagen de Asdrubal, también segura, la imagen más antigua que conocemos de él, la vemos en un dibujo que se conserva en el Museo de Capodimonte, en Nápoles. 

Asdrubal mordido por un cangrejo. det. 1553. Museo de Capodimonte

El dibujo, que muestra a un niño que llora porque le ha mordido un cangrejo junto a su hermana que le mira sorprendida, estuvo en poder de Miguel Ángel quien probablemente se lo regaló a su discípulo favorito, Tommaso Cavalieri, quien a su vez se lo ofrece al duque Cosme de Medicis como un preciado regalo

La intervención de Miguel Ángel en el proceso de realización de este dibujo que, por lo que sabemos, la pintora realiza a petición del maestro, nos ha llegado a través de la carta que en 1562 Tommaso Cavalieri escribe a Cosme de Médicis a la que acompaña un dibujo de Miguel Ángel junto con el de Sofonisba Anguissola, contándole como llegó éste último a manos del maestro:


Excmo.Sr.Duque.
"…Teniendo yo un dibujo de mano de una noble cremonesa llamada Sofonisba "Angosciosa", hoy dama de la reina de España, se lo envío junto con éste [se refiere a uno de Miguel Ángel] y creo que podrá estar a la altura de muchos, porque no es solamente bello sino que es además una invención y habiendo visto el divino Miguel Ángel un dibujo de ella con una joven que reía le dijo que le gustaría ver como dibujaba un niño llorando que era mucho más difícil y ella le envió éste que es un retrato de su hermano al que hacen llorar para dibujarle."

El dibujo debió ser realizado en 1553 a juzgar por la edad que representa el niño, de alrededor de dos años. A pesar de su sencillez, este dibujo ha sido siempre muy valorado aunque el paso del tiempo lo ha ido deteriorando por su prolongada exposición a la luz. En las imágenes siguientes podemos ver los dos dibujos de Sofonisba mencionados por Cavalieri: el de la joven que reía  y el del niño que llora.
Primer dibujo de la joven que ríe (Uffizi, Florencia)  y segundo dibujo del niño que llora  (Museo Capodimonte, Nápoles)

El retrato del Hermitage

La siguiente imagen en el tiempo que tenemos de Asdrubal, ya no se apoya en bases tan firmes pues procede de un cuadro atribuido a la pintora en el que cabe suponer que el personaje representado es Asdrúbal. Se trata de la imagen de un niño de unos tres años que se encuentra junto a su aya en una obra del Museo del Hermitage.
Retrato de niño  con Aya  (Hermitage Museum)

La atribución que figura en el catálogo del Museo es al pintor Moreto de Brescia, pero ya en 1962 Irene Kuhnel Kunze consideró que se trataba de una obra de la pintora cremonesa y como tal fue presentada en la Exposición Sofonisba y sus hermanas en Viena, en 1995.

Esta atribución es compartida por la experta Maria Kusche quien no duda de la autoría de la Anguissola, además señala el parecido del niño con Asdrubal Anguissola y hace notar la coincidencia del gesto del aya de ofrecer al niño unas cerezas con el de la virgen de la Sagrada Familia que la pintora cremonesa realiza en 1559 y que se encuentra en la Academia Carrara en Bérgamo.

Sagrada Familia de Bérgamo

Hay además otro detalle que podría avalar la identidad del niño retratado como Asdrúbal y es el relieve que aparece en la basa de las columnas que se encuentran detrás del niño que bien pudiera ser una  referencia explícita a un guerrero cartaginés que, como hemos comentado, guarda relación con el nombre del niño y con la tradición de la familia Anguissola.




El retrato del Museo Civico de Cremona

La observación de las características físicas del niño y en especial la forma de nacimiento del pelo, nos llevan  a otra imagen que con el título "Retrato de fanciullo" se encuentra expuesta en el Museo Civico Ala Ponzone de Cremona, atribuida en este caso al círculo de Sofonisba Anguissola, que representa un muchacho algo mayor que el anterior pero con grandes similitudes. Por la edad que representa estaríamos hablando de una obra, también temprana, de 1555-1556.
                         
Retrato de fanciullo. Museo Civico - Cremona                       Detalle niño con aya

Anastasia Gilardi que comenta este retrato en el Catálogo de la Exposición Sofonisba Anguissola e le sue sorelle de 1994 en Cremona, dice que algunos estudiosos también reconocen en este muchacho los rasgos del Retrato de Familia de Niva.

También Flavio Caroli, uno de los principales estudiosos de la pintora, considera que hay un claro aire de familia entre este niño y el del Retrato Familiar con el que abríamos este artículo, por lo que piensa que, efectivamente puede tratarse de Asdrúbal. Lo que Caroli pone en duda es que se trate de una obra de Sofonisba y propone como alternativa a otra de las hermanas, la joven Europa, aunque en la fecha probable del retrato sería muy joven, de unos diez o doce años, por lo que parece demasiada precocidad. En todo caso la pintura no presenta buenas condiciones, ya que además de ciertas abrasiones  son visibles numerosos retoques, lo que hace difícil la realización de un análisis más preciso.

Una última imagen para cerrar esta galería de retratos es la que se dice que representa a un Asdrubal maduro, acompañado por un personaje femenino que puede ser su hermana Ana María, pero que también podría ser su mujer, Margherita Mariani. El cuadro, de Sofonisba Anguissola, se encuentra en la Galería Doria Pamphilj de Roma y lleva por título, "Una pareja".


Sofonisba Anguissola. Una pareja. Galería Doria Pamphilj de Roma

La Familia Anguissola y la educación en la Cremona de la segunda mitad del XVI

De la información que nos ha llegado sabemos que Amilcare Anguissola nació en 1494; era hijo natural de Annibal Anguissola, comerciante cremonés que recibió su título de nobleza en 1499, y de Blanca Crivelli. Su padre se había casado con Elena Filisagradis pero no tuvo hijos, hecho que le llevo a reconocer en 1511, los habidos fuera del matrimonio, el propio Amilcare y su hermana Elena. 

A falta de nacimiento noble, Amilcare debió estar deseoso de probar a su familia que era digno del apellido que se le había otorgado. Se casó en primeras nupcias con una joven de la nobleza local, Bianca Pallavicino, de quien no tuvo hijos, eligiendo como segunda esposa otra dama no menos noble, Bianca Ponzone. Alcanzó un papel importante en la sociedad ya que formaba parte del Consejo de decuriones que gobernaba la ciudad de Cremona, en nombre del imperio español de Felipe II.

(Como ya hemos contado en otro lugar, a partir de 1535 se asienta el predominio español en la Lombardía, lo que supuso el inicio de un periodo de florecimiento económico y cultural por el que Cremona pasó a ser la segunda ciudad del Ducado milanés, con una población de cerca de 37.000 habitantes y una rica actividad textil. La dominación española duró cerca de doscientos años.)

Amilcare Anguissola ocupaba uno de los seis cargos de "Prefetto della Fabbrica del Duomo de Cremona" también denominados "massari", que se repartían las tareas de administración, mantenimiento, restauración y embellecimiento de los edificios, la llevanza de las cuentas y el archivo del conjunto catedralicio constituido por la catedral, el Torrazzo, el baptisterio, y otros edificios religiosos y civiles. Este cargo que Amilcare también ejercía respecto a la iglesia de San Sigismondo, se asignaba a personas del mayor prestigio cultural lo que le permitía relacionarse con los principales artistas de la ciudad a los que contrataba para la realización de las diversas obras con las que se iba embelleciendo y aumentando el patrimonio artístico de la iglesia cremonesa.

En uno de los frescos del ábside de la catedral, realizado por Bernardino Campi que representa la Entrada de Jesús en Jerusalén podemos ver retratados tres prefectos de la Fábrica del Duomo vestidos a la moda española, uno de los cuales, bien pudiera ser Amilcare Anguissola.



Bernardino Campi detalle de la Entrada de Jesús en Jerusalén

Probablemente de esas relaciones provenga la elección de los maestros de pintura de Sofonisba y su hermana Elena, que, como sabemos fueron, en primer lugar, Bernardino Campi hasta su partida a Milán y después Bernardino Gatti, apodado "el Sojaro", ambos participantes con diversas obras en la decoración de la Catedral y de otras Iglesias de la ciudad.

En cuanto a la educación, suele decirse que Amilcar Anguissola ofrece a sus hijas la mejor formación posible para su época. En base a los ideales humanísticos del Renacimiento y en particular en las reglas prescritas por Baldassare de Castiglione tal como describe en "El Cortesano" (1528) el ideal de la perfecta dama de palacio del Siglo XVI, las hermanas Anguissola estudian pintura, latín, música y baile, lo que les permite ser perfectas anfitrionas en sus reuniones sociales, a lo que contribuía el hecho de las buenas relaciones de su madre, Bianca Ponzone con las familias de la nobleza local.

Amilcare sigue el ejemplo de su pariente, el abogado Agostino Gallerati que apoyó el talento poético y literario de su hija Parthenia, (c.1526 1572), erudita conocedora  de los clásicos greco-latinos, que divulgó una idea emancipadora de las mujeres basada en la adquisición de conocimientos artísticos y humanísticos. Por ello el señor Anguissola, viendo las inclinaciones artísticas de las hijas, facilitó su formación y trató de promoverlas a las más altas cotas artísticas y culturales de la  época.  

En la casa familiar de la vecindad de San Giorgio, se llevan a cabo reuniones de carácter literario y artístico que gozaban de un cierto prestigio a las que acudían no solo artistas sino jóvenes de la nobleza local atraídos por el ambiente refinado y cultural sino también por la fama de las virtudes de las hermanas Anguissola.

El único que no no tuvo una formación artística fue precisamente Asdrúbal que, aunque estudió música y latín, fue educado, conforme a la tradición, para poder desenvolverse en el mundo de los negocios siguiendo los pasos de su padre.

¿A qué se dedicaba Asdrúbal Anguissola?

No sabemos si Asdrúbal realiza alguna actividad antes de la muerte de su padre, acaecida en 1573 cuando él tiene veintidós años, lo que sí conocemos es que en el momento en que su padre fallece hereda de él dos cosas de gran importancia: la primera es la renta que éste venía cobrando procedente del impuesto del vino de Cremona, que le había sido concedida a Sofonisba por Felipe II a su llegada a Madrid a modo de compensación al padre por la falta de su hija; y la segunda es su cargo de Prefecto de la Fábrica del Duomo de Cremona. 

Ello significa que, tal como se esperaba de él como único heredero de la dinastía familiar, Asdrúbal va a ocupar el puesto del padre tanto en su actividad laboral como en calidad de cabeza de familia y va a asumir todas las obligaciones que ese nuevo estatus le impone a pesar de su juventud.

La huella de su cargo como administrador de la catedral la podemos ver en una pilastra que sostiene el altar de una de las capillas de la nave lateral izquierda de la catedral de Cremona, en la que figura grabada la referencia al trabajo realizado por Asdrúbal Anguissola en el año 1594.



Las funciones que hereda como cabeza de familia respecto a sus hermanas y especialmente la mayor y más famosa, Sofonisba, Asdrúbal tienen que ver sobre todo con la capacidad de representarlas en todo tipo de ceremonias, negocios y controversias que se susciten relativas a sus intereses.

Esa capacidad se va a poner a prueba cuando Sofonisba en Abril de 1578, después de solo cinco años de casada, se queda viuda en Sicilia. Su marido, Fabrizio Moncada, muere ahogado tras un ataque pirata cuando se dirigía en barco a España. Ella se encuentra sola y con necesidad de ayuda para poder recuperar su dote que el marido había ido comprometiendo en diversos negocios. 

Asdrúbal, prepara su viaje a Sicilia, hace testamento, lo que nos da una idea de la peligrosidad de tal desplazamiento, y en noviembre del mismo año se dirige en auxilio de su hermana mayor a la ciudad de Paternò, feudo de los Moncada en la isla, para salvaguardar los intereses económicos familiares que pueden estar en riesgo.

A partir de su llegada recibe por parte de Sofonisba plenos poderes para actuar en su nombre como procurador y va a desplegar una actividad jurídica y diplomática que no terminara hasta haber cumplido con su misión. Después de un año de estancia en la isla Asdrúbal acompañará a Sofonisba en su viaje de retorno a casa, pero ella nunca llegará a ese destino. 


Pero esa es ya otra historia que será contada en su momento...