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domingo, 7 de diciembre de 2025

FERNANDA FRANCÉS Y ARRIBAS. Nueva obra en el Prado

Seguimos celebrando que el Museo del Prado mantenga el objetivo de incluir pintoras en su discurso y que no se desaprovechen las oportunidades, por pocas que sean, de incrementar su presencia entre las obras expuestas. Con fecha 27 de noviembre de 2025, el Museo informa de la incorporación a la colección de un cuadro de Fernanda Francés y Arribas (1862-1939), de quien ya se expone una de sus obras más bellas, "Jarrón de lilas"  [P06352] en la Sala 63A del Museo.

Fernanda Francés. Jarrón de lilas. MNP

En esta tarea de incrementar la presencia femenina en el Museo es fundamental la colaboración externa como ocurre en el caso actual en que la obra es fruto de una donación gracias a la generosidad de las hermanas Ana Mª y Mª Teresa del Campo Pérez de Camino, amigas del Museo. 

La obra donada lleva por título "Pájaros y ostras" es un óleo sobre lienzo de 46 x 79cm. en el que se que presentan además de los elementos que la titulan, un hermoso jarrón de cerámica verde y un cesto de mimbre.

La información sobre esta obra ha aparecido recientemente en la Galería Online del Museo, y ya se encuentra expuesta en la sala 63A junto al Jarrón de lilas de la misma pintora.

Pájaros y ostras, 1915, óleo sobre lienzo, 46 x 79 cm. MNP

La cuestión del título y su datación

Según la primera información aportada por el Museo tras su adquisición, el lienzo fue presentado a la Exposición de Bellas Artes de 1897 y premiado con medalla de segunda clase en dicha Exposición, pero esa información no es exacta. 

La obra "Pájaros y Ostras", recientemente incorporada a la colección con ese título fue presentada en la Exposición de Bellas Artes de 1915 y no obtuvo en esa ocasión ningún reconocimiento. 

Detalle del Catálogo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1915. 

Efectivamente hubo un lienzo de Fernanda Francés presentado y premiado con medalla de segunda clase en la Exposición Nacional de bellas Artes de 1897, pero esa obra llevaba por título, cambiando el orden de sus elementos, "Ostras y Pájaros", y sus medidas eran 50 x 95cm. 

Detalle del Catálogo de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1897

Esta obra premiada en 1897 fue adquirida por el Estado para el Museo de Arte Moderno y fue depositada en el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes (actual Educación) por R.O. de 23 de septiembre de 1919, (MAM: 32 / Nº Exp: 2 / Nº Doc: 1) sin que en la actualidad se conozca su paradero.  

Detalle del expediente de Ostras y Pájaros 
(Adquisición - 1897 y Depósito - 1919) AMNP

A pesar de la semejanza de la obra de 1897 con la recién incorporada a la Colección del Museo de 1915, en el lienzo de la pintora adquirido por el Museo de Arte Moderno, aparecen distintos elementos acompañando a las ostras y pájaros: una mochila de cuero de cazador y una escopeta, mientras que en la obra donada, vemos una vasija verde de cerámica y un cesto de mimbre. 
Fotografía de la obra de 1897, Ostras y Pájaros, óleo sobre lienzo, 50 x 95 cm. 
Exposición Nacional de Bellas Artes 1897. Reseña crítica por D. Francisco Alcántara. BNE

En el catálogo online de artistas españolas, 1800‐1968 MAE que publican  conjuntamente cuatro universidades públicas, (https://maes.unizar.es/project/fernanda-frances-y-arribas-ostras-pajaros/) figura una obra de Fernanda Francés idéntica a la obra desaparecida, ligeramente recortada en su parte superior, que quizás pudiera ser la premiada en 1897 o una versión de la misma, perteneciente a una colección particular. Resulta curioso que en su parte inferior izquierda pueda verse lo que parece ser una firma tachada.

Fernanda Francés, Ostras y Pájaros 1897c. Óleo s/lienzo. Sin firma, Col. particular. (Base de datos MAE de artistas españolas, 1800‐1968.)

El Retrato de Fernanda

Otra novedad relacionada con esta pintora es la incorporación al la Colección del Museo de un retrato fotográfico lo que nos permite conocer mejor a esta excelente pintora que ya pertetenece al privilegiado grupo de artistas que expone dos de sus obras en el Museo del Prado. Por su aspecto juvenil, el retrato debió ser realizado en la década de los 80 del siglo XIX por el fotógrafo francés Fernando Debas afincado en España desde 1870. La fotografía procede del Archivo de la familia del Campo Francés y ha sido donada al Museo por la Fundación Amigos del Museo del Prado, Comisión Siglo XIX en 2025. 
Detalle de la fotografia de Fernanda Francés realizada por el fotógrafo Fernando Debas

Más información sobre esta pintora y las que se encuentran en la actualidad expuestas en el Museo en la entrada de este blog sobre Pintoras expuestas en el Museo del Prado

jueves, 25 de septiembre de 2025

NUEVA MINIATURISTA EN EL PRADO: MARIANA WALDSTEIN

A punto de cumplirse un lustro de la Exposición "Invitadas" del Museo del Prado, uno de los méritos que hay que reconocerle, como he comentado en alguna ocasión, es que sirvió para remover sensibilidades y, sobre todo, para situar la inclusión de pintoras como uno de los objetivos a cumplir por el Museo. Seguimos celebrando que se mantenga ese impulso y que no se desaprovechen las oportunidades, por pocas que sean, de incrementar la presencia de pintoras en su discurso.

Fruto de esta corriente es la adquisición por el Museo del Prado de la miniatura Retrato del poeta Vittorio Alfieri de Mariana Waldstein firmada y fechada, según información adelantada por Marte de Velázquez. La obra, que salió a subasta en París (Artcurial), fue adquirida por 10.496€. Nos alegra, como siempre, la incorporación de una nueva pintora a la Colección y esperamos poder ver pronto su obra expuesta en el Museo. 

Mariana Waldstein y Wartenberg (Viena, 1763 - Fano, 1808) IX marquesa consorte de Santa Cruz.

Autorretrato de Mariana Waldstein, Gallería Uffizi. Florencia

Mariana, hija del conde austrohúngaro Emmanuel Filibert Waldstein y Wartenberg (1731-1775) y de la princesa Maria Anna Theresia de Liechtenstein (1738-1814) fue una mujer destacada del panorama cortesano y artístico español del periodo Neoclásico. Austríaca de origen, vivió en Madrid desde los dieciocho años después de haber contraído matrimonio en Viena con José Joaquín de Silva Bazán y Sarmiento, (1734-1802), Marqués de Santa Cruz, ilustrado académico, viudo y cercano ya al medio siglo. 

En Madrid continuó el aprendizaje artístico iniciado en Viena formándose en distintas técnicas pictóricas como el dibujo, el lavado de tinta china, el pastel, la miniatura y  la pintura al óleo bajo la dirección del escultor, dibujante y grabador Isidro Carnicero Leguina (1736-1804). Por un retrato de su mano presentado á la Real Academia de San Fernando recibió el título de Académica de mérito por la Pintura (1782) y posteriormente de Directora honoraria, dedicándose desde entonces más especialmente á la miniatura y al aprendizaje basado en la copia de los grandes maestros bajo las directrices de Nicolás Dubois (1746-1826) pintor de Doucy (Saboya) acreditado en la corte madrileña.

Retrato del pintor Nicholas Dubois 1804 por Charles B. J. Févret de Saint-Mémin

A partir de 1798 participó en las exposiciones de la Real Academia de Bellas Artes madrileña en cinco ocasiones, presentando obras de técnica variada: miniaturas, copias de Murillo, retratos, entre ellos el de su hijo José Gabriel De Silva-Bazán y Waldstein a los 18 años y en 1805 presentó dos miniaturas de una Santa y un Retrato del escultor Canova. Su talento era reconocido y admirado por profesores y directivos de la academia madrileña.

En 1801 Mariana se trasladó a París donde estuvo residiendo un año como pareja de Lucien Bonaparte y entabló relación con el discípulo de David, François Gérard y con el miniaturista Jean-Baptiste Isabey. 

Izq, Anton Raphael Mengs. Retrato de José Joaquín Silva Bazán, IX Marqués de Santa Cruz 
Der. François-Xavier Fabre. Retrato de Lucien Bonaparte h.1800 Museo Napoleónico. Roma

Estando en París le llegó la noticia de la muerte de su marido en febrero de 1802, por lo que volvió por un breve tiempo a España pero poco después se trasladó a Italia, donde su arte se perfeccionó considerablemente, realizando su retrato para la galería florentina (Ver imagen de inicio) y posteriormente otro para la Academia de San Luca de Roma, donde entregó una copia del Autorretrato de Rafael con un amigo del Louvre por el que fue nombrada Académica de mérito. 

Mariana Waldstein, copia del Autorretrato de Rafael con un amigo del Louvre. Acad. San Luca

Académica de Mérito en San Luca, 1803

Su hijo José Gabriel, siguiente marqués de Santa Cruz (1772-1839) llegó a ser  Director de la Galería Real de Pinturas de 1817 a 1820, mientras su hija Mariana, Condesa de Haro, casada a los quince años con Bernardino Fernández de Velasco, duque de Frías, falleció a los dos años de forma prematura. En 1808, tres años más tarde, muere la propia Marquesa de Santa Cruz a los 45 años en Fano, ciudad del Estado Pontificio.

La imagen de Mariana de Waldstein, IX Marquesa de Santa Cruz

Sobre la imagen de la pintora, de la que existen abundantes retratos, aunque no siempre se conoce su paradero, puede verse el estudio Retratos y retratistas de Mariana Waldstein, IX marquesa consorte de Santa Cruz del profesor García Cueto. Además de sus propios autorretratos y dejando aparte el archifamoso Retrato de cuerpo entero con mantilla pintado por Goya, merece destacarse el de Andrea Appiani de la Academia de San Luca.

Retrato de la Marquesa de Santa Cruz por Andrea Appiani Acad. de San Luca, Roma

Entre aquellos cuyo paradero se desconoce, García Cueto ha identificado en el Archivo Moreno, (IPCE) un retrato de la Marquesa de Santa Cruz de autor anónimo, que atribuye al pintor francés de origen español Nicolás Louis Albert Delerive o de La Riva, obra en paradero desconocido que pertenecía a la colección del marqués de Martorell. Este retrato me ha llevado a identificar otro existente en el mismo Archivo de similares características que procede de la Colección del Marqués de la Torrecilla y está firmado por 'Marcela' que corresponde a la pintora miniaturista Marcela de Valencia, autora de una de las últimas miniaturas adquiridas por el Museo expuesta en la Sala 62 del Museo. Es bien probable que ambas mujeres, pintoras, académicas, pertenecientes a la nobleza, se conocieran y relacionaran.

Posibles Retratos de Mariana Waldstein a la izquierda el atribuido a Delerive (c.1799) y a la derecha el firmado 'Marcela" probablemente de Marcela de Valencia (1810). Ambos en el IPCE

El hecho de que el pintor Delerive retrató a Mariana de Waldstein lo recoge el portugués Cyrilo Volkmar en su célebre Colección de Memorias donde informa que Delerive estuvo en España entre 1797 y 1800 y "retratou em corpos inteiros o Duque dei Infantado, e a Marqueza de Santa Cruz" aunque la referencia al "cuerpo entero" parece más bien aludir a otro retrato que desconocemos. De ella dice además el cronista "que pintava com magistério, e protegia eíficazmente os Artistas".

La miniatura adquirida por el Museo del Prado: Retrato del poeta Vittorio Alfieri  (1804)
Mariana Waldstein - Retrato del poeta Vittorio Alfieri . 10,5 x 10,5 cm. (1804) MNP
Marianne Santa Cruz fecit / milan - 1804

La obra representa el retrato en miniatura del autor dramático y poeta italiano Vittorio Alfieri (1749-1803) en formato octogonal de 10,5 x 10,5 cms. El personaje lleva el pelo recogido "a codino" -hoy se diría trenza de raíz- rematada con un lazo azul; viste capa del mismo color, camisa y corbata blanca, sobre fondo azul. En el momento de la adquisición el retrato tenía un marco dorado también octogonal con un amplio paspartú de color crema.

Presentación de la obra en el momento de su adquisición (Foto Artcurial)

No se trata de una obra original, dado que la pintora reproduce un retrato de Vittorio Alfieri realizado por el pintor François-Xavier Fabre, gran amigo del poeta. La propia subastadora hace mención de esta circunstancia: 

    "Nuestra miniatura está basada en el cuadro de François-Xavier Fabre, conservado en el Museo Fabre de Montpellier (Inv 825.1.88), que representa al poeta Vittorio Alfieri en 1796." 

A pesar de la similitud con la obra mencionada por el vendedor, realmente el retrato de la pintora es copia casi exacta de otro del poeta, de los varios realizados por François-Xavier Fabre, en concreto del retrato en miniatura en marfil de Vittorio Alfieri del Museo Civico d'Arte Antiguo, Palazzo Madama en Turín, datado alrededor de 1800.

Retratos del poeta Vittorio Alfieri por François-Xavier Fabre. 
A la izq. del Museo Fabre de Montpellier. 32 x 26cm.
A la derecha del Museo Civico d'Arte Antiguo, Palazzo Madama. Turín, 9 x 11 cm.

El personaje y su pintor

Unas pinceladas sobre el personaje retratado, el conde Vittorio Amedeo Alfieri (1749 - 1803), poeta y dramaturgo nacido en la ciudad de Asti, en el Piamonte y fallecido en Florencia. Huérfano de padre en su primera infancia, a los nueve años fue enviado por su tutor a la Academia Regia de Turín de donde salió a los dieciséis poseedor de una gran fortuna y dispuesto a vivir con la libertad que sentía haberle faltado. Entre 1766 y 1772 viajó por toda Europa terminando su recorrido en España y Portugal. Literariamente representa la transición entre el clasicismo y el romanticismo. Su vida y su obra coinciden con el despertar de la conciencia nacional italiana y se le considera principal representante del Risorgimento. Alcanzó el éxito con Cleopatra, su primera tragedia (1775), a la que siguieron otras veintiuna y seis comedias. 

Se estableció en Florencia en 1778, donde tuvo una relación con Luisa von Stolberg-Gedern, también conocida como Condesa de Albany, esposa de Charles Edgard Stuart. Cuando este último falleció en 1792, compartió su vida con ella en París pero sin formalizar su relación, ignorando las críticas de la sociedad. La Revolución les obligó a volver a Italia, donde alternó la vida mundana con lecturas y su pasión por los caballos. En 1790, escribió Vita di Vittorio Alfieri, scritta da esso que recoge sus recuerdos. Falleció en Florencia a los 54 años.
François-Xavier Fabre. Retrato de Vittorio Alfieri y la condesa Albany. 1796
Museo Civico d'Arte Antiguo, Palazzo Madama. Turín

En cuanto al pintor François-Xavier Fabre (Montpellier, 1766 - 1837) formado en la Escuela de Dibujo de su ciudad natal con Jean Cousteau, y posteriormente en París con Jacques-Louis David y en la Escuela de la Real Academia de Bellas Artes. En 1787 ganó el gran premio de Roma, pasando allí los cuatro años siguientes como pensionado de la Academia de Francia. En 1793 huyendo de la tensa situación de Roma, se trasladó a Florencia, donde no le faltó trabajo retratando a personalidades de la sociedad florentina. Allí entabló relación con el poeta Vittorio Alfieri que fue su mecenas y a su muerte se casó con su amante, la condesa de Albany. En 1824 enviudó y heredó la fortuna de su mujer por lo que se volvió a Montpellier donde fundó una nueva escuela de Bellas Artes y una biblioteca. Finalmente donó su colección al museo de la ciudad que se convirtió en el Museo Fabre.

François-Xavier Fabre. Autorretrato (1835) Museo Fabre. Montpellier 
François-Xavier Fabre. Retrato de Luisa von Stolberg, condesa Albany (1793) Galleria Uffizi. Florencia 

Reiteramos nuestra bienvenida a Mariana Waldstein, la nueva pintora miniaturista del Museo del Prado y esperamos la ocasión de poder pronto ver su obra expuesta en la vitrina de miniaturas de la Sala 62  junto con las de sus compañeras: Brunet, Lienard, Nicolau Parody y Valencia.

sábado, 22 de febrero de 2025

ANTONIA BAÑUELOS THORNDIKE (1855 - 1909)

UNA PINTORA MÁS EN EL MUSEO

Una obra de Antonia Bañuelos Thorndike ha sido adquirida por el Museo del Prado incorporándola a la exposición permanente en la Sala 62A de retratos de artistas del S.XIX. Esto supone aumentar el número de pintoras que el Museo expone: ANGUISSOLA, BONHEUR, BLANCHARD, FRANCÉS MEXÍA, GENTILESCHI, KAUFFMANN, MENGS, NAVARRO, PEETERS, DE LA RIVA CALLOL, ROËSSET, ROSALES y WEISS, además de las miniaturistas BRUNET, LIENARD, NICOLAU PARODY y VALENCIA.

Antonia Bañuelos Thorndike (1855 - 1909)

Antonia Bañuelos Thorndike. Autorretrato MNP

Antonia Bañuelos, nacida en Roma 17 de julio de 1855, pertenecía a una familia de la alta burguesía encumbrada a la nobleza por la política de concesión de títulos seguida por la casa real, desde Isabel II hasta Alfonso XIII, para premiar los servicios a la corona. Su padre, Miguel de los Santos Bañuelos y Traval, primer conde de Bañuelos, estaba casado con la neoyorquina Adelina Thorndike. La joven Antonia pasó su primera infancia en Tortosa, hasta el traslado familiar a Madrid cuando su padre fue subsecretario del Ministerio de Estado.  Entre 1846 y 1896 el Sr. Bañuelos estuvo destinado en Francia, Italia, Estados Unidos, Constantinopla (Turquía) y Portugal, terminando su vida diplomática como Ministro plenipotenciario cerca del Emperador de Alemania en Berlín.

Siguiendo el destino de su padre Antonia Bañuelos continuó sus estudios en París, donde la familia instaló su residencia durante unos 15 años. Allí se relacionó con el círculo de Raimundo Madrazo y asistía a las clases de pintura de Charles J. Chaplin (1825-1891) donde se especializa en escenas de género y retratos, destacando en los de niños que la hacen famosa. Con su famoso Niño dormido, logró su primera Mención honorífica en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1887 y tercera medalla en la Universal de París, en 1889.
l
La Ilustración Española y Americana 30 jun 1887

Su relación con los Quiñones de León

A los 36 años (1891) Antonia se casa con Fernando Quiñones de León y Francisco-Martín (1858-1937), de 33, hijo del marqués de San Carlos, diplomático, político y bibliófilo, viudo de Mª Milagros Elduayen, marquesa de Valladares (1858-1888). La boda se celebró en el palacio de Castilla, residencia en París durante el exilio de la reina Isabel II,  quien además fue la madrina de la boda.

Antonia realiza un retrato póstumo de Mª Milagros Elduayen basado en una fotografía de la misma. También realiza uno de su hijo Fernando, fechado en 1887, años antes de su boda, lo que hace suponer una relación previa de amistad entre ellos. Años más tarde pinta un retrato de su marido ya en la madurez que ha sido recientemente subastado en Francia.

Antonia de Bañuelos. Retrato de M. Milagros Elduayen (Probablemente tomado de la fotografía)
Antonia Bañuelos. Retrato de Fernando Quiñones Elduayen (1887) y posible retrato de su marido, el marqués de Alcedo en la madurez, subastado en Saint-Jean-de-Luz (2024) y adquirido por el MNP.

El año de su boda su marido Fernando Quiñones recibió de la regente Mª Cristina el título de marqués de Alcedo en agradecimiento a los servicios que su familia siempre prestó a la corona desde el tiempo de Isabel II hasta Alfonso XIII. 

A partir de 1896 el matrimonio se instala en Biarritz, donde ya vivían los padres de Antonia en Villa Bañuelos, y allí vivieron cerca de veinticinco años en Villa Alcedo, donde ella sigue pintando pero reduce su participación en exposiciones públicas y se dedica, junto a su marido, a reunir una amplia colección de arte. La villa se convirtió en un lugar de encuentro de personalidades del mundo artístico, político, y cultural del momento. Allí tuvieron dos hijas, Antonia e Isabel, que aparecen frecuentemente representadas en sus últimas obras. 

La información que proporciona la Galería online del Museo del Prado y otros medios sitúan erróneamente su fallecimiento en 1921, pero Antonia Bañuelos murió a los 54 años, el 7 de diciembre 1909 en Bournemouth, (Inglaterra) a donde se había desplazado para mejorar su salud; el hecho fue recogido emotivamente en la prensa francesa que tanbién recoge que fue enterrada el 19 del mismo mes en un funeral con numerosa concurrencia celebrado en la iglesia de Sainte-Eugenie de Biarritz. 

(Le Figaro, mardi 7.12.1909)


(Le Figaro, dimanche 19. 12.1909)

Después de más de un siglo, los herederos han decidido poner a la venta los enseres, mobiliario y cuadros que quedaron en un almacén tras la venta de la villa. A ese movimiento obedece probablemente la adquisición del Museo del Prado, el 15 de septiembre de 2023 en París, del Retrato de Antonia Bañuelos,  así como la subasta realizada en Saint-Jean-de-Luz en 2024 de parte del patrimonio familiar conservado en el que se encuentran varias obras y bocetos inacabados de la pintora que han sido adquiridas por el Museo del Prado. También el Ayuntamiento de Vigo ha adquirido un conjunto de recuerdos, objetos y fotografías con el interés de incorporarlas al Museo de la ciudad ubicado en el pazo de Castrelos. 
Algunas de las obras subastadas en Saint-Jean-de-Luz (2024)

Hay que recordar que el pazo de Castrelos, sede del museo vigués, procede de la herencia de la marquesa de Valladares, primera mujer de Fernando Quiñones de León; este lo heredó tras la prematura muerte del hijo de ambos y siguiendo su voluntad lo legó al consistorio vigués en 1924 para la creación de un museo. Un año después la nuera renuncia al usufructo del pazo adquiriendo el consistorio la completa titularidad y el conde, a cambio, la grandeza de España; por ello su centenario se celebra en 2025. En la actualidad el Museo conserva el mobiliario y decoración de la época que ahora se ampliará con los objetos y pinturas adquiridos en Francia.

Antonia Bañuelos. Pinturas familiares procedentes de la subasta de Saint-Jean-de-Luz (2024)
El concello de Vigo pagó unos 40.000€ por un lote de varios objetos entre los que se encontraban algunas de las pinturas cuya restauración se encargó a Javier G. Lozano Estudillo

Sus obras

Antonia Bañuelos debutó en 1879 a los 24 años en el Salon des Artistes Français, celebrado en el Palais des Champs-Elysées, y desde entonces participó regularmente presentando un total de 13 obras, entre ellas, Unos mendigos, El guitarrista, pintado en 1880 que presentó al Salón en 1887; el Retrato de la condesa de Cherchedegne, Los pequeños pescadores de 1883 y el Niño dormido que presentó en diversas exposiciones y por el que recibió los mayores reconocimientos. 

A. Bañuelos. El guitarrista 1880 Col. Part.
Retrato de la condesa de Cherchedegne, 1882, Colección privada
Los pequeños pescadores. 1883

En 1903 presentó Tres Retratos en una exposición de Bayona, y en 1905 participó con el retrato de Natalia Cheșco, reina consorte de de Serbia en otra exposición realizada en el Teatro de Bayona.  El Despertar de un niño de 1890 en la colección de Arte de la ciudad de Alcoi, representa el estilo que le dio más fama.

A. Bañuelos. El despertar de un niño. 1890 Museo de Alcoi

Su presencia en el Museo del Prado

Antonia Bañuelos y Thorndike. Retrato de mujer joven. [P08456] Sala 62A MNP
Inscripción: A.de Bañuelos./Xmas, 1885

La obra, que figuraba en la subasta como Retrato de mujer, pasó posteriormente a considerarse como un Autorretrato de la autora basándose en semejanzas con algún retrato fotográfico aparecido en prensa y el testimonio de un bisnieto que asegura que se trata de la propia pintora. El retrato, fue realizado, según inscripción que figura en la obra, en las navidades de 1885 cuando la pintora tenía treinta años, y representa efectivamente a una mujer que aparenta esa edad. 

Entre las obras adquiridas por el Museo del Prado que integraban la mencionada subasta de Saint-Jean-de-Luz se encontraba el Portrait de femme au ruban bleuotro retrato de mujer con el pelo sujeto con un lazo azul de similares características, quizás algo más joven, que probablemente corresponden a la misma persona. Este posible autorretrato, actualmente en el taller de restauración, quizás podamos verlo pronto y conocerlo mejor  cuando se presente al público.

A.de Bañuelos, Portrait de femme au ruban bleu. Posible autorretrato

Las imágenes conocidas de Antonia, tanto la que figura en la portada del Álbum de la Mujer, (29.4.1888), en la que vemos a una joven de larga melena y aspecto romántico, como la más conocida, ya de madurez de perfil, peinada con un sencillo moño; permiten ver ciertas similitudes con los dos posibles autorretratos.

Izq. Retrato de Antonia Bañuelos (Det.) en el Álbum de la Mujer (29 abril 1888)
Derecha Fotografía en  La Ilustración Artística (12.11.1900)

Damos la bienvenida y celebramos la presencia de Antonia Bañuelos con las diversas obras adquiridas por el Museo y en especial por su autorretrato que se exhibe en la sala de retratos de artistas del siglo XIX ampliando, como decíamos al principio, la nómina de pintoras expuestas en el Museo. La incorporación de obras de pintoras ha pasado de ser un hecho extraordinario a convertirse en una situación de normalizada presencia.

viernes, 30 de julio de 2021

MARCELA DE VALENCIA - ACADÉMICA DE BELLAS ARTES

El Museo del Prado ha incorporado a su exposición una miniatura con el título "La amabilidad" recientemente adquirida realizada por la pintora miniaturista Marcela de Valencia con la que sigue aumentando el elenco de pintoras del Museo y de su exposición.

Marcela de Valencia Codallos procede de una importante familia española asentada en Colombia. Su abuelo, Pedro de Valencia (1710-1788) fue un empresario y filántropo que fundó la Casa de la Moneda de Popayán (Colombia), casado en 1740 con Gerónima Sáenz del Pontón (1725-1803), tuvieron diecisiete hijos, entre ellos Francisco de Valencia y Sáenz del Pontón, Primer Conde de Casa Valencia, título otorgado por Carlos IV en 1789, que ocupó diversos cargos relacionados con la administración de Indias y contrajo matrimonio en Madrid, en 1767, con María Josefa de Codallos, siendo padres de un hijo y cinco hijas, entre ellas, Marcela, la pintora. 

Retrato de dama. (Det.) Firmado "Marcela", Casa Moreno. Archivo de Arte Español, IPCE

El título de II conde de Casa-Valencia lo hereda su único hijo, Pedro de Valencia y Codallos (1767- 1816), casado en Madrid (1808) con Antonia del Junco Pimentel y Rosales. Tras los acontecimientos de 1808, Pedro de Valencia abrazó la causa francesa y fue nombrado secretario general de gobierno por el mariscal Murat

En 1814 viaja a América para evitar posibles represalias por su actuación y allí se une a la causa independentista, renunciando incluso a su titulo. Su oposición al plan de reconquista de los territorios sublevados dirigido por el general español Pablo Morillo le llevó a un consejo de guerra y su inmediato fusilamiento en Bogotá, el 15 de octubre de 1816. Dentro de la campaña de terror dirigida por Morillo en la que se denominó "expedición pacificadora" fueron ajusticiados ilustrados como el botánico Francisco José de Caldas, científicos como Miguel de Pombo y Jorge Tadeo Lozano y decenas de políticos independentistas que fueron ahorcados y sus cabezas expuestas, para advertencia y escarnio, en un siniestro recordatorio de lo que tres siglos antes ocurrió a los Comuneros de Castilla. 

A pesar de su renuncia al título, una cláusula en su concesión hizo posible su recuperación y pudo sucederle en él su hija Teresa, casada con Juan Alcalá Galiano.

La pintora, Marcela de Valencia Codallos (Madrid, 1775 - d.1833), por tanto, no ostentará título alguno y vivirá al amparo de sus padres y a falta de estos, de su hermano Pedro, II conde de Casa Valencia cuya prematura muerte, como veremos, la dejará en una situación apurada. 

En 1805 Marcela presenta a la exposición del año de la Academia de Bellas Artes de San Fernando un San Sebastián atendido por santa Irene, en miniatura, que se conserva en la institución con el número de inventario 455. Con ella la artista obtuvo el nombramiento de Académica de Mérito en la Pintura (25.7.1805), título que mantendrá, al menos hasta 1° de Enero de 1833, ya que en esa fecha sigue figurando en el Catálogo de los señores individuos de la Real Academia de San Fernando

Se trata de una pequeña obra (12,8 x 16,5 cm) realizada con técnica de miniatura, aguada sobre marfil, algo ingenua en su desarrollo pero con una buena ejecución de dibujo y colorido. Se dice que es copia de Luca Giordano pero no he localizado la obra original presuntamente copiada. Actualmente expuesta en el Museo de la Academia en una vitrina junto con otras miniaturas.

Marcela de Valencia. San Sebastián atendido por Santa Irene, 1805 RABASF

Detalle de la firma. Foto archivo Rabasf

La obra aparece firmada y fechada en su parte inferior derecha, bajo el escudo, en el hueco que deja el rojo manto del santo: Marcela Valencia / Año 1805. Actualmente no visible en la obra expuesta por haberse colocado un passe partout de protección en cartón libre de ácido coloreado en negro. El informe de la restauración no indica la causa por la que se ha realizado esa ocultación de parte de la obra, que ha afectado especialmente a la zona donde se encuentra la firma de la pintora. 

Estado actual (arriba) y estado anterior a la restauración. (Archivo Rabasf)

En la parte posterior, además del conjunto de etiquetas en las que figura el título y diferentes numeraciones asignadas a lo largo del tiempo, aparece la inscripción: "Por la Srª Dª Marcela De Valencia, Académica de Honor y Mérito". 

Parte trasera de la obra. RABASF

En el Inventario de las alhajas y muebles existentes en la Real Academia de San Fernando 1804 y su continuación de 1804-1814, figura entre las Pinturas [Pág. 66.  Fol. 32r] con el Nº 346. "San Sebastián en miniatura, por la señora doña Marcela de Valencia, hija de los señores condes de Casa Valencia, Académica de honor y de mérito. Tiene marco de ojuela dorada y cristal."

A pesar del doble título de Honor Mérito reseñado tanto en la inscripción de la obra como en el Inventario, sorprende que en la información de la Academia Marcela solo figure entre las Académicas de Mérito (23) y no entre las de Honor (12) de las que la mayoría (11) lo son de ambas categorías. 

Su nombramiento de Académica de Mérito por la Pintura coincide en la fecha, 25 de Julio de 1805, con el de Tomasa Palafox y Portocarrero, (1780-1835) hija de la condesa de Montijo, a quien conocemos por el retrato de Goya que la representa pintando a su marido,  así como por el retrato en miniatura que de ella hace Rivero Sacades destacando su faceta musical. Ambas obras se  exponen actualmente en las nuevas salas del XIX del Museo del Prado.

Izq. Francisco de Goya, Retrato de Mª Tomasa Palafox (1780-1835) pintando a su marido. 1804
Der. José A. del Rivero Sacades, Mª Tomasa de Palafox y Portocarrero. H.1805

Como informa la Academia, estos títulos de Académica de Mérito se otorgaban en base a trabajos presentados y fueron creados para fomentar la educación estética de los ciudadanos. A ellos concurrían artistas y aficionadas cuyas obras se han conservado en la Academia. Ello se explica porque dada la imposibilidad de que las mujeres pudiesen concurrir a la formación en la institución el título otorgado les habilitaba por ejemplo para ejercer la enseñanza con niñas. En general la mayoría de las académicas pertenecían a la alta sociedad, cultivaban la miniatura con gran éxito y habilidad pero siempre como aficionadas. Marcela de Valencia encajaba a la perfección en este tipo de artistas que por su condición solían ser admitidas a pintar en la Sala de Distinguidos de la Academia, reservada a personalidades.

En los años siguientes Marcela sigue concurriendo a las exposiciones de la Academia: en 1806 con  tres miniaturas de mujeres; en 1806 se documenta una copia del retrato de "la Chenchi" [Beatrice Cenci] de Guido Reni. En 1807 presentó de nuevo una Cabeza de mujer en miniatura.

Probablemente también pueda tratarse de una obra suya y relacionarse con alguno de los retratos de mujeres que realizó, la miniatura cuya imagen se conserva en en la fototeca del Instituto de Patrimonio Cultural Español (IPCE) en la que aparece la firma de "Marcela" y la fecha 1810, perteneciente a la colección del Marqués de la Torrecilla, 

"Marcela" Sign.06052_B Casa Moreno. Archivo de Arte Español, IPCE


Firma y fecha: Marcela 1810

Sabemos por una carta que se conserva en el Archivo de la Universidad de La Sabana (Bogotá) que Marcela es la única de las cinco hermanas que permaneció soltera y que tras la muerte de su hermano (1816) se encontró en una situación económica apurada, por ello se dirige a sus tías tías Paula y María Manuela Valencia y Sáenz del Pontón, que viven en Bogotá, de quienes constan múltiples documentos en el mismo Archivo acerca de sus propiedades, entre los que figuran con frecuencia listas de compra o venta de esclavos; Marcela les pide que le ayuden a gestionar su pensión de orfandad, a la que ella denomina "viudedad" a pesar de tratarse de la de su padre, pues se encuentra, según dice, en la mayor indigencia:

           "Mis veneradas tías y Señoras:
    Muy señoras mías de todo mi respeto y aprecio, por el fallecimiento de mi padre y Señor y posteriormente por el de mi hermano, los dos condes de Casa-Valencia, he quedado sola, pobre y en el mayor desamparo sin otro recurso que las viudedades de América y la de España de Montepío de Ministerio que debían ser 12 mil r. anuales; pero como no se cobra ni lo de América, ni lo de España, resulta que estoy pereciendo y en la más horrible miseria..." (Granada, 21 de Marzo de 1818).

En el mismo año y desde la misma ciudad de Granada, lo que podría indicar convivencia, su cuñada, Mª Antonia Junco, ahora viuda de su hermano, también inicia el procedimiento para obtener la pensión de viudedad que le corresponde para lo que debe aportar información bastante "sobre la conducta que observó  en esta ciudad durante la dominación enemiga." demostrando que se mantuvo fiel a la causa real española y no compartió la deriva francesa y después independentista de su marido. 

Expediente de Mª Antonia Junco, condesa viuda de Casa-Valencia
AHN, CONSEJOS, 49809, Exp.150.  Pág.2 Detalle

Tenemos que suponer que tales peticiones fueron consideradas puesto que la viuda y su única hija, Teresa, no solo recuperan el título, sino también sus bienes, lo que les va a permitir mantener su nivel de vida y relacionarse con la mejor sociedad, y contraer matrimonio con Juan Alcalá Galiano, familia a la que desde entonces estuvo ligado el título de Casa-Valencia.

La obra de Marcela Valencia que ahora expone en la vitrina de miniaturas de la sala 62, fue adquirida por el Museo del Prado en abril de este mismo año a la conocida Galería José de la Mano de Madrid. Lleva por título La amabilidad, [O3688] realizada en 1806 en aguada sobre marfil, representa una elegante dama vestida, en lo que puede verse, al modo clásico, según la moda imperio de finales del XVIII y principios del XIX, lo que recuerdr al estilo de Anna Escher Von Muralt pintada por Angelica Kauffmann, también expuesta actualmente en el Museo del Prado. 

La dama luce pendientes de aro, lleva una fina blusa blanca sobre la que se superpone el vestido sujeto a un solo hombro con un broche azul y dorado que hace juego con una diadema, algo descentrada, ornamentada con dos botones azul cobalto y en el centro un camafeo en el que puede verse una cabeza laureada. 
Marcela de Valencia y Codallos. La amabilidad. Aguada sobre marfil. 1806 MNP Sala 62

En el anverso figura la firma y la fecha: Marcela V. ft. 1806; y en el reverso en una etiqueta manuscrita a tinta negra. figura el título y una dedicatoria: La Amabilidad / Dedicada al Exmo. Sr. Príncipe de la Paz / por su mas reconocida servidora / Marcela de Valencia. La obra figuró en el Inventario de Godoy de 1808.

MARCELA,  NO MARCELO

Como tantas otras veces ha ocurrido a lo largo de la Historia del Arte, la pintora Marcela de Valencia, fue considerada como un hombre por el periodista y escritor, generalmente bien informado, Manuel Osorio y Bernard, en su Galería Biográfica de Pintores Españoles del Siglo XIX. (Madrid, 1883-1884)

"D. Marcelo de Valencia" en Osorio y Bernard

Damos la bienvenida a esta nueva artista al elenco de pintoras del Museo del Prado, en la especialidad de Miniaturistas, que además nos lleva a conocer un poco más el papel de las mujeres en el arte y en la Academia en un momento, el paso del siglo XVIII al XIX, que ha sido poco estudiado y quizás por esa causa poco valorado.