jueves, 18 de noviembre de 2021

KIDLAT TAHIMIK - EL DESVÁN DE LA MEMORIA

Entrar en la exposición organizada por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía con el título Magallanes, Marilyn, Mickey y fray Dámaso. 500 años de conquistadores RockStar, del sorprendente octogenario, artista y cineasta filipino Kidlat Tahimik en el Palacio de Cristal del Parque del Retiro, es introducirse en un desordenado desván. Cada pieza, con un sentido formal o informal, nos lleva a rememorar momentos de la historia de un archipiélago que durante más de tres siglos estuvo incorporado al ámbito español. A través de un recorrido que va desde el periodo precolonial hasta el momento actual, el artista evoca momentos, situaciones, relaciones, paisajes e historia del pueblo filipino y de su propio recorrido vital y profesional.

El artista: Kidlat Tahimik 

El artista Kidlat Tahimik en una de sus presentaciones. 2021
Ataviado con vestimenta tradicional de los igorrotes del norte de la isla de Luzón. 

Nacido en 1942 en la isla de Luzón, en la localidad de Baguío, Eric Oteyza de Guia, con apellidos de resonancia vasco-española, que utiliza como nombre artístico Kidlat Tahimik, vivió en primera persona el re-nacimiento de la nación filipina en 1946, tras el final de la Segunda Guerra mundial. Tahimik es un actor, escritor y director de cine conocido por su posición crítica frente a los fenómenos relacionados con el colonialismo. 

Como director de cine independiente ocupa un lugar reconocido en la industria cinematográfica de su país, premiado en 2018 como Artista Nacional de Filipinas para el Cine. Ha obtenido, entre otros, el premio a la crítica internacional de la Berlinale de 1977. Con motivo de esta exposición también presenta su última película Balikbayan #1. Memorias del superdesarrollo redux IV, 2021, un proyecto de más de 30 años sobre la circunnavegación de la Tierra y los relatos relacionados con el “descubrimiento” del Nuevo Mundo y la historia del intérprete malayo de Fernando de Magallanes, de nombre Enrique de Malaca, que no parece sino el alter ego del artista pues aparece representado como escultor tallando figuras en madera similares a las expuestas. Al igual que ocurre con sus instalaciones que se van ampliando y modificando la película ha tenido anteriormente otros montajes,  presentando en esta ocasión una nueva versión.

La exposición: Magallanes, Marilyn, Mickey y fray Dámaso. 500 años de conquistadores RockStar

En los últimos años Tahimik se ha dedicado a realizar instalaciones que lleva a cabo con materiales reutilizados y procedentes de la artesanía local, que ha expuesto en varios espacios públicos de Filipinas. A ese género responde la muestra que hoy podemos ver en el Retiro.

El hecho de que la exposición se celebre en el Palacio de Cristal se convierte en el primer elemento simbólico dado que también constituyó el marco, construido ex profeso, para la primera gran Exposición Filipina celebrada en Madrid en 1887

Palacio de Cristal. Parque del Retiro 1887 - 2021

El elemento más abundante y quizás el más significante de la exposición lo constituyen las figuras de anitos, espíritus ancestrales causantes del bien y del mal a quienes se ofrecen ceremonias en relación con la enfermedad, las faenas del campo, el nacimiento, el matrimonio o la muerte. Tallados en madera, de múltiples y variadas formas y tamaños, aislados o formando grupos o hileras y de muy diferente factura, en general de aspecto rústico, lejos de las terminaciones suaves y brillantes que podemos ver en los anitos del Museo de Antropología.

Diferentes grupos de anitos presentes en todas las áreas de la exposición

La presencia de elementos del mar nos pone en relación con uno de los componentes del título de la exposición, Magallanes, y con una de las fechas que aparecen en la misma: 1521, ya que marca el inicio de los 500 años  que ahora se cumplen que el artista denomina "de conquistadores Rockstar".

La fecha corresponde al año de llegada del explorador Magallanes y su muerte a manos de los nativos de Mactan, cerca de Cebú. La figura que parece representar al portugués, toscamente terminada, por su tamaño y disposición más parece una ironía que un símbolo. A su lado, un indio malayo que suponemos sería su intérprete Enrique de Malaca y que, como hemos comentado, es un personaje del que Tahimik se ha ocupado de modo especial. A pesar de la elección de la fecha, 1521, como referencia para el simbólico cumplimiento del quinto centenario, habrían de pasar más de cuarenta años para la llegada de la expedición Legazpi-Urdaneta, que fue la que permitió el establecimiento de una base estable en el Archipiélago.

Figura de explorador -Magallanes- sobre la proa de un barco

Aquí y allá de forma desperdigada aparecen cámaras de cine realizadas en diversos materiales que parecen actuar como hilo conductor de la memoria del artista y su experiencia. Las figuras de Marilyn y Mickey suponen el aporte americano a la cultura, en este caso, no circunscrita a las Islas sino de carácter internacional.

Representación de Marilyn Monroe y de Fray Dámaso

La figura de Fray Dámaso tiene un valor significativo ya que forma parte del título de la Exposición, y nos remite a un personaje de la novela Noli me tangere de José Rizal (1887). El artista elige de entre los personajes de la obra la figura de un franciscano poco ejemplar que no respeta su voto de castidad, hasta el punto de que ha quedado en el lenguaje popular la expresión "Anak ni Padre Dámaso", (hijo del Padre Dámaso) para referirse al niño de padre desconocido. 

En el centro de la exposición se encuentran los dos montajes de mayor interés (al menos para este blog), y ambos están señalados a su vez por fechas claves y un título propio dentro del recorrido expositivo diseñado por el artista.

1884 - EL ARTE 

La fecha viene marcada por la obtención de una Primera medalla por un artista filipino, Juan Luna y Novicio por su obra Spoliarium en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1884. 

La obra causó un gran impacto tanto en Roma como en Madrid, tanto por la originalidad y la osadía en el tratamiento, como por la juventud del artista y su procedencia. Además de Luna, otro pintor filipino, Félix Resurrección Hidalgo, recibió una medalla de segunda clase por su obra Jóvenes cristianas expuestas al populacho. El doble acontecimiento fue celebrado por los componentes de la colonia filipina y sus simpatizantes con un banquete en el Café Inglés la noche del 25 de junio de 1884, al que asistieron políticos, escritores, periodistas y artistas de primera línea como los Sres. Labra, Correa, y Nin y Tudó, Moret, Aguilera, Benlliure, Marco, Vincenti, Azcárraga, Cañas, Ortiga, Avilés, Morayta, Spottorno, Fernández Bremón, Paterno, Gobantes, Rico y muchos otros. El discurso principal estuvo a cargo de un joven estudiante de medicina, José Rizal (1861-1896) ya entonces considerado un magnífico orador. Todos los detalles del banquete, incluyendo asistentes, discursos y oradores tuvieron amplia cobertura en la prensa nacional.

Composición basada en la obra de Juan Luna titulada Spoliarium
Juan Luna Novicio, Spoliarium, 1884. M.N. de Filipinas
       
        "En El Expoliarium,... se oye el tumulto de la muchedumbre, la gritería de los esclavos, el traqueteo metálico de las armaduras de los cadáveres, los sollozos de la orfandad, los murmullos de la oración, con tanto vigor y realismo como se oye el estrépito del trueno en medio del fragor de las cascadas o el retemblido imponente y espantoso del terremoto..." José Rizal. 1884

La composición de Tahimik utiliza la obra de Luna como base y motivo central incorporando una serie de elementos que guardan relación, incluso personal, con el tema principal. cámaras de cine, retratos de Rizal y de Luna, la figura de Ícaro, recortada de un grabado de B. Picart "La caída de Icarus" (1731) que podría ser una alusión a la ascensión y caída del pintor Luna, las plantas de niyog, típicas de Filipinas, una escultura de santa Margarita sobre un dragón, representando a una de las figuras del amplio santoral incorporado a las Islas por las órdenes religiosas, o un anuncio bellamente enmarcado de una de sus producciones fílmicas: Perfumed Nightmare (1977)... Las conexiones de tales elementos de la composición a veces son obvias, pero en otras ocasiones no resultan tan evidentes. 





1892 - CIENCIA

El año que marca la segunda composición -1892- que lleva por título "Ciencia" aparece representado por el caduceo de Esculapio en clara referencia a los estudios de medicina que los jóvenes filipinos venían a realizar a Madrid, como José Rizal que además de Derecho y Filosofía estudió en Madrid Medicina.

Pero la fecha y las imágenes de la composición podrían tener que también que ver con la creación de la organización progresista Liga filipina impulsada por José Rizal, quien es además el protagonista indiscutible de esta composición ya que aparece en sus tres elementos: a la izquierda formando parte de un grupo, al centro como especialista en oftalmología, tomando como base una obra realizada en 1950 por Romeo Enriquez  y a la derecha su efigie en solitario. 

Kidlat Tahimik. Composición 1892 La Ciencia. Dedicada a José Rizal

Izq. Imagen original del centro de la composición, tomada de parte de la obra de Romeo Enríquez (1950)
Der. Retrato de José Rizal a la derecha de la composición.

Requiere especial atención la imagen que ocupa el lugar de la izquierda que a su vez se compone de dos imágenes superpuestas.
En el centro detalle de la composición 1892 La Ciencia. A ambos lados las imágenes que la forman .

En la fotografía de la izquierda de 1890, podemos ver a José Rizal, Marcelo H. del Pilar y Mariano Ponce. Los tres formaban parte del grupo de ilustrados que eran miembros de la clase media filipina que en el último tercio del siglo XIX habían sido educados en español, compartían ideas liberales y pedían equidad en la consideración y derechos de los indígenas y los españoles.

El polifacético José Rizal (1861-1896) crea en 1892 la Liga Filipina para ayudar a sus compatriotas a emprender proyectos comerciales además de ser una organización política pacífica de corte progresista que consiguiese para Filipinas los mismos derechos que tenían el resto de españoles. Pero las autoridades, que ya lo consideraban peligroso por la influencia de sus escritos, mantuvieron una constante persecución que acabó injustamente con su fusilamiento. 
Marcelo H. del Pilar (1850-1896), era escritor, vino a España en 1888 y fue colaborador y después director de La Solidaridad. Participó en el movimiento reformista que intentaba persuadir al gobierno español que introdujera reformas políticas y sociales en Filipinas. Murió de tuberculosis pobre y solo en Barcelona en 1896.
Finalmente Mariano Ponce (1863-1918) médico filipino, escritor y miembro activo de la Movimiento de propaganda, llegó a España en 1881 para completar sus estudios de medicina y fue uno de los fundadores de La Solidaridad en la que se ocupaba de a sección literaria y participó activamente en la Asociación Hispano-Filipina. Cuando estalló la revolución en agosto de 1896 fue encarcelado por dos días, tras lo cual, huyó a Francia y de allí a Hong Kong donde se unió al grupo que formó el frente internacional de la revolución filipina.

En la fotografía de la derecha podemos ver un grupo de igorrotes que estuvieron en España con ocasión de  la Exposición General de las islas Filipinas de 1887 y junto a ellos Ismael Alzate, vestido con traje occidental, que era el intérprete que los acompañaba que se hizo especialmente popular en el Madrid de la época, ya que hablaba varios idiomas y tenía amplias dotes diplomáticas. Recibió diversas condecoraciones como la cruz de Isabel la Católica que le entregó el Ministro de Ultramar; fue nombrado caballero de Carlos III y obtuvo medalla de oro por su papel en la Exposición. Tuvo un triste final al volver a su país pues, según cuenta Artigas en su Galería de Filipinos ilustres (1917), en el mes de marzo de 1894 yendo de Lepanto á Benguet, fue acometido por gran número de igorrotes que lo asesinaron.

La yuxtaposición de ambas imágenes refleja la coexistencia de dos mundos con rasgos y peculiaridades muy distantes entre sí. Estas dos realidades también quedan patentes en la instalación que el artista Kidlat Tahimik - Eric Oteiza de Guía ha realizado en al Palacio de Cristal del Retiro que además incorpora dicha dicotomía a su propio nombre.

Algunas palabras filipinas...

Kidlat Tahimik,  Relámpago silencioso.

Baguío, Localidad del norte de Luzón que toma el nombre de los ciclones que se forman en el Océano Pacífico rumbo a las Filipinas.

Balikbayan: filipinos en el extranjero o ex ciudadanos filipinos que se han naturalizado como ciudadanos de un país extranjero.

Niyog: Coco

miércoles, 6 de octubre de 2021

PICASSO Y VELÁZQUEZ - UN DEPÓSITO Y UNA DONACIÓN PARA EL PRADO

Felipe III atrib. a Velázquez (Donación) -  Buste de Femme 43, Pablo Picasso (Depósito)

El Real Patronato del Museo Nacional del Prado, reunido en sesión plenaria, (28/6/2021) ha aceptado el depósito durante un período de cinco años de la obra Buste de Femme 43, realizada por Pablo Picasso en 1943. La obra, perteneciente a la Aramont Art Collection ha sido donada por sus propietarios, la familia Arango Montull (Mexico) a la Asociación American Friends of the Prado Museum que la ha depositado en el Museo del Prado.

En esa misma fecha y reunión, el Real Patronato ha aceptado la donación de la obra-boceto Retrato de Felipe III atribuida a Velázquez que fue depositada en 2016 por un periodo de cinco años por la misma asociación, American Friends of the Prado Museum, que la había recibido a su vez en donación del especialista en Arte Español, William B. Jordan (1940-2018), viejo conocido, amigo y patrono de honor del Museo del Prado. El transcurso del plazo de cinco años ha permitido transformar el depósito realizado en su día en una donación definitiva, que ha sido aceptada sin dudas por el Museo. 

La fórmula aplicada es una modalidad que podríamos llamar Donación en diferido o lo que es lo mismo una donación con apariencia de depósito, un procedimiento que se basa en la configuración de un triángulo virtuoso en el que la Asociación Americana, que se sitúa entre el donante y el Museo, recibe nominalmente la donación del propietario de la obra y la deposita automáticamente en el Museo del Prado. Según W.B. Jordan, probable impulsor del sistema, al menos el primero en utilizarlo con el Prado, “Esta era la única manera de poder obtener una deducción fiscal en una operación de este tipo”. (Entrevista Natividad Pulido ABC 26.12.2016).

La afirmación de Jordan resulta obvia: Las donaciones que recibe American Friends of the Prado Museum por parte de particulares, empresas o instituciones que declaran sus impuestos en Estados Unidos, se benefician de importantes exenciones fiscales, siendo este el incentivo para los mecenas que deseen colaborar en este proyecto cultural en favor de la pinacoteca española. Por tanto, aunque la voluntad del donante fuera destinar la obra al Museo del Prado, se requiere el paso del tiempo -cinco años- para que se pueda producir la transformación del depósito en donación efectiva.

La Asociación American Friends of the Prado Museum, que realiza esa función de entidad intermediaria, ha sido creada a imagen y semejanza de la española Fundación Amigos del Museo del Prado, y está estrechamente ligada a ella compartiendo presidente: Carlos Zurita, y cuenta además entre sus miembros con Javier Solana de Madariaga, presidente a su vez del Real Patronato del Museo del Prado. Se comprenden las declaraciones entusiastas de este último tras el éxito de estas operaciones en la que ha tenido ocasión de participar activamente, por partida doble.

LA DONACIÓN: Retrato de Felipe III, boceto atribuido a Velázquez

- Antecedentes

Boceto de retrato de Felipe III, atribuido de Diego Velázquez, 1627

La obra cuya donación ha sido aceptada, después de su estancia en el Museo desde 2016 en calidad de depósito, ha sido atribuida a Velázquez tras largos estudios realizados por su propietario W.B. Jordan, especialista en pintura española de bodegón. El propio Jordan relata cómo encontró la obra en 1988 en el catálogo de la pequeña sala de subastas londinense, Phillips, cuyo valor se estimaba entre 600 y 800 libras y, sin verla, la adquirió a través de una amiga por mil libras. 

La obra, según Jordan, estaba ampliada respecto al original y tenía una inscripción apócrifa subyacente que identificaba al personaje con el político y militar Rodrigo Calderón, aunque el catálogo de la subasta solo indicaba “Retrato de Caballero” y se atribuía a un seguidor de Justus Sustermans

Obra en Catálogo 1988
(Velázquez’s Philip III, MNP 2017)

A pesar de esa primera calificación, el especialista, con una clarividencia digna de todo encomio, intuyó que podía haber formado parte de una obra de Velázquez nunca vista, que se quemó en el incendio del Alcázar de 1734:“Mi primer pensamiento fue que esto podría ser un fragmento de la Expulsión perdida de los moriscos [de Velázquez] que sobrevivió al incendio”. (W.B. Jordan).

Tras unos veinticinco años de estudio, limpieza y restauración, trabajos de los que se encargó Claire Barry, la entonces joven conservadora del Museo de Arte Kimbell en Fort Worth (Texas), que fue también quien realizó la reducción de la obra a sus hipotéticas dimensiones iniciales, Jordan decidió que ya era hora de presentar su obra en sociedad. 
Visualización de la reducción realizada en el proceso inicial de restauración 
De 65 x 54 cm.(Según Jordan)  a 45,9 x 37cm.

"En 2012 William B. Jordan invitó al director y al subdirector del Prado, Miguel Zugaza y Gabriele Finaldi, a Dallas, para ver su retrato , exponiendo su convicción de que en realidad se trataba de un boceto del retrato de Felipe III para la expulsión perdida de los moriscos de Velázquez". (M. Falomir. Presentación del Catálogo "Velázque's Philip III" MNP, 2017). Tres años después, aprovechando sus buenas relaciones con los responsables del Museo, Jordan envía su obra a Madrid para pasar el examen del Museo del Prado. 

En 2015 el cuadro entra en el Gabinete de Documentación Técnica del Museo como: —Anónimo, Felipe III, Colección William Jordan, (nº de Ref. 2015/46) y tras el correspondiente estudio (Jaime Gª-Máiquez y Mª Dolores Gayo firman el artículo del Catálogo) se confirman prácticamente todas las hipótesis planteadas por el propietario, lo que supuso que la obra que entró "anónima" en el Museo, salió "velázquez" al poco tiempo, incrementando su valor desde las mil libras iniciales  a seis millones de dólares ($6M).

Con la única excepción de su consideración como boceto en lugar de fragmento, la primera intuición de Jordan fue confirmada por los especialistas en todos sus extremos: Se trataba de un boceto preparatorio para el personaje principal de la Expulsión de los Moriscos de VelázquezEsta conclusión se basaba en una serie encadenada de hipótesis iniciales que han  constituido la base de las líneas de investigación: 

- Que la obra por su configuración no podía ser un retrato por el hecho de que Felipe III se encuentra de perfil, mirando hacia arriba, lo que indicaría que se trata de una imagen susceptible de ser incorporada a una escena de carácter narrativo. 

- Que se trataría de un boceto preparatorio “porque no estaba terminado. La gola estaba solamente abocetada”.

- Que formaría parte del encargo hecho a Velázquez por el rey Felipe IV en 1627, tras una competición con Carducho, Cajés y Nardi, que concluyó con la obra velazqueña Expulsión de los moriscos, destinada a la Sala de los Espejos del Alcázar.

- Que el cuadro original de la Expulsión de Velázquez tenía la función de formar pendant con la obra de Tiziano: Felipe II ofreciendo al cielo al infante don Fernando (MNP), lo que permitiría formarse una idea de la estructura formal de la obra perdida.

Desgraciadamente, la pérdida de la histórica Expulsión de los moriscos de Velázquez durante el fatídico incendio del Alcázar en la navidad de 1734 no nos permite saber cómo era, únicamente conocemos las descripciones realizadas en la época por Lázaro Díaz del Valle, Francisco Pacheco o Antonio Palomino, (transcribo la de este último por ser la más completa).

Dice Palomino [1724]: “En el medio de este cuadro está el señor Rey Felipe Tercero armado, y con el bastón en la mano señalando a una tropa de hombres, mujeres, y niños, que llorosos, van conducidos por algunos soldados, y a lo lejos unos carros, y un pedazo de marina, con algunas embarcaciones para transportarlos... A la mano derecha del Rey está España, representada en una majestuosa matrona, sentada a el pie de un edificio, en la diestra mano tiene un escudo, y unos dardos, y en la siniestra unas espigas, armada a lo romano…” 

A pesar de que se dice que el Rey estaba armado y en el boceto no hay rastro de armadura, y que su mirada perdida no parece dirigirse a un episodio interno sino mas bien hacia el exterior de la obra, los técnicos consideran que las descripciones sugieren que el Felipe III que protagoniza la expulsión mostraría una apariencia de las características de este retrato.

Es necesario mencionar que existen ejemplos de otros retratos reales escorzados que no forman parte de narrativa alguna, como el doble retrato de Carlos I y Felipe II de Antonio Arias (MNP en depósito en el Museo de Hª de Madrid), realizado dentro de la serie iconográfica de parejas de reyes de Castilla encargada por Felipe IV, para el Salón Dorado del Alcázar de Madrid
Antonio Arias. Detalle de las efigies de Carlos I y Felipe II MNP (en dep. Mº de Historia de Madrid)

El último retrato de esta serie, el
 doble retrato de Felipe III y Felipe IV, que también desapareció en el incendio del alcázar, fue pintado por Pedro Núñez del Valle recién llegado de Italia; trabajo por el que sabemos que cobró veinte ducados. Cipriano Gª Hidalgo plantea la duda razonable de que el retrato ahora depositado también pudiera relacionarse con ese perdido doble retrato, (Cipripedia 23 Dic.2016), investigación que no parece haber sido explorada. 

- La aparición de una copia

Otra  línea de investigación, aún de mayor interés, es la que aporta la aparición de una copia de la obra, que realiza la pintora Carmen Barrantes, Académica de San Fernando desde 1816, creyendo que se trataba de una obra de Van Dyck, tal como figura en una inscripción de su reverso. A pesar de que se apunta el año 1820 para la realización de esta copia, me inclino a pensar que fue realizada en 1816 para optar al nombramiento como Académica de mérito ya que así aparece referenciada en al catálogo de 1829 de la madrileña Academia de Bellas Artes (Signatura C-11126)

"Sala Séptima. Pinturas. Las que contiene son de Académicos de Mérito, que egecutaron los más para su recepción en esta de San Fernando: 

    48. Retrato de un personage del reinado Felipe III, copiado por doña María del Carmen Barrantes."

Se desconoce cómo el retrato copiado pudo llegar a manos privadas, ya que durante décadas formó parte de la Colección de la Academia, pues aparece en los distintos Catálogos al menos hasta el realizado en 1884 (Manuscrito. Signatura 3-621)

    - Barrantes (Doña María del Carmen). Retrato de un personage (sic) del reinado de Felipe III, con golilla.  Alto 0,63 – ancho 0,55 – lienzo.
Copia de Carmen Barrantes (1816) propiedad de Oscar Hernangómez,

Inscripción trasera: “C. de Bandic p. DaCarmn. Barrantes / el Maqs. de siete Iglesias / Dn. Rodrigo Clalderon [sic] ”.

La copia presenta la misma configuración y medidas que la obra ahora donada en el momento de su adquisición, es decir refleja la composición en su forma ampliada tal como la adquirió el Sr. Jordan. Ello significaría que la ampliación fue realizada antes de 1816. El hecho de que Barrantes identifique al personaje como Rodrigo Calderón, coincidiendo con la inscripción oculta por los repintes del cuadro original, sorprende al Sr. Jordan: "la explicación más lógica sería que [la pintora] pudo haber observado la restauración del original, o haber sido responsable de ella, antes de copiarlo y, por lo tanto, pudo haber visto la inscripción subyacente." (Nota 40 de su artículo en el Catálogo)
Radiografía en la que puede verse la antigua inscripción, Rodrigo Calderón. MNP 2015

No parece en este caso muy acertada la intuición del Sr. Jordan pues resulta mucho más plausible que la identificación del personaje por parte de la pintora no fuera por haber visto personalmente la inscripción sobrepintada, sino que, probablemente, la Sra. Barrantes tomaría el título del catálogo de la colección a la que la obra perteneciera.

Cuando se dio a conocer la existencia de esta copia ya estaban redactadas las conclusiones del estudio, pero su importancia haría imprescindible realizar el cotejo de la historia de ambas obras, que obviamente estuvieron juntas en algún momento, para poder reconstruir su evolución y poder identificar y catalogar la obra con mayor seguridad. El hecho de que la copia de Barrantes haya formado parte de la Colección de la Academia de San Fernando durante décadas no ha sido tenido en consideración por los especialistas que han obviado o ignorado las referencias precisas de la presencia de la obra en dicha pinacoteca. Se echa de menos en este caso la rápida reacción que la Academia de San Fernando sí ha tenido con el recién aparecido "Ecce homo" atribuido a Caravaggio por el que han desplegado una investigación en su archivo que ha permitido reconstituir su historia a partir de las referencias de su presencia en su colección.

Después de haber esperado casi treinta años para sacar a la luz esta obra, bien podrían dedicarse unos meses a la consulta de los documentos, tanto de la Academia como de las colecciones privadas de la época, en las que probablemente se encontrarían las referencias de la obra donada. La incorporación de un nuevo Velázquez al Museo del Prado bien merecería esa dilación.

Comparación de la copia de Carmen Barrantes (63 x 55cm. Cat. Rabasf 1884 ) con la obra donada en el momento de su adquisición (65 x 54 cm. Nota 39. Velázquez’s Philip III, MNP 2017).

- La correspondencia con la obra de Tiziano

Para dar apoyo a la hipótesis de la relación con la Expulsión de Velázquez se ha realizado una reconstrucción esquemática 
de la obra desaparecida en base a las descripciones comentadas (Martínez Díaz en Velázquez’s Philip III, MNP 2017) que aquí utilizamos para recomponer el teórico pendant Velázquez - Tiziano que debía formar parte del conjunto de obras realizadas para el Salón Nuevo, más adelante Salón de los Espejos.
Contraposición de la hipotética obra Expulsión de los moriscos de Velázquez formando pendant con la obra de Tiziano, Felipe II ofreciendo al cielo al infante don Fernando. 

No habría nada que objetar a esta composición si no entráramos a comparar con más detalle el tamaño de las efigies de ambos reyes, donde constatamos que la de Felipe III es de una proporción sensiblemente mayor que la de su padre Felipe II, lo que llevaría a una notable discordancia entre ambas obras. Esta diferencia de tamaño no tendría lógica si lo que Velázquez estuviera realizando fuera un boceto para una obra que debía mantener la proporción con la obra de Tiziano con la que debía hacer pareja.
Imagen comparada aproximada de ambas figuras.

No conocemos la opinión de otros especialistas sobre la atribución de la autoría de Velázquez a la obra. Cuando el donante fue preguntado al respecto, contestó vaguedades y cuando se le pide concreción menciona que Jonathan Brown "se mostró muy interesado” y a John Elliott “le gustó mucho”. (Natividad Pulido, ABC)

El crítico del Financial Times, Paul Sullivan, en un artículo publicado el 11.8.2017 sobre las dificultades que encuentran los propietarios para hacer donaciones, describe la enorme suerte que tuvo Jordan para hacer la suya: "Jordan hizo algo que muchos coleccionistas de arte sueñan con hacer: donó la obra, con un valor estimado de $ 6 millones al Prado, donde rápidamente se expuso como obra de Velázquez. Además ... recibió un catálogo lleno de ensayos académicos sobre el trabajo y las fotos que lo acompañan. Y para colmo, se podía beneficiar de una deducción de impuestos porque la donación no se hizo a un museo extranjero sino a American Friends of the Prado Museum, una organización benéfica con sede en Estados Unidos."

Habría que recordar, para terminar, lo que decía en 2010 Javier Portús, Jefe de Conservación de Pintura Española hasta 1700 del Museo del Prado: "Hay que tener en cuenta que al Prado no le interesa cualquier Velázquez, porque no va a aportar nada a la colección. Es más, en muchos casos también hay que ser consciente de que hay obras que no aportan, sino que rebajan el nivel de la colección" (Diario Público 3.7.2010). En esa misma entrevista el especialista sentenciaba: 'El Prado no es el lugar donde se dan los certificados de autoría'

Se ha realizado una publicación en inglés, que recoge los estudios realizados sobre la obra cuya Introducción esta disponible en la web del Museo . 


El DEPÓSITO: 
Buste de Femme 43, Pablo Picasso. 
Pablo Picasso. Buste de Femme 43, 1943.

La sorpresa de la temporada ha sido realmente la entrada de una obra de Picasso, como depósito, para ser expuesta en las salas de El Greco del Museo del Prado, pues, según la nota del Museo se trata de “una de las referencias más evidentes en la pintura de Picasso”.

Valorada en unos 8,5 millones de dólares, y siguiendo el mismo procedimiento ya ensayado con el Felipe III de Jordan, la obra ha sido donada por los sobrinos de Plácido Arango, que fue presidente del Patronato del Museo del Prado entre 2007 y 2012, a la American Friends of the Prado Museum, que la ha depositado en nuestro museo. 

“Busto de mujer, realizado en 1943, es una muestra de gran calidad de la respuesta de Picasso a la violencia de la II Guerra Mundial. En muchas de las imágenes femeninas pintadas en ese periodo el artista deformó los rasgos de las figuras de un modo radical. En esta, pintada en un solo día, lo hizo con trazos rápidos y muy seguros”. (MNP). No sabemos si la mención de "un solo día" sorprende por rapidez o por lentitud.

Ante los comentarios sobre la decisión de incorporar la obra al Prado fuera de su lógico ámbito temático y temporal, el Museo informa que American Friends deposita la pieza en la pinacoteca para su exhibición en el contexto de la colección permanente [del Museo del Prado], contribuyendo así a proporcionar un conocimiento más profundo y completo de la misma. Las fuentes del Museo dan a entender que se trata de una condición impuesta aunque no queda claro si por los donantes, la familia Arango Montull, o por la Asociación depositante:

La oportunidad de enseñar este lienzo se presentaba con unos términos, por parte del donante, (?) bien preestablecidos, claros y sin posibilidad a malentendidos: se cedía (?) durante cinco años siempre y cuando se expusiera en el Prado.  (La Razón). “Había dos opciones”, señala una fuente del Prado, “o exponer nosotros el Picasso, o que no estuviera a disposición del público y colgara en un domicilio particular” (El País). 
 
Muchos nos preguntamos si se ha explorado la posibilidad de que la obra de Picasso, ahora expuesta en el Museo del Prado, pudiera exponerse en el M.N. Centro de Arte Reina Sofía, su espacio natural, sobre todo teniendo en cuenta la facilidad para el acuerdo que debería propiciar la coincidencia de miembros entre los órganos de decisión de la Asociación americana depositante y el Real Patronato del Museo del Prado. 

Cuenta Natividad Pulido (ABC 1.7.2021) que ”el empecinamiento de Miguel Zugaza por que el "Guernica’ acabase en el Prado … le acabó costando la Dirección... Sea verdad o no, parecía que con la llegada de Miguel Falomir al frente de la pinacoteca se habían calmado las ansias picassianas del Museo." Las reiteradas contravenciones del Museo (Donación Gerstenmaier, Blanchard y finalmente Picasso) del acuerdo de distribución de obras con el Centro de Arte Reina Sofía (RD 410/1995) parecen indicar una recaída en el “síndrome Picasso” que ya creíamos superado. 

viernes, 30 de julio de 2021

MARCELA DE VALENCIA - ACADÉMICA DE BELLAS ARTES

El Museo del Prado ha incorporado a su exposición una miniatura con el título "La amabilidad" recientemente adquirida realizada por la pintora miniaturista Marcela de Valencia con la que sigue aumentando el elenco de pintoras del Museo y de su exposición.

Marcela de Valencia Codallos procede de una importante familia española asentada en Colombia. Su abuelo, Pedro de Valencia (1710-1788) fue un empresario y filántropo que fundó la Casa de la Moneda de Popayán (Colombia), casado en 1740 con Gerónima Sáenz del Pontón (1725-1803), tuvieron diecisiete hijos, entre ellos Francisco de Valencia y Sáenz del Pontón, Primer Conde de Casa Valencia, título otorgado por Carlos IV en 1789, que ocupó diversos cargos relacionados con la administración de Indias y contrajo matrimonio en Madrid, en 1767, con María Josefa de Codallos, siendo padres de un hijo y cinco hijas, entre ellas, Marcela, la pintora. 

Retrato de dama. (Det.) Firmado "Marcela", Casa Moreno. Archivo de Arte Español, IPCE

El título de II conde de Casa-Valencia lo hereda su único hijo, Pedro de Valencia y Codallos (1767- 1816), casado en Madrid (1808) con Antonia del Junco Pimentel y Rosales. Tras los acontecimientos de 1808, Pedro de Valencia abrazó la causa francesa y fue nombrado secretario general de gobierno por el mariscal Murat

En 1814 viaja a América para evitar posibles represalias por su actuación y allí se une a la causa independentista, renunciando incluso a su titulo. Su oposición al plan de reconquista de los territorios sublevados dirigido por el general español Pablo Morillo le llevó a un consejo de guerra y su inmediato fusilamiento en Bogotá, el 15 de octubre de 1816. Dentro de la campaña de terror dirigida por Morillo en la que se denominó "expedición pacificadora" fueron ajusticiados ilustrados como el botánico Francisco José de Caldas, científicos como Miguel de Pombo y Jorge Tadeo Lozano y decenas de políticos independentistas que fueron ahorcados y sus cabezas expuestas, para advertencia y escarnio, en un siniestro recordatorio de lo que tres siglos antes ocurrió a los Comuneros de Castilla. 

A pesar de su renuncia al título, una cláusula en su concesión hizo posible su recuperación y pudo sucederle en él su hija Teresa, casada con Juan Alcalá Galiano.

La pintora, Marcela de Valencia Codallos (Madrid, 1775 - d.1833), por tanto, no ostentará título alguno y vivirá al amparo de sus padres y a falta de estos, de su hermano Pedro, II conde de Casa Valencia cuya prematura muerte, como veremos, la dejará en una situación apurada. 

En 1805 Marcela presenta a la exposición del año de la Academia de Bellas Artes de San Fernando un San Sebastián atendido por santa Irene, en miniatura, que se conserva en la institución con el número de inventario 455. Con ella la artista obtuvo el nombramiento de Académica de Mérito en la Pintura (25.7.1805), título que mantendrá, al menos hasta 1° de Enero de 1833, ya que en esa fecha sigue figurando en el Catálogo de los señores individuos de la Real Academia de San Fernando

Se trata de una pequeña obra (12,8 x 16,5 cm) realizada con técnica de miniatura, aguada sobre marfil, algo ingenua en su desarrollo pero con una buena ejecución de dibujo y colorido. Se dice que es copia de Luca Giordano pero no he localizado la obra original presuntamente copiada. Actualmente expuesta en el Museo de la Academia en una vitrina junto con otras miniaturas.

Marcela de Valencia. San Sebastián atendido por Santa Irene, 1805 RABASF

Detalle de la firma. Foto archivo Rabasf

La obra aparece firmada y fechada en su parte inferior derecha, bajo el escudo, en el hueco que deja el rojo manto del santo: Marcela Valencia / Año 1805. Actualmente no visible en la obra expuesta por haberse colocado un passe partout de protección en cartón libre de ácido coloreado en negro. El informe de la restauración no indica la causa por la que se ha realizado esa ocultación de parte de la obra, que ha afectado especialmente a la zona donde se encuentra la firma de la pintora. 

Estado actual (arriba) y estado anterior a la restauración. (Archivo Rabasf)

En la parte posterior, además del conjunto de etiquetas en las que figura el título y diferentes numeraciones asignadas a lo largo del tiempo, aparece la inscripción: "Por la Srª Dª Marcela De Valencia, Académica de Honor y Mérito". 

Parte trasera de la obra. RABASF

En el Inventario de las alhajas y muebles existentes en la Real Academia de San Fernando 1804 y su continuación de 1804-1814, figura entre las Pinturas [Pág. 66.  Fol. 32r] con el Nº 346. "San Sebastián en miniatura, por la señora doña Marcela de Valencia, hija de los señores condes de Casa Valencia, Académica de honor y de mérito. Tiene marco de ojuela dorada y cristal."

A pesar del doble título de Honor Mérito reseñado tanto en la inscripción de la obra como en el Inventario, sorprende que en la información de la Academia Marcela solo figure entre las Académicas de Mérito (23) y no entre las de Honor (12) de las que la mayoría (11) lo son de ambas categorías. 

Su nombramiento de Académica de Mérito por la Pintura coincide en la fecha, 25 de Julio de 1805, con el de Tomasa Palafox y Portocarrero, (1780-1835) hija de la condesa de Montijo, a quien conocemos por el retrato de Goya que la representa pintando a su marido,  así como por el retrato en miniatura que de ella hace Rivero Sacades destacando su faceta musical. Ambas obras se  exponen actualmente en las nuevas salas del XIX del Museo del Prado.

Izq. Francisco de Goya, Retrato de Mª Tomasa Palafox (1780-1835) pintando a su marido. 1804
Der. José A. del Rivero Sacades, Mª Tomasa de Palafox y Portocarrero. H.1805

Como informa la Academia, estos títulos de Académica de Mérito se otorgaban en base a trabajos presentados y fueron creados para fomentar la educación estética de los ciudadanos. A ellos concurrían artistas y aficionadas cuyas obras se han conservado en la Academia. Ello se explica porque dada la imposibilidad de que las mujeres pudiesen concurrir a la formación en la institución el título otorgado les habilitaba por ejemplo para ejercer la enseñanza con niñas. En general la mayoría de las académicas pertenecían a la alta sociedad, cultivaban la miniatura con gran éxito y habilidad pero siempre como aficionadas. Marcela de Valencia encajaba a la perfección en este tipo de artistas que por su condición solían ser admitidas a pintar en la Sala de Distinguidos de la Academia, reservada a personalidades.

En los años siguientes Marcela sigue concurriendo a las exposiciones de la Academia: en 1806 con  tres miniaturas de mujeres; en 1806 se documenta una copia del retrato de "la Chenchi" [Beatrice Cenci] de Guido Reni. En 1807 presentó de nuevo una Cabeza de mujer en miniatura.

Probablemente también pueda tratarse de una obra suya y relacionarse con alguno de los retratos de mujeres que realizó, la miniatura cuya imagen se conserva en en la fototeca del Instituto de Patrimonio Cultural Español (IPCE) en la que aparece la firma de "Marcela" y la fecha 1810, perteneciente a la colección del Marqués de la Torrecilla, 

"Marcela" Sign.06052_B Casa Moreno. Archivo de Arte Español, IPCE


Firma y fecha: Marcela 1810

Sabemos por una carta que se conserva en el Archivo de la Universidad de La Sabana (Bogotá) que Marcela es la única de las cinco hermanas que permaneció soltera y que tras la muerte de su hermano (1816) se encontró en una situación económica apurada, por ello se dirige a sus tías tías Paula y María Manuela Valencia y Sáenz del Pontón, que viven en Bogotá, de quienes constan múltiples documentos en el mismo Archivo acerca de sus propiedades, entre los que figuran con frecuencia listas de compra o venta de esclavos; Marcela les pide que le ayuden a gestionar su pensión de orfandad, a la que ella denomina "viudedad" a pesar de tratarse de la de su padre, pues se encuentra, según dice, en la mayor indigencia:

           "Mis veneradas tías y Señoras:
    Muy señoras mías de todo mi respeto y aprecio, por el fallecimiento de mi padre y Señor y posteriormente por el de mi hermano, los dos condes de Casa-Valencia, he quedado sola, pobre y en el mayor desamparo sin otro recurso que las viudedades de América y la de España de Montepío de Ministerio que debían ser 12 mil r. anuales; pero como no se cobra ni lo de América, ni lo de España, resulta que estoy pereciendo y en la más horrible miseria..." (Granada, 21 de Marzo de 1818).

En el mismo año y desde la misma ciudad de Granada, lo que podría indicar convivencia, su cuñada, Mª Antonia Junco, ahora viuda de su hermano, también inicia el procedimiento para obtener la pensión de viudedad que le corresponde para lo que debe aportar información bastante "sobre la conducta que observó  en esta ciudad durante la dominación enemiga." demostrando que se mantuvo fiel a la causa real española y no compartió la deriva francesa y después independentista de su marido. 

Expediente de Mª Antonia Junco, condesa viuda de Casa-Valencia
AHN, CONSEJOS, 49809, Exp.150.  Pág.2 Detalle

Tenemos que suponer que tales peticiones fueron consideradas puesto que la viuda y su única hija, Teresa, no solo recuperan el título, sino también sus bienes, lo que les va a permitir mantener su nivel de vida y relacionarse con la mejor sociedad, y contraer matrimonio con Juan Alcalá Galiano, familia a la que desde entonces estuvo ligado el título de Casa-Valencia.

La obra de Marcela Valencia que ahora expone en la vitrina de miniaturas de la sala 62, fue adquirida por el Museo del Prado en abril de este mismo año a la conocida Galería José de la Mano de Madrid. Lleva por título La amabilidad, [O3688] realizada en 1806 en aguada sobre marfil, representa una elegante dama vestida, en lo que puede verse, al modo clásico, según la moda imperio de finales del XVIII y principios del XIX, lo que recuerdr al estilo de Anna Escher Von Muralt pintada por Angelica Kauffmann, también expuesta actualmente en el Museo del Prado. 

La dama luce pendientes de aro, lleva una fina blusa blanca sobre la que se superpone el vestido sujeto a un solo hombro con un broche azul y dorado que hace juego con una diadema, algo descentrada, ornamentada con dos botones azul cobalto y en el centro un camafeo en el que puede verse una cabeza laureada. 
Marcela de Valencia y Codallos. La amabilidad. Aguada sobre marfil. 1806 MNP Sala 62

En el anverso figura la firma y la fecha: Marcela V. ft. 1806; y en el reverso en una etiqueta manuscrita a tinta negra. figura el título y una dedicatoria: La Amabilidad / Dedicada al Exmo. Sr. Príncipe de la Paz / por su mas reconocida servidora / Marcela de Valencia. La obra figuró en el Inventario de Godoy de 1808.

MARCELA,  NO MARCELO

Como tantas otras veces ha ocurrido a lo largo de la Historia del Arte, la pintora Marcela de Valencia, fue considerada como un hombre por el periodista y escritor, generalmente bien informado, Manuel Osorio y Bernard, en su Galería Biográfica de Pintores Españoles del Siglo XIX. (Madrid, 1883-1884)

"D. Marcelo de Valencia" en Osorio y Bernard

Damos la bienvenida a esta nueva artista al elenco de pintoras del Museo del Prado, en la especialidad de Miniaturistas, que además nos lleva a conocer un poco más el papel de las mujeres en el arte y en la Academia en un momento, el paso del siglo XVIII al XIX, que ha sido poco estudiado y quizás por esa causa poco valorado.