jueves, 7 de mayo de 2015

LOS ÚLTIMOS PINTORES DE FILIPINAS

La madre España llevando a su hija Filipinas al progreso. det. 
Juan Luna Novicio (1ª versión, 1884) 

EL MINISTERIO DE ULTRAMAR Y LA EXPOSICIÓN DE LAS ISLAS FILIPINAS EN 1887

El Ministerio de Ultramar se creó en 1863 “a fin de dar toda la unidad posible a la Administración superior de las provincias de Ultramar” según reza el Real Decreto firmado el 23 de Junio de ese año por su primer Ministro: D. José de la Concha. El nuevo Ministerio venía a sustituir las anteriores Juntas y Direcciones que se habían ocupado hasta entonces de las cuestiones ultramarinas y asumirá todas las competencias en la materia excepto las relativas a política de Estado (exterior), guerra (defensa) y marina.

Bajo los auspicios de este Ministerio de Ultramar en 1887 se celebra la Exposición General de las Islas Filipinas, que fue proyectada por el entonces Ministro Víctor Balaguer y Cirera. En ese momento ostentaba la Jefatura del Estado la Regente María Cristina y presidía el gobierno Práxedes Mateo Sagasta.

La exposición se proyecta y se lleva a cabo en el Parque del Retiro. La mayoría de los objetos se instalaron en el Pabellón Central, el actual Palacio de Velázquez, que había sido construido cuatro años antes por el arquitecto Ricardo Velázquez para una Exposición dedicada a la Minería y la Metalurgia. Para crear el ambiente adecuado se aprovecha el lago de patinadores convirtiéndolo en una ría con vegetación tropical y en su entorno se realizan una serie de construcciones típicas, casas de labor, edificio de tejedoras, una "ranchería" para los igorrotes, todas ellas realizadas con materiales tradicionales en madera, caña y nipa. Pero el edificio estrella de la exposición fue el denominado oficialmente Pabellón Estufa conocido desde el primer momento como Palacio de Cristal y diseñado por el mismo arquitecto citado, siguiendo el modelo del Cristal Palace de la exposición Universal de Londres de 1851. Su destino era albergar las plantas llegadas de Filipinas, aunque acogió igualmente algunos muebles y otros objetos de gran tamaño. 
Pabellón Estufa - Palacio de cristal
Laurent y Cia, IPCE
Palacio de cristal. Inauguración de la exposición el 30 de Junio de 1887 por la regente Mª Cristina. 
Litografía de la Ilustración española y americana.8. 7. 1887
La reina inaugurando la Exposición vista por Amerigo y Aparici. Boceto, 1887, 
Museo Victor Balaguer, Vilanova i la Geltrú.

La exposición pretendía ser un gran espacio en el que pudiera mostrarse el modo de vida de la sociedad filipina en su amplia extensión, por lo que además del conjunto de obras que representaban la cultura, la técnica y el desarrollo, el arte y la historia del pueblo filipino, hubo una amplia representación de la población nativa que en principio estuvo constituida por 43 indígenas incluyendo “algunos igorrotes, un negrito, varios tagalos, los chamorros, los carolinos, los moros de Joló y un grupo de bisayas”, que, según reseñaba el diario El Imparcial del 8 de Mayo de ese mismo año “En su constitución, en su aspecto, en su lenguaje, en sus maneras, en sus costumbres en su color y hasta en sus trajes, esos compatriotas nuestros difieren grandemente de los filipinos más civilizados y hasta ahora conocidos”. Los miembros de las tribus vivían en cabañas; los visitantes accedían al recinto y podían observarlos, pagando una entrada.

Existe abundante información gráfica en la prensa de la época y en especial las fotografías realizadas por J. Laurent y Cia, que se conservan en el Instituto de Patrimonio Cultural de España

A decir de José Ortega Munilla, padre de Ortega y Gasset, director de El Imparcial “La exposición de Filipinas, celebrada en el Retiro bajo los auspicios del historiador y Ministro de Ultramar, Victor Balaguer, fue la postrera efemérides brillante del imperio español” 

Vista de algunas salas de la exposición. J. Laurent y Cia, Instituto de Patrimonio Cultural de España

(Para ampliar la información sobre la exposición y su pormenores puede consultarse “Un imperio en la vitrina: el colonialismo español en el Pacífico y la exposición de Filipinas de 1887” del profesor Luis Ángel Sánchez Gómez de la Facultad de Geografía e Historia de la UCM)

La consecuencia inmediata de la Exposición es que dio lugar a la creación del Museo Biblioteca de Ultramar que además de recuperar lo que quedó de un anterior y fugaz Museo Ultramarino, tenía entre sus funciones la de custodiar los objetos y libros que se habían reunido para la exposición de Filipinas así como exhibir las obras de arte ejecutadas por artistas naturales de las provincias de Ultramar. El Museo Biblioteca de Ultramar - MBU, cuya historia está plagada de luces y sombras, solo llegó a durar dos décadas. La necesidad de ubicar la nueva Exposición Bienal de Bellas Artes de 1908 fue la excusa para su desaparición. Una  Real Orden de 4 de febrero de ese año dispone el desalojo inmediato del edificio y la distribución de sus colecciones entre instituciones especializadas en las diferentes materias expuestas: Museo de Ciencias Naturales, Museo Arqueológico, Museo de Antropología, Biblioteca Nacional y Museo de Arte Moderno.


PINTURAS DE LA EXPOSICIÓN DE FILIPINAS QUE CONSERVA EL MUSEO DEL PRADO

Muchas de las pinturas que formaron parte de la exposición, realizadas por artistas autóctonos, se mantuvieron en el Museo Biblioteca de Ultramar mientras duró y de allí fueron enviadas tras su desmantelamiento al Museo de Arte Moderno -MAM,  que ocupaba en ese tiempo parte del edificio de la Biblioteca Nacional en el Paseo de Recoletos en Madrid. Posteriormente tras el cierre definitivo del MAM en 1971 las pinturas se transfirieron al Museo del Prado. Con ello se modificó su dependencia pero no su situación ya que debido a la política de dispersión iniciada desde finales del siglo XIX para aligerar los museos nacionales, las obras se habían ido depositando en diversos organismos e instituciones, la mayor parte de las pinturas de la exposición filipina, en diversas instituciones de  las Islas Canarias, y en especial en el Ayuntamiento de las Palmas de Gran Canaria.

Su importancia, salvo contadas y meritorias excepciones, estriba más en su significación y en la consideración de reflejo de la circunstancia histórica en que se produjeron que en la calidad artística las obras, En buena parte las  pinturas y esculturas presentadas a la Exposición son obra de alumnos de la Academia de Pintura, Dibujo y Grabado de Manila, hecho que a veces se olvida en las críticas tanto de la época como en la actualidad que las juzgan de baja calidad considerando que estamos ante artistas consagrados. Lo cierto es que el nivel de muchas de ellas no difiere del que presentaría cualquier escuela española de la época que expusiera obra de alumnos de tres o cuatro años de aprendizaje. Es escaso el número de artistas ya consagrados que cuelgan sus obras en la exposición y se trata precisamente de obras de artistas que habían recibido una pensión para realizar sus estudios en España, que es donde culminan su periodo de formación y desde donde varios de ellos saltarán a la fama internacional.

En todo caso considero importante conocer, en la medida de lo posible, la identidad de los artistas que realizaron las mencionadas obras, a pesar de que muchos de ellos hayan sido prácticamente olvidados y sus obras guardadas en almacenes. Al mismo tiempo habría que proponer su recuperación dado el estado de deterioro que se observa en algunas de ellas ya que, al fin y al cabo, formaron parte de lo que hoy vemos como un capítulo de nuestra historia digno de ser recordado. El interés por la recuperación de esta memoria no sólo está vivo entre nosotros sino también en el pueblo filipino como demuestran el interés y los altos precios que alcanzan las obras de estos pintores en el comercio en la actualidad. No es de extrañara ya que hablamos de su historia, su cultura y su arte, de un momento concreto, el último cuarto del siglo XIX, del que pocas muestras se encuentran en la actualidad en sus propias instituciones.

A la hora de hablar de los pintores de la Exposición de Filipinas he comenzado por Agustín Sáez a pesar de ser español ya que pasó gran parte de su vida en Manila como director de la Academia de Pintura, Dibujo y Grabado, siendo también profesor de dibujo del Ateneo Municipal de Manila, lo que supone haber sido maestro de la mayor parte de los participantes. La relación de pintores filipinos propiamente dicha, se inicia con el pintor más importante del grupo, Juan Luna Novicio que entre otras obras de indudable interés realiza, por encargo del entonces ministro de Ultramar, D. Victor Balaguer, el maravilloso cuadro que encabeza esta entrada.

Agustín Sáez y Glanadell 
(Lorca - Murcia, h.1828 - Manila, 1891).

Nacido en la localidad murciana de Lorca donde inició sus estudios. Como tantos jóvenes artistas de la época se traslada a Madrid para seguir el camino de la pintura en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid donde figura matriculado desde 1845 hasta 1857, siendo alumno de José de Madrazo y Juan Antonio Ribera. En el expediente que se conserva en el Archivo Histórico Nacional (Ultramar, 603. Exp.6) se recuerdan algunos de sus trabajos como Eliézer y Rebeca o la Resurrección de Lázaro. También se indica que aprobó la primera de las pruebas convocadas para optar a la pensión de Roma pero no llegó a conseguirla.

Solamente conocemos una obra suya de esta época que es el Retrato del Rey godo Tulga que le encarga su maestro José de Madrazo para formar parte de la Serie Cronológica de los Reyes de España que patrocina el Museo Nacional de Pintura. El archivo del Museo conserva el documento de pago por 2.000 reales de vellón, de fecha 1º de diciembre de 1853. (Caja: 1248 / Legajo: 37.3.66 / Nº Exp: 2).
Agustín Sáez. Retrato del rey godo Tulga, 1853 [P05830]
En depósito en la Diputación Provincial de Lugo

En 1855 es uno de los elegidos por la Academia de San Fernando para llevar a cabo el encargo del Tribunal de Comercio de Filipinas de realizar una de las copias de la serie de obras maestras que servirán de modelo pictórico a los alumnos de la joven Academia de Dibujo y Pintura de Manila; se trata de un importante encargo que en conjunto se valoró en 20.000 reales. No tenemos noticia de si la tarea en su conjunto fue culminada pero sí de que Sáez realizó una copia de la "Escala de Jacob" de Rivera por la que le pagaron 3.000 reales, que fue muy bien acogida y propició el ofrecimiento en 1857 del puesto de director y profesor de la Academia de Manila. Se trataba en un primer momento de un puesto con carácter interino, con unos haberes de 6.000 reales (2.500 de sueldo y 3.500 de sobresueldo), pero Sáez se instala con su familia en Manila de modo indefinido y gracias a su dedicación y buen hacer conseguirá el nombramiento definitivo por Orden de 20 de octubre de 1860 que conllevaba el ejercicio de la dirección y la enseñanza. Posteriormente se desligaron ambas actividades quedando Sáez únicamente como profesor, puesto que ocupará hasta su fallecimiento en 1891.


Sobre la enseñanza de la pintura en Manila en el S.XIX, ver en este blog:
LA PRIMERA ESCUELA DE PINTURA DE MANILA 1821-1834
Y
LA SEGUNDA ESCUELA DE PINTURA DE MANILA 1850-1898

Agustín Sáez participó y ganó una de las primeras competiciones de arte local que organizó el editor Domingo Vidal y Soler para seleccionar el mejor diseño de portada para la edición de la Flora de Filipinas, del padre Manuel Blanco en 1877. En la obra participaron realizando láminas la mayoría de los pintores y dibujantes locales, pero la portada fue realizada por el ganador del concurso.
Agustín Sáez Glanadell. Portada de la Flora de Filipinas, del P. Blanco

La primera etapa de la escuela de pintura colonial dirigida por Agustín Sáez, se caracteriza por la realización de una pintura costumbrista, actividades cotidianas, escenas locales y tipos del país. Conocemos una de las dos obras que Sáez presentó en la Exposición de Filipinas que representa la típica imagen de Una española filipina, que viste el atuendo típico de las Islas con su saya y su tapis negro, su blusa de encaje  y un abanico en la mano. Un segundo cuadro que figura a su nombre en el Catálogo de la Exposición titulado Un Cazador, retrato de D. C. Ramos, se encuentra actualmente  en paradero desconocido.
Una española filipina, óleo sobre lienzo, 188 x 107 cm. 1886 
Dep. Ayuntamiento Las Palmas de Gran Canaria [P6849].


Juan Luna y Novicio 
(Badoc, Filipinas, 23.10.1857 - Hong-Kong, 7.12.1899)
Juan Luna y Novicio. 
Izq. Detalle de una fotografía de grupo durante su estancia en Roma. 1881
Der. Autorretrato (det.) Museo López - Manila.

Juan Luna y Novicio, nacido en Badoc (Filipinas), era el tercero de los siete hijos de Joaquín Luna de San Pedro y Laureana Novicio Ancheta. En 1861 la familia se traslada a Manila donde Juan Luna realiza sus  estudios en los Jesuitas del Ateneo Municipal de Manila donde obtiene el grado de Bachiller en Artes y pasa a continuación junto con su hermano Manuel a la Escuela de Náutica y tras realizar los tres primeros cursos de enseñanzas teóricas dedica el último año (1874) como era preceptivo a la práctica de la navegación de altura, visitando Singapur, Hong-Kong, Batavia y Colombo.

Aficionado a la pintura inició estudios en la Academia de Dibujo y Pintura con RochaAgustín Sáez con quienes parece que no llegó a entenderse, por lo que deja la Academia y acude a clases particulares con el artista filipino Lorenzo Guerrero, ayudante de la Academia, con quien, según su amigo Rizal, estudió el natural y manejó por primera vez los colores. Guerrero fue el primero en reconocer el potencial del joven pintor por lo que aconseja a sus padres que le envíen a estudiar a la Academia de Madrid. por lo que Luna, con veinte años, viaja a España en 1877, junto con su hermano Manuel, músico, dos años antes que sus compañeros Félix Resurrección Hidalgo y Miguel Zaragoza. (Algunos le sitúan sin fundamento en España en 1871 -con 14 años-, basándose en fuentes que aluden probablemente a otro "Juan Luna", nombre nada singular en el Madrid de la época.) 

Luna se traslada a Madrid por sus medios e inicia sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en la que solo fue alumno un año con excelentes resultados; allí conoce al pintor Alejo Vera, a quien siempre considerará más que un  maestro, quien le ofrece viajar con él a Roma al año siguiente, cuando Vera obtuvo la plaza de pensionado de mérito por la pintura de figura. (R.O. de 19 de junio de 1878). Para conceder esta pensión el Reglamento de la Academia hubo de ser modificado ya que limitaba a 40 años su disfrute y Vera tenía ya 43.

Tenía entonces Luna 21 años y después de realizar una primera obra titulada Dafnis y Cloe, se da a conocer presentando dos obras a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1881: La esclava ciega en la que representa una escena de Los últimos días de Pompeya y La muerte de Cleopatra; por esta última obra obtuvo 2ª medalla y fue adquirida por el gobierno que la expondrá en 1887 en la Exposición General de Filipinas. Actualmente es propiedad del Museo del Prado.

Luna permaneció en Roma cuando Vera finalizó su estancia a mediados de 1881 coincidiendo con la presentación de su obra Los últimos días de Numancia en la Exposición de ese año con la que consiguió una Primera Medalla; obra y premio que pueden considerarse como una premonición del logro de su alumno en la Exposición de 1884.
Alejo Vera. Los últimos días de Numancia 1881. 
MNP En depósito en la Diputación Provincial de Soria

Gracias al éxito obtenido con su Cleopatra Luna fue pensionado por el Ayuntamiento de Manila para completar sus estudios en Roma tras la propuesta presentada por el concejal del ayuntamiento de Manila, Francisco Rodoreda y gracias a la intervención del alcalde Pablo Ortiga y Rey, consiguió ver aumentada la dotación inicialmente propuesta de 600 a 1.000 pesos anuales, durante cuatro años (1883-1887) y disminuir sus obligaciones teniendo que enviar solamente dos obras a Manila en lugar de las cuatro anteriormente señaladas. (AHN, Ultramar,469, Exp.9).

En Roma coincidió con sus paisanos Miguel Zaragoza, Félix Resurrección y Pedro Paterno. Visitó distintas ciudades italianas, lo que le dio oportunidad de conocer las grandes obras del renacimiento y sobre todo las ruinas de la antigüedad romana por las que concibió y pintó la obra que le dio más renombre: Spoliarum, cuya estructura y composición no resultan ajenas a la Numancia de su maestro. La obra produjo gran sensación en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1884 en la que obtuvo Primera Medalla. También obtuvo con esta misma obra tercera medalla en el Salón de París de 1886  y dos años más tarde una segunda en la Universal de Barcelona.

Juan Luna Novicio, Spoliarum 1884, Sala de Grandes Maestros de la Galería Nacional de Filipinas

Vista de la sala donde se exponía Spoliarum. La ilustración Española y Americana 30 julio 1884.  

La obra, que fue adquirida por la Diputación de Barcelona tras su exhibición en esa ciudad, sufrió notables deterioros en tiempos de guerra y quedó arrumbada en un almacén, posteriormente fue enviada a Madrid donde fue restaurada y dividida en tres partes para facilitar su manejo, dadas sus amplias dimensiones. En la década de 1950 se ofrece al gobierno de Filipinas como un regalo del gobierno español. Una vez en Filipinas en la década de 1960 la obra fue nuevamente restaurada por el artista Antonio Dumlao e instalada en la principal Sala del Museo Nacional de Filipinas.

Aspecto de la obra antes de la restauración

Con este segundo gran éxito Luna se convirtió en el pintor de moda; recibió numerosos encargos institucionales: en 1887 recibió el encargo del Senado español del lienzo titulado Combate Naval de Lepanto, 7 de octubre de 1571 donde actualmente se expone, y el Ministerio de Ultramar le pidió una composición que representase a España y Filipinas, que es la que encabeza este artículo, actualmente depositada por el Museo del Prado en el ayuntamiento de Cádiz.

Tras su periodo de formación en Roma Luna se instala en París donde abre taller propio. El gran éxito adquirido le valió la admiración de las mujeres entre las que se encontraba Paz Pardo de Tavera y Gorricho, joven de una conocida familia hispano filipina, originaria de Toledo (Tavera) y Navarra (Gorricho), con la que se casó el 8 de diciembre de 1886 tras vencer ciertas resistencias familiares. Tuvieron dos hijos: María de la Paz, que murió a una edad temprana, y Andrés, que llegó a ser uno de los arquitectos más destacados de Manila.
Juan Luna y Novicio, Retrato de Paz Pardo de Tavera. Galería Nacional de Filipinas

En París Juan Luna y su familia vivían con su suegra, Juliana Gorricho en Villa Dupont. Las discusiones familiares, en parte por la diferencia de clases y en parte por celos, eran corrientes en el domicilio familiar hasta el punto que la familia Pardo de Tavera se plantea que la única solución es el divorcio, lo que elevó el nivel de tensión. La madre de Paz llamó a sus hijos para que la protegieran, pero fue demasiado tarde. El 23 de septiembre de 1892 Juan Luna mata de un tiro a su suegra, hiere de muerte a su esposa causando daños también a su cuñado, el escultor Félix Pardo de Tavera, que trató de intervenir. La historia que luego contará Luna lacrimosamente en el juicio hablaba de que Paz conoció a un hombre de 55 años, llamado Ms. Dussaq en Mont Doré, del que habló con entusiasmo, lo que no gustó a Luna, quien se dedicó a espiar a su esposa llegando al convencimiento de que le había sido infiel. El pintor, acusado de asesinato fue defendido por un famoso abogado criminalista, Albert Danet protagonizando en el juicio escenas melodramáticas que le valieron la simpatía de la sala. A pesar de la evidencia, finalmente fue absuelto del cargo de asesinato porque se consideró un "crimen pasional" cometido en un momento de enajenación mental.

Tras este episodio volvió a España y aunque siguió pintando ya no volvió a presentarse a exposiciones públicas. En 1896 al estallar la insurrección que terminaría con la independencia del archipiélago filipino, Juan Luna fue detenido en Manila, abogando hasta el último momento por una conciliación imposible. Gracias al indulto concedido por las Cortes españolas el 27 de mayo de 1897, salió de prisión y regresó a España. En 1898 fue enviado por el comité revolucionario filipino a París y posteriormente a Washington, para negociar el reconocimiento internacional de la nueva república.

La carga ideológica de sus últimas obras, su carácter progresista y su posicionamiento en el proceso independentista filipino, han sido puestos en relación con su vinculación a la masonería, a la que estuvo ligado a través de la logia La Solidaridad, nº 53, del Gran Oriente Español aunque hizo pública retractación de su pertenencia.

Después del asesinato de su hermano, el general Antonio Luna, por las tropas de Aguinaldo en 1899, se fue a Hong-Kong donde murió el 7 de diciembre a consecuencia de un ataque al corazón que se creyó producido por un envenenamiento. Sus restos fueron trasladados por voluntad de su hijo a la cripta de la iglesia San Agustín de Manila en 1920.

Sus obras de la Exposición de Filipinas 

De acuerdo con el Catálogo de la Exposición de las Islas Filipinas de 1887, la obra La Muerte de Cleopatra mencionada anteriormente (que veremos en el siguiente apartado) fue una de las tres obras presentadas de este pintor. Hay que entender que la obra la presentó el Museo de Arte Moderno que era su propietario tras su adquisición  por 5.000 pesetas como consecuencia del premio recibido en la exposición Nacional de Bellas Artes de 1881 (R.O. de 30 de Junio de ese mismo año). De las otras dos obras que menciona el Catálogo, una titulada "Charing" que se describe como una mestiza componiendo su peinado, coincide en su temática con una obra de esas características que se encuentra en la actualidad en el Museo Victor Balaguer de Vilanova y la Geltrú;
Juan Luna. Mestiza en su tocador "Charing" 1886
Museo Victor Balaguer, Vilanova y la Geltrú (Barcelona)

La tercera obra que figura en el Catálogo de la Exposición como: Cuadro al óleo con una marina "Isla de Giudeca" creo que debe tratarse de la obra que conserva el Museo del Prado titulada "Marina" (ver siguiente apartado), ya que coincide con la imagen de la obra expuesta que podemos ver en una fotografía realizada por Laurent para el Álbum fotográfico de la Exposición
Jean Laurent y Cia. Vista de la sección 8ª - Bellas Artes (detalle)

Sus obras del Museo del Prado

De Juan Luna el Museo del Prado posee cinco obras, tres de las cuales se encuentran en los almacenes del propio Museo y dos se hallan depositadas en otras instituciones. De ellas, como hemos comentado, solamente las dos primeras que figuran a continuación fueron exhibidas en la exposición de 1887.  
Marina, óleo sobre lienzo, 98,5 x 188 cm, 1887 MNP Dep. Deleg. Gobierno del País Vasco [P7435].
(Obsérvese la coincidencia con la obra que aparece en la fotografía de Laurent)

Muerte de Cleopatra, óleo sobre lienzo, 250 x 340 cm. 1881 [P6354]. MNP. Almacén


Retrato de hombre, óleo sobre lienzo, 47 x 35 cm. 1879 [P4447]. MNP Almacén
Retrato de Víctor Balaguer, óleo sobre lienzo, 1885, MNP, Almacén [P7499].

Mención especial requiere la obra con la que abríamos esta entrada con la que que Luna gana el concurso para el cartel anunciador de la Exposición Regional de Filipinas que se celebraría en Manila en 1895.
Catálogo de la Exposición Regional Filipina de 1895 que utiliza la imagen del cartel anunciador.

De la obra en que se basaba este cartel anunciador Juan Luna realizó al menos dos versiones una de las cuales conserva el Museo del Prado depositada en el Ayuntamiento de Cádiz.
Juan Luna y Novicio. La madre España llevando a su hija Filipinas al progreso,1894
Versión del MNP. Dep. en Ayuntamiento.de Cádiz


Félix Eduardo Resurrección Hidalgo y Padilla
(Binondo, Manila, 1855 - Barcelona, 1913)

Félix Eduardo Resurrección Hidalgo y Padilla. 
Detalle de fotografía de grupo en Roma. 1881 y Autorretrato, 1901

Pintor de familia adinerada, abandonó la carrera de leyes para ingresar en la Academia de Dibujo y Pintura de Manila, siendo discípulo de Agustín Sáez y de Lorenzo Rocha. En 1876 presentó algunas obras realizadas para sus ejercicios de dibujo del natural en la Exposición Universal de Filadelfia. En 1879 viajó a España becado por el gobierno y tras estudiar en la Academia de San Fernando de Madrid se trasladó a Roma y decidió quedarse en Europa viajando por distintas ciudades.

En 1884 ganó la medalla de plata de la Exposición de Bellas Artes de Madrid por la obra que le ha hecho más famoso: Vírgenes cristianas expuestas al populacho (Adquirida por R.O. de 10 de julio del mismo año por 2.500 pts). Fue depositada por el Museo del Prado en la Universidad de Valladolid y se destruyó en un incendio en 1936. Existe una versión en el Metropolitan Museum de Manila. Fue un año de gloria para los artistas filipinos pues su compatriota Juan Luna y Novicio, obtuvo la medalla de oro por su Spoliarum.
Vírgenes cristianas expuestas al populacho, 1884. Metropolitan Museum de Manila

Cabe destacar su participación en múltiples exposiciones como la General de las Islas Filipinas (Madrid, 1887), la Universal de París (1889), la Internacional de Bellas Artes (Barcelona, 1891; la Nacional de Madrid de 1892, la Universal de Chicago (1893), la Regional de Filipinas (1895) y la Exposición Universal de San Luis (1904).

Las pinturas que conserva el Museo del Prado en principio no se corresponden con las que figuran en el Catálogo de la Exposición de 1887 en el que se citan únicamente dos. La primera "Un paisaje representando un río de Filipinas" que podría tratarse de la obra que se conserva en el Museo del Prado con el título Estudio del natural (P04392), de su etapa de formación. 

Estudio del natural, óleo sobre lienzo, 34 x 54 cm. 1875 [P04392] MNP, Almacén

La segunda obra que menciona el Catálogo lleva por título "La barca de Aqueronte" y actualmente no consta su presencia en el Museo del Prado pues se considera desaparecida tras estar depositada en el Museo de Bellas Artes de Santander. Debe tratarse de la obra que con el título "El Aqueronte" fue presentada por el pintor a la exposición nacional de 1892. El López Museum and Library de Manila, tiene una obra de este pintor con ese título que pudiera ser un boceto preparatorio de la misma. Una versión con algunas variantes se encuentra en el Banco Central de Filipinas.
La barca de Aqueronte. López Museum and Library de Manila

Pero el Museo del Prado tiene otras dos obras que consideran corresponden a la etapa de formación del pintor. Se trata de dos estudios del natural representando dos personajes típicos de Filipinas: Una Vendedora de lanzones y un Pescador de Sacag. A pesar de que no figuren en el Catálogo de la Exposición el Museo informa que proceden, al igual que las anteriores, del Museo de Ultramar.
La vendedora de Lanzones,  1875 [P6742] 
El pescador de Sacag, 1875 [P6743]
MNP. Ambas en depósito en el Museo Nacional Antropología.

Finalmente el Museo incluye entre sus obras La aparición de Santiago a Ramiro I antes de la batalla de Clavijo, una pintura de historia atribuida por error a este pintor

Una reciente investigación me ha llevado a identificar al verdadero autor de esa obra que es el pintor hispano-filipino, Lorenzo Rocha de Ycaza. 

En el Catálogo de la Exposición de Filipinas de 1887 el cuadro figura entre los presentados por el Ministerio de Ultramar, que era su propietario, sin identificar a su autor. Pero se trata de una obra adquirida muchos años antes ya que fue realizada por Lorenzo Rocha y presentada en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1866, que tuvo lugar a principios de 1867, con el título El sueño de D. Ramiro, por la que su autor obtuvo mención honorífica de segunda clase y fue adquirida por el gobierno y depositada en el Ministerio de Ultramar. 
Aparición de Santiago a Ramiro I antes de la batalla de Clavijo [P7869] MNP,
En depósito en el MBA Álava.

(Sobre esta obra ver la entrada: 
Identificado un nuevo pintor de Filipinas en el Museo del Prado: Lorenzo Rocha


Julián Arístegui
(Iloilo, 1864  - Manila, 1889)

Español-filipino nacido en Iloilo y residente en Manila. Manuel Artigas y Cuerva le incluye en su Galería  de Filipinos Ilustres (Manila, 1917), donde cuenta que realizó sus primeros estudios en Iloilo dedicándose sobre todo a la pintura y cuando ya se le podía considerar como artista a la edad de 24 años se traslada a Manila donde primero fue alumno del acreditado pintor Miguel Zaragoza y luego ingresó en la Academia de Dibujo y Pintura de Manila. Se dedicó a pintar paisajes como el que fue premiado en la Exposición de Madrid de 1887 y otro que obtuvo medalla de plata en la exposición de Barcelona de 1888, también pintó tipos del país, recordándose uno titulado Sampanguitas y un retrato de su hermana, casada con el secretario del Ayuntamiento de Manila.

Dibujante y caricaturista de la revista Manila Alegre, también colabora en el suplemento ilustrado del periódico La Opinión de Manila. También publicó trabajos literarios en prosa. El Museo del Prado conserva la obra presentada en la Exposición General de Filipinas que figura en el Catálogo de la misma.
Paisaje de Filipinas, óleo sobre lienzo, 150 x 80 cm. 1887  
Dep. Ayuntamiento La Orotava, Santa Cruz de Tenerife) [P6273].


Diego Riego de Dios 
(h.1860 - h.1920).

Pintor filipino que estudió en la Academia de Dibujo y Pintura de Manila en torno a 1880, bajo la dirección de Agustín Sáez y Lorenzo Rocha, que instauran las clases de dibujo del natural para que los alumnos se ejercitasen en la representación de modelos vivos masculinos. En el Catálogo de la exposición figuran varias obras presentadas por la Academia de Pintura de Manila realizadas por sus alumnos. Entre ellas figuran: "Dos retratos al óleo de una india por R. Riego de Dios, alumno de la Academia" y "Tres cuadros al óleo, estudios al yeso por R. Riego de Dios y por T. Sucgang". 

No parece haber coincidencia ni en el nombre "Diego" que el Museo atribuye a este pintor, ya que la inicial del nombre que figura en el Catálogo es una "R", ni en el tema del estudio que le atribuye el Museo del Prado: Un indio sentado con un palo en la mano. Como puede observarse, se encuentra en pésimas condiciones.
Indio sentado con palo en la mano, óleo sobre lienzo, 170 x 97 cm. 1886  
Depositado en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria  [P06845].


Bernardo Morales Soriano
(Hermita-Manila, 1860 - 1920)

Pintor filipino que cultivó la pintura costumbrista y de historia. Participó en la Exposición General de Filipinas donde presentó obras de tema morisco dos de las cuales son las que conserva el Museo del Prado. El Catálogo de la Exposición de Filipinas no menciona su nombre por lo que hay que entender que él no presentó directamente las obras. En el Nº 69 del Catálogo figuran "Tres cuadros al óleo con tipos de la Isla de Mindanao" presentados por el Superior de la Misión de la Compañía de Jesús. Cabe pensar que dos de las tres obras que se mencionan puedan ser las que el Museo asigna a Bernardo Morales Soriano ya que en ambos lienzos aparece abajo a la derecha la datación y la firma: Hermita / Marzo 1887 / B. Morales. 
Bernardo Morales. Moros de Mindanao, 1887 [P6847].  Moros1887 [P6848]
Ambos depositados en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. 

Francisco  Ruibamba
(Activo entorno a 1887)
Pintor asociado a la escuela filipina que estuvo en España (es posible que se casara con la española Magdalena Sobrino, de Tiedra - Valladolid), participó en la Exposición de Madrid en 1887. Las obras de Ruibamba fueron presentadas por la Academia de Pintura de Manila, lo que significa que el pintor era entonces alumno de la misma.

El Museo del Prado conserva las dos obras de este artista que se mencionan en el Catálogo de la exposición: "Un estudio de un paisaje" y "Las ruinas de un templo de los jesuitas", ambas depositadas en el Ayuntamiento de la Orotava.
Paisaje de Filipinas, óleo sobre lienzo, 90 x 125 cm.1887 [P06278]
Dep. Ayuntamiento La Orotava, Santa Cruz de Tenerife.

Ruinas del templo de la Compañía de Jesús, óleo sobre lienzo, 95 x 95 cm. [P07536]
Dep. Ayuntamiento La Orotava, Santa Cruz de Tenerife


Telesforo Sucgang y Carmelo
(Banga, Panay, 1855 - Manila, 1916).
Destacado pintor, escultor y compositor, contemporáneo de Rizal de quien hizo un retrato que es una de sus obras más conocidas.
Telesforo Sucgang. Retrato de Rizal, 1891. Museo Rizal. Fort Santiago

Nació en Banga, Capiz (ahora Aklan) Estudió en el colegio de San José, tomó clases de música, al terminar sus estudios se matriculó en la academia de dibujo y pintura donde estudió con Lorenzo Rocha y Agustín Sáez. En 1879, su busto del Cardenal Francisco Jiménez de Cisneros ganó el premio del Liceo Artístico-Literario. Entre las piezas musicales que compuso, destacar por su curiosidad un vals dedicado al submarino de Isaac Peral.

Vino a Madrid en 1884 pensionado por el gobierno junto con con Esteban Villanueva para perfeccionar sus estudios de Pintura. Estudió en España Italia y Francia. Pintó El Desembarco de Magallanes, la Primera Misa en las Filipinas (1888) y La Llegada de Legazpi y Urdaneta. También de este periodo es el cuadro de tema marino titulado ¡Estamos Salvados! que en la actualidad se encuentra en la Subdelegación de Gobierno de Valladolid depositado por el Museo del Prado, aunque a la vista de su estado de conservación es seguro  que no se encuentra expuesto.
¡Estamos salvados!, óleo sobre lienzo, 200 x 298 cm. 
En depósito en la Subdelegación del Gobierno. Valladolid). [P5964]

En 1893, después de nueve años de residencia en España, regresó a Manila, casado con una española con la que tuvo doce hijos. El AHN conserva su solicitud de dos pasajes de gracia para Filipinas (Ultramar, 603, Exp. 13), uno para su esposa Manuela Mateo Villamana y otro para su madre política, Josefa Villamana, que le fueron concedidos en 1893.

En Filipinas fue profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Iloilo donde enseñó modelado y grabado. Dedicado a partir de entonces de lleno a la enseñanza fundó varios institutos, fue profesor en la Escuela de Bellas Artes y fundó el colegio de Minerva en Manila en 1912. Murió el 16 de diciembre de 1916.

El Catálogo de la Exposición de Filipinas informa de dos grupos de obras de este artista, el primero presentado por la propia Academia de dibujo, como alumno que era de ella, en el que se anotan tres o cuatro estudios realizados por el pintor uno de los cuales coincide con la obra conservada en el Museo del Prado titulada "Un indio".
Estudio, un indio, óleo sobre lienzo, 196 x 98 cm. 
Dep. Ayuntamiento Las Palmas de Gran Canaria) [P6850].
Una inscripción en la parte inferior izquierda indica su pertenencia a la Academia de Manila

El segundo grupo de obras mencionado en el Catálogo corresponde a las obras presentadas personalmente por el pintor, que en aquel tiempo se encontraba precisamente en Madrid gracias a la pensión concedida. El grupo esta formado por cinco obras pintadas al óleo: "Lucha de boxeadores ingleses", "Estudio de un indio sentado", "La bahía de Manila", "Café con tostada" y "Gallera filipina", de ninguna de estas obras se conoce el paradero.


Miguel Zaragoza y Aranquizna
(Nueva Écija, Filipinas, 1844 - Manila, 1923)
Miguel Zaragoza y Araquizna - en la fila inferior, el primero por la derecha.
(Fotografía realizada en Roma con los filipinos Luna, Paterno y Resurrección, y con los hermanos Benlliure y el pintor J. Puerto) 1881

Pintor y escritor criollo (español nacido en Filipinas) de San Isidro, Nueva Écija. Se autodenominaba filipino, para mostrar su simpatía con sus compañeros locales. Cursaba sus estudios en los jesuitas del Ateneo Municipal durante el día y asistía a las clases nocturnas en la Academia de Dibujo y Pintura. Con 20 años se traslada por su cuenta a España donde se matriculó dos años en la asignatura de Dibujo del Antiguo y Ropaje en la Academia de San Fernando, según consta en los archivos de la misma, hasta el 1864. Ese mismo año publicó un libro de poemas en español titulado Flores Filipinas, primer libro de poemas escrito y publicado en castellano por un filipino, en un estilo relacionado con la sensibilidad romántica de la época. De vuelta a Manila continuó sus estudios en la Academia de pintura, donde, gracias a su buen hacer, le fue concedida una beca en 1868 para estudiar en Europa, aunque tuvo que esperar diez años por falta de fondos de la institución.

A pesar de que había contraído matrimonio, se desplazó finalmente a Europa para disfrutar de la pensión concedida desde 1879 hasta 1885 pues la Academia madrileña le otorgó una ampliación de la beca por dos años. Primero estuvo en Madrid, en la Academia de Bellas Artes de San Fernando donde se matricula durante dos cursos consecutivos, en seis asignaturas. Por los datos del Padrón madrileño de 1º de diciembre de 1880 sabemos que residía en la C/ Olózaga, nº 6 con sus colegas de pensión Félix Resurrección Hidalgo y Esteban Villanueva y Vinará (sic). Todos ellos indican en la casilla de Profesión: "Pensionado para el Estudio de la Pintura".

En 1881 viaja a Roma para continuar allí su aprendizaje que se alarga hasta 1885 gracias a la ampliación de dos años concedida por la Academia madrileña. Allí coincide con Juan Luna, Pedro Paterno y Félix Resurrección y con los hermanos Benlliure (Ver fotografía de grupo). Expuso en 1880 en el Círculo de Bellas Artes Un retrato y Un carlista. En 1881 participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes con el lienzo Los dos crepúsculos.

A diferencia de sus compañeros Luna y Resurrección, que decidieron permanecer indefinidamente en Europa, Miguel Zaragoza retornó a Manila en 1891 y, a partir de entonces, alternó la práctica artística con la enseñanza y la crítica de arte. Fue editor e ilustrador de La Ilustración Filipina revista de contenido cultural y literario fundada por su hermano José (1891-95) en la que dieron empleo a muchos artistas como Simón Flores, Francisco Domingo o Félix Martínez. En 1904 obtuvo una medalla de oro en la Exposición Universal de Missouri y fue miembro fundador de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Filipinas.

De las tres obras que conserva el Museo del Prado, solamente dos figuran en el catálogo de la exposición filipina, Juego de niños y La siesta también llamado Estanco Nacional por el letrero que se encuentra en el centro del cuadro. La tercera obra, La lavandera, podría ser  la que figura en el catálogo, quizás por error, como La curandera.
La lavandera, óleo sobre lienzo, 110 x 70 cm. 1875  
Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria [P6856]
Juego de niños, óleo sobre lienzo, 43 x 61 cm. h1890 
Dep. Diputación Provincial de Valladolid [P7139]
La siesta - Estanco Nacional - En depósito en el Museo Nacional de Antropología [P8039]

Granada Cabezudo Cristóval
 (Filipinas 17 junio 1865 - Madrid, d.1902)

Desde que comencé a ocuparme de la presencia de la pintura filipina en el Museo del Prado y tuve acceso al Catálogo de la Exposición me causaron especial curiosidad dos nombres de mujer: Granada Cabezudo y Pilar Lantok. Las investigaciones realizadas han sido infructuosas en el caso de la segunda que presentó a la Exposición una obra titulada "Mesa revuelta" de la que no he encontrado ni una sola referencia o mención en la amplia documentación consultada. Sin embargo sí he podido confirmar mi intuición inicial en relación con la posibilidad de que Granada Cabezudo perteneciera a una familia española instalada en Filipinas.

A través de diversos documentos he podido constatar la presencia en Filipinas de siete hermanos apellidados Cabezudo Cristóval, tres varones: Ramón, militar, José, médico, y Vicente, abogado, y cuatro mujeres, Mercedes, Luisa, Granada y Nieves, todos ellos hijos del capitán de Infantería Ramón Cabezudo Galán, quien se había trasladado a Filipinas en 1847.

Conocemos la noticia del destino a Filipinas gracias a la información publicada en el Eco del Comercio de 29/8/1847, en su página 4: "El célebre delator* Don Ramón Cabezudo se halla con licencia en Llerena de donde es natural. Parece que va empleado a Ultramar". También figura el año 1847 como referencia de llegada a las islas en el Escalafón del Ejército de Ultramar en Filipinas (1863 - 1867). Una década después, el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid de 24 de marzo de 1858 informa la concesión al capitán Ramón Cabezudo Galán de "licencia para casarse".

Las noticias de la época hablan de que el sargento de cazadores Ramón Cabezudo fue el delator de un presunto complot militar que se estaría fraguando en Madrid a primeros de agosto de 1845, hecho que a pesar de que luego se constató su falsedad, le sirvió a Cabezudo para su promoción a subteniente.

Los hermanos Cabezudo Cristóval vuelven a la península entre 1897 y 1899. Lógicamente el retorno se produce a causa del conflicto que culmina con la independencia filipina. En 1900 seis hermanos aparecen censados en Madrid en la calle Villanueva, 26, domicilio que debieron utilizar de forma provisional ya que en 1905 ninguno de ellos figura en esa dirección. Las tres hermanas se habían casado pero en el momento del retorno dos de ellas vuelven viudas. En la esquela que se publica en julio de 1902 a la muerte de su hermano José, figura Mercedes, viuda de Laguna, Granada viuda de Patrón, y la tercera aparece con su apellido de casada, Luisa de Belloto, probablemente del militar Carlos Belloto Valiart (Nacido en 1850, alférez en 1887, según el escalafón de ese año).

Según los datos del padrón mencionado, todos los hermanos nacieron en Manila. La información relativa a Granada Cabezudo señala que nació el 17 de junio de 1865, de estado "viuda" cobrando una pensión de 1.000 pesetas y en la casilla de Profesión se apunta "La de su sexo".

En ninguna de las referencias encontradas se dice que Granada sea pintora, ni existe mención alguna a la existencia de alguna otra obra realizada por ella, por lo que hemos de pensar que la pintura debió formar parte de su proceso formación. La coincidencia con la  exposición de 1887 debió ser la causa de que su obra fuera seleccionada al igual que las de otros alumnos para su presentación sin que tal actividad tuviera posterior continuidad, al menos de cara al público.

Estudió pintura desde muy joven con Agustín Sáez de quien recibió clases particulares pues las normas de la Academia de Pintura de Manila no permitían la asistencia de mujeres. Autora del lienzo que se presentó a la exposición titulado Mestiza, que refleja a una mujer de clase social acomodada, elegantemente vestida para ir a la iglesia, con un misal en la mano, con el típico tapis filipino (especie de mandil negro) sobrepuesto a la amplia saya, que levanta ligeramente  con su mano derecha dejando ver la enagua. Enmarcada en un escenario natural que deja ver el tipo de viviendas de su poblado. Todas las características del personaje  nos hacen saber que pertenece a una clase social acomodada y culta. La obra, realizada cuando tenía alrededor de 20 años, nos lleva a pensar en la pérdida de una prometedora artista.

Una mestiza, óleo sobre lienzo, 124 x 82 cm. 
Dep. Ayuntamiento Las Palmas de Gran Canaria [P6843].

Esteban  Villanueva y Vinarao 
(Manila, 1859 - Alicante, 1920)

Discípulo de Agustín Sáez, en la Academia de Manila y posteriormente en la de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Llegó a España gracias a una pensión del gobierno. El Archivo Histórico Nacional conserva el expediente con las Actas del tribunal de las oposiciones celebradas en 1884 para optar a las plazas de alumnos pensionados de la Escuela de Dibujo y Pintura de Manila, que se conceden a Esteban Villanueva y Vinarau y Telesforo Sucgang y Carmelo. (ES.28079. AHN /16 / ULTRAMAR, 602, Exp.8).

Primero residió en Madrid y luego en Alicante. En 1878 envió seis pinturas a la Exposición Universal de Filadelfia descritas en el catálogo como Tipos del país. En 1881 concurrió a la Exposición Nacional de Bellas Artes con las obras Estudio de hombre y Estudio de mujer. También realizó copias de los grandes maestros del Prado que envió a sus protectores en Filipinas.

Sorprende que su nombre no aparezca en el Catálogo de la exposición de 1887 dado que en la fotografía vista anteriormente de una Sala de Jean Laurent y Cia. aparece claramente su obra Una India [P6853] cuya imagen podemos ver más abajo. Además si tenemos en cuenta que estamos ante  el artista filipino con un mayor número de pinturas en el Museo del Prado es probable que algunas procedieran de la mencionada Exposición. Cabe pensar que no llegaran a tiempo de incorporarse al mencionado catálogo..
El tuno, óleo sobre lienzo, 68 x 53 cm. 1875 [P4671] Almacén.

Dos Estudios de academia: tagalos, óleo sobre lienzo, 178 x 78 cm. 1878 [P6390] [P6391]. MNP. Dep. Museo de Jaén 

El zacatero, óleo sobre lienzo, 70 x 55cm. 1875  [P6851].
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria  

India del campo, óleo sobre lienzo, 70 x 55 cm. 1875  [P6852].
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria  

Una india, óleo sobre lienzo, 180 x 80cm. MNP. 
Depositada en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria [P6853].
En la fotografía de Laurent de la Exposición (det.) vemos la obra colgada a la izquierda de la puerta.

Mestiza, óleo sobre lienzo, 70 x 55 cm. [P6854]
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
Un mestizo español, óleo sobre lienzo, 70 x 55cm. 1875  [P6855]
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria 

Francisco Melicamba
(h. 1860-1920)

Alumno en formación de la Academia de Dibujo y Pintura de Manila durante la década de 1880, participó en la Exposición General de Filipinas celebrada en Madrid en 1887 con un estudio académico de un indio sentado.
Un indio sentado, óleo sobre lienzo, 180 x 97 cm. 1886 [P6846]
MNP. Dep. en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Regino García y Baza 
(Manila, 1840-1916)

Pintor costumbrista, decorador e ilustrador filipino. Miembro de la Sociedad Española de Historia Natural por su trabajo en Jardín Botánico de Manila. En 1858 ingresó en la Academia de Dibujo y Pintura de Manila donde fue discípulo de Agustín Sáez, con quien realizó la decoración del Teatro del Príncipe Alfonso y el diseño de los altares de las iglesias de Santo Domingo y San Agustín, en su ciudad natal.

Como ilustrador destaca su colaboración como dibujante de algunas de las láminas para la edición de Flora de Filipinas, del religioso Manuel Blanco, y su participación como dibujante  y litógrafo único en Sinopsis de familias y géneros de plantas leñosas de Filipinas, del naturalista español Sebastián Vidal y Soler.
Portada y lámina de Familias y géneros de plantas leñosas de Filipinas, de S.Vidal y Soler. 1883

Portada y lámina de Flora de Filipinas, de Manuel Blanco, 1877

La obra que se presenta a la exposición madrileña es un oleo sobre lienzo que representa un labrador filipino con un arado al hombro, conduciendo su carabao, realizada alrededor de 1877.
El labrador, (Carabao) óleo sobre lienzo, 90 x 140 cm, 1877 [P6841]
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Felix Martinez Lorenzo
(Manila 1859 - 1916)

Se tienen pocas noticias de este pintor nacido en Santa Cruz de Manila, paisajista, costumbrista y retratista de quien el Museo Nacional de Antropología conserva 19 laminas de tipos populares filipinos, probablemente las que figuran en el Catálogo de la Exposición de Filipinas como"Acuarelas de tipos del País".

Se conservan muchos de los dibujos que realizó para La Ilustración Filipina. En cuanto a pinturas al óleo presentadas a la exposición de 1887 el Catálogo refleja las dos obras que conserva el Museo del Prado, un paisaje típico de Filipinas con el título La Naturaleza y una tela con una temática diferente al resto, denominada El deber cumplido, en la que se muestra a un soldado español dormido, descalzo y apoyado en un árbol, abrazado a su fusil con bayoneta. También participó en la exposición Regional que se celebró en Manila en 1895 con ocho obras.
La Naturaleza, MNP Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria  [P6844]
Deber cumplido, MNP  Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria [P6842]

Otros pintores en la Exposición

No hay noticias en el Museo del Prado sobre algunas obras de pintores que figuran en el Catálogo de la Exposición como S. Flores y Ri, que podría tratarse de Simon Flores y de la Rosa (1839-1902) quien realizó el retrato del Gobernador José Lemery e Ibarrola del Museo del Prado que se encuentra depositado en el Museo del Ejército en Toledo.
Simón Flores y de la Rosa, Retrato del gobernador José Lemery e Ibarrola [P7745]
Dep. Museo del Ejército en Toledo. 

Tampoco se tiene noticia de dos obras que representan frutas del país de Alfredo Castro, o del Retrato del gobernadorcillo de Vigán realizado por Antonio Panlasigui, bien porque las obras no se mantuvieran en el Museo o porque se hayan perdido. En especial echo en falta, por la singularidad que representa la presencia de mujeres en la Exposición, la obra antes comentada de la pintora: Pilar Lantoc o Lontoc (Manila) de quien el catálogo menciona un  cuadro al óleo titulado "Una mesa revuelta", a pesar de que en este caso sabemos que sí pasó al Museo de Arte Moderno, ya que figura referenciada en su inventario. 


De ella únicamente sabemos que formaba parte del grupo de alumnas, hijas de prominentes familias de Manila tanto de la comunidad española como de la clase alta filipina, que recibía lecciones particulares del pintor Lorenzo Guerrero y Leogardo (1835-1904), que, como ayudante de naturales se ocupaba del alumnado indígena de la Escuela de Dibujo y Pintura de Manila desde 1858.

Ramón García Espínola
Balmaseda (Vizcaya), ? - Madrid 1899

Incorporo para finalizar, un autor de una obra que figura en el Catálogo de la Exposición aunque no se encuentra entre las del Museo del Prado. Se trata de un pequeño cuadro al óleo, que representa el coro de la iglesia de la misión de los Jesuitas, de Ramón García Espínola. 
Ramón García Espínola. Interior del coro 
(En comercio, Sala Retiro Junio 2012) 

A pesar de que en el catálogo figura como procedente de Zamontaca, (Mindanao), García Espínola es un militar español, oficial de artillería y pintor de afición, natural de Balmaseda (Vizcaya) probablemente destinado por un tiempo a las islas. En la Exposición Nacional de 1871 presentó Don Pelayo en Covadonga y dos bodegones y en la de 1890 el cuadro titulado Episodio de la guerra de la Independencia. El Museo del Prado conserva un Retrato de Alfonso XII realizado por él hacia 1875, también procedente del Museo de Ultramar, que se encuentra depositado en el Ayuntamiento de la Orotava (P06274).
Ramón García Espínola. Retrato de Alfonso XII, procedente del Museo de Ultramar 
Depositado en el Ayuntamiento de la Orotava (P06274)


OTROS LUGARES RELACIONADOS CON LA EXPOSICIÓN FILIPINA

El Museo Nacional de Antropología 

En la calle Alfonso XII, 68 de Madrid, el museo dedica una Sala a las Islas Filipinas en la que la mayoría de sus fondos proviene de la Exposición General de las Islas Filipinas de 1887 en la que pueden verse, ademas de tres de las pinturas aquí comentadas, toda clase de enseres, adornos, tejidos de piña, maquetas, abanicos, dibujos y esculturas que muestran las principales facetas de la vida y la cultura filipina de la época.

La Biblioteca - Museo Victor Balaguer 

En Vilanova i la Geltrú, su localidad natal la biblioteca-museo creada por el promotor de la Exposición General de las Islas Filipinas agrupa, al estilo de los antiguos coleccionistas del XIX, escultura, pintura (con un importante depósito de obras del Museo del Prado), libros y objetos etnográficos. Entre estos, su Colección Flipina está formada por objetos de uso cotidiano, bélico y de culto religioso, procedentes en su mayoría de la Exposición de 1887 del Retiro de Madrid, además de algunas pinturas regaladas y dedicadas por el pintor filipino Juan Luna y Novicio.

El Museo de América 

En la Avenida de los Reyes Católicos en la Ciudad Universitaria de Madrid, el Museo de América conserva la mayor parte de la documentación y libros del antiguo Museo-Biblioteca de Ultramar creado en 1887 y cerrado pocos años después. En la actualidad la práctica totalidad de estos fondos está digitalizada y accesible al público.



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