Mostrando entradas con la etiqueta Felipe II. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Felipe II. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de marzo de 2016

FELIPE II PINTADO POR SOFONISBA ANGUISSOLA Y SUS "SECUELAS"


"Es increíble, un cuadro que parecía tan masculino y tan español, resulta que es de una mujer y además italiana, ¿no es fantástico?
Antonio Saura  ABC 10/4/2001

La imagen retocada de Felipe II 

Este retrato de Felipe II datado en 1573 forma pareja con el de su cuarta esposa, Ana de Austria, pintados ambos por Sofonisba Anguissola y están colocados en la Sala 56 del Museo del Prado. A pesar de su aspecto limpio y nítido, esconde una primera versión del mismo realizada ocho años antes, en 1565, cuando el monarca todavía estaba casado con la francesa Isabel de Valois. Se trata de una obra emblemática que formó parte del grupo selecto de 50 cuadros que fueron escogidos para ser enviados al Museo Napoleón y reclamados posteriormente para el Prado a donde volvieron en 1827.

La imagen es de una gran sencillez y sobriedad; de más de medio cuerpo, el personaje mira de frente al espectador, viste de negro con una fina capa y sombrero alto, cuello y puños de puntas; el toisoncillo sobre el pecho colgado de un discreto cordón; en la mano izquierda, el rosario; la diestra apoyada en la voluta de madera del brazo del sillón tapizado de rojo, único toque de color en la obra del que sólo se aprecia ahora una pequeña parte, pues el cuadro fue recortado; por debajo del brazo izquierdo asoma el pomo de la espada que actúa más como símbolo que como arma. 
Sofonisba Anguissola. Retrato de Felipe II, 1573. Museo del Prado

Corre el año 1573, último año de estancia de Sofonisba Anguissola en la corte española en la que han transcurrido más de catorce años de su vida, desde su llegada el año 1559. Desde hace cinco años ya no ejerce la función de Dama de Honor de la difunta reina Isabel de Valois; se le asignan tareas relacionadas con la educación de las infantas, y continúa pintando retratos de la familia real y sus allegados cuando recibe el encargo de realizar un grupo familiar, formado por las dos hijas del rey y por la pareja real, es decir, el rey y su cuarta esposa, su sobrina Ana de Austria, todos vestidos de luto. Los retratos femeninos del grupo se realizan ex novo y no sabemos exactamente la razón por la que se adapta para la ocasión un retrato anterior del rey.
 
Grupo familiar: Ana de Austria, Felipe II, 
Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela. 1573

Mientras los retratos de la pareja real se encuentran normalmente juntos, expuestos en el Museo del Prado, los de las infantas se encuentran separados, el de Isabel Clara Eugenia en la Galería Sabauda de Turín y el de Catalina Micaela con flor en el pelo y un tití, en una colección privada en Londres.

Hay quien piensa que el luto obedecería al hecho de que ese año se efectuaron los traslados de sus familiares fallecidos al Escorial, aunque también podría ser debido a la muerte en septiembre de ese mismo año de la princesa Juana, hermana del rey, que es un personaje fundamental en la familia, tanto para el propio Felipe II como para las infantas, con las que la princesa mantuvo una estrecha relación.

La atribución del retrato de Felipe II a Sofonisba Anguissola

El retrato de Felipe II estuvo atribuido durante siglos a Juan Pantoja de la Cruz, tal y como aparece en diferentes inventarios del Alcázar de Madrid y posteriormente, en los años cuarenta del siglo pasado se atribuye Alonso Sánchez Coello en el proceso de revalorización que se produjo de ese pintor en el que se le fueron adjudicando diferentes obras de su época a pesar de que algunas correspondían a la pintora cremonesa con la que coincidió en la corte de Felipe II. Pero también a mediados del siglo pasado empiezan a oírse voces que ponen en duda esas atribuciones y se sugiere la posibilidad de un pincel italiano, que pronto se concretaría en el de la pintora Sofonisba Anguissola.

Su presencia en los INVENTARIOS REALES se inicia en el del Alcázar de Madrid. 1686 donde se menciona por primera vez que la obra se encuentra en la "Pieza de la Torre". También la encontramos en otros inventarios como el de Felipe IV, Alcázar de Madrid, 1636. (Un retrato de medio cuerpo arriba del Señor Rei Phelipe segundo bestido de negro con un rosario en la mano y la gorra puesta y capa.), o en el de la Testamentaría Carlos III, Buen Retiro, 1794. donde se le adjudica el nº 288 y se atribuye a Pantoja. En el Inventario Real del Museo de 1857 se mantiene la atribución a Pantoja y se cambia su numeración al nº 277. Finalmente el Inventario general de 1990, mantiene el277 y la autoría de Pantoja aunque se apunta la posibilidad de que la obra pueda ser de Sofonisba "Anguisciola".

He remarcado las referencias a las variaciones en el número de catálogo asignado porque se percibe una incoherencia entre la numeración y la imagen ya que se ve claramente en la fotografía cómo el número más antiguo, el 288 (1794) se superpone al más moderno, el 277 (1857), según los inventarios mencionados, cuando debería ser al contrario.
Las dos numeraciones que puede observarse actualmente 
en el extremo inferior derecho del retrato.
Imagen antigua y fotografia (IPCE) en las que figura únicamente el nº 277
 y no el anterior 288 que ha "reaparecido" en la última restauración.

En cuanto a los CATÁLOGOS DEL MUSEO, la obra ha estado presente desde las primeras ediciones con su atribución a Pantoja, y no es hasta el Catálogo de 1945, realizado Sánchez Cantón, cuando se adjudica por primera vez a Sánchez Coello y se le asigna su numeración actual, el nº 1036. Posteriormente en el Catálogo de 1972 se alude a la opinión de Diego Angulo Íñiguez, (Pintura del Renacimiento, «Ars Hispaniae», vol. XII, Madrid 1954), que pone en duda la autoría de Sánchez Coello y se apunta la posibilidad de que el retrato sea de Sofonisba Anguissola. Finalmente esta última atribución a la pintora italiana se establece ya sin duda en el  Catálogo de 1985, sin que se plantee ningún tipo de duda al respecto.

A pesar de que la atribución a Sofonisba ya se había dado por cierta en 1985, la autoría se consolida a partir de la exposición que tuvo lugar en el Museo del Prado en 1990 sobre Alonso Sánchez Coello y el retrato en la corte de Felipe II, que supuso la oportunidad de realizar análisis técnicos de esta obra, junto con su pareja, la reina Ana de Austria, que concluyeron con la definitiva adjudicación de ambas obras a la gran pintora cremonesa. El estudio técnico, realizado por la especialista Carmen Garrido, se encuentra en el magnífico Catálogo de esa exposición que se puede consultar on line en la nueva web del Museo del Prado.

La actualización del Retrato

Imagen radiográfica de la obra. Catálogo Exposición de 1990

Como hemos comentado, en 1573 Sofonisba Anguissola, quizás por deseo expreso del rey, o por falta de tiempo, decide actualizar el retrato del monarca en lo que se refiere a su tamaño, pose y vestuario para acomodarlo al de su cuarta esposa, Ana de Austria y formar parte del grupo familiar.

Respecto al tamaño, se recortan ligeramente los bordes, a pesar de lo cual el retrato sigue siendo algo mayor que el de su pareja (86,5 x 71,3 cm. frente a 86,2 x 67,5 cm.). En cuanto al vestuario la radiografía muestra que, inicialmente, el rey se cubría con un voluminoso bohemio en lugar de la fina capa oscura que luce en la actualidad; y es en la pose donde se ven las modificaciones más significativas ya que la mano derecha que se situaba sobre el pecho se apoyará en la nueva versión sobre el brazo de un sillón, mientras que la izquierda, que parece estar jugando con algo, probablemente el Toisón, pasará a sujetar un rosario de cuentas de madera. (No hay que olvidar que la iglesia instituye ese mismo año la fiesta de la Virgen del Rosario el 7 de octubre, en recuerdo de la victoria de Lepanto.)

Sin embargo la pintora conserva intactos los rasgos fisonómicos del rey que ofrece una imagen más joven de lo que era en la fecha en que se realiza la adaptación [1573]. Cabe pensar que fuera el propio rey quien indicara a la pintora que no modificara esa parte del retrato para no distanciarse demasiado del retrato de su esposa, veintidós años más joven que él, y seguramente por sentirse cómodo con su imagen y no querer variarla. Es un hecho conocido que en su momento el retrato había complacido mucho al monarca ya que en agradecimiento asignó a la pintora una pensión vitalicia y le regaló una joya.

COPIAS E INTERPRETACIONES

Muchas copias se han hecho de este retrato tanto coetáneas como posteriores dada la calidad e importancia del retrato que a mi juicio es el que representa con más fidelidad el espíritu y la psicología del rey prudente. Muchas de ellas carecen de la calidad necesaria para ser tomadas en consideración, pero merece la pena detenerse en algunas de las más significativas.

La copia de SÁNCHEZ COELLO en el KHM

El primer copista en tiempo e importancia, es su contemporáneo Alonso Sánchez Coello que como pintor "oficial" realiza con frecuencia esta tarea de copiador de los retratos que realizaba la pintora italiana. Recordemos que están documentados diversos encargos en este sentido como las trece copias que le fueron encargadas del retrato que Sofonisba había realizado del príncipe heredero Carlos de Austria, que luego se ampliaron a otras seis más.

Izq. Felipe II original de S. Anguissola (det.).     A la dcha. Copia de A. Sánchez Coello, KHM

La copia de Sánchez Coello, que se conserva en la Galería de Retratos del Castillo de Ambras del Kunsthistoriches Museum, en Innsbruck, es de menor tamaño ya que solamente deja ver el busto y no los brazos del monarca. A pesar de las similitudes que presenta con el original dista mucho de la obra de la pintora que es de una mayor calidad y expresividad. La obra de Sánchez Coello, correcta técnicamente, carece de la sensación de cercanía y calidez de las que goza el retrato original que la pintora consigue expresar y ello aun a pesar de la sobriedad de la imagen y los colores utilizados.

También es interesante señalar las similitudes existentes entre el Retrato de Sofonisba y la versión que Sánchez Coello realiza de cuerpo entero que se conserva en la Galería del Palazzo Pitti (Florencia), con una inscripción que indica la edad del rey: AETATIS SUAE LX, por lo que habría que datarlo en 1587. El museo conserva la documentación de que el retrato fue enviado ese año al Gran Duque de Florencia, pero la especialista Maria Kusche considera que fue pintado con anterioridad siguiendo el modelo "adaptado" de Sofonisba, aunque su realismo sea más acusado y haya perdido la "dulzura" propia del retrato de la pintora.

A.Sánchez Coello. Retrato de Felipe II con 60 años
1587? Palazzo Pitti - Florencia

No es la primera vez que el pintor Sánchez Coello realiza una versión de un retrato de cuerpo entero basada en uno de tres cuartos de Sofonisba, como ocurre con el Retrato de Alejandro Farnesio de tres cuartos de la Galería Nacional de Dublín, copiado por el pintor de cuerpo entero.
Alejandro Farnesio de Sofonisba Anguissola en el Museo Nacional de Dublin (izq.)
Versión del mismo personaje por A. Sánchez Coello. Col. Particular (dcha.)


OTRAS VERSIONES ANÓNIMAS

Existen muchas copias del Felipe II de Sofonisba aunque a menudo muestran un bajo nivel de calidad. He elegido como representativas las dos que se muestran a continuación, ambas de autor anónimo.

La primera procede del Museo de Bellas Artes de la Habana donde el retrato entró como "Anónimo siglo XIX copiando a Alonso Sanchez Coello". El Museo indica que se trata de una copia con ligeras variaciones del conocido retrato de Felipe II (1573) de Sofonisba Anguissola, señalando sus semejanzas con la técnica y el estilo de la artista italiana.

La segunda imagen es el detalle de un retrato realizado por un  pintor anónimo español, perteneciente a una colección privada, también guarda evidentes semejanzas con la obra del Museo del Prado.

Retratos anónimos de Felipe II. Izq. MBA La Habana H.1865. Der. Col. Particular

La versión de Salvador Martínez Cubells
Salvador Martinez Cubells. Copia del retrato de Felipe II de Sofonisba Anguissola. 
Colección Casa de Alba

Esta copia de pequeño formato, (20 x 30 cm. aprox.) perteneciente a la Colección Alba, se realiza en la segunda mitad del siglo XIX por el pintor Salvador Martínez Cubells, quien respetando lo esencial de la pintora italiana, interpreta el retrato dándole una personalidad propia de gran detallismo y delicadeza.

Salvador Martínez Cubells (1845-1914) hijo del pintor Francisco Martínez Yago y padre del también pintor Enrique Martínez Cubellsfue un hombre polifacético que desarrolló profesionalmente las actividades de pintor, restaurador, profesor y decorador. Con veinticuatro años, en 1869 se convirtió en primer restaurador del Museo del Prado, cargo que ejerció durante veintiséis años, al principio bajo la dirección de Gisbert y posteriormente con Sans Cabot y Federico de Madrazo. Creó una escuela de restauradores, que tuvo vigencia hasta principios del siglo XX.

A pesar de su amplia actividad dedicada a la pinacoteca nacional, la tarea de restauración que le dio fama no la realiza para el Prado sino para el barón de Erlanger, un banquero de París propietario de la Quinta del Sordo, que le encargó trasladar a lienzo las 14 Pinturas negras de Francisco de Goya. El proceso de arrancado y posterior traslado, aunque lento fue completado con éxito, a pesar del deterioro visible en muchas de ellas y de las dificultades técnicas del procedimiento utilizado. Hay que señalar como novedad que para realizar el trabajo contó con la colaboración de Laurent que fotografió las pinturas antes de ser arrancadas para que pudieran servir como guía en el traslado a lienzo.
Salvador Martínez Cubells  pintado por su hijo en 1901. MNP

Alcanzó fama como retratista, también realizó copias de retratos famosos como este de Felipe II o la copia del autorretrato de Sánchez Coello y pintó asimismo cuadros de historia. El Museo del Prado conserva alrededor de una quincena de sus obras aunque la mayoría se encuentran dispersas en diferentes instituciones. Como ya comentábamos en otra entrada referida al restaurador-pintor Vicente Poleró, no parece que el Museo guarde especial consideración a los que dedicaron gran parte de su vida a la institución.

GRABADOS

La imagen del retrato del rey realizado por Sofonisba es una de las más reproducidas en dibujos y grabados a través de todas las épocas desde el siglo XVI a nuestros días.


El retrato del rey en otras obras

De la importancia del Retrato de Felipe II de Sofonisba Anguissola hablan no solamente sus copias y secuelas sino también las numerosas veces que se ha reproducido de uno u otro modo, siendo el más curioso su presencia en obras realizadas por otros pintores, principalmente en el ámbito de la pintura de historia española del siglo XIX, de las que incorporo algunos ejemplos para finalizar.

En la obra El príncipe Carlos y el Duque de Alba, de José Uría y Uría, del MNP, pintado en 1881, podemos ver el retrato de Felipe II colgado en la pared de la izquierda.
J. Uría, El príncipe Carlos y el Duque de Alba. MNP

Del mismo modo en una de las versiones de la Cámara de Felipe IV de Vicente Poleró podemos verlo en primer término a la derecha. De la obra, en paradero desconocido, solamente conocemos la imagen que conserva la fototeca del Instituto de Patrimonio Cultural de España.
V. Poleró. Cámara de Felipe IV

En otras obras la imagen de Felipe II de Sofonisba sirve de modelo reconocible para la representación del personaje del rey  que aparece en una escena histórica. Sirvan como muestra dos obras, una de Valdivieso y otra de Gisbert.

D. Valdivieso. Felipe II presencia un auto de fe. 1871  
MNP (Univ. C. Barcelona)
A. Gisbert. Últimos momentos del príncipe Carlos. 1858
 Palacio Real de Madrid

La importancia que alcanzó Sofonisba Anguissola  y su influjo en la retratística española tanto en su época como posteriormente, hasta el día de hoy, podría bien medirse por la cantidad de copias que otros pintores de primera linea hicieron de sus obras.


viernes, 29 de junio de 2012

CAMBIOS EN LA SALA LVI DEL MUSEO DEL PRADO

UNA SALA LLENA DE SORPRESAS

Cada cierto tiempo me acerco al Museo del Prado y me dirijo a la sala LVI a visitar a los personajes en ella retratados, como quien pasa a saludar a unas personas conocidas para interesarse por ellas. 

Conozco bien la Sala y sus personajes, todos ellos relacionados con Felipe II que por fin ha vuelto a su lugar desde su estancia en la interesante exposición dedicada al Toisón de Oro de la Fundación Carlos de Amberes. Siento que todavía no haya vuelto la obra con la que forma pareja desde hace tanto tiempo, que no es otra que la que representa a su cuarta esposa, Ana de Austria. La última información sobre ella es que había sido cedida a una exposición en la ciudad de Málaga.

Los dos retratos son obra de Sofonisba Anguissola.  

Felipe II y Ana de Austria
Para ver una información detallada sobre la Sala, consultar la entrada 

Desde su marcha, Ana de Austria ha estado sustituida por diversas obras que han ido rotando, desde el retrato del  Dr. Pietro Manna de Lucía Anguissola hasta la reina Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II obra realizada por Pantoja de la Cruz según un modelo perdido de Sofonisba Anguissola, que es el que en la actualidad ocupa el lugar.

Isabel Valois por Pantoja de la Cruz según Sofonisba Anguissola

Dando una vuelta a la Sala observo una nueva presencia pues han colocado a un joven infante Felipe, que luego será Felipe IV acompañado del paje Soplillo, retratado por el pintor de corte Rodrigo de Villadrando, en el lugar que habitualmente ocupa la princesa Juana de Austria, hermana de Felipe II. Me dirijo al mostrador de información en el que me indican que Juana de Austria ha pasado al taller de restauración.
Rodrigo de Villadrando, El infante Felipe con el paje Soplillo

Pero no paran ahí los cambios, también ha desaparecido de la Sala y no conozco la razón, el retrato de la princesa Isabel Clara Eugenia con Magadalena Ruiz del pintor Alonso Sánchez Coello. Navegando por Internet (7 de agosto) he sabido que el retrato, junto con otras obras maestras del Greco, Velázquez, Ribera, Murillo y Goya del Museo del Prado, cuelga de las paredes de la Galería de Arte de Queensland, en Brisbane (Australia) en la exposición: "Retratos de España: Obras maestras del Prado". Del 21 de julio 21 hasta el 4 de noviembre de 2012. La obra se trasladará a partir del 16 de diciembre al Museo de Bellas Artes de Houston junto con 100 piezas prestadas por el Museo del Prado. La muestra estará abierta hasta el 31 de marzo de 2013. Ello significa que habrá que esperar cerca de un año para volver a verla en su sitio.
A. Sanchez Coello. Isabel Clara Eugenia con Magdalena Ruiz

Su lugar, al tratarse de una cuadro de gran formato, ha tenido que ser ocupado por dos obras, ambas del pintor Bartolomé González: una jovencita Ana de Austria, copia de Antonio Moro y una Margarita de Austria. Se da la circunstancia de que ambas reinas, suegra y nuera respectivamente, ya se encuentran representadas en la Sala junto a Felipe II y Felipe III sus respectivos consortes.
  
Ana de Austria y Margarita de Austria

Probablemente exista una explicación sencilla pero sin ella resulta difícil entender el alto grado de rotación de obras que se produce en una sala aparentemente "estable" del Museo. Considero que debería haber una mayor información de las obras sustituidas, tanto en la propia Sala a través de un pequeño cartel, como en la página web del Museo, excelente en tantos aspectos, pero carente de esta actualización de la información. 

A día de hoy estos son los cambios que se pueden encontrar en la composición de esta Sala, lo que no garantiza que si se va a visitar no se encuentre alguna otra sorpresa. Por mi parte continuaré mis visitas periódicas y seguiré informando sobre las idas y venidas de estos personajes que tanto se pasean por el mundo. 

También seguiré reivindicando que cuando vuelva la Princesa Juana lo haga acompañada de su hijo Sebastián de Portugal  y coloquen a su pareja actual, el bufón Pejerón, en otro lugar más adecuado.
A. Moro, La princesa Juana de Portugal     Cr.de Morais Retrato de D. Sebastián

Reproduzco el plano de la Sala, que se encuentra en el artículo mencionado al principio, para facilitar la localización de las obras sustituidas que figuran con los números 4, 10 y 12.


* Octubre 2012
En una reciente visita a la Sala LVI, he podido ver que la pareja de Felipe II y su cuarta mujer, Ana de Austria, retratados ambos por Sofonisba Anguissola, han vuelto a su lugar.

*Julio 2016
La Sala 56 ha sido desmantelada

Con motivo de la Exposición dedicada al Bosco se ha producido un gran movimiento de pinturas en el Museo, se han cerrado algunas salas y en concreto la Sala 56 ha sido completamente vaciada de las pinturas que ha estado exhibiendo desde hace años y ha sido ocupada por pintura flamenca. Algunos de los retratos de la familia de Felipe II  pintados por Antonio Moro han sido trasladados a la sala contigua, y el resto ha cambiado a otras ubicaciones de la primera planta o directamente al almacén.
Esperemos que al término de la Exposición las obras vuelvan a su lugar pues pocas salas del Museo poseen la unidad histórica, estilística e iconográfica que podemos ver habitualmente en esta Sala 56. 

Ver en este blog la información Sobre las Nuevas Salas 55 y 56