sábado, 7 de diciembre de 2019

A PROPÓSITO DE TINTORETTO + ADENDA

 ESCUELA ITALIANA (?), FINALES DEL S.XVI
Retrato de caballero con traje verde
Óleo sobre lienzo.
Medidas: 70 x 61 cm

A finales de mayo pasado la galería Abalarte subastó este magnífico caballero de mirada inteligente, de pelo y barba cana y amplia frente. Viste una prenda sin mangas ni botones, de terciopelo verde con cuello de tipo italiano de un tono más oscuro sobre el que asoma una blanca y rizada gola. La prenda interior de la que vemos las mangas y el cierre de botones de su parte delantera, es morada con brillo de raso. El fondo del retrato es de un color marrón, como si se tratara de una madera oscura, que produce un efecto neutro pero entonado con el conjunto.

No se distingue señal alguna de inscripción o firma pero da la impresión de haber sido recortado en su parte inferior ya que se muestra incompleta la única mano visible del personaje.

Ninguna información se aportaba sobre la identidad del personaje que sostiene en la mano el único elemento que podría delatar su origen; se trataría de un shofar, instrumento ritual judío que se utiliza en ceremonias religiosas, consistente en un cuerno de animal, generalmente de carnero o cabra, que una vez vaciado se usa a modo de trompeta.

Detalle del shofar del retrato y un shofar en comercio

La búsqueda del personaje retratado y su autor me han llevado hasta el Catálogo de la Galería de cuadros de José Madrazo en el que se describe con el número 280 una obra de Tintoretto, procedente de la galería del canario Bernardo Iriarte, vendida en 1841, con el título "Retrato de un personaje desconocido" cuyas características coinciden de manera sorprendente con el retrato vendido.


Apunte del Catálogo de la Galería de cuadros de José Madrazo

La descripción de la obra en el Catálogo deja lugar a pocas dudas, existiendo una alta probabilidad de que nos encontremos ante el Retrato de un personaje desconocido de Jacopo Robusti, más conocido como el Tintoretto.

La obra no puede por menos que recordarnos a los dos magistrados venecianos vestidos de verde del mismo pintor que posee el Museo del Prado. (aunque su fotografía actual revela la necesidad de una limpieza a fondo).

Tintoretto, Jacopo Robusti. Dos caballeros venecianos (P00373 y P00374) MNP

La existencia de una importante colonia hebrea en la Venecia del siglo XVI, cuyo gueto ha persistido hasta la actualidad, con ricos banqueros y comerciantes que podían encargar su retrato, hacen plausible la identificación de la obra subastada con el Retrato de un personaje desconocido de Tintoretto recogido en el Catálogo de Jose Madrazo antes mencionado.


A D E N D A (16 ENERO 2020)

La revista ARS magazine ha publicado en su último número un artículo de la especialista Almudena Pérez de Tudela a propósito de esta misma obra. Los resultados de su investigación le han conducido por caminos diversos a los aquí recogidos aunque en principio no tendrían por qué ser contradictorios, sino quizás, complementarios.

El  punto de partida de su investigación es un apunte en el Inventario del Alcázar de Madrid redactado tras la muerte de Felipe II y corresponde con el asiento de un retrato que estaba colgado en junio de 1600 en la Pieza Segunda del Guardajoyas.

El apunte alude a que el personaje representado es "Jacouo de treço" en referencia al escultor y medallista Jacopo Nizzola, (Trezzo sull’Adda -Milán, 1510 - Madrid, 1589), al servicio de Carlos I en la corte imperial en Bruselas en 1553. La primera misión que se le asigna es la de acompañar al príncipe Felipe a Londres con ocasión de su enlace con la reina María Tudor, acontecimiento que el artista celebra con dos medallas de bronce. En su estancia londinense coincidirá con el pintor Antonio Moro. A partir de ese primer encargo se mantendrá al servicio de Felipe II, primero en Bruselas y desde de 1558 hasta su muerte, en Madrid.

La referencia a la obra se repite en sucesivos catálogos de la Colección Real y en todas ellas coinciden además de las medidas: "de alto bara y média, y de ancho bara y ochava"  la descripción de la vestimenta "ropa verde y mangas moradas" y se resaltan unos elementos identificativos: "una custodia y una cornucopia de flores, con una graja picando en ellas".

La descripción que presenta el informe de 1762, que se menciona en el artículo omite la descripción de los elemento identificativos:

           "nº 94: Un cuadro de vara y media de alto con su marco en que está pintado un personaje de más de medio cuerpo vestido de verde y mangas azules con una cornucopia en la mano" A pesar de que no se mencionen los elementos distintivos tampoco podría colegirse de ello que estuviera ya recortado pues insiste en la medida de "vara y media de alto"

Es relativamente fácil encontrar la referencia en catálogos posteriores (Ver Ch. Davillier, L'orfèvrerie en Espagne. Paris, 1879, o Zarco del Valle, CODOIN LV).

La descripción más completa es la del Archivo General de Palacio que fue realizada en 1606 por el pintor italiano Bartolomé Carducho, y su mayor novedad es que introduce por primera y única vez una posible autoría:

         «Un Retrato de la rodilla arriba en lienço al olio de Jacobo de treço con ropa verde y mangas moradas puesta la mano derecha sobre la copula de la custodia de S.t Lorenço y en la izquierda una cornucopia de flores con una graxa picando en ellas, tiene de alto vara y media y de ancho vara y ochava en marco con moldura dorada de mano de Alonso Sanchez».

La última referencia, de noviembre de 1762 recogida por Pérez de Tudela, situaría la obra en un conjunto de lienzos embalados que se enviaron en calesas desde Valladolid hacia el Buen Retiro" concretamente "en en el cuarto rollo con otras 43 pinturas, ya desprovisto de marco, pero aún sin recortar, ya que la custodia escurialense permitía identificarlo". 

La falta de noticias a partir de ese momento hace pensar a la investigadora que "quizá fuera una de las [obras] que se declaran «inútiles» por su mal estado de conservación ..." y ello "explicaría que se recortara, posiblemente eliminando las zonas más dañadas, como la custodia o parte de la cornucopia, y que acabara saliendo de la colección real, permaneciendo en manos privadas hasta hoy".

La ausencia en la actual tela de los elementos identificativos mencionados en los diferentes inventarios es achacada por la investigadora, por tanto, a una mutilación. Cabe preguntarse por las causas de tan importante recorte que habría afectado a una gran superficie del cuadro, pues de unas medidas de alrededor de 125 cms. de alto por 90 de ancho, habría pasado a  los actuales 70 x 62 cms., es decir una importante reducción de la superficie original, no repartida por igual ya que la parte superior no debió recortarse. (Volveremos más adelante sobre este tema).

Las imágenes conocidas de Jacome da Trezzo

No existen muchas imágenes de este artífice con la que podamos comparar el retrato del Caballero de verde. Se habla de un primer retrato actualmente en paradero desconocido, realizado por Bernardino Campi (primer maestro de Sofonisba Anguissola) en Milán alrededor de 1550, según cuenta Baldinucci y comenta Lamo diciendo: "Consiguió con tanta felicidad y de una forma tan viva este retrato que Bernardino siempre lo ha tenido como especial, y ha sido considerado una de las más hermosas cabezas que se hayan pintado”.  

Recientemente ha salido al mercado (Sotheby's 4 dic.2019) otro retrato que reproduce Pérez de Tudela en su artículo, que se dice de Antonio Moro, que habría sido realizado en 1554 durante la estancia de ambos artistas en Londres con ocasión de los esponsales de Felipe y María Tudor.

La obra oportunamente reaparecida coincide fielmente con la que se reproduce en la biografía de Trezzo publicada por Babelon (París, 1920), quien considera que fue realizada en Madrid  hacia 1560. En todo caso tanto la identificación del personaje así como la autoría dista de ser segura ya que ambos datos proceden de una inscripción en la trasera del retrato que Babelón recoge en su libro del que aporta la siguiente información:

             "Entre las obras ejecutadas por Antonio Moro durante su estancia en Madrid, donde, como Jacome da Trezzo, siguió al rey después de la Guerra de Francia, se encuentra "un espléndido retrato de busto, que forma parte de la colección del Caballero de Stuers", Ministro de los Países Bajos en París ...; una inscripción en caracteres del siglo XVII, que se muestra en el reverso del panel, da sobre el personaje representado esta indicación infinitamente preciosa: "Ritratto del immortale Giacomo Trezzo del ..." (un borrón impide leer más); sin embargo, los picos aún aparentes de las dos letras mayúsculas pueden muy bien, según la lectura de M. de Stuers, ser de Antonio Moro." 

Ejemplo de una firma de Antonio Moro copiada por Vicente Poleró, publicada 
en el Boletín de la Soc. Esp. de Excursiones (Marzo.1897)

Subasta Sotheby's 4.12.2019

El informe de la casa subastadora, que cita una referencia del biógrafo de Trezzo, Hymans (1910) anterior aunque similar a la de Babelòn (1922), dice que en la actualidad no es visible tal inscripción a causa del engatillado realizado a la tabla, por lo que no es posible poder confirmar los datos referidos por ambos biógrafos.


Retrato de Caballero atrib. a Antonio Moro
Izq. Biografia de Babelòn. Der. Colección Particular

Si consideramos que pudiera tratarse de Jacome da Trezzo, estaríamos ante un retrato que muestra el perfil derecho del escultor, de unos 46 años, momento de su plena madurez, de modo austero al estilo de Moro, con barba crecida y cabello oscuro con incipientes entradas, que nos mira con una actitud grave. No vemos una cercanía notable entre ambos retratos, ni mucho menos un parecido que resulte suficiente para establecer una identidad común.

Comparación con el Caballero de verde.

La otra imagen que conocemos del escultor proviene de la medalla conmemorativa que realizó  el joven grabador Antonio Abondio, discípulo de Leone Leoni, en 1572 que conserva el Museo Británico, en cuyo contorno puede leerse: "JACOBUS NIZOLLA DE TRIZZIA MDLXXII".
Antonio Abondio. Jacopo da Trezzo (recto) 1572. Bronce.
The British Museum, Londres

La imagen de la medalla nos muestra el perfil izquierdo del personaje, a pesar de ello se trata de una imagen mucho más cercana al retrato que estudiamos, sin que ello signifique la posibilidad de poder establecer una identidad segura.
Comparación

CONCLUSIONES

La presentación del personaje, con una sola mano incompleta a la vista, evidencia el hecho de que la obra tiene que haber sido recortada. Habitualmente los recortes se realizan para eliminar bordes o zonas estropeadas que suelen afectar a todo el contorno de la tela. Aquí observamos que el recorte tiene diferentes características ya que, si nos atenemos a la descripción de los inventarios reales, tenemos que deducir que se trata de un recorte selectivo pues no se aplica a la parte superior y que la práctica totalidad de la amplia mutilación afecta a los laterales y a la parte inferior y lo que es más importante, la eliminación de todo rastro de los elementos distintivos de la obra e identificativos del personaje.
Proporción visible aproximada de la obra respecto a las medidas originales

Si realmente estuviéramos ante el Retrato de Jacome da Trezzo que se menciona en los inventarios reales a partir de Felipe II, cabría pensar en una mutilación intencionada de sus elementos distintivos para evitar su identificación, lo que nos podría dar una idea acerca de la posible ilicitud del negocio, lo que no  sería tan extraño dada su procedencia.

Si consideramos la posibilidad de enlazar la historia del Caballero de Verde en el punto en que lo deja Pérez de Tudela con la que se recoge en la primera parte de este artículo, que se inicia con la presencia de la obra en la Colección de José Madrazo, existiría una pequeña laguna temporal que coincidiría con el momento de su transformación y enajenación.

Un corto periodo de tiempo que iría de noviembre de 1762 cuando la obra viaja enrollada hacia El Retiro, hasta su eventual adquisición por Bernardo de Iriarte (1735- 1814) probablemente en la primera mitad de la siguiente década, pues sabemos que el grueso de la colección Iriarte ya estaba formado en 1776, hasta su posterior venta a principios de 1841 en París, donde seguramente fue adquirida por José Madrazo para su Colección catalogada en 1856.

Una vez comparado con los referentes disponibles me inclino a pensar que podríamos estar efectivamente ante un retrato del escultor Jacome da Trezzo, y ello por su comparación con la efigie realizada por Antonio Abondio, ya que considero dudosa la identificación del personaje del presunto retrato atribuido a Antonio Moro.

En cuanto a la autoría, a pesar de que Pérez de Tudela haya tomado en consideración la posibilidad de que pudiera tratarse de una obra de Alonso Sánchez Coello considero que es difícil sustraerse a la nueva ola de atribuciones que vive en la actualidad este pintor, que nos retrotrae a tiempos pasados en los que se le atribuía cada retrato que se analizaba. Los rasgos y características de este retrato, su gama cromática y estilistica, quedan, a mi entender lejos de  la mano del "retratador" oficial de Felipe II.

Por el contrario considero del todo plausible su consideración  dentro de la Escuela Veneciana y resulta convincente la catalogación como obra de Tintoretto que realiza José Madrazo y Agudo  (1781-1859) cuando adquiere la obra y la incorpora a su colección.

Placa viaria de la madrileña calle "Jacometrezo"

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