miércoles, 14 de junio de 2017

ROSA BONHEUR EN EL MUSEO DEL PRADO

Dentro del Itinerario expositivo que promueve el Museo del Prado formado por un conjunto disperso de treinta obras de escultura, pintura y dibujo, tenemos la oportunidad de admirar, dentro del apartado OTRAS MIRADAS, la obra de una pintora que habitualmente se encontraba en el almacén.

Detalle de la obra Cabeza de León, 1879

Se trata de la obra de la pintora de Burdeos, Rosa Bonheur (1822-1899), titulada El Cid que representa una magnífica cabeza de león que se expone actualmente en la Sala 63A. La obra entró en el Museo en 1887 por donación de Ernest Gambart (1814 - 1902), editor y marchante belga naturalizado inglés que en sus últimos años fue cónsul general de España en Niza en su suntuoso palacio Les Palmiers -sede actual del archivo de la ciudad-. Como marchante se hizo famoso por dar a conocer al pintor Lawrence Alma Tadema, de quien también donó al Museo el cuadro "Escena pompeyana".

A pesar de que la obra fue regalada por el diplomático al rey español con destino al Museo Nacional de Pinturas, algún periódico se hizo eco de la donación como si hubiera sido hecha por la propia pintora, por ello Rosa se sintió obligada a publicar una nota en la prensa tratando de aclarar la situación:       
           "Ruego a Vd. me dispense, señor director, el favor de rectificar el error cometido por los periódicos al decir que yo había ofrecido a S.M. el Rey de España, un cuadro representando una cabeza de león, tamaño del natural. No teniendo el honor de conocer particularmente al Rey de España, ni ningún derecho a hacerle un regalo, deseo naturalmente que no se diga a este propósito más que la verdad. EL Sr. Gambart me ha comprado esta pintura y la ha ofrecido al Museo de Madrid.— Rosa Bonheur. 
El Liberal, 15 octubre 1879
E. Gambart, R. Bonheur y A.E. Klumpke
Del libro "Rosa Bonheur, sa vie son oeuvre" (1908)

En cuanto al título "El Cid" con el que figura la obra, señalar que ha sido incorporado recientemente,  ya que desde que entró la obra en el Museo fue conocida como "Cabeza de león". La obra fue donada con ese título tal como figura en la documentación que el Museo conserva sobre la donación y en todas las referencias y catálogos publicados.
Nota del Archivo MNP 20-09-1879 
Signatura: Caja : 98 / Legajo: 16.01 / Nº Exp.: 13 / Nº Doc: 1

En el Inventario de 1899 del Museo de Arte Moderno a donde fue enviada la pintura, también figura con ese mismo título al que se añade entre paréntesis: "colosal"
Página del Inventario del Museo de Arte Moderno (1899) con la referencia de la obra

En la actualización del Inventario del Museo que realiza en 1996 Mercedes Orihuela figura el mismo título.
Detalle de la Pág.490 del Inventario de 1996, vol.III

A pesar de ello ese título tampoco coincide con el que se menciona en la biografía que escribió su amiga Anna Klumpke, con el título Rosa Bonheur, sa vie son oeuvre (1908) en la que se refiere a la obra como "Le jeune prince":

                 "...Comme on parlait de l'Espagne et de Madrid, la duchesse nous invita à venir l'y voir, ce que Rosa Bonheur accepta avec un enthousiasme juvénile: elle avait toujours eu l’ambition de visiter les musées de la capitale espagnole, collections admirables dans lesquelles, non loin des Murillo, des Velâzquez et des Goya, elle aurait eu le plaisir de reconnaître son Jeune prince, une tête de lion qu’elle avait peinte et qui lui avait valu, en 1880, l'honneur d’être décorée de l'ordre d’Isabelle la Catholique." 
            
 (Hablando de España y de Madrid, la duquesa nos invitó a ir a verla, lo que Rosa aceptó con juvenil entusiasmo; siempre había tenido la ambición de visitar los museos de la capital española, colecciones admirables en las cuales, no lejos de los Murillo, los Velázquez y los Goya, tendría el gusto de reconocer a su Joven príncipe, una cabeza de león que había pintado y que le había valido, en 1880, el honor de ser condecorada con la orden de Isabel la Católica.).     

Este título también aparece recogido en un artículo de la Revista Athenaeum de noviembre de 1883, (pág. 608) en el que se habla del grabado realizado por A. Gilbert de la obra de Rosa Bonheur, en el que se menciona su título en inglés: "A young prince". El grabado aparece firmado por el grabador y por la propia pintora, como era su costumbre para garantizar su autenticidad, aunque no cobraba por ello, tal como afirma en su biografía antes mencionada:  "Los ingleses y los americanos no quieren comprar mis grabados si no están firmados. No ignoro que Meissonier y otros artistas a menudo cobran hasta veinte francos por ejemplar; pero yo prefiero dejar al editor el beneficio de sus estampas".

... we have received an artist's proof impression from a fine and solidly etched plate by M.A.Gilbert, after the head of a lion drawn by Mdlle.R. Bonheur, which was exhibited during the last season in King Street, St. James's, and is called" A Young Prince".
                 (... hemos recibido una prueba de impresión de artista de una fina y bien grabada 
lámina de M. A.Gilbert, de la cabeza de un león dibujado por Mademoiselle R. Bonheur, 
que se  exhibió durante la última temporada en St. James, en King Street, y se titula  "Un joven príncipe".

Sin embargo en la actualidad la obra no figura ni con el título con que entró en el Museo, ni con el que figura en la biografía de la artista y otros documentos de la época. Su título ha sido recientemente modificado por "El Cid". Hay que suponer, dado que es el único lugar en que se menciona, que ha sido tomado de un artículo periodístico titulado "El rey del Desierto" publicado el 19 de septiembre de 1879 en el diario madrileño La Época en el que el periodista, que firma con la letra V., comenta:
                
"Profesando antiguo y acendrado afecto a su particular amigo y favorecedor Mr. Gambart y sabiendo su propósito de ofrecer al Rey de España un cuadro para el Museo, ha puesto todo su esmero en la hermosa cabeza del león al que ella ha titulado el Cid".

A pesar de que bien pudiera tratarse de una licencia periodística, ya que ese título no aparece en ningún otro documento de la época -me inclino a pensar que la idea pudiera proceder del propio señor Gambart, a buen seguro más conocedor de la historia y la cultura española que la señora Bonheur- los especialistas del Museo del Prado lo han considerado más interesante y han decidido cambiarlo aunque ello suponga relegar más de un siglo de tradición e historia respecto al título de la obra.

Marie Rosalie Bonheur

Conocida como Rosa Bonheur fue una pintora, escultora e ilustradora, hija y hermana de artistas. Se especializó en pintura de animales de los que realizó innumerables estudios y bocetos. En 1848 obtuvo la medalla de oro en el Salón Oficial de París y en 1855 presentó el que sería su gran lanzamiento: la "Feria de caballos" que le dio fama internacional.

Recibió toda clase de honores y reconocimientos; fue la primera mujer que recibió la Legión de Honor, en 1865 promovida por la emperatriz francesa Eugenia de Montijo y tras la donación de la obra también fue condecorada con la española orden de Isabel la Católica, que ella bien valoraba según se desprende de sus propias palabras recogidas en su Biografía por Anna Klumpke:

      "Luego me enseñó una cruz que colgaba de un lazo blanco y naranja: - Esta es la orden de Isabel la Católica. Me gusta llevarla porque siempre he admirado a la gran reina que vendió los diamantes de su corona para ayudar al descubrimiento de un continente nuevo." 

Rosa Bonheur con la Legión de Honor por Anne E. Klumpke, 1898

Una curiosidad de su biografía por la que es considerada como protofeminista, es que tenía la costumbre de vestir ropa masculina, tal como aparece en algunos de sus retratos.
Rosa Bonheur en su estudio por George-Achille Fould 1893

Esta característica del uso de ropa masculina, unida al hecho de que siempre hubo en su vida una compañera, primero, y especialmente, Nathalie Micas y a la muerte de esta la pintora americana Anna Klumpke, han sido las causas por las que en los últimos tiempos se haya hablado de ella desde el enfoque de su posible homosexualidad, sin duda la razón de formar parte del recorrido expositivo "Otras Miradas", aunque Rosa, que era una mujer libre y de gran personalidad, nunca se declaró como tal.

De hecho la propia pintora dice de quienes hablan de otro tipo de relación entre ella y sus amigas, que "no han comprendido nada". Al final de su vida declara que ella "siempre se mantuvo pura" y hará escribir en su tumba que "la amistad es un afecto divino". Además llamaba a su casa "la morada de la perfecta amistad".
 
Rosa Bonheur con Nathalie Micas

Como cuenta Marie Borin, otra de sus biógrafas, Rosa fue testiga de la difícil vida de su madre, que tuvo que ocuparse del cuidado de su marido, murió joven de agotamiento y fue enterrada en una fosa común por falta de recursos. Su padre se desentendió del cuidado de su familia y se integró en una especie de secta. Considera la señora Borin que esta experiencia la llevó a elegir una vida libre sin la influencia de un marido que se pudiera comportar como su padre, a quien a pesar de todo ella tenía cariño.

Nos alegra que una de las obras pintadas por mujeres que el Museo guarda en el almacén salga a la luz y contribuya a consolidar la idea de que la mujer ha estado presente en todas las épocas y movimientos artísticos, a pesar de que la historia no se haya preocupado por recordarlas. 
Rosa Bonheur. Cabeza de León (o El joven príncipe). 1879. 

Actualización 27 de septiembre de 2019
Desde hoy la obra ha pasado a formar parte de la exposición permanente del Museo del Prado en la Sala 63A dedicada al paisaje español del siglo XIX. 

Ubicación de la obra en el Museo

La reseña sobre la pintora puede verse ahora en: 




1 comentario:

  1. Bueno y breve... Enhorabuena y gracias por tan ilustrativo apunte. El león es una obra maestra.

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