viernes, 10 de marzo de 2023

MIGUEL PINEDA, PASIÓN POR VELÁZQUEZ


Miguel Pineda 'Vilchez', Autorretrato 1853 'El Álbum de la Cuerda', p.165 
Casa de los Tiros (Granada)

Miguel Luis Justo Pineda Montón (Adra - Almería, 1828 – Madrid, 1901) 

Era hijo de Mª del Rosario Mouton (apellido francés castellanizado en Montón) y del juez y empresario Martín de Pineda Lara, quien se trasladó a la localidad de Adra (Almería) junto al político y terrateniente almeriense Miguel Chacón huyendo de la represión de los seguidores de Fernando VII tras el fin del trienio liberal. Allí nació Miguel y vivió hasta 1833, fecha en que que la familia retornó a Granada tras el fallecimiento del monarca. Estudió filosofía, alcanzando el grado de Bachiller en Artes, y también fue alumno de la Academia de Nobles Artes de Granada entre los años 1839 y 1847.

En Granada comienza su carrera artística como grabador y litógrafo. Con 22 años entra a formar parte de la sociedad artístico-literaria “La Cuerda Granadina”, conocida asociación de pintores, literatos, poetas y músicos andaluces y algunos foráneos residentes en Granada. Los miembros de la Cuerda -nudos- eran conocidos por su sobrenombre, el de Pineda era 'Vílchez' y el del escritor Pedro Antonio de Alarcón, uno de sus principales promotores,  era 'Alcofre'.

            "Conocida es de toda la generación que floreció en el periodo de la Revolución de Septiembre, y de los hombres que precedieron a ese movimiento, al finalizar el reinado de Doña Isabel II, lo que significó en Granada la peña de intelectuales denominada «La Cuerda». Componíanla el músico Mariano Vázquez, el pintor Pineda, el crítico Cruzada Villaamil, el escultor Moreno y escritores como Castro y Serrano, Fernández y González el famoso novelista, Fernández Jiménez conocido por el moro Ivon, orador extraordinario, cuya charla admirable era proverbial, Pedro Antonio de Alarcón, Pérez Cossío, los hermanos Riaño y algunos más que en estos momentos no vienen á la pluma". (H.Regín. Mundo gráfico 16.6.1915)

Como dibujante Pineda-Vilchez colabora en 'El Álbum de la Cuerda', publicación manuscrita en la que realiza dibujos que reflejan momentos de la vida de la sociedad. A partir de 1856 participará en 'El Album Granadino', un semanario artístico y literario fundado por Antonio J. Afán de Ribera, y más tarde colabora en 'La Revista Literaria Granadina', en 'El Liceo'  y en 'La Alhambra'.
Vista aérea de Granada. Litografía de Miguel Pineda en la revista “La Alhambra”

A principios de 1867 decide trasladarse a Madrid siguiendo el camino iniciado por sus paisanos Juan Facundo Riaño y Giner de los Ríos que ayudarán a Pineda a integrarse en la vida artística de la capital en la que continuará su actividad de grabador para diversos establecimientos litográficos haciendo algunos retratos y colaborando en la ilustración de libros. El mismo año de su llegada ya figura su nombre en el Registro de Copistas del Museo Nacional de Pintura y Escultura al que acudirá años después en múltiples ocasiones, donde le encontramos a menudo en los años 1887 y 1888.

Detalle de la página del registro de Copistas correspondiente al fin de año de 1888 en el que se registra a Miguel Pineda copiando 8 obras de Veláquez y una de Murillo. Archivo MNP

Su pasión por la pintura de Velázquez va guiando su estudio y le va conduciendo a su conocimiento y especialización. Es probablemente gracias a la fama que van adquiriendo sus interpretaciones velazqueñas por lo que es llamado en 1876 para incorporarse a la sociedad de artistas que estaba realizando una colección de láminas que se publicaban por entregas con el título El grabador al aguafuerte. Su colaboración tardía, ya en el tercer volumen, se ciñe a la reproducción de siete de las 39 láminas que constituyen dicho volumen, todas ellas de Velázquez: Marte, Los borrachos o El triunfo de Baco, Retrato de bufón con libros, Retrato del niño de Vallecas, Retrato de la Infanta María, Retrato de Felipe IV y Estudio de cabeza de viejo, de Bonzi, entonces considerado de Velázquez. Los aguafuertes de Pineda son más libres en su ejecución que los de los otros autores. A veces combina el aguatinta, logrando una solución más personal de la pintura. Las seis láminas pueden verse en la web del Museo del Prado aunque solamente se identifica a su autor como "Pineda" por la firma de sus láminas.

Miguel Pineda Montón. Los borrachos o El triunfo de Baco de Velázquez. MNP G00165 
El Grabador al Aguafuerte T3. lám.13. (Abajo detalle de la firma)

Como miembro del Ateneo Científico y Literario de Madrid recibe el encargo de pintar los retratos de algunos de sus socios ilustres. Se trata de personajes significativos pertenecientes al círculo cultural en el que Pineda 
se mueve, como el almeriense Nicolás Salmerón (1838-1908), el sacerdote liberal sevillano Antonio García Blanco (1800-1889)cátedrático de Literatura hebrea en la Universidad Central o Julián Sanz del Río (1814-1869), filósofo, jurista y pedagogo, primer catedrático de Historia de la Filosofía de la universidad española, fundador del krausismo español e impulsor de la Institución Libre de Enseñanza.
Miguel Pineda Montón. Retrato de Julián Sanz del Río. Ateneo de Madrid

En el último tercio del siglo Pineda partcipó al menos en cuatro exposiciones nacionales de pintura: en 1871, 1887, 1890 y 1897, presentando, salvo en la última, (que comentaremos más adelante), sobre todo paisajes y bodegones, sin lograr reconocimiento alguno en ninguna de ellas. En ese tiempo también se dedicó a la reproducción de cuadros de pintores clásicos, siempre con la preferencia de Velázquez como vemos en las cuatro obras representando enanos y bufones que se encuentran actualmente en la  Welcome Library de Londres.
El bufón 'El primo'                          'El niño de Vallecas'
El bufón 'Calabacillas'                               Bufón con libros

La fama de su especialización en las reproducciones velazqueñas, es seguramente la causa de su relación con el historiador irlandés Edward Hartpole Lecky, quien viaja en varias ocasiones por España en busca de documentos y libros en conventos y bibliotecas para su estudio sobre la inquisición española. Lecky, que al igual que Pineda es un enamorado de la obra de Velázquez, le encarga la realización de una serie de copias para su colección personal que viajan con él a Irlanda. La esposa de LeckyElisabeth van Dedema su muerte en 1912, las legará al Museo Nacional de Irlanda donde hasta hace poco tiempo han dormido en el almacén. Las Memorias del historiador, escritas por su mujer recogen el momento del encargo a Pineda:

Elisabeth van Dedem, A memoir of the Right Hon. William Edward Hartpole Lecky, (1909)

    (En Madrid, Lecky disfrutó una vez más viendo a su pintor favorito, Velázquez. Consiguió copias de algunas de sus pinturas por el pintor español Pineda, quien había captado algo del espíritu del maestro. Las Lanzas o La rendición de Breda, era uno de los cuadros que más admiraba en el mundo. En Madrid, como en muchos otros lugares, él y su mujer encontraron amigos. Una mujer encantadora e inteligente, Madame de Riaño, los llevó a la fábrica de tapices, donde vieron a las mujeres trabajando tal como las pintó Velásquez en sus Hilanderas, mostrando cuán fiel a la naturaleza fue el gran artista y cuán inalterable ha permanecido España a través de los siglos.)
Retrato de Lecky en "Memoir of the Right Hon. William Edward Hartpole Lecky" by his wife (1909)

 La holandesa Elisabeth van Dedem de aristocrática familia alemana, era una mujer de amplia cultura, escritora de artículos de historia y política en los que hizo campaña por los derechos humanos y participó activamente en el movimiento sufragista. En el párrafo reproducido menciona a la “encantadora e inteligente Madame Riaño refiriéndose a la traductora Emilia Gayangos, hija del historiador y arabista Pascual Gayangos. Emilia, mujer de amplia cultura, estaba casada con el también historiador y arabista Juan Facundo Riaño, gran amigo de Pineda, que en la Cuerda Granadina era conocido como 'London'.  

Elisabeth van Dedema su muerte en 1912, legará las pinturas al Museo Nacional de Irlanda donde hasta hace poco tiempo han dormido en el almacén. Se trata de cinco lienzos redescubiertos en 2005 y dados a conocer por la estudiosa Catherine Yeaton (Capturing Velazquez; Lecky's Bequests to the National Gallery of Ireland, 2005) quien los consideró al principio auténticos Velázquez por su buena factura. Sin embargo, tras su limpieza y estudio constató que se trataba de obras más pequeñas que sus originales, fechadas en 1869 y todas ellas firmadas por Pineda en la parte inferior izquierda. Curiosamente la estudiosa observa que las diferentes tonalidades, más oscuras en las obras de Pineda, se debían a que intentó, a su juicio, copiar las obras de Velázquez tal como se encontraban en el momento de copiarlas, muy diferentes a como se encuentran en la actualidad limpias de los barnices que las oscurecían entonces.
La Infanta Margarita y  El Príncipe Baltasar Carlos a Caballo
Esopo, Menipo 
Los Borrachos

Desde 1869 Pineda simultaneó su trabajo artístico con la docencia, siendo profesor de Bellas Artes en diversas escuelas, la última de ellas la Escuela Superior de Artes e Industrias de Madrid  donde fue  profesor de Dibujo Geométrico hasta su jubilación en 1900. 

Además de las reproducciones de obras concretas, en su mayoría de Velázquez, resultan interesantes una serie de obras que Pineda realiza hacia final de siglo, dos de ellas presentadas a la Exposición Nacional de bellas Artes de 1897, que reflejan el interior del entonces Museo Nacional de Pintura y Escultura y reproducen obras de grandes artistas, siempre con la preferencia de Velázquez, pero también de Murillo y Ribera, introduciendo en ellas personajes, como un guarda, un visitante o una copista con lo que logra captar no solo las obras sino el ambiente que las rodea.
Miguel Pineda. Interior del Museo Prado, con el cuadro de las Meninas y dama leyendo”
Detalle de la imagen tomada del grafoscopio (1882-83) de Jean Laurent, 
en la que puede verse la coincidencia de diversas obras variando su posición.
 
Miguel Pineda. Interior del Museo Prado, con el cuadro de las Lanzas y soldado. Comercio.

De la misma temática y época se conocen dos obras que reproducen parcialmente La Sala de Velázquez del Museo en la que se exhiben ocho y doce obras respectivamente de dicho autor y en primer plano las figuras de un conserje y de una pintora que parece estar copiando El bufón Pablo de Valladolid. Ambas obras de 70,5 x 97 cms. coincidiendo con el tamaño de las  presentadas a la Exposición Nacional de bellas Artes de 1897. 

Exposición Nacional de Bellas Artes de 1897. Detalle de la participación de Miguel Pineda

En la mayoría de estas obras sentimos la presencia del pintor, que 'descuidadamente' deja a la vista sus utensilios de pintura como una reivindicación de su papel de copista e intérprete del gran maestro.
  
Miguel Pineda. Dos aspectos de la Sala de Velázquez del Museo del Prado (70,5 x 97 cms.) Col. particular

A este mismo momento pertenece la reciente obra adquirida por el Museo del Prado que representa una escena de Sala del mismo en la que destaca como lienzo principal el Martirio de San Felipe de José de Ribera ante el que se encuentra un conserje uniformado que parece estar vigilando varios lienzos que se encuentran en el suelo. Probablemente no se trata de obras originales como alguien ha apuntado pues existía la prohibición de descolgar cuadros para realizar las copias; mas bien hay que pensar que se trate copias de obras allí realizadas por el propio Pineda cuyos utensilios estarían en el banco de trabajo sobre el que se apoya un tiento que aparece en primer término. El hecho de que las copias aparezcan ya enmarcadas habría que considerarlo como una licencia del pintor en aras de la estética del conjunto. Entre ellas se reconoce el San Andrés, el San Pablo Ermitaño y el San Simón, de José de Ribera que en la época se encontraban expuestos en la misma sala.

Miguel Pineda Montón. Interior del Museo del Prado, h.1897
Imagen tomada del grafoscopio (1882-83) de Jean Laurent, en el que puede verse en la fila inferior al Martirio de San Felipe (1) las copias que aparecen apiladas en centro del cuadro de Pineda: San Simón (2), San Andrés (3) y San Pablo Ermitaño (4).

Para terminar, la interesante reproducción que realiza Pineda de un personaje presente en el cuadro de La Rendición de Breda de Velázquez que en ocasiones se ha tomado por su autorretrato. La obra fue adquirida en 2006 en la sala vienesa Dorotheum por el almeriense de José Manuel Marín que generosamente la depositó en el Museo de Adra (Almería), donde se encuentra en la actualidad.
    
 Miguel Pineda 'Retrato de hombre con chambergo de plumas', 1876. En depósito en el Museo de Adra. (A la derecha original de Velázquez).

La biografía artística de Miguel Pineda Montón se encuentra pendiente de un estudio en profundidad que nos permita conocer mejor el conjunto de su obra y su evolución artística. Es probable que pudieran salir a la luz otras pinturas que formen parte de colecciones particulares y sería de gran interés conocer mejor su relación con las figuras del pensamiento y la cultura que consolidaron la Institución Libre de Enseñanza. El camino está iniciado con los avances en su conocimiento que se han producido en los últimos tiempos, gracias a los trabajos mencionados de la estudiosa Catherine Yeaton, de los artículos con amplia información sobre la vida y obras del abderitano publicados por la Asociación para la Recuperación del Patrimonio Cultural de Adra (2008) y las aportaciones de Cristina Mongay de la Universitat de Lleida en su tesis: Persistencia de la Época Moderna. Una revisión del mundo académico de las Bellas Artes en el Madrid de los siglos XVIII y XIX. (2017).

La adquisición de una de sus obras por el Museo del Prado (Abalarte, Madrid, 2021) ha contribuido a su actualización y toma en consideración, pero sentimos que su repercusión sea limitada porque el destino de la obra adquirida no vaya a ser otro que el almacén del Museo. En aplicación de la política de Depósitos del Museo esta obra podría ser cedida para su exposición al museo almeriense de Adra donde se valoraría altamente su presencia y animaría la investigación sobre el artista.

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