1615 - 1624 SEGUNDA ESTANCIA EN SICILIA - PALERMO

En 1615, después de haber vivido treinta y cinco años en Génova y a pesar de la avanzada edad de Sofonisba que ya habría cumplido 83, el matrimonio Lomellino Anguissola decide trasladarse de nuevo a Sicilia ya que el marido, Orazio, que ha continuado su actividad de marino mercante y ha mantenido una estrecha relación con la colonia genovesa de  marinos y comerciantes de la ciudad de Palermo, es nombrado cónsul de la nación genovesa, cargo que ostentará siete veces desde su llegada hasta 1631.

Desde su llegada en 1615 se conservan documentos que confirman la presencia del matrimonio Lomellino-Anguissola en la ciudad de Palermo. Tras su llegada a la isla solicitan que la pensión palermitana que tiene asignada la pintora le sea pagada a su marido. solicitud que les es concedida con la condición de que deberán presentar anualmente una declaración de convivencia además de la fe de vida habitual. También se guarda el documento notarial por el que, en noviembre del mismo año, el matrimonio Lomellini realiza la compra a Francesca Spinelli de una "Domus Magna" (casa de nobleza o palacio) en la calle Pilerij del antiguo mandamento (barrio) Seralcàdi, (actual Capo), que lindaba con la muralla de la ciudad. Allí transcurrirán los últimos diez años de la vida de la pintora.

Palazzo Ajutamicristo. Tipo de "domus magna" palermitana
Propiedad de los Moncada desde el Siglo XVI al XIX

Es lógico pensar que la octogenaria Sofonisba gozara de una buena salud lo que le habría permitido realizar el traslado a la isla a pesar de los múltiples inconvenientes de la navegación. Únicamente nos consta el debilitamiento de su vista que le va a  impedir dedicarse a la pintura en los últimos años de su vida. Es lógico suponer que su vida social será mucho más tranquila que la que ha vivido en Génova, y su mayor pesar, según sus propias palabras, es que la falta de vista le impidiera poder dedicarse a la pintura.

ANTOON VAN DYCK EN ITALIA

En 1621, como muchos pintores flamencos de su época Van Dyck, se traslada  a Italia siguiendo los pasos de su maestro Rubens para conocer y aprender de las obras de los grandes maestros, y allí permaneció seis años de estudio y trabajo. A pesar de que solo tiene 25 años, su fama le precede pues ya ha pintado más de trescientas obras. Se instala por un tiempo en Génova donde fue presentado a miembros de las mejores familias  (Spinola, Durazzo, Lomellini, Doria, Brignole, etc.) a quienes retrata con un estilo propio. Su inmediato éxito se debe en buena parte a la fama de Rubens, que había vivido y trabajado en Génova, y del que van Dyck era visto como un nuevo representante y continuador.

Durante su estancia visitará Roma, Florencia, Bolonia, Parma, Venecia (acompañado por Cesare Vecellio, hijo de Tiziano, su pintor preferido), Mantua, Milán y Turín, Es en Italia donde crea el estilo refinado y elegante que caracteriza su obra posterior y el tipo de retrato de la nobleza de gran esbeltez y porte orgulloso que se convirtió en modelo de muchos artistas de la época y posteriores.

Autorretrato del joven Van Dyck, h.1625. Hermitage

En la primavera del año 1624 el pintor viaja a Palermo llamado por el virrey de Sicilia Enmanuel Filiberto de Saboya (1588-1624), hijo del Duque de Saboya, Carlo Enmanuel y de la infanta española Catalina Micaela. Era el tercer nieto de Felipe II, sobrino carnal de Felipe III y primo hermano del monarca reinante, Felipe IV.  

La estancia del pintor en la isla dura más de los esperado pues en agosto, una vez finalizados los encargos que había venido a realizar, se manifestó un brote de peste acabó, entre otros, con la vida del virrey y fue declarado el estado de cuarentena en la isla. El pintor se ve obligado a permanecer en Palermo alojado en la residencia del cónsul de Flandes, donde parece haber mantenido un estudio durante el tiempo que duró su estancia forzada.

Diversas circunstancias que se cruzan en el camino de Van Dyck de alguna forma le van a conducir al encuentro con Sofonisba Anguissola. El encuentro fue registrado en el cuaderno de viaje del pintor y es una fuente de primer orden que nos permite conocer la situación y la imagen de Sofonisba Anguissola con tan avanzada edad. 

El conocimiento de Sofonisba a través de su maestro, Rubens

Es seguro pensar que Van Dyck tiene referencias de la pintora que ha conocido a través de su propio maestro, Rubens, que en sus visitas a España ha sido alojado en el palacio real de Madrid y ha tenido ocasión de conocer en directo las obras que Sofonisba realizó para la corte española. De hecho Rubens llega a hacer una copia del retrato de Isabel de Valois que fue realizado por la pintora como réplica del enviado al papa Pío IV

Hay que decir que se trata de la obra que en su momento dio más fama a Sofonisba y que, a pesar de que no se haya conservado por haberse perdido probablemente en el incendio del Alcázar, la conocemos bien gracias a  las muchas copias que de él se hicieron.

La réplica más fiel seguramente sea la realizada por Rubens, ya que es la única que mantuvo la representación original de cuerpo entero que realiza la pintora. Sin embargo, Sánchez Coello, a quien se encargaron diversas copias las realizó en el formato de tres cuartos, una de de las cuales sirvió a su vez de modelo al pintor Juan Pantoja de la Cruz, quien realiza la copia que se encuentra actualmente en el Museo del Prado.

  Copias del retrato de Isabel Valois realizado por Sofonisba Anguissola. 
Rubens. Col.Privada. Toledo                           Pantoja de la Cruz. Museo del Prado

La relación a través de la Casa de Saboya

Como hemos comentado el pintor viaja a Palermo para realizar diversos encargos del virrey incluido su propio retrato y sabemos que el virrey es hijo de Catalina Micaela, tantas veces pintada por Sofonisba y con quien le unió una estrecha relación de confianza incluso después de su estancia en la corte española.

Esta coincidencia tuvo que constituir necesariamente un elemento de relación pues es probable que el virrey hubiera podido conocer personalmente a la pintora en alguna de las visitas que ésta realizó a la corte saboyana y desde luego conocería su obra y la relación que tuvo con su madre también en la corte española. Estas circunstancias probablemente pudieron llegar a conocimiento del pintor flamenco de boca del propio virrey mientras posaba para la realización de su retrato.

Antoon Van Dyck, Enmanuel Filiberto de Saboya,1624.
Dulwich House Picture Gallery. Londres


La visita a la pintora en Palermo

Aprovechando por tanto la estancia en Sicilia, en el mes de julio de 1624 se produce la visita del joven Van Dyck a la nonagenaria Sofonisba Anguissola, entonces casi ciega, pero despierta y feliz de poder hablar de pintura y dar al flamenco consejos sobre cómo mejorar su técnica.

Van Dyck en aquellos años de viaje utilizaba un cuaderno de dibujos, que se conserva en el British Museum de Londres, que contiene dibujos a pluma de las pinturas que estudió en Italia, en su mayoría de Tiziano. El pintor no desaprovecha la lección de la maestra y durante la entrevista saca su taccuino y siguiendo los consejos de la pintora le hace un bosquejo alrededor del cual escribe en italiano:

Pág. 113a (det) del Cuaderno italiano de A.Van Dyck. Dep. de Dibujos y grabados, British Museum. Londres

En torno al bosquejo que sobre la marcha hizo de la pintora, Van Dyck anotó en su cuaderno las impresiones que le produjo la vista. No existe otro caso en el cuaderno en que el pintor realice unos comentarios tan detallados y amplios sobre la persona dibujada a quien trata con palabras de respeto y admiración:

Retrato de la señora Sofonisma (sic) pintora, hecho del natural en Palermo el año 1624 el 12 de julio. La edad de ella 96, teniendo aún la memoria y el cerebro muy despierto, educadísima. Aunque a causa de la vejez le faltaba la vista, tenía a pesar de ello el gusto de ponerse los cuadros delante y pegando la nariz a la pintura distinguía algo y tenía gran placer en ello. Haciendo su retrato me dio diversos consejos de que no tomara la luz de demasiado alto porque las sombras remarcarían las arrugas de la vejez, y muchos otros buenos consejos y además me contó parte de su vida por la que se conoce que era pintora del natural milagrosa y la mayor pena que tenía era que por la falta de vista ya no podía pintar, aunque seguía teniendo todavía la mano firme sin ningún temblor".

El retrato de Sofonisba, anciana

Fruto de este encuentro y en base al esbozo realizado, el pintor flamenco realiza posteriormente el retrato de Sofonisba Anguissola que en la actualidad se encuentra en la Sackville Collection de Knole House.

Antoon Van Dyck, Sofonisba Anguissola, 1624. Sackville Collection. Kent. UK.

Este retrato, que hoy se identifica sin duda con el dibujo a pluma de 12 de julio de 1624 del taccuino italiano de Van Dyck que representa a Sofonisba Anguissola anciana, hasta hace pocos años era considerada como Catalina Fitzgerald, condesa de Desmond (m. 1636). La obra fue aceptada como pago del impuesto de sucesiones de su propietario y destinada a la Sackville Collection (National Trust) en 2012.

Detalle del boceto de Van Dyck

Frente a otros presuntos retratos que se difunden de la pintora en su vejez  éste, por la documentación que le acompaña, es el único que goza de credibilidad y el que muestra una fiel imagen trasladada del esbozo que el propio Antoon Van Dyck hizo del natural en Palermo. en 1624.

El pintor escribió en su diario que ella tenía noventa y seis años, probablemente ella misma se lo dijera, pero en realidad debía tener noventa y dos, aunque sería difícil incluso para ella misma conocer con exactitud su verdadera edad por la falta de registros en la fecha de su nacimiento (1532?) ya que hasta el Concilio de Trento, en 1545, no se estableció la obligación de registrar los nacimientos en las parroquias.

PALERMO 1625

Habiendo cumplido, probablemente, noventa y tres años, Sofonisba Anguissola muere en Palermo. El último documento de Fides Vitae que se conoce de la pintora data del 11 de septiembre de 1625. En el Registro de la iglesia de Santa Croce de Palermo consta que el día 16 de noviembre 1625. la Signora Sofonisma Lomellina fue enterrada en su parroquia, la iglesia de San Giorgio dei Genovesi.
Exterior de la Iglesia de San Giorgio dei Genovesi, Palermo

El pavimento de la iglesia está cubierto de lápidas sobre las que se leen los nombres de los miembros de nobles familias genovesas, Giustiniani, Spinola, Doria, Pallavicino entre otros, que también son los patronos titulares de la capillas para la que se encargaron retablos a los pintores más famosos de la época, como el veneciano Jacopo Palma el joven, o el Toscano Jacopo da Empoli. Algunos estudiosos consideran que el matrimonio Lomellini y en concreto Sofonisba, no fueron ajenos a estos encargos.

 Interior de la Iglesia de San Giorgio dei Genovesi

En la actualidad no ha quedado huella de la tumba de la pintora, pero se ha mantenido a través del tiempo una lápida colocada en su honor por su marido el año 1632, fecha en la que ella hubiera cumplido cien años. La lápida se encuentra situada ante la capilla de San Lucas, que no tenía el patronazgo de ninguna familia ya que estaba reservada a la confraternidad de San Lucas y ello a pesar de que existe una capilla Lomellini, adornada con una Anunciación de Palma el Joven, en la que hubiera podido ser colocada.

Cabecera de la Nave lateral derecha. Capilla de San Lucas
En el pavimento, a la derecha, al pie del altar en el que se encuentra el lienzo 
de Filippo Paladini "San Lucas pintando a la virgen" 
está situada la placa de mármol dedicada a Sofonisba Anguissola

Placa conmemorativa, 1632 San Giorgio dei Genovesi

«A LA ESPOSA SOFONISBA, DE LA NOBLE CASA DE ANGUISSOLA, SITUADA ENTRE LAS MUJERES ILUSTRES POR LA BELLEZA Y LAS EXTRAORDINARIAS DOTES DE NATURALEZA, Y TAN NOTABLE EN RETRATAR LAS IMÁGENES HUMANAS QUE NADIE DE SU TIEMPO PUDO COMPARARSE A ELLA. HORACIO LOMELLINO, AFECTADO POR UNA PROFUNDA TRISTEZA, DEDICA ESTE ÚLTIMO SIGNO DE HONOR, PEQUEÑO PARA TAL MUJER, PERO EL MAYOR PARA EL COMÚN DE LOS MORTALES» 1632


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