domingo, 5 de febrero de 2017

MUSEO ICONOGRÁFICO ( I ) EL INSTITUTO DE ESPAÑA


 Eduardo Balaca (1877) Copia de del retrato de Sta.Teresa de Jesús de Fray Juan de la Miseria (1576)
Depositado por el MNP en la Real Academia de Historia (M.I. Nº 86)

En 1876, siguiendo la corriente de recuperación histórica que se produce en toda Europa, surge en España la idea de realizar un Museo Iconográfico Nacional que reúna "los retratos de aquellos españoles ilustres, de uno y otro sexo*, cuya gloria se refleja sobre nuestra patria", según figura en la propuesta que el ministro de Fomento, Francisco Queipo de Llano, Conde de Toreno, hace al rey Alfonso XII;  éste acepta la idea y en el mes de agosto del mismo año eleva al Consejo de Ministros la propuesta de creación de una galería de retratos de españoles ilustres y de una comisión que se encargue de la selección de los personajes.

* A pesar de esta declaración inicial el Catálogo del Museo Iconográfico únicamente recoge un retrato de mujer, el de Santa Teresa, que encabeza este texto.
Conde de Toreno por M. San Gil y Villanueva. RAH (M.I. Nº59)

En la primera reunión de la que se denominaría "Junta Iconográfica Nacional", formada por representantes del mundo de la cultura y la política, el ministro encarga a Manuel García Barzanallana, en aquel momento presidente del Senado, que forme una comisión que realice las gestiones necesarias para la creación de la Iconoteca Nacional.

Manuel García Barzanallana por Bartolomé Maura - Ateneo. Madrid

En 1877 ya existe un presupuesto que se dedica no solo a la adquisición de retratos existentes sino al encargo de nuevas realizaciones a pintores del momento entre los que podemos citar a José Mª Galván, Matías Moreno, Jover Casanova, Balaca, Martinez Cubells, Díaz Carreño o Gabriel Maureta, entre otros, quienes en la mayor parte de los casos copiaron retratos de pintores anteriores aunque también recrearon la imagen de los personajes representados. 

El problema de la ubicación de los retratos se pospone y se solicita al Director del Museo Nacional de Pintura y Escultura, Francisco Sans Cabot, que acomode los retratos hasta que se decida su emplazamiento final. Para ello se habilitaron las salas llamadas de "Las Floras" en la segunda planta del museo en el lado del Jardín Botánico y en enero de 1879 quedó instalada la Iconoteca y allí se mantuvo hasta 1890.

Marcelino Menéndez Pelayo y Francisco Sans Cabot 
directores de la Biblioteca Nacional y del Museo Nacional de Pintura y Escultura (Prado)

Las gestiones para encontrar una ubicación definitiva no dieron fruto y las dificultades económicas unidas a las críticas sobre el criterio de selección de personajes y pintores hacen que el ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, Amalio Gimeno,  replantee su gestión y como resultado en 1906 se creará una nueva Junta con un componente más político que cultural. Este ámbito estará representado únicamente por Menéndez Pelayo que será miembro de la Junta en razón de ser el Director de la Biblioteca Nacional, depositaria de la importante colección de grabados que se había ido adquiriendo.
Amalio Gimeno por J. Sorolla 1919 - MBA Valencia

La Junta vive así una segunda época que va a estar marcada por una utilización intensiva de la fotografía. Se van a recopilar fotografías de retratos conservados en todo tipo de colecciones nacionales e internacionales, tarea de la que se ocuparon los fotógrafos Company y Mariano Moreno. El personaje a reseñar en esta segunda etapa será el historiador Elías Tormo que va a realizar una intensa labor de investigación y publicación de sus resultados.

El Reglamento de la nueva Junta incorpora una disposición transitoria en la que se establece que, en caso de disolución de la misma, “todos sus libros, papeles, mobiliario, etc. serán entregadas a la Biblioteca Nacional”. Como si fuera un vaticinio la Junta de Iconografía nacional va perdiendo con el tiempo el impulso y cada vez se valoran menos sus aportaciones; sus bienes de carácter documental quedarán adscritos a la Biblioteca Nacional. En cuanto a los retratos pintados, que son básicamente los de la primera etapa, el Museo del Prado los había incorporado al proceso de dispersión de obras, depositando en 1913 la mayor parte de ellas en la Real Academia de Historia, quien a su vez en 1950 se desprende de una parte para su incorporación al recién creado Instituto de España.

EL INVENTARIO DEL MUSEO DEL PRADO

El Inventario del Museo del Prado contiene en su tercer volumen el catálogo correspondiente al Museo Iconográfico en el que se recoge la "Nota de todos obgetos [sic] de arte adquiridos por el Estado con destino al Museo Iconográfico"



Se trata del inventario actualizado en 1996, que contiene respecto al Museo Iconográfico una relación de obras que aparecen numeradas del 1 al 86, aunque no se incorporan las referencias relativas a los números 31, 66 y 82. La nota preliminar que aparece en el Catálogo informa que estas lagunas en la numeración son debidas a que los asientos que corresponden a estos números se refieren a obras que no son pinturas, pudiendo tratarse de esculturas, dibujos, grabados, etc. De los tres números mencionados, hemos podido comprobar que efectivamente el 82 corresponde a una escultura de José Rodriguez Díaz que representa el busto del Conde de Floridablanca (que se encuentra expuesto en la Sala 35 del Museo). Por otra parte, el mismo volumen del Inventario General de Pinturas III incorpora en su apartado "Nuevas Adquisiciones" algunos retratos de los que se dice haber sido adquiridos para el Museo Iconográfico, aunque no se incorporaron a su inventario específico.

José Moñino, Conde de Floridablanca 1791 
José Rodriguez Díaz (M.I. Nº82) 

De la lectura de las referencias vemos que figuran "sin localizar" nueve obras que se encontraban depositadas en la Real Academia de la Historia y se informa de una que estuvo en el complejo de la Moncloa y desapareció en 1984.

Con todo ello concluimos que la realidad del Catálogo actual del Museo Iconográfico la constituyen setenta y tres  retratos pintados, de los que veintiuno se encuentran depositados en la actualidad en el Instituto de España y de ellos nos vamos a ocupar en esta primera entrada dedicada a la Iconografía Española.

EL INSTITUTO DE ESPAÑA

Pocas personas conocen esta institución dependiente del Ministerio de Cultura, que fue creada en plena guerra civil española y que, a pesar de su juventud, ya nació antigua. No es fácil definir cuáles son sus funciones recogidas en su estatuto fundacional, según el cual el Instituto de España reúne a las Reales Academias de ámbito nacional con objeto de mantener y estrechar su fraternidad espiritual auxiliándose y completándose entre sí para la mayor eficacia de sus tareas y actividades, asumiendo la superior representación académica nacional dentro y fuera de España.

En cuanto a su composición, el Instituto de España está constituido por el conjunto de los Académicos numerarios pertenecientes a las Reales Academias oficiales establecidas en Madrid que en la actualidad son: Española, Historia, Bellas Artes, Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Ciencias Morales y Políticas, Medicina, Jurisprudencia y Legislación y Farmacia.

Como es sabido las Reales Academias, que surgen en el siglo XVIII como centros de difusión del conocimiento bajo el influjo de la ilustración y amparadas por la Corona, son disueltas por el gobierno de la 2ª República, presidido por Largo Caballero, que dispuso el cese de funciones de todos los académicos mediante un Decreto de 15 de septiembre de 1936 cuyo artículo primero decía: "Quedan disueltas, desde la fecha de la publicación del presente Decreto, todas las Academias dependientes del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes..." Ese mismo decreto creaba un Instituto Nacional de Cultura con tantas secciones como academias disueltas, manteniendo únicamente la denominación de Academia para la de la Lengua. El decreto, aunque fue comunicado a las Academias, no llegó a publicarse por el desarrollo de los acontecimientos bélicos.

El Gobierno de Burgos responde en 1937 a esta iniciativa creando el Instituto de España en el que integra todas las Academias disueltas pero ahora sometidas al Instituto del que se propuso como presidente a Manuel de Falla quien no se presentó a la primera reunión que se celebró en Salamanca el 27 de diciembre de 1937, por lo que fue sustituido por José María Pemán. 

Los nuevos académicos debían prestar en aquel momento juramento de fidelidad al caudillo según una fórmula ideada por Eugenio D’Ors (que no fue simplificada hasta 1963 bajo la presidencia del Marqués de Lozoya). Desde el ámbito político se exigió la separación de ciertos académicos, lo que se efectuó con suma habilidad, pues se redujo drásticamente el número de académicos y se pusieron condiciones para el reingreso en las renacidas Academias que muchos no cumplían. Por otra parte, los encarcelados, exiliados y los no adictos al nuevo régimen, no pudieron solicitar su reincorporación y por tanto no hubo necesidad de depurarlos.

Desde entonces el Instituto ha mantenido la representación y coordinación de las Academias aunque las funciones efectivas a realizar respecto a ellas se han ido reduciendo con el tiempo en la misma medida que las Academias las fueron recobrando. En la actualidad preside el Instituto José Antonio Escudero, que ostenta asimismo la presidencia de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

El Instituto adoptó como símbolo representativo el tradicional víctor universitario que tras la guerra se convirtió en el emblema propio de Francisco Franco, y así se mantuvo hasta que en 1978 Fernando Chueca Goitia diseña el simbolo actual con el anagrama de la institución sobre el que volvió a figurar la corona real a tenor del patronazgo establecido en el Artículo 62.j. de la Constitución.



LAS OBRAS DEL MUSEO ICONOGRÁFICO DEPOSITADAS POR EL MUSEO DEL PRADO EN EL INSTITUTO DE ESPAÑA

La información sobre las obras del Museo del Prado depositadas en la actualidad en el Instituto de España parte de la actualización del Boletín del Museo del Prado, I, 1980, Adela Espinós; Mercedes Orihuela y Mercedes Royo Villanova con el título ''El Prado disperso''. Cuadros depositados en Madrid. II. Instituto de España; así como del Inventario general de pinturas, III, Museo del Prado de 1996, (Museo Iconográfico) y del Catálogo de Pintura del Siglo XIX en el Museo del Prado. publicado en 2015 bajo la dirección de José Luis Díez

Hablamos, en principio, de veintiséis obras de numeración correlativa en el Catálogo general del Museo del Prado que van del número P3949 al P3465, aunque una de ellas (P3465) -Un retrato anónimo de caballero- en la actualidad el Museo no la reconoce como suya. Las pinturas no fueron depositadas directamente por el Museo del Prado sino que se encontraban en la Real Academia de Historia, desde 1913 y en 1950 fueron trasladadas al Instituto.

De las veinticinco obras que constituyen, por tanto, el depósito actual del Museo del Prado, veintiuna figuran en el Inventario del Museo Iconográfico. Repasaremos estas obras agrupándolas. en la medida de lo posible,  por autor. (En cada obra figura entre paréntesis su numeración dentro del Inventario del Museo Iconográfico)

Matías Moreno (5)

Matías Moreno González (Fuente el Saz de Jarama, 1840 - Toledo, 1906) fue pintor, escultor, copista y restaurador. Hijo de un médico, inició sus estudios en la Academia de Bellas Artes de Barcelona para pasar después a la de Bellas Artes de San Fernando de 1856 a 1864, en la que tuvo como maestros a Carlos Luis de Ribera y Federico Madrazo, entre otros. En 1866 consigue la cátedra de Dibujo del instituto de Toledo ciudad en la que traba amistad con Gustavo Adolfo Bécquer y Ricardo de Madrazo y probablemente con el pintor Carolus Durán que vivió en España entre 1866 y 1868 y que le retrató en diversas ocasiones .

Retrato de Matías Moreno por Carolus Durán. 1867. MNP

En 1870 es nombrado corresponsal de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y se convierte en miembro de la Comisión Provincial de Monumentos. Junto a Federico Madrazo restauró El entierro del conde de Orgaz, de El Greco  en la iglesia de Santo Tomé de Toledo, ciudad en la que fue elegido concejal del Ayuntamiento por el Partido Liberal un año antes de su muerte en 1906.

Las cinco obras de este pintor que figuran en el Museo Iconográfico son retratos de personajes que tienen relación con Toledo, pertenecen al ámbito eclesiástico y están copiados de obras que se encuentran en Toledo. No hay que olvidar que su trabajo en esta ciudad como profesor y como comisionado de monumentos le permitieron un amplio conocimiento de las obras allí conservadas.

 M.Moreno. El Arquitecto Juan Guas (M.I. Nº6)
Copia del original de su capilla funeraria en la iglesia de los Santos Justo y Pastor de Toledo

M.Moreno. Los Cardenales  Pedro Ynguanzo (M.I. Nº8) y Luis M. Fernández Portocarrero (M.I. Nº44)
Copia de los retratos existentes en la Sala Capitular de la Catedral de Toledo 

M.Moreno. El arzobispo de Toledo, Pedro Tenorio (M.I. Nº43) y el Padre Juan de Mariana (M.I. Nº45)
Copia de los retratos existentes en la biblioteca del Palacio Arzobispal de Toledo

Gabriel Maureta (3)

Gabriel Maureta y Aracil (Barcelona, 1832 - Madrid, 1912). Estudió en Madrid, donde fue alumno de Antonio María Esquivel y de Federico de Madrazo. En 1853 se trasladó a París y estudió bajo la dirección de Michel Dumas y Adrien Dauzats. A su vuelta a España se especializó en la pintura de temas históricos como el cuadro Doña Juana la Loca ante el féretro de Felipe el Hermoso (MNP). En 1867 se presentó en la Exposición Universal de París con el cuadro Torcuato Tasso se retira al convento de San Onofre en El Gianicolo. Fue muy amigo de Federico de Madrazo y de Eduardo Rosales a quien retrató y por quien fue retratado.

Gabriel Maureta por Eduardo Rosales. 1871. Colección particular

Dos de las obras de este pintor en el Instituto de España procedentes del Museo Iconográfico son copias parciales que realiza hacia 1877 de retratos originales que el pintor flamenco Rolan Moys realizó para la familia Gurrea y Aragón en el tiempo que estuvo a su servicio desde 1559, que se encuentran en la Colección del Duque de Villahermosa en Pedrola (Zaragoza).

G. Maureta. Copia del busto del retrato de cuerpo entero de Martín Gurrea de Aragón (M.I. Nº18) de Rolan Moys de la colección del duque de Villahermosa. Pedrola (Zaragoza)

G. Maureta. Copia del busto del retrato entero de Alonso Felipe Gurrea de Aragón (M.I. Nº19) de Rolan Moys (1556) de la colección del duque de Villahermosa. Pedrola (Zaragoza).

La tercera obra de Maureta es la copia de un retrato realizado por Federico de Madrazo del estadista, escritor y pintor Ángel de Saavedra y Ramirez de Baquedano, más conocido por su título, Duque de Rivas (1791-1865) que, aparte de sus cargos políticos fue director de las Reales Academias de la Lengua y de la Historia. 
 G. Maureta, Retrato del Duque de Rivas H.1881 (M.I.Nº77)
copia del Realizado por Federico Madrazo  Grabado, - a la izq.- de la revista El Artista) 


Salvador Martinez Cubells (3)

Salvador Martinez Cubells (Valencia, 1845 - Madrid, 1914) pintor y restaurador. Se especializó en el género histórico y costumbrista y más tarde en el retrato. Perteneciente a una saga artística, aprendió con su padre el pintor Francisco Martínez Yago y a él le sucedería su hijo Enrique. Como restaurador fue considerado como el mayor experto en pintura de la época. En 1869 se convirtió en el primer restaurador del Museo del Prado, cargo que cargo que inició bajo la dirección de Antonio Gisbert y que ejerció durante veintiséis años, hasta 1895.
Retrato de Salvador Martinez Cubells pintado por su hijo, Enrique. 1901 MNP

Las tres obras que se exponen en el Instituto de España de las que este pintor realiza para el Museo Iconográfico tienen la característica común de estar relacionadas con Valencia, su ciudad natal, pues se trata de copias de originales que se encuentran en instituciones de dicha ciudad. La primera de ellas enlaza con la temática anterior de Gabriel Maureta pues es la copia del Retrato de Fernando de Aragón y Borja de Rolan Moys que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Valencia, que durante mucho tiempo se había tenido por obra de Sánchez Coello. La segunda es copia del Retrato del Patriarca San juan de Ribera realizado por Juan de Sariñena que se encuentra en el Palacio Arzobispal de Valencia. Finalmente la tercera reproduce la efigie de Jaime I que se conservaba en el convento de La Piedad en Valencia, probablemente a partir del grabado realizado por Juan de Juanes. 
S. M. Cubells H.1878 Copia del retrato de Fernando de Aragón y Borja de Rolan Moys. 
MBA Valencia (M.I. Nº22)

S. M. Cubells, 1865, Copia del Patriarca S. Juan de Ribera de Juan de Sariñena. 
del P. Arzobispal de Valencia (M.I. Nº23)

S.M.Cubells, Jaime I El Conquistador. H.1878. 
Copia de la Pintura mural del convento de La Puridad de Valencia (M.I. Nº21)


Francisco Jover (4)

Francisco Jover y Casanova, (Muro de Alcoi, Alicante, 1836 - Madrid, 1890) estudió en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y en el taller de Federico de Madrazo, donde se inició en la pintura de historia que es el género en el que va a tener mayor reconocimiento. Desde muy joven participó en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, obteniendo en 1864 tercera medalla por la obra Últimos momentos de Felipe II. Completó su formación en Roma, en la Academia Chigi, y en el estudio de Mariano Fortuny. Desde 1880 fue profesor de pintura en la Academia de Bellas Artes de Madrid, compaginando su actividad docente con la artística.

De las siete obras que Jover realizó para el Museo Iconográfico, cuatro se encuentran en el Instituto de España. Dos  de ellas son retratos de santos copiadas de retratos previos anónimos y las otras dos representan a dos nobles de la época, una es copia del retrato del Museo del Ejército del aragonés Conde de Aranda, político que sirvió a los cuatro Borbones del S.XVIII y la otra es el retrato del español de origen francés Conde de Cabarrús financiero y asesor de Carlos III de quien Jover copió parcialmente un retrato de cuerpo entero pintado por Goya.


Francisco Jover Casanova. Copia de los retratos de S. José de Calasanz  (M.I.Nº57)
y S.Ignacio de Loyola (M.I. Nº5)

Fco. Jover Casanova Copia del Retrato de Pedro P. Abarca de Bolea, 
Conde de Aranda (M.I. Nº48)

Fco. Jover Casanova. Copia de busto del Retrato de Francisco de Cabarrús y Lalane, 
(M.I. Nº60) Conde Cabarrús de Goya (dcha.)

Eduardo Balaca (2)

Eduardo Balaca y Orejas Canseco [1840 -1914] Pintor y decorador especializado en retratos. Comenzó su formación junto a su padre, el pintor y miniaturista José Balaca y Carrión y en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Fue profesor de la Escuela de Artes y Oficios de Madrid. Su hermano Ricardo también fue un reconocido pintor,

Retrato de Eduardo con 12 años pintado por su padre, José Balaca. 1852

En el Instituto de España figuran dos obras de las tres que  Eduardo Balaca pintó para el Museo Iconográfico (La tercera que se encuentra en la RAH es la de Sta. Teresa que figura en el encabezamiento de esta entrada),  Se trata de copias de retratos, uno del Conde de Campomanes, famoso político y escritor perteneciente al denominado despotismo ilustrado y otra de Miguel de Cervantes que copia la efigie del escritor de la Edición de la Historia de Don Quijote, publicada en 1780 ilustrada por José del Castillo y Salvador Carmona de la Real Academia de la Lengua.

E. Balaca, Copia del retrato de Pedro Rodríguez de Campomanes, 
I Conde de Campomanes, h.1877 (M.I. Nº56)

E. Balaca, Copia de la efigie de Cervantes (dcha) de la Edición de la Historia de Don Quijote,  ilustrada en 1780 por José del Castillo y Salvador Carmona de la Real Academia de la Lengua. (izq.) (M.I. Nº2)


José Mª Galván (1), Francisco Lanza (1), Eduardo Carrió (1) y Joaquina Serrano (1)

José María Galván y Candela, (1837-1899) Pintor y grabador. Estudió con Luis Fagúndez y en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Repartió su actividad entre el grabado, que fue donde más destacó y la pintura religiosa. El Prado tiene más de setenta grabados suyos, la mayoría basados en las obras de Goya.

Solamente una de las cuatro obras de este pintor que figuran en el Catálogo del Museo Iconográfico, se encuentra en el Instituto de España. Se trata de una de las dos versiones del retrato del General Castaños que figuran en dicho catálogo (la otra se debe al pintor José Aparicio e Inglada), La de Galván es copia de un original pintado hacia 1830 por José de Madrazo, en paradero desconocido.

J.Mª Galván. Retrato de Francisco Javier Castaños y Aragorri, I duque de Bailén H.1880.
Copia de un original pintado por José de Madrazo. (M.I.Nº62)

Francisco Lanza (2ª mitad S.XIX) No se conocen datos biográficos de este pintor del que se conoce únicamente su actividad como copista, al que se atribuye la realización de la copia del retrato de Ramón Pignatelli, de Francisco de Goya. 

Fco. Lanza. Copia del retrato Ramón Pignatelli Moncayo y Aragón 
Copia de Fco. de Goya y Lucientes (M.I. Nº26)

Eduardo Carrió, (Barcelona, segunda mitad del siglo XIX) Pintor y copista especializado en paisajes urbanos. Comenzó su formación en Barcelona, en la Escuela de La Lonja. Se especializó  en la realización de paisajes urbanos y destacó como excelente copista. Participó en exposiciones colectivas como la de Bellas Artes celebrada en Barcelona en 1877.

De las dos obras que realizó para el Museo Iconográfico, una se conserva en el Instituto de España, es la copia del retrato de Gonzalo Fernández de Córdoba y Enríquez de Aguilar, noble, político y militar castellano, conocido como el Gran Capitán
.
E. Carrió, Copia del retrato del Gran Capitán H.1877 (M:I. Nº30)


Joaquina Serrano y Bartolomé (Fermoselle - Zamora 1857 - ?). Estudió con su tío político, Joaquín Espalter en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid y  en la de Bellas Artes de San Fernando. En 1876 la Sociedad de Escritores y Artistas de Madrid la nombró socia de mérito por el retrato que realizó de Mariano Fortuny. Especializada en la pintura de bodegones, también fue autora de numerosos retratos y escenas de costumbres. Participó en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes entre los años 1876 y 1893. 

Joaquina, junto con Teresa Madasú, son las dos únicas pintoras presentes en el Inventario del Museo Iconográfico, aunque Joaquina figura como "la señorita Espalter", por su parentesco con el pintor, a pesar de no ser su propio apellido. (Sobre la presencia de estas pintoras en la colección del Museo del Prado ver Pintoras en el Prado In & out II en este blog)

Joaquina Serrano realiza para el museo Iconográfico la copia del retrato del aristócrata y militar español José Carrillo de Albornoz (1671-1747), conde y posteriormente primer duque de Montemar, capitán general de los Reales Ejércitos, coronel de las Reales Guardias de Infantería Española, así como director general de la Caballería de España. En 1732 fue nombrado caballero de la Orden del Toisón de Oro. 
J.Serrano. Copia del Retrato del Duque de Montemar (M.I. Nº55)


Relación de las obras del Museo Iconográfico depositadas en el Instituto de España por nº de inventario

Nº 2 Miguel de Cervantes H.1877. EDUARDO BALACA Y OREJAS-CANSECO
Nº 5 San Ignacio de Loyola. Siglo XIX - FRANCISCO JOVER Y CASANOVA
Nº 6 El arquitecto Juan Guas.  H.1877 - MATÍAS MORENO GONZÁLEZ 
Nº 8 Pedro Inguanzo y Rivero, Arzb. H.1877 MATÍAS MORENO Y GONZALEZ
Nº 18 Martín Gurrea de Aragón. H. 1877 GABRIEL MAURETA Y ARACIL
Nº 19 Alonso Felipe de Gurrea Aragón. H.1877 GABRIEL MAURETA Y ARACIL 
Nº 21 Jaime I, el Conquistador H.1878 SALVADOR MARTÍNEZ CUBELLS 
Nº 22 Fernando de Aragón y Borja, H.1878. SALVADOR MARTÍNEZ CUBELLS  
Nº 23 El patriarca san Juan de Ribera. 1865 SALVADOR MARTÍNEZ CUBELLS 
Nº 26 Ramón Pignatelli. H.1878 FRANCISCO LANZA 
Nº 30 Retrato Gonzalo Fernández de Córdoba. El Gran Capitán. H.1877 EDUARDO CARRIÓ
Nº 43 Pedro Tenorio, arzobispo de Toledo.  H. 1878 MATÍAS MORENO GONZÁLEZ  
Nº 44 Luis Manuel Portocarrero, arzobispo de Toledo. H.1878 MATÍAS MORENO GONZÁLEZ 
Nº 45 El padre Juan de Mariana. H.1878 MATÍAS MORENO GONZÁLEZ 
Nº 48 Pedro Pablo Abarca de Bolea. Cde. de Aranda. H.1878 FRANCISCO JOVER Y CASANOVA 
Nº 55 El duque de Montemar. Siglo XIX, JOAQUINA SERRANO Y BARTOLOMÉ 
Nº 56 El conde de Campomanes. H.1879 EDUARDO BALACA Y OREJAS CANSECO 
Nº 57 San José de Calasanz. Siglo XIX - FRANCISCO JOVER Y CASANOVA 
Nº 61 Francisco Cabarrús y Lalanne. 1879–1880, FRANCISCO JOVER Y CASANOVA
Nº 62 Francisco Javier Castaños, I duque de Bailén. H.1880 JOSÉ Mª GALVÁN Y CANDELA
Nº 77 Ángel de Saavedra, duque de Rivas. H.1881 GABRIEL MAURETA Y ARACIL



viernes, 23 de diciembre de 2016

¡¡FELICES FIESTAS!!

Realizado por mi nieta Luisa - 6 años

...Y MUCHA SUERTE 
PARA EL PRÓXIMO AÑO 2017

jueves, 22 de diciembre de 2016

GUTIÉRREZ DE LA VEGA - RETRATOS CON HISTORIA: POLÍTICOS Y MILITARES


Retrato del Pintor José Gutiérrez de la Vega. Det. BNE

Dentro de la faceta retratística cultivada  por el pintor sevillano, José Gutiérrez de la Vega y Bocanegra, ocupa un lugar destacado la dedicada a personajes de la política y de la milicia, tanto por la importancia de su número como por su calidad -no siempre homogénea- aunque probablemente en ninguno de ellos alcance las cotas de excelencia que podemos ver en algunos de sus retratos femeninos.

Como hemos comentado en otras ocasiones José Gutiérrez de la Vega y Bocanegra refleja en sus retratos la tradición sevillana, en especial de Murillo, matizada con la influencia de la pintura inglesa adquirida en su estancia gaditana a través de su relación con viajeros y coleccionistas ingleses como Richard Ford o el cónsul William Brackenbury, que potencia su técnica colorista y se muestra en las poses elegantes de sus retratados. Estas facetas se ven enriquecidas desde su llegada a Madrid con la incorporación de un cierto aire goyesco.

La mayoría de retratos de militares de Gutiérrez de la Vega que conocemos se encuentran en el Museo del Ejército, aunque el Museo del Prado conserva cuatro de los mejores, de un militar y tres políticos; finalmente en el Museo Naval se conserva uno.


RETRATOS DE POLÍTICOS Y MILITARES DEL MUSEO DEL PRADO

Por su relevancia comenzamos por los retratos de personajes del mundo de la política y la milicia pintados por José Gutiérrez de la Vega entre 1848 y 1850 que conserva el Museo del Prado. Se trata de cuatro interesantes retratos que forman parte del llamado Prado Disperso y se encuentran depositados en el Ministerio de Fomento. Representan a tres políticos y un militar que juegan un papel principal en la historia del XIX, ademas, todos ellos tienen en común su importante papel en el mundo del pensamiento y de las letras. Resalto a continuación unas pinceladas de sus biografías poniendo de relieve, en la medida de lo posible, las circunstancias que muestran su implicación en la cultura y la sociedad de la época.

En cuanto a la composición de las obras, los tres políticos aparecen retratados en una misma actitud, sentados en un elegante sillón tapizado en terciopelo en cuyo brazo se apoya el bastón de mando, ante una mesa o escritorio y sujetando un papel doblado en la mano,  En dos de ellos podemos ver sobre la mesa una escribanía de plata y al fondo un ventanal que permite vislumbrar un paisaje, mientras el tercero utiliza como fondo de la estancia un cortinaje. Por su parte el único militar del grupo, aparece bajo las mismas condiciones pero de pie en actitud marcial y en lugar de papel, sujeta con su mano un sable. Esta posición erguida es una característica que veremos siempre en el retrato militar de José Gutiérrez de la Vega y Bocanegra.

Nicomedes Pastor Diaz Corbelle (1811-1863)

Político gallego de Vivero (Lugo). Hijo de Antonio Díaz, oficial administrativo de la Armada y de María Corbelle, tercer hijo de una numerosa familia al que pusieron además del nombre del santo del día, el de su madrina, Pastora. Estudió Leyes en la Universidad de Santiago de Compostela donde también inicia su actividad poética. Terminó sus estudios en Alcalá de Henares donde obtuvo el título de abogado en 1833. En Madrid se relaciona con escritores y poetas, Espronceda, Larra, Estébanez Calderón y en especial con José Zorrilla que será su gran amigo y protegido; frecuenta el Parnasillo y publica sus poesías en diversas revistas como El Artista o El Siglo donde coincide con Ros de Olano y Espronceda.

José Gutiérrez de la Vega y Bocanegra, Retrato de Nicomedes Pastor Díaz Corbelle (1848) 

Conservador y monárquico; fue leal a María Cristina y enemigo de Espartero, a quien atacó desde el semanario El Conservador (1841), periódico en cuya fundación participó al igual que en El Heraldo y El Sol. Es nombrado para diversos puestos de carácter político pero nunca abandona su su actividad literaria. En 1847 fue nombrado miembro de la Real Academia Española.

Fue ministro de Estado en el gobierno de O'Donnell en 1856, durante el reinado de Isabel II. Murió soltero a los 52 años. Siempre compaginó la política con la vida literaria, publicando un gran número de artículos periodísticos y un libro de Poesías de tintes románticos:

Yo no sé lo que quiere mi pecho,
Yo no sé porque tiemblo y qué lloro,
No conozco lo mismo que adoro,
No hallo objeto a mi triste pasión.
Sólo encuentro un inmenso vacío
Donde el alma se agita sedienta,
Y esta sed de querer se acrecienta...
¡Porque nadie responde a mi amor!
El amor sin objeto. Poesías. 1866


Juan Bravo Murillo (1803-1873) 

Político liberal, jurista filósofo y teólogo. Extremeño, de Fregenal de la Sierra, (cuando era localidad andaluza) perteneció al partido moderado y ocupó diferentes cargos políticos durante el reinado de Isabel II.  Estuvo al frente de diferentes carteras ministeriales, como Justicia, Fomento o Hacienda; llegando a ser presidente del Consejo de Ministros. Con la llegada de los progresistas fue apartado de la primera línea de la política nacional, aunque fue elegido presidente del Congreso de los Diputados en 1858.

Frente a la presencia mayoritaria de militares en la política de la época, representaba un elemento civil poco habitual en las filas conservadoras de su partido, por lo que se le conocía como "el abogado". Es considerado un pragmático de la política siempre fiel a su lema "menos política y más administración". Como católico intentó restablecer relaciones con la Santa Sede y como resultado se firmó el Concordato de 1851. También se cuentan entre sus logros la fundación del Boletín Oficial del Estado; la propuesta de un método objetivo de selección a través de oposiciones para ingresar en la función pública y la puesta en marcha de las obras del Canal de Isabel II para abastecer de agua a Madrid, ciudad en la que murió  a los setenta años de edad.

José Gutiérrez de la Vega y Bocanegra, Retrato de Juan Bravo Murillo (1848)

 ... "No porque el artículo que examinamos nos parezca defectuoso, no porque veamos dificultades y peligros en su riguroso cumplimiento aconsejaremos que no se observe. Justo y laudable es promover la reforma de una ley defectuosa; pero mientras esta reforma no se haga, tal como sea la ley debe observarse, porque sobre no haber autoridad para desobedecerla, mucho peor y de más pernicioso efecto que una mala ley es la arbitrariedad de los jueces colocada en su lugar."
Observaciones al Reglamento provisional para la aplicación de justicia.
Boletín de Jurisprudencia y Lejislación (sic) Tomo I - 1836


Manuel Seijas Lozano (1800-1868)

Granadino de Almuñécar, Manuel  Seijas Lozano, magistrado y académico, fue un político perteneciente al Partido Moderado que fue ministro en varias carteras: Gobernación, Fomento , Hacienda, Gracia y Justicia  y Ultramar y llegó a ser presidente del Congreso y del Senado.

Seijas Lozano destaca como jurisconsulto por su participación en el movimiento codificador del pasado siglo, siendo el principal impulsor y autor material del proyecto de Código Penal de 1848 que propugnaba, entre otros, el avanzado criterio de que el ordenamiento jurídico penal pueda reconocer el resarcimiento e indemnización de los daños causados a la víctima, lo cual era novedoso y hasta entonces ignorado en nuestra legislación penal.

Al margen de su actividad jurídica y política, en 1852 fue elegido miembro de la Real Academia de la Historia y en 1857 lo fue de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. El Ateneo científico y literario de Madrid en 1839 le adjudicó la cátedra de Filosofia del Derecho para la cual redactó su Teoría de las Instituciones judiciarias, una obra que puede clasificarse de fundamental, a pesar de no haber sido muy conocida. Son célebres sus Dictámenes como fiscal del Tribunal Supremo, publicados en 1864, bajo el título de: Colección de algunos dictámenes, emitidos por Manuel Seijas Lozano. Falleció en Madrid, el 10 de diciembre de 1868.

José Gutiérrez de la Vega y Bocanegra, Retrato de Manuel Seijas Lozano (1850)

Manuel Seijas Lozano, 1841 Prólogo Teoría de las Instituciones judiciarias


Antonio José Teodoro Ros de Olano y Perpiñá (1805-1886)

Hijo de Lorenzo de Ros Mogaya, último Capitán General de Venezuela y de doña Mariana de Olano y Banover, nació en Caracas y, además de militar, fue abogado y escritor. Se casó con Mª del Carmen Quintana, hija del General don Félix Quintana, y sobrina del Cardenal Romo, Primado de España y tuvieron tres hijos. Participó como segundo del General O´Donnell en la Guerra de África destacando en la acción de Guad-el-Jelú, por lo que obtuvo los títulos de Marqués de Guad-el-Jelú y Vizconde de Ros. Fue el inventor el gorro que lleva su nombre, tan usado por la Infantería española.

Fue Teniente General de los Ejércitos Nacionales, Capitán General de Madrid.  Senador Vitalicio del Reino; Presidente del Consejo Supremo de Guerra y Marina, Diputado en el Congreso hasta 1848, Caballero de Carlos III, Isabel La Católica, San Fernando y San Hermenegildo; Gentilhombre de Cámara de Isabel II; Director General de la Infantería, Mariscal de Campo; Embajador en Lisboa; Ministro de Trabajo, Instrucción, Comercio y Obras Públicas; 

José Gutiérrez de la Vega y Bocanegra, Retrato de Antonio Ros de Olano (1849)

Amigo de Espronceda, y otros románticos formó parte de la famosa Partida del Trueno*, fue miembro del Ateneo y del Liceo Literario y acudía asiduamente a la tertulia del Parnasillo. Su actividad literaria es abundante, participó en la redacción de El Siglo y El Pensamiento. Escribió el prólogo a El diablo mundo de Espronceda, que le dio mucha fama por su apasionado romanticismo. Publicó en 1886 un libro de Poesías, que fieles al romanticismo de la época son a veces truculentas y otras sentimentales e intimistas. Escribió Leyendas de África y Episodios militares, además de algunos relatos, considerados extravagantes y oscuros, y una serie de cuentos fantásticos que denominó Cuentos estrambóticos que se fueron publicando en diferentes revistas, por los que ha sido comparado con Quevedo, por su lenguaje y con Edgar Allan Poe, por su temática.

       *La Partida del Trueno, era un grupo integrado por jóvenes del que el propio Larra hablaba en sus artículos. Sus fechorías y gamberradas se dirigían contra los partidarios de la monarquía. Su actitud rebelde refleja la imagen del héroe romántico literario que desafía al sistema y que puede convertirse en un ser marginal. 

Ros de Olano Aparece retratado junto a Bretón en Los Poetas  contemporáneos de Antonio María Esquivel (1846-MNP).

Bretón y Ros de Olano en Los poetas contemporáneos; det.  A.Mª Esquivel.  MNP



RETRATOS DE MILITARES PINTADOS POR GUTIÉRREZ DE LA VEGA EN EL MUSEO DEL EJÉRCITO

Bien es sabido que los militares constituyen la urdimbre de la historia española del siglo XIX como actores clave de la misma, en buena parte debido a su abundancia causada por las continuas guerras tanto internas como externas. Esta "inflación" de cargos militares va a ser la causa de que la vida política española entre 1840 y 1875 esté dirigida por veteranos de las guerras carlistas y de las llamadas guerras de emancipación americanas: Espartero (1840), Narváez (1844), O'Donnell (1854), Prim (1868), Serrano (1874) y Martinez Campos (1874).

El pintor José Gutiérrez de la Vega y Bocanegra realiza innumerables retratos de militares de distinta consideración y adscripción política de los que probablemente conozcamos sólo una parte pues muchos de ellos colgarán en paredes de casas familiares, establecimientos militares o instituciones, en donde la pátina del tiempo haya ocultado la firma del pintor y las obras permanezcan para siempre en el anonimato.

Un grupo de este tipo de retratos ha ido a parar, diríamos que de una manera natural, al Museo del Ejército, en su actual sede del Alcázar toledano, procedentes de distintas instituciones, la mayoría desaparecidas, ligadas de uno u otro modo al estamento militar. A diferencia de los personajes de los retratos que hemos visto en el Museo del Prado, aquí los militares se puede decir que lo son en exclusiva pues no se señalan en sus biografías otros hechos que no estén referidos a la vida militar y a veces personal o familiar.

La práctica totalidad de estas obras aparecen relacionadas en la Icono-biografía del Generalato Español publicado en 1901 por Adolfo Carrasco y Sayz.

Icono-biografía del Generalato Español disponible en línea en  
Biblioteca Digital de Castilla y León

Esta galería de retratos de Gutiérrez de la Vega en el Museo del Ejército, generalmente firmados y fechados, aparte de su valor artístico es interesante por su carácter histórico y documental. Tratadas en conjunto ofrecen una visión de la milicia española del siglo XIX y conforman una galería de personajes de indudable interés como agentes históricos de primer orden.

La información sobre las obras procedente del propio Museo del Ejército y del artículo de Francisco Portela Sandoval La Escultura y la Pintura en el Museo del Ejército, no nos permite conocer si estamos ante obras que fueron objeto de encargos individuales o colectivos, aunque nos inclinamos más por esta segunda opción por sus características comunes y por la presencia de una cartela conteniendo una inscripción biográfica, característica que nos habla claramente de retratos institucionales, pues los familiares no suelen pedir que se incorporen este tipo de inscripciones, por razones obvias. Además, la mayoría de ellos ha entrado al Museo procedente de alguna institución pública militar aunque, en casos señalados, la obra en cuestión procede de una donación de la familia del retratado. En todo caso ignoramos el tipo de encargo o la institución que lo hubiera realizado.

En todos los retratos encontramos una disposición similar: El personaje, de tres cuartos, aparece de pie apoyando una mano sobre la empuñadura del sable o la espada de ceñir que descansa en la cadera, mientras la otra mano se apoya en una mesa sobre la que puede aparecer un libro o bien sostiene el gorro del uniforme. Sólamente uno de ellos el General Fernández Rodriguez, aparece con los atributos de escritor que hemos comentado con anterioridad: la escribanía y el papel doblado en la mano.

Solo dos de los retratos de Gutiérrez de la Vega en el Museo del Ejército, forman parte en la actualidad de la exposición permanente: los de los capitanes generales Rodil y Gutiérrez de la Concha.

General Vicente Jenaro Quesada Arango, Marqués de Moncayo (1782-1836) 

Hijo del gobernador de Nicaragua, Vicente Jenaro Quesada, nació en La Habana, ingresó en el ejército, a los doce años. El hecho de que el retrato fuera realizado en 1851, quince años después de su muerte, indica que tuvo que hacerse a partir de la copia de un retrato anterior del personaje.

Firmado: "J. Gutiérrez de la Vega. año 1851" Con inscripción biográfica. © Museo del Ejército

La información del Museo dice que la obra presenta hendiduras y rasgaduras sobre el rostro del retratado. pero se puede deducir de otros retratos que se trata de marcas reales pues había sufrido heridas en la cara que le habían dejado profundas cicatrices perfectamente visibles.

Retrato del General Quesada por Vallejo. Grabado. Galería militar contemporánea. 1845

En 1796, es destinado al regimiento de la Guardia Real en Madrid. El 2 de mayo de 1808 luchó contra las tropas invasoras napoleónicas posteriormente se volverá a enfrentar a los franceses y será cogido prisionero aunque logra escapar. Cuando vuelve Fernando VII obtiene el rango de brigadier, pero su posterior oposición a la restauración de la Constitución de 1812 le cuesta el puesto y se refugia en Francia para volver con las tropas francesas siendo nombrado capitán general de Navarra. Al morir Fernando VII fue nombrado capitán general de Castilla la Vieja y en 1834 virrey de Navarra y comandante en jefe del ejército del Norte de donde fue relevado por fracasar en la defensa de Pamplona.
Durante los siguientes años fue alejándose de las posturas intransigentes. Su vida tuvo un fatal desenlace al mantener en Madrid la represión de las manifestaciones populares que se producen tras el motín de Sargentos de La Granja. de 1836. Tras conocer tardíamente el triunfo de la sublevación, intenta huir de Madrid, pero fue detenido en Hortaleza, donde fue cruelmente asesinado y mutilado por una turba incontrolada. Su hijo, Jenaro de Quesada y Matheus (1818-1889) fue Director General de la Guardia Civil.

A la izquierda Prendimiento de Quesada, por Vallejo. Galería militar contemporánea. 1845
A la derecha, grabado de 1851 de P. Chamorro y Baquerizo que representa a su hijo, Jenaro Quesada y Matheus (1818-1889) delante de un retrato de su padre.


Capitán General José Ramón Rodil y Galloso Campillo, Marqués de Rodil (1789-1853)

José Ramón Esteban Mateos Méndez Rodil Gayoso, Vizconde de Trobo y Marqués de Rodil, nació en Santa María de Trobo (Lugo). Estudió Derecho en la Universidad Compostelana y en 1808 sentó plaza como voluntario en el Batallón Literario de estudiantes y profesores para luchar contra los franceses en el Sitio de Bayona de Francia. En 1816 marchó a Perú y después a Chile donde participó en la guerra hasta la evacuación de El Callao en 1826.

Pintado: José Gutiérrez de la Vega 1845. Con inscripción biográfica. © Museo del Ejército

A pesar de haber sido derrotado José Ramon Rodil es considerado "El héroe del Callao" por la resistencia numantina de trece meses que mantuvo de la fortaleza del Real Felipe del citado puerto. Sitiado por las tropas de Simón Bolívar, al mando del general Bartolomé Salom, Rodil se niega a acogerse a la capitulación de Ayacucho que puso fin al virreinato peruano. Después de haber sufrido grandes pérdidas personales por el hambre y el esccorbuto, el 22 de enero de 1826 acepta finalmente la capitulación ante Salom, quien pidió la máxima pena para él, a lo que Bolívar respondió: “El heroísmo no es digno de castigo”.

Rodil obtuvo condiciones honrosas llevando consigo las banderas de sus regimientos que fueron las últimas en abandonar el Perú. Con la entrega del Callao, desapareció el último ejército español de América del Sur. Por sus méritos militares se le otorgó en 1831 el título nobiliario de Marqués de Rodil. De regreso en España tomó el mando de la Brigada de Cazadores de la Guardia Real. En 1834 se incorpora al Ejército del Norte, que dirigió como Virrey de Navarra y Capitán General de las provincias Vascongadas. En 1836 pasó a la Capitanía General de Aragón, volviendo en 1841 al mando del Ejército del Norte. Organizó el Cuerpo de Carabineros, de Milicias Provinciales y de Infantería y ostentó las Capitanías Generales de Extremadura y de Castilla la Nueva. Fue diputado y senador; Fue ministro de la Guerra en tres ocasiones, la última bajo el gobierno de Espartero. 

El retrato fue adquirido en 1928 a su descendiente el General Ramón Rodil para el Museo Histórico Militar.

Teniente General Manuel Soria Vargas Fdez. Quintanilla (1788-1872)

Natural de Granada, Manuel Soria Vargas fue Ministro de la Guerra interino en 1836 hasta la incorporación del titular Seoane Hoyos.

Firmado: "José Gutiérrez de la Vega" Con Inscripción biográfica.  © Museo del Ejército

Cadete de Infantería en Diciembre de 1803, Coronel en 1833, Brigadier en 1834, Mariscal de Campo en 1836 y Teniente General en 1845. Inspector General de Infantería de 1844 a 1847. Capitán General de Extremadura é Inspector General de Infantería; Consejero de la Sección de Guerra del Consejo Real, Vicepresidente de la Sección de Ultramar de dicho Consejo, Vicepresidente y Presidente del Tribunal Supremo de Guerra y Marina; Destacado participante en la guerra de la Independencia y en las carlistas. Fue senador por Granada 1838-1839 y Badajoz 1844-1845: Senador vitalicio entre 1845-1868 y dos veces Vicepresidente del Senado. El retrato procede de la Antigua Dirección de Infantería.

Mariscal de campo Francisco Javier Linage y Armengol (1795-1847)

Nacido en Toro (Zamora), el 14 de Febrero de 1795, Francisco Linage fue secretario del general Espartero en los episodios carlistas. Se le atribuye la redacción del Convenio de Vergara y fue Director General de Infantería en 1842.

Firmado: José Gutiérrez /de la Vega. Con inscripción biográfica.  © Museo del Ejército

Sentó plaza de soldado de Infantería en 1815, promovido á Subteniente en 1817 y ascendido á Coronel en 1837; pasó al Estado Mayor alcanzando el año siguiente el cargo de Brigadier y el de Mariscal de Campo en 1840, año en que fue nombrado Inspector general de Milicias y de Infantería, hasta que en 1843 se expatrió con Espartero, de quien era fiel amigo y admirador. Regresó de la emigración en 1847.

Viste uniforme de mariscal con casaca azul, charreteras y pantalón blanco. Ostenta la Gran Cruz de Isabel La Católica, Cruz de la Real y Militar Orden de San Fernando y diversas condecoraciones.Con su mano derecha sujeta el bastón de mando de caña de Indias con puño de oro, al lado izquierdo lleva espada de ceñir mientras sujeta una carta con la mano que se apoya en una mesa sobre la que se encuentra un libro.


Teniente General Francisco de Paula Alcalá (1793-1854)

Nació en la Puebla de Almenara (Cuenca). Inspector General de Infantería y Capitán General de Filipinas.  Fue condecorado con la gran cruz de de Carlos III y la de San Hermenegildo.

Retrato no firmado. Con inscripción biográfica. © Museo del Ejército

Cadete de Infantería en Mayo de 1808 y Capitán de Granaderos de la Guardia Real en 1824. Ascendió á Coronel en 1833, á Brigadier en 1834, á Mariscal de Campo en 1839 y á Teniente General en 1841. Siguió la guerra de la Independencia desde el principio hasta su conclusión, y en ella fué hecho prisionero tres veces y las tres se fugó. También lo fué en 1823 en la capitulación del ejército de Ballesteros (uno de los últimos en rendirse a las tropas del duque de Angulema). Asistió por fin á la primera guerra carlista. Fue Gobernador militar y político de Teruel; jefe de división en el ejército del Norte, Tuvo muchos cargos y destinos, entre ellos, Comandante General de Guipúzcoa, Capitán General de las Provincias Vascongadas; Vocal de la Junta Consultiva de Guerra. También fue Senador. Falleció el 24 de Diciembre de 1854. El retrato fue donado por el Ministerio de la Guerra.

A pesar de que el profesor Portela Sandoval lo incluye entre las obras de Gutiérrez de la Vega, el museo lo considera de autor desconocido.

Mariscal de Campo Ramón Boiguez y Biguez (1) (1801-1865)

Nació en Valencia el 30 de septiembre de 1801, siendo hijo del coronel José Boiguez y Vazquez y de María Biguez y Subroca. Recibió el nombramiento de cadete de infantería en 1808 (con 7 años) y el de subteniente, dos años después. Entró en la Guardia real en 1827, llegó a coronel en 1840, a Brigadier en 1843 y a mariscal de campo en 1848.


Firmado: "José Gutierrez de la Vega / Madrid en 1851", con inscripción biográfica. © Museo del Ejército

En 1823 hallándose en operaciones fue herido y llevado prisionero á Francia; de 1833 á 39 participa en la guerra carlista, del 39 al 40 destinado en Cuba y el 48 de nuevo en campaña contra los carlistas.
Después de su último ascenso fue sucesivamente Gobernador militar de Barcelona, Comandante General de Tarragona,  Gobernador Militar de Cartagena, Capitán General de Aragón y de Castilla la Vieja, Director General de Sanidad Militar y Capitán General de las Provincias Vascongadas hasta 1858. En 1864 y 65 Ministro del Tribunal Supremo de Guerra y Marina. Obtuvo las grandes cruces de Isabel la Católica y San Hermenegildo.

(1) Según los datos del Museo de Ejército sus apellidos son Boiguez y Boiguez; según la BNE se llamaría Boiguez y Biguez; lo que coincide con los datos que de él se recogen en la obra Estado Mayor del Ejército Español: historia de los generales que más se han distinguido de Pedro Chamorro y Baquerizo, (1854). V. A. Juanola dice que tenía los dos apellidos iguales, y Portela Sandoval le apellida Boiguez y Bigur.


Capitán General Manuel Gutiérrez de la Concha e Irigoyen (1808-1874)

Conocido por su título nobiliario, marqués del Duero, fue un militar y político español de tendencia liberal-moderada. Nace  en Córdoba (Argentina) al igual que su hermano José, donde su padre Juan de la Concha, que era gobernador, muere en 1810 fusilado por rebeldes criollos.

Firmado: José Gutiérrez de la Vega/pintó en Madrid en 1851. Con inscripción biográfica.© Museo del Ejército 

Ingresó en la Guardia Real en 1820. Ascendido a mariscal de campo en 1840 por su brillante participación en la primera Guerra Carlista;  fue comandante general de las provincias de Guadalajara y Cuenca y participó en los sucesos de octubre de 1841 por lo que tuvo que exiliarse. En 1843 contribuyó activamente en la caída de Espartero que le valió el ascenso a Teniente General. En 1847 es enviado a Portugal para restablecer la autoridad de la soberana portuguesa en Oporto, por lo que recibió el marquesado del Duero con grandeza de primera clase.

Aunque durante un tiempo estuvo apartado de la política y de la milicia, en 1870 tras el asesinato de Prim fue el encargado por el Gobierno de recibir a Amadeo de Saboya en Cartagena y darle la triste nueva. Volvió en 1872, año en el el gobierno de la república de 1874 le dio el mando del Tercer Cuerpo del Ejército del Norte. En el frente carlista logró notables victorias, destacando la liberación de Bilbao. Consiguió cinco veces la Laureada. Murió víctima de una bala durante un reconocimiento en Monte Muro, cerca de Estella, en 1874. Su memoria está presente en el Panteón de Hombres Ilustres de Madrid.  Fue senador vitalicio y presidente del Senado de 1858 a 1865. La obra procede de una donación realizada en 1923 por la Capitanía General de la 1ª Región Militar.

Detalle del Monumento al Marqués de Duero de Arturo Mélida Alinari en el Panteón de hombres ilustres. Madrid


Mariscal de Campo Manuel Fernández y Rodriguez (1781-1852)

Nació el 16 de febrero de 1781 en la "villa de Palacios - Castilla la Vieja" (Existen en la antigua región de Castilla la Vieja al menos 8 localidades cuyo nombre se inicia con "Palacios"). Mariscal de Campo. Inspector General de Infantería de 1836 a 1840.
Su actividad en el ejército se inició en 1799 como soldado de milicias provisionales. Participó en la guerra de la Independencia y fue apresado en la capitulación de Valencia, no regresó a España hasta 1814. Fue ascendiendo llegando a Coronel en 1825, a Brigadier en 1829. Intervino en la guerra carlista en 1833 y fue nombrado Mariscal de Campo en 1836. Ganó las grandes cruces de Isabel la Católica y de San Hermenegildo. Falleció el 2 de marzo de 1852.


Firmado: José Gutiérrez de la Vega (Ang. inf. izq.) Con inscripción biográfica. © Museo del Ejército

Ante un fondo arquitectónico neoclásico, el personaje viste Uniforme de Mariscal de Campo, con casaca azul de solapas, cuello y vueltas granas, pantalón con galón dorado; en la mano derecha lleva una carta y la izquierda la apoya en un libro que está sobre una mesa con tapete encarnado en la que puede verse también una escribanía, atributos habitualmente utilizados por el pintor para los hombres de letras aunque desconocemos si ejerció alguna actividad en dicho ámbito. El retrato procede del Museo de Infantería.

Teniente General Cándido Pieltaín y Hove-Huergo. (1822-1888)

Para terminar la relación de retratos pintados por Gutiérrez de la Vega que se encuentran en el Museo del Ejército, habría que mencionar el del Teniente General Cándido Pieltain que aparece referenciado en el archivo del Museo como "Obra de Gutiérrez de la Vega. Exp: 420".

A pesar de ello, tras la consulta realizada al archivo informan de que se encuentra en  el Cuartel General del Mando de Fuerzas Pesadas de Burgos y que en la actualidad no es visible la firma. En todo caso hay que considerar que la obra fuera de una cierta importancia pues en 1900 estaba colgada en la Sala de Generales del Ministerio de la Guerra, según consta en la Icono-biografía del Generalato español de Carrasco y Sayz

 
Imagen Archivo Senado     /     Imagen Museo Ejército

Cándido Pieltaín (1822-1888) Asturiano, de Gijón fue Director General de la Guardia Civil (1872); Gobernador y Capitán General de Cuba (1873) durante siete meses. Fue además Director General de Ingenieros y Presidente del Consejo Supremo de Guerra y Marina de España. Fue Senador por la provincia de La Coruña en diversos periodos legislativos entre 1872 y 1888


RETRATO EN EL MUSEO NAVAL

Capitán General de la Armada Juan Mª Villavicencio y de la Serna (1755-1830)

Marino y político español nacido en Medina Sidonia. Gobernador político y militar de Cádiz. En 1784 tomó parte en la misión diplomática que se envía a Turquía para mejorar las relaciones con la corte del sultán Abdulhamid I quien había firmado el primer Tratado de Paz con España desde la batalla de Lepanto. Se casó con  Antonia Bouligny Marconie, hija de primer embajador español en Constantinopla.

Cap.General Juan Mª Villavicencio de la Serna. Con inscripción biográfica

Fue nombrado Regente del Reino formando parte del III Consejo de Regencia entre Enero de 1812 y Marzo de 1813. En 1817 fue promovido al más alto cargo de la jerarquía militar, el de capitán general de la Armada Española. Recibió la gran cruz de la Orden de Carlos III; fue caballero de la Orden de Alcántara junto a su hermano Rafael, jefe de escuadra de la Real Armada, y su cuñado Dionisio Alcalá-Galiano, Brigadier de la Real Armada, Héroe de Trafalgar. Murió en Madrid en 1830.

El Museo de Cádiz conserva un pequeño y curioso retrato de 8 cm. de diámetro realizado por Picaux en 1799 que muestra al mismo personaje, joven, con raya al medio y coleta a la moda de la época.


Correspondencia de los grados del generalato en el XIX  con los actuales.