domingo, 26 de agosto de 2018

ALEJANDRO FERRANT Y FISCHERMANS

UNA VIDA DEDICADA A LA PINTURA
Madrid 1843 - 1917

Retrato de Alejandro pintado por Luis Ferrant, 1856 -  Alejandro Ferrant en su estudio, 1914. La Esfera

Haber nacido en una familia en la que el arte y la cultura constituían el medio natural de la mayoría de sus miembros, predestinó desde niño a Alejandro Ferrant Fischermans a dedicarse a las Bellas Artes y a la pintura. Una vida dedicada al Arte en la que consiguió premios y reconocimientos, una huella pictórica presente en los principales edificios e instituciones estatales, y una bonhomía que recuerdan cuantos le trataron. A pesar de ello resulta difícil a veces seguir el hilo de su historia, pues no es mucho lo que se ha escrito sobre él y su obra. 

Con estos recuerdos del pintor, que no pretenden ser una biografía aunque en ellos afloren detalles poco conocidos de su vida, culmina la serie dedicada a los Ferrant, que comenzó con Los Ferran[t] Una familia de Artistas (I), y continuó con Los Ferrant (II).

Alejandro Ferrant y Fischermans vino al mundo en Madrid el 9 de septiembre de 1843; primer hijo de Alejandro Ferrant Llausás (1810-1852) y de su bella esposa María Fischermans Casano (1820-1887). Dos años después, en 1845, nacerá su hermano Luis. A pesar de ser músico de afición, se dedica al negocio familiar de la talla y el dorado de molduras, junto a su padre y su hermano mayor Cayetano.

 Luis Ferrant Llausás. Detalles de los Retratos de María Fischermans y Alejandro Ferrant

La familia que rodea a Alejandro está formada por los abuelos paternos, Luis [Alejandro] y Cayetana; los maternos, Guillermo Fischermans, alemán, de la ciudad de Birgelen y la madrileña María Casano; y  por sus tíos, los tres hermanos de su padre, los pintores Luis y Fernando Ferrán Llausás, y el tallista dorador Cayetano, casado con su tía Ramona, hermana de su madre. 


El Museo Romántico, al que han ido a parar por uno u otro camino la mayor parte de los retratos familiares de los Ferrant, conserva entre ellos una pareja dibujada, datada y firmada por Luis Ferrant a su vuelta de Italia, que llegó al museo formando parte de la importante donación realizada por los familiares en 1940. Esto nos induce a pensar en la posibilidad de que fueran efectivamente retratos de familia, en concreto de los abuelos maternos, María Casano y Guillermo Fischermans en cuya imagen nos parece adivinar las amables facciones de su nieto Alejandro.

Luis Ferrant 1849. Posibles retratos de los abuelos maternos de Alejandro Ferrant Fischermans

Todo parecía ir bien en el hogar de los Ferrant Fischermans cuando en 1847 la prematura muerte del padre, Alejandro, con 33 años recién cumplidos vino a truncar el equilibrio familiar. En ese mismo tiempo y quizás influido por esta situación sobrevenida, tiene lugar la finalización de la estancia del hermano mayor, Luis Ferrant, en Italia, país en el que había pasado los últimos años bajo el patronazgo del infante Sebastián Gabriel de Borbón, al principio en Roma, junto a su hermano Fernando, también pintor paisajista, y los últimos años, ya solo, en Nápoles.

Posiblemente movido por una cierta obligación de lealtad Luis empieza a ocuparse de la familia de su hermano. Le imaginamos como un auténtico padre de sus sobrinos a quienes pinta, al igual que a su cuñada, ya que es una persona con un apego familiar fuera de toda duda si hemos de juzgarlo por su actividad retratística respecto de los miembros de la familia.

1851. Luis Ferrant. Retrato de los hermanos Luis y Alejandro Ferrant Fischermans, MROM

Con el tiempo nacerá entre los cuñados una relación sentimental que desemboca en un nuevo matrimonio, de modo que el tío Luis se convierte en el segundo marido de María Fischermans y en padre de sus hijos Alejandro y Luis, para quienes ello debió suponer el restablecimiento del equilibrio familiar perdido sin que la nueva situación fuera una ruptura sino más bien una continuación con ligeros cambios.

Luis Ferrant, det. retrato Mª Fischermans. Alejandro Ferrant det. retrato de su tío Luis 1864

Cuenta Manuel Osorio Bernard que la pareja se habría casado en Roma en 1853, pero ese dato no coincide con los que figuran en el padrón madrileño de 1854, que nos indican que el nuevo matrimonio, que había trasladado su domicilio al número 21 de la Calle Aduana, tuvo su primera hija de nombre Pilar, el 21 de Febrero de 1852, de lo que se deduce que la boda habría tenido lugar a principios de  1851.
Actual nº 21 de la Calle Aduana en Madrid

No tardará mucho en romperse de nuevo la paz familiar por el fallecimiento de Luis, el menor de los hermanos, con siete u ocho años, pues ya no figura en el padrón realizado en enero de 1854, y no mucho después el de la niña Pilar con tres años cumplidos (todavía aparece en el padrón de Enero de 1855). Desconocemos las circunstancias de ambas muertes que no sorprenden dado el alto índice de mortalidad infantil de la época.

En el siguiente boletín de empadronamiento disponible, que se cumplimenta en Enero de 1857, figura el nacimiento de una segunda hija con fecha 19 de noviembre de 1856, a la que ponen el mismo nombre de su hermana fallecida, Pilar; es un nacimiento algo tardío para la época teniendo en cuenta que Luis Ferrant ya había cumplido 50 años y 36 su mujer, María. 

Con Luis Ferrant la pintura entra en la casa de la calle Aduana, en la que además del domicilio familiar se encuentra el estudio del pintor, justo detrás de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando que tanta incidencia tendrá en sus vidas. Por los registros del padrón sabemos que en esa época viven en el mismo edificio: Rafael Tegeo, colega de los hermanos Ferrant Llausás como profesor de la Academia y como pintor de cámara; y el músico Urbano Aspa, a quien pudimos identificar en un retrato del Museo del Prado realizado por Ferrant, del que dimos cuenta en este blog.

El nacimiento de la segunda niña Pilar, alegra de nuevo el hogar de los Ferrant en el que el ya joven Alejandro ha iniciado sus estudios oficiales de pintura con la atención y el consejo de su tío Luis, a quien considerará siempre como un verdadero padre.
Luis Ferrant. Retratos de Alejandro con 14 años (1858) y Pilar (probable) con 7 años (1863) MROM

El retrato de Alejandro Ferrant,
pintado por su tío en 1858, ya nos muestra a un joven a quien encaja bien la descripción que de él hace su amigo Ángel Barcia, con quien coincide en 1857 en algunas clases de la Academia de San Fernando cuando tenía 14 años: "Casi niño, simpático, juguetón, con chaquetita de terciopelo, cuello grande vuelto, gorra, melena encrespada y sobre todo un bozo de bigote, tan poblado, tan negro, que podía estimarse verdadero bigote". (Alejandro Ferrant en el recuerdo de Barcia y Pavón. 1979. E. Pardo Canalís RIE 145).

El privilegio de disponer de un gran maestro en casa le permite a Alejandro acceder tempranamente a los estudios de la Academia en la que coincide con Raimundo Madrazo, en parecida situación familiar aunque dos años mayor que él. En la famosa fotografía de Martinez Hnos. con los alumnos y profesores del curso 1857-1858 de la Academia de San Fernando, podemos ver a los jóvenes Raimundo y Alejandro cerca de sus profesores.

Detalle de la foto de grupo realizada por Martinez, hnos. 1857. BNE. En ella vemos a Raimundo Madrazo y Alejandro Ferrant, 1º y 3º respectivamente a la izquierda; a continuación Carlos Luis Ribera, Carlos de Haes, Federico Madrazo y Juan Antonio Ribera.

El joven Alejandro  vivirá en esta casa años felices de juventud en la que se irá mostrando como una promesa en el ámbito de la pintura bajo la tutela magistral de su tío, comenzando muy joven su participación en los concursos de pintura que se convocaban en la época.

Los concursos del Ayuntamiento de Cádiz

La Real Academia de Bellas Artes de Cádiz convocó durante algún tiempo un concurso bianual de pintura para promocionar la ciudad, su historia y su arte eligiendo como argumento a desarrollar acontecimientos históricos vinculados al municipio. Alejandro Ferrant se presentará en tres ocasiones a dicho certamen, logrando el primer premio en cada una de ellas. (Aunque ya comenté los detalles de estos concursos en otra entrada del blog, resumo aquí a grandes rasgos sus características).

En la primera convocatoria realizada en 1862 el tema elegido era el suceso de la caída del pintor Murillo en la Iglesia de los Capuchinos de Cádiz cuando estaba realizando su última obra, los Desposorios de Santa Catalina, que sería la causa de su muerte. El primer premio fue otorgado al jovencísimo Alejandro Ferrant que presentó su obra La Caída Mortal de Murillo bajo el lema: ¡Murillo, siempre serás admirado!. El premio consistía en la adquisición de la obra en diez mil reales de vellón para el Museo de Cádiz, donde se encuentra en la actualidad (aunque guardada en su almacén) y representa el punto de partida de una carrera plagada premios y reconocimientos.

A. Ferrant Fischermans. La Caída de Murillo. 1862 MBA Cádiz

En la convocatoria del 1864 el tema propuesto era la historia de los jóvenes patronos de la ciudad de Cádiz, Servando y Germán, que fueron martirizados en sus inmediaciones. Ferrant obtuvo de nuevo el primer premio con la obra Martirio de los santos Servando y Germán que según el Catálogo del Museo escrito por César Pemán (1952), "...muestra en el centro uno de los jóvenes arrodillado antes de recibir el golpe de espada del verdugo, mientras a su espalda otro personaje muestra la cabeza de su compañero cuyo cuerpo yace en tierra". También en este caso la obra se encuentra en el almacén del museo y no hemos podido obtener una imagen de la misma. (Al mismo certamen se presentó Francisco Torras quien posteriormente participó con la misma obra en la Exposición Nacional de ese año, donde fue premiada y adquirida por el Estado y hoy pertenece al Museo del Prado - P05632)

En el certamen de 1866 la temática a representar era un episodio sucedido en la playa de Santa María, junto a Torregorda, cuando los vecinos de Cádiz tomaron una galeota de unos piratas berberiscos en el momento en que se disponen a reembarcar con su botín, después de haber saqueado la ciudad. De nuevo el ganador del concurso fue Alejandro Ferrant con la obra Acción de armas de los gaditanos contra los moros en 1574. La obra se presentó a continuación en la Exposición Nacional de Bellas Artes de ese año, donde obtuvo el reconocimiento de segunda medalla. Es la única obra de Ferrant que se expone en la actualidad en el museo gaditano.

  A. Ferrant Fischermans. Acción de armas de los gaditanos contra los moros en 1574. MBA Cádiz.

Pensionado en Roma 1874-1877

Animado por sus éxitos en Cádiz, Ferrant empieza a participar en Exposiciones Nacionales a partir de 1864, año en que consigue una medalla de tercera clase por el retrato del tío -ya su padrastro-, el pintor Luis Ferrant; y en 1867 una de segunda clase por la obra ganadora ese año en el certamen de Cádiz: Acción de armas de los gaditanos contra los moros en 1574. Al no poder adquirir esta obra por ser propiedad del Ayuntamiento de Cádiz, el gobierno le compra Un Estudio, también presentado en la Exposición que representa la cabeza de un anciano, en la actualidad depositado por el Museo del Prado en el Museo de Arte de Girona.

Alejandro Ferrant, Retrato de su tío Luis (1864) en el MROM y Un Estudio (1866) MNP.

Estos méritos conseguidos formaron parte de la memoria presentada para conseguir la plaza de pensionado de mérito por la Pintura de Historia en la recién creada Academia de Bellas Artes de España en Roma, que le fue concedida en 1874. Alejandro partirá hacia Italia y al poco de su llegada  tiene lugar la muerte de Mariano Fortuny, hecho que le impresionó profundamente; de hecho será uno de los dibujantes, junto con su colega Pradilla, que captaron los detalles de su velatorio y entierro enviando sus dibujos para su publicación en La Ilustración Española y Americana.

Roma 1874. Dibujo de Ferrant que recoge la comitiva del entierro de Fortuny. A la izquierda el pintor Pradilla tomando notas

La familia Ferrant Fischermans, compuesta en ese tiempo únicamente por Alejandro, su madre -de nuevo viuda desde 1868-, y su hermana Pilar, se instala en Roma en la plaza de Capuchinos en un departamento que se componía, según cuenta el amigo Barcia, de dos piezas unidas por una tercera que era la cocina; la habitación más grande era ocupada por su madre y su hermana y la menor por el propio Alejandro. Hacían vida de familia, lo que no era habitual entre los pensionados, a la que se unía de forma sistemática el escultor Ricardo Bellver, compañero inseparable de estudios de Alejandro Ferrant y prometido de su hermana, y el pintor Ángel Barcia durante el tiempo en que coincidió su estancia en Roma. Además Ferrant disponía de un estudio en la vía Sixtina.

Fotografía conservada en la BNE,  entre los papeles de Barcia

El primero de los trabajos realizados en Roma lo hizo Ferrant en colaboración con su compañero Pradilla y consistió en una copia de La Disputa del Sacramento de Rafael de la estancia vaticana de la Signatura. El trabajo fue enviado a España para cumplir con sus obligaciones de primer año de pensionados, causando sorpresa y admiración, según los cronistas de la época. Hoy se encuentra en el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Parte central de la copia de la Disputa del Sacramento de Rafael del Vaticano. Óleo sobre lienzo 3,08 x 7,95m. Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación 
Dibujo de Francisco Pradilla. Ferrant y Pradilla Copiando el fresco de la Disputa del Sacramento en la Sala de la Signatura del Vaticano. 1875. Colección particular.

Pero la gran obra realizada por el pintor en el resto de su estancia romana es la pintura de carácter religioso historicista "San Sebastián hallado en la Cloaca Máxima" que en la actualidad se encuentra expuesta en la Sala 61 del Museo del Prado con el título erróneo de "Entierro de San Sebastián", por la que obtuvo primera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1878.

Detalle del Registro Inventario del Museo Nacional de Arte Moderno. 1899. Museo del Prado - "El verdadero título es "San Sebastián hallado en la Cloaca Máxima".

 Alejandro Ferrant. San Sebastián hallado en la Cloaca Máxima de Roma. MNP

El cordobés Ángel Barcia cuenta en sus memorias, a las que llama "Mamotretos" (BNE)diferentes anécdotas por las que vamos viendo la evolución de esta obra ya que su estancia coincidió plenamente con su desarrollo, desde el paso del dibujo a la cuadrícula del lienzo, hasta la búsqueda de la tela para el manto de santa Lucina que tomó del velo del hábito de unas monjas, o la presencia de la vasija que lleva el niño que aparece de espaldas en primer término, que fue uno de los "Cachivaches italo-etruscos que el pintor recibió del príncipe del Drago (hijo, creo de la reina Cristina y del duque de Riánsares)", como pago por unos dibujos a pluma del pintor.

Barcia acompañaba asiduamente a Ferrant a la basílica de San Sebastián y a veces iban a visitar la Cloaca Máxima, donde se desarrolla la escena del cuadro. Entre sus papeles se encuentra una foto que muestra el exterior de la Cloaca Máxima, en la que anota la fecha y el lugar, que pudiera corresponder a una de esas visitas de ambos amigos.

Fotografía conservada en la BNE entre los papeles de Ángel Barcia

Los Ferrant vivieron en Roma hasta finales de 1877, momento en que Alejandro y su madre tuvieron que volverse a Madrid con gran sentimiento pues dejaban en Roma, a la que hasta entonces había sido su inseparable hermana Pilar, ya casada con Ricardo Bellver. 


Retrato de Pilar Ferrant Fischermans por Ricardo Bellver. Colección Sanchez-Bellver Valdivieso

Una nueva visita a Roma 1878-1879

Un año después Alejandro y su madre volverán a Roma, aprovechando el viaje a la Exposición de París de 1878, para cuya visita Ferrant ganó por concurso la pensión que convocó el Ayuntamiento de Madrid. Terminada la visita a la Exposición, madre e hijo fueron a Roma a conocer a Luisín, el primer hijo de Pilar y Ricardo y allí pasaron unos meses.

De izq. a dcha.: María Fischermans, Alejandro Ferrant, Ricardo Bellver y Pilar Ferrant en Roma en 1879. En el centro su hijo Luisín que es sostenido por una niñera. 

De esa misma época son los retratos de la abuela María, realizados por Bellver y Ferrant que parecen haber sido captados al mismo tiempo desde distintos ángulos.

 
Dos retratos de María Fischermans "La Nona de Luisín" (sic) 5 abril/79 / A. Ferrant (comercio) y "Besos de tu abuelita" por Ricardo Bellver (A. Hernández. Tesis sobre Ricardo Bellver UCM -2012)

En agradecimiento por la pensión concedida, Ferrant envió al Ayuntamiento de Madrid una pintura que representa un Desfile ante el pabellón español en la Exposición de París que en la actualidad se encuentra expuesta en el Museo de Historia de Madrid.

Alejandro Ferrant. Un desfile ante el pabellón español de la Exposición de París de 1878

Ricardo Bellver y Pilar Ferrant tuvieron un segundo hijo, al que pusieron de nombre Alejandro, pero su madre no sobrevivió al parto. La fatalidad fue total para Bellver, que poco después de un año perdió también a su primer hijo Luis. (Parece que el nombre de Luis iba acompañado de mala suerte, ya que la familia pierde tres niños de ese nombre en distintos momentos: el hermano de Alejandro, el hijo de tres años de Cayetano y el de Bellver. De hecho Alejandro, a pesar del cariño que profesa a su tío Luis, no pone ese nombre a ninguno de sus hijos). En ese tiempo se encontraba en Roma pensionado por la Diputación de Granada Manuel Gómez-Moreno, gran amigo de Ferrant, y su mujer Adela se hizo cargo de la crianza del pequeño Alejandro el tiempo que duró su estancia en Roma. A su vuelta a España Bellver contraerá nuevas nupcias con la sevillana Luisa Barrio Aguinaco (1883), con la que tendrá  nueve hijos que dieron continuidad a la línea Bellver. Poco sabemos en cambio de este joven Alejandro Bellver Ferrant. En el testamento su padre nombra tutor al tío Alejandro.

Primer amor, primer fracaso...

En las memorias ya comentadas de Ángel Barcia también encontramos la historia del primer amor de Alejandro Ferrant:

         "En su juventud se enamoró de Ángela Botella, hermana de otro muchacho pintor, destinado después a la Academia de Cádiz. Ella era guapísima, arrogante figura, de carácter varonil y más resuelta de lo que era menester. Parecía corresponderle, pero al fin le hizo la mala partida y cambiando de objetivo tendió las redes y pescó a mi íntimo amigo Isidro Rosell con el que se casó. Alejandro, que la amaba con toda el alma, sufrió una grave enfermedad y aunque salió de ella, quedó sin la antigua alegría que solo reaparece en él de vez en cuando, como el sol en los países brumosos. En el fondo ama siempre a Ángela, la recuerda y a veces habla de ella conmigo, única persona con quien probablemente podrá hacerlo."

Todas las personas relacionadas con esta historia se movían en un estrecho círculo artístico-cultural. La familia de Ángela (1839) guardaba grandes similitudes con la de Ferrant: su padre era el pianista alcoyano Rafael Botella Serra, su hermano mayor Rafael (1837) era compañero de Ferrant en la escuela de pintura (podemos verlo retratado en la famosa foto de los hermanos Martinez antes mencionada, del curso 1857-1858), y el otro hermano Baldomero (1844), un año menor que Alejandro, estudió arquitectura.

Por su parte Isidoro Rosell (1845), el agraciado con el amor de Ángela, también se movía en el mismo ambiente. Su padre era el famoso archivero Cayetano Rosell que llegó a ser director de la Biblioteca Nacional (a quien recordamos por su presencia en el cuadro de Los Poetas de Esquivel, cogiendo un libro de la estantería). Isidoro era licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Central pero es conocido por su actividad como grabador. Precisamente recibió una medalla de tercera clase por sus grabados al aguafuerte presentados a la exposición de 1876, la misma en la que Ferrant ganó la primera medalla de Pintura de Historia por su obra San Sebastián hallado en la cloaca Máxima. Isidoro fue contratado como ayudante en la Sección de Estampas de la Biblioteca Nacional, puesto en el que le sucedería precisamente Ángel Barcia a su vuelta de Roma.

Izq.: Isidoro Rosell (Album Hartzenbusch, BNE) Dcha.: Rafael Botella, pintor (Hermano de Ángela). Detalle de la foto del grupo de alumnos de Madrazo y Ribera. Curso 1857-1858, realizada por Martinez, hnos. 1857. BNE

Barcia hace comentarios en sus Memorias sobre este amor frustrado asegurando que Alejandro no olvida a pesar del paso del tiempo. En una ocasión comenta cómo Ferrant se suele fijar en una mujer que le recuerda a su amor perdido: ...a veces [mira] a una que suele pasar por la vía Sixtina y me dice: ¿No cree vd. que así por detrás recuerda mucho ésa a Ángela...? Amor loco, yo por vos y vos por otro..." (Domingo 10 de mayo de 1876).

Ángela era cuatro años mayor que Ferrant, aunque esa diferencia no pareció influir en su elección ya que Rosell era seis años más joven que ella. Ángela enviuda muy pronto pues su marido fallece a los 34 años y cuenta Barcia que ella intentó acercarse de nuevo a Ferrant pero éste la ignoró.

Matrimonio y familia

De nuevo Ángel Barcia, que mantendrá la relación con Ferrant a lo largo de su vida, comenta la fortuna de Ferrant para conocer a su esposa:

       "La Providencia lo favoreció como él no imaginaba. Encontró Alejandro su media naranja, tan buena, de tan excelentes cualidades, tan ad hoc para él como nunca pensó. Por casi treinta años ha disfrutado el amor, la paz, el bienestar del hogar cristiano." 

A decir de otro discípulo suyo, el pintor Ramón Pulido, "la providencia" no fue otra que su propia madre que le acompaña durante toda su vida y que al parecer antes de morir dejó elegida a la mujer con la que el pintor debía casarse. Así lo cuenta Pulido en un amplio y elogioso artículo publicado el 20 de Diciembre de 1914 en el diario El norte de Madrid:

               "....Hijo amantísimo, mientras vivió su madre tuvo para ella tan extraordinarias ternuras que nos edificaba a sus discípulos; hasta que falleció esta virtuosa señora no se quiso casar, y cuando lo hizo fue bastante tiempo después de esta desgracia, con doña Blanca Vázquez, distinguida discípula de Ferrant a quien había escogido la madre del artista como dignísima compañera de su hijo por sus extraordinarias cualidades morales". 

Efectivamente, en Julio de 1887 fallece María Fischermans, su madre,  dejando a Alejandro sumido en una gran desolación. En una carta que dirige al músico Jesús de Monasterio para agradecerle el pésame enviado, le dice: "...es tan grande, tan fuerte la impresión que produce en mi alma el ver que en veinte y seis horas y media, que fue el tiempo que mi pobrecita mamá tuvo la pulmonía fulminante, viéndola por momentos perder la vida, que solamente a fuerza de reflexiones y resignación me puedo consolar y no entregarme a la desesperación."

Un año después, habiendo cumplido ya los 45, Alejandro se casa con la mujer elegida por su madre, una discípula suya de 32 años, Blanca Vázquez López-Amor, de una notable familia de Betanzos. La  familia sigue viviendo  por un tiempo en la casa de la calle Aduana, pero la llegada de sus seis hijos probablemente les obliga a buscar una vivienda de mayor tamaño, por lo que se trasladan a la que será su nueva residencia en la calle Recoletos nº 5, siempre cerca de la parroquia de San José que había sido la habitual de la familia, en la que Alejandro fue bautizado.

La elección del lugar no podía ser más acertada, poco después Ferrant sería nombrado Director del Museo de Arte Moderno, ubicado entonces en el edificio de la Biblioteca Nacional, en el mismo Paseo de Recoletos desde donde volvía a casa dando un agradable paseo en el que a veces coincidía con su amigo Barcia. En el padrón de 1910 figuran viviendo en el nº 7 del mismo Paseo en lugar del 5. No sabemos si se mudaron o si pudo haber un cambio en la numeración de la calle.

Actual nº 5 del Paseo de Recoletos, único edificio de la zona que conserva su antigua estructura a pesar de haber sido recientemente restaurado. Sobre el número 5 de la puerta figura el año de 1883

Alejandro y Blanca tendrán tres hijas y tres hijos, casi todos artistas, las hijas, María y Blanca, se dedicarán a la música, la primera al piano y la segunda al violín, y de ellas leemos en la prensa de la época comentarios de elogio a su virtuosismo. Sabemos que la tercera, Carmen, muere joven pero desconocemos si habría seguido el mismo camino de la música que sus hermanas.


Árbol Familiar de Alejandro Ferrant (Realizado por Concha Cano)

De los chicos, el mayor, competirá en fama artística con su padre, llegando a ser el famoso escultor Ángel Ferrant. El segundo, Alejandro, arquitecto, fue, junto a su mentor y gran amigo de la familia, Manuel Gómez Moreno, el artífice de innumerables restauraciones arquitectónicas entre las que merece destacarse por su interés el traslado y restauración de la iglesia visigoda de San Pedro de la Nave para salvarla de la inundación por la construcción de un embalse; y la reconstrucción de la Cámara santa de la Catedral de Oviedo tras su voladura durante la Revolución de Octubre de 1934. El menor de los hijos, Antonio, se dedicará a la abogacía.

Velada musical en el domicilio de los Ferrant
A la izquierda, Blanca al violín María y al piano. En el centro Blanca Vázquez sentada, tras ella su hermana María que vivía con ellos y los hijos mayor y menor, Ángel y Antonio. Alejandro Ferrant a la derecha con su hija Carmen sentada en el brazo del sillón. 

Evolución profesional. La Dirección del Museo de Arte Moderno.

En 1880 la Academia de Bellas Artes de San Fernando le eligió Académico de número para la plaza que había ocupado Valentín Carderera. Ferrant toma posesión cinco años después y regala para la ocasión dos retratos para la colección de la Academia, que constituyen sendos homenajes a su tío Luis, de quien dice en su discurso "a quien, después de Dios, debo, con ser poco, cuanto soy y valgo"; y a su predecesor en el puesto, el mencionado Carderera. En su discurso Reflexiones sobre la pintura decorativa, hace un recorrido histórico sobre la pintura al fresco utilizada en la decoración de templos y edificios, resaltando su importancia y mostrando un amplio conocimiento del periodo renacentista italiano donde sitúa la cumbre de dicha modalidad artística.


Alejandro Ferrant. Retratos de Valentín Carderera y Luis Ferrant. 1880 RABASF

Es la época en que su actividad se concentra precisamente en participar en diversas decoraciones murales, como las del Palacio de Linares, el Ministerio de Fomento, la Iglesia de San Francisco el Grande, o el casino de Zaragoza,  por citar solo las principales.

A. Ferrant. Alegoría de las artes del Palacio de Fomento. Madrid 

A. Ferrant, Alegoría de la ciudad de Zaragoza. Palacio de Sástago

A pesar del cambio estilístico que se produce a finales de siglo, que supuso el paulatino abandono de la pintura de historia, Alejandro Ferrant consigue por segunda vez el máximo galardón en la Exposición Nacional de 1892 con la obra Cisneros, fundador del Hospital de Illescas que se puede ver en el santuario de Nuestra Señora de la Caridad de la localidad toledana.

Además de la pintura mural que realiza por encargo, la acuarela es su medio de expresión más habitual de esta época. Es una técnica que usará desde su estancia en Roma aunque generalmente para el ámbito familiar. Muchas de sus acuarelas fueron presentadas por sus hijos en la Exposición de Acuarelas de 1946 organizada por la Sociedad española de Amigos del Arte. Se trata de obras que se encuentran sobre todo en colecciones privadas y a menudo vemos alguna de ellas en el comercio. Algunos críticos del momento consideran que en acuarela era el mejor pintor del momento, después de Fortuny.
A. Ferrant,  Tocando el violín en el cenador y Paisaje del Escorial . Acuarelas 

En 1903 fue nombrado director del Museo de Arte Moderno. Mantiene además sus actividades como profesor, tanto en la Academia de San Fernando como en la Escuela de Artes y Oficios de la calle Marqués de Cubas.

Ya entrado el nuevo siglo todavía produce un cuadro de historia para el palacio del Senado, el Viático de Fernando III el Santo, obra que le fue encargada por el Infante Sebastián Gabriel y que abandonó a causa de su muerte en 1875.

Alejandro Ferrant. La última comunión de San Fernando. 1914 Senado

Su terminación en 1914 la convierte en la última de las grandes obras del pintor y del género, en la que se puede estudiar su evolución y en la que nos parece adivinar su autorretrato en el personaje que se encuentra a la espalda del rey, apoyado en el respaldo de una silla.

Alejandro Ferrant. La última comunión de San Fernando. Detalle. 1914 Senado


La curiosa historia del Mozo de café.

A. Ferrant Fischermans. Mozo de café. MBA S. C. de Tenerife

Siendo Alejandro Ferrant  director del Museo de Arte Moderno ocurre un hecho relacionado con el Museo de Bellas Artes de Tenerife, que resulta curioso. Cuentan los anales del museo tinerfeño, que desde 1900 era depositario de una serie de obras del Museo Nacional, que en 1903 Ferrant, recién nombrado director, propone al de Tenerife, Eduardo Tarquis, un curioso trato que consistía en que a cambio de proceder a la devolución de uno de los cuadros del depósito inicial, recibirían una nueva remesa de obras.

Según las mismas fuentes, el cuadro a devolver era una obra de Luis Ferrant, tío y padrastro del director del Museo de Arte Moderno, y no hubo problema para llegar enseguida a un acuerdo, lo que supuso para el Museo de Tenerife la obtención de un segundo depósito de obras del museo nacional  premiadas en exposiciones nacionales, que incrementó la presencia de la pintura del XIX en la colección tinerfeña; obras como La Guerra de Manuel Villegas Brieva, el magnífico Retrato de Antonio Medrano de Ulpiano Checa; La venganza de Fulvia de Francisco Maura; Burlado y vencido de Saint Aubín y así hasta una docena de obras. Para rematar el trato y en agradecimiento por el acuerdo realizado, Alejandro Ferrant dona al museo una obra propia: El mozo de café, óleo sobre lienzo, 62 x 50,5 cm., interesante obra apenas conocida que se encuentra en la actualidad en el almacén visitable del museo.

Lo curioso de esta historia es que la presunta obra de Luis Ferrant que su sobrino deseaba retornar al Museo Nacional, en realidad se trataba de la pintura de historia del barcelonés Manuel Ferrán Bajona (1830–1896) titulada Felipe III de Francia, moribundo, bendice a sus hijos,  premiada con 3ª medalla en la Exposición Nacional de Pintura de 1862.

Manuel Ferrán Bajona. Felipe III de Francia , moribundo, bendice a sus hijos. 1860

¿Desconocía Alejandro Ferrant la verdadera autoría de esta obra?  

La referencia recogida en el inventario del MAM no dejaba lugar a dudas sobre el título y el autor de esta pintura, por lo que cuesta creer que el director del museo incurriera en un error tan evidente. La única explicación plausible es que entre ambos pintores existiera realmente algún vínculo de parentesco (posibilidad que ya apuntaba Marta de la Fuente en sus Aportaciones documentales sobre una familia de artistas: Los Ferrant. Goya. 2001) y fuera a ese lazo familiar al que aludiera Alejandro Ferrant en el momento de solicitar la devolución de la obra. De ser así habría que incorporar una nueva rama a este árbol de los Ferrant, donde habría que incluir tanto a Manuel Ferrán Bajona como a su padre Antonio Ferrán Satayol. En todo caso y pese al interés que ambos pudieran aportar a esta amplia familia artística, habría que esperar a obtener alguna prueba fehaciente de la existencia de tal relación. Hay que decir que la obra en cuestión apenas duró en el museo nacional pues poco después de la muerte de Ferrant fue de nuevo enviada, en calidad de depósito, al Ayuntamiento de Alcalá de Henares por R.O. de 25 de septiembre de 1919, donde continúa hasta hoy.

Concluyo con esta anécdota el recorrido por la vida personal y profesional de uno de los grandes pintores del siglo XIX, deseando que mi contribución a su estudio, aportando detalles de su vida no conocidos hasta ahora, sirva para consolidar su memoria y animar nuevos trabajos que completen una biografía que la Historia del Arte le adeuda.

Alejandro Ferrant.  La familia en el jardín. Tablita 17,3 x 28cm. H.1900
Fund. Rguez  Acosta, Instituto Gómez Moreno. Granada

domingo, 19 de agosto de 2018

SOFONISBA ANGUISSOLA POR ESTRELLA DE DIEGO

El País Semanal de 19 de agosto de 2018 publica un interesante artículo de la profesora Estrella de Diego* —dentro de la serie BORRADAS POR LA HISTORIA—, sobre la pintora italiana Sofonisba Anguissola, con el título: "La pintora renacentista cuyos cuadros fueron atribuidos a hombres".
Ilustración de María María Acha-Kutscher para el artículo 

A pesar de ese título prometedor —aunque no mencione el nombre de la pintora—, el relato siempre interesante de Estrella de Diego no aborda, o al menos no lo hace en la medida que le corresponde, la problemática de las atribuciones de las obras de la pintora cremonesa a pintores de la época. Solo se hace referencia a un pintor, Juan Pantoja De la Cruz (c.1553-1608), de quien el Museo Del Prado posee precisamente una obra que es copia de un cuadro de Sofonisba Anguissola, siendo un hecho conocido que tanto a él como a su predecesor, Alonso Sanchez Coello, se les encargan con frecuencia copias de las obras de la pintora. 

J. Pantoja de la Cruz. La reina Isabel de Valois, según Sofonisba Anguissola MNP P01030


"Como a menudo se le requirió, Pantoja de la Cruz realizó en esta ocasión una copia de un original pintado por Sofonisba Anguissola, el primero que la artista de Cremona realizó para la joven reina". Ara Lázaro, J. El retrato español en el Prado. MNP 2006).


Al hablar de pintores a los que se han atribuido obras de Sofonisba Anguissola, forzosamente hemos de referirnos a los principales pintores del momento, entre otros, Alonso Sánchez Coello, Antonio Moro y en especial a El Greco, pues de otro modo estaríamos restando valor a las obras atribuidas.  

La principal razón de esa sistemática atribución se debe a la falta de firma en los cuadros de la pintora, lo que supuso que, a pesar de gozar de una gran fama mientras vivió, su memoria se perdiera pasado el tiempo. Más tarde los historiadores, a la vista de la calidad de sus cuadros buscaron entre los mejores artistas coetáneos aquellos que podrían haber sido capaces de realizar tales obras. 

Quizás lo más interesante del artículo sea todo lo referente a su autoafirmación como pintora y como renovadora del arte del retrato de la época, rompiendo no pocas convenciones que hacen de sus retratos, ajenos y propios, siempre pintados del natural, obras únicas e inimitables a pesar de que hayan sido tantas veces copiados. 

S. Anguissola Detalle retrato de familia. Nivaa,Nivaagaards Malerisamling

"Sofonisba aprendió el arte del retrato, que llegaría a dominar con una pericia muy superior a la de su maestro, buscando unas poses desenfadadas, inusuales para la época, que hablaban del espíritu innovador de una artista admirada por sus contemporáneos". 
E. de Diego

El artículo repasa a grandes líneas la vida de la pintora y analiza las causas por las que considera que su nombre y su fama no han llegado a nosotros en la medida que correspondería a una artista de su categoría. Entre otras causas considera sus diferencias con otras pintoras que han tenido una vida problemática o azarosa y por ello han sido objeto de un mayor conocimiento, citando especialmente el caso de Artemisa Gentileschi lo que le permite contar por enésima vez su atribulada historia, alimentando de esta forma el morbo que critica.  

El artículo incorpora algunas inexactitudes que conviene aclarar pues se trata de detalles de la biografía de la pintora suficientemente conocidos. Dice por ejemplo que nace en 1830, cuando, a pesar de que no se conoce la fecha exacta de su nacimiento, la mas aceptada es la de 1832; que su primer marido, Fabrizio Moncada era hermano del virrey de Sicilia, cuando su único título era el de príncipe de Paternó; tampoco la mencionada nobleza de su segundo marido es tal, ya que Lomellini es un marino, hijo natural de un noble genovés; se dice que, entre otros lugares, vivió en Nápoles, cuando no hay constancia alguna de que habitara en esa ciudad; en relación con su aprendizaje indica que su familia la envía junto con sus hermanas al estudio de Bernardino Campi, cuando es bien sabido que solamente su hermana Elena la acompaña en su formación; y finalmente comenta que permaneció soltera hasta 1571, cuando lo hizo hasta 1573, fecha en que termina su estancia española, según consta en el  documento de Capitulaciones matrimoniales fechado en Madrid el 23 de junio de 1573 que se conserva en el Archivo Histórico Nacional.

      " ...para la historia, Sofonisba Anguissola ha sido una dama elegante y algo excéntrica,
 rebelde frente a las costumbres de la época al tardar en casarse y obstinarse en pintar." 
E.de Diego

El interés por la figura de Sofonisba Anguissola ha ido aumentando en los últimos tiempos en la medida que ha ido creciendo la información disponible sobre ella gracias a la inestimable aportación de la especialista Maria Kusche, quien abrió el camino en España a su conocimiento. Es de agradecer que historiadoras como Estrella de Diego y especialistas en la materia divulguen su historia y sobre todo que ello sirva para incorporar a la Historia del Arte una visión inclusiva, sin estereotipos, que muestre el papel de la mujer, sea este cual sea en el devenir del Arte. 

El Museo del Prado está actualmente preparando una exposición sobre las pintoras Sofonisba Anguissola y Lavinia Fontana, que pese a sus coincidencias temáticas representan un enfoque diametralmente opuesto en su actitud frente a la pintura. Mientras vemos en Sofonisba a la dama noble que pinta, en Lavinia vemos a la profesional que deja que su marido se ocupe de las tareas domésticas para que ella pueda dedicarse a ganar el sustento con la pintura. A pesar de que entre ellas solo hay unos 20 años de distancia, su posición en el mundo de la pintura no puede ser más diferente. Esperamos con interés la llegada de tan prometedora exposición.


* Estrella de Diego es profesora de Arte Contemporáneo en la Universidad Complutense de Madrid, especialista en Teoría de género en el Arte; ha sido recientemente nombrada académica de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

jueves, 19 de julio de 2018

PINTORAS EN EL MUSEO PRADO IN & OUT (IV) DISPERSAS

LAS PINTORAS DEL PRADO DISPERSO

Una buena parte de las pintoras del Museo del Prado tienen sus obras dispersas en organismos e instituciones públicas diferentes del Museo. Estas obras que a veces se encuentran en Museos de Bellas Artes Provinciales, no siempre están expuestas aunque siempre son más accesibles que aquellas otras que se encuentran en ministerios, academias, institutos y un sinfín de entidades que, en principio no son visitables por lo que resulta más difícil su conocimiento. Hay que agradecer, no obstante, el loable esfuerzo de volcado de imágenes e información al que estamos asistiendo en estos últimos tiempos por parte del Museo que nos permite visualizar obras que durante mucho tiempo han estado fuera del alcance del aficionado.

Esta entrada se ha desgajado de PINTORAS EN EL MUSEO DEL PRADO IN & OUT (II) , hasta ahora dedicada a las Pintoras en el almacén y a las que tienen obra dispersa en diferentes organismos e instituciones, que ha sido actualizada con la reciente incorporación de obras procedentes de la reasignación definitiva de obras del MNCARS o el afloramiento por parte del Museo de algunas obras de pintoras antes no contempladas. He actualizado al mismo tiempo alguno de sus contenidos y en especial lo referente a la pintora Granada Cabezudo de la que gracias a la investigación realizada he podido incorporar noticias de su biografía hasta ahora no conocidas. (Julio 2018)

De nuevo encontramos a la principal pintora del Museo del Prado abriendo la relación de pintoras cuyas obras se encuentran depositadas en otras instituciones. 

SOFONISBA ANGUISSOLA 
Cremona, 1532 - Palermo, 1624

Aunque en la información que facilita el Museo se pone en duda su autoría, son muchas las voces y en especial la de la especialista Maria Kusche que atribuyen a Sofonisba Anguissola esta delicada obra; en este caso se trata de un retrato de Isabel Clara Eugenia, hija de Isabel de Valois, perteneciente por tanto al círculo familiar de Felipe II como la mayoría de sus obras realizadas en España. El retrato, que según la información del Museo fue realizado entre 1597-98, nos recuerda en cuanto a estructura y pose a los que la pintora realizó de su madre y de su hermana Catalina Micaela y como ellos se caracteriza por la delicadeza de su tratamiento y por la amabilidad de sus facciones. 
Retrato de Isabel Clara Eugenia, [P06184] En depósito en la Embajada española de París.

La obra que como he comentado se encuentra pendiente de adjudicación definitiva a Sofonisba Anguissola, en la actualidad figura atribuida a un hipotético taller de Alonso Sánchez Coello, a pesar de que según su datación, fue pintada una década después de la muerte del pintor.

Según la experta Maria Kusche, el retrato debió ser pintado en Génova con ocasión del paso de Isabel Clara Eugenia por esa ciudad camino de los Países Bajos después de su matrimonio con el archiduque Alberto, tras la muerte de Felipe II, lo que ajustaría su datación a 1598.

ELENA BROCKMAN Y LLANOS
Madrid, 1865 - 1946

Elena Francisca María Brockmann y Llanos era hija del ingeniero de Caminos, Leopoldo Brockmann y de Isabel Beatriz Llanos Keats, sobrina del poeta inglés John Keats.

Comenzó su formación en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y posteriormente en Roma donde recibió lecciones de Joaquín Sorolla. También fue discípula de Sebastián Gessa  y de su tío materno el pintor Juan Llanos.

Suele ser clasificada como pintora costumbrista, pero lo cierto es que Elena Brockmann abordó con acierto otros estilos hasta entonces considerado masculinos, como podemos ver en su obra Procesión por el claustro de San Juan de los Reyes en Toledo o por la obra de carácter histórico Felipe II recibiendo la noticia de la pérdida de la escuadra la Invencible (1895) que en la actualidad se expone en el National Museum of Women in the Arts (NMWA) de Washington  D.C.

Aunque había realizado algunas obras previas, se dio a conocer en la Exposición de Bellas artes de 1887 donde presentó El patio de un parador, La vuelta de la Caza y Una Ciociara, A partir de entonces concurrió asiduamente a las exposiciones Nacionales. Fue premiada con mención de honor en la de 1887 y con tercera medalla en la de 1892 por las dos obras que fueron adquiridas por el gobierno y que hoy posee el Museo del Prado, aunque se encuentran depositadas en distintas instituciones.
 Paso de una procesión en el claustro de San Juan de los Reyes de Toledo, [P05824] en depósito en el Hospital Real de Granada. 

Patio de un parador, [P06675] 1887, en depósito en el Museo de San Telmo, San Sebastián. 


GRANADA CABEZUDO CRISTÓVAL
Manila - Filipinas 17-6-1865 - Madrid d.1902 

Granada Cabezudo formaba parte de una familia española afincada en Filipinas a donde su padre, Ramón Cabezudo Galán, militar, fue destinado en 1847. El Eco del Comercio de 29/8/1847 informa en su página 4: "...Don Ramón Cabezudo se halla con licencia en Llerena de donde es natural. Parece que va empleado a Ultramar". También figura el año 1847 como referencia de llegada a las islas en los datos del Escalafón del Ejército de Ultramar en Filipinas (1863 a 1867 B.V. Defensa). En el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid de 24 de marzo de 1858 figura la concesión al capitán Ramón Cabezudo Galán de "licencia para casarse".

El matrimonio tuvo siete hijos, apellidados Cabezudo Cristóval, tres varones, Ramón, militar, José, médico, y Vicente, abogado, y cuatro mujeres, de mayor a menor: Mercedes, Luisa, Granada y Nieves. Todos ellos vuelven a la península entre 1897 y 1899, lógicamente el retorno se produce a causa del conflicto que culmina con la independencia filipina. En 1900 seis hermanos aparecen censados en Madrid en la calle Villanueva, 26, domicilio que debieron utilizar de forma provisional ya que en 1905 ya no constan en esa dirección. De las tres hermanas que se habían casado en el momento del retorno dos vuelven viudas y una casada. En la esquela que se publica en julio de 1902 a la muerte de su hermano José, figura Mercedes, viuda de Laguna, Granada viuda de Patrón, y la tercera, con su apellido de casada, Luisa de Belloto.

Según los datos del padrón de 1900 mencionado, todos los hermanos nacieron en Manila entre 1859 y 1870. La información relativa a Granada Cabezudo señala que nació el 17 de junio de 1865, de estado "viuda", cobrando una pensión de 1.000 pesetas y en la casilla de Profesión se apunta "La de su sexo".

En ninguna de las referencias consultadas se alude a que Granada Cabezudo fuera pintora, ni existe mención alguna a la existencia de alguna otra obra realizada por ella, por lo que hemos de pensar que la pintura únicamente debió formar parte de su proceso formación. La coincidencia con la  Exposición de 1887 debió ser la causa de que su obra fuera seleccionada para su presentación, sin que tal actividad tuviera posterior continuidad, al menos de cara al público. Sabemos que se formó de forma privada en el taller del pintor Agustín Sáez, director de la Academia de Dibujo y Pintura de Manila, ya que la institución académica no admitía mujeres. Su obra titulada "Una mestiza", realizada cuando tenía alrededor de 20 años, nos lleva a pensar en la pérdida de una prometedora artista.

La Mestiza luce un saya de franjas rosáceas voluminosa recogida ligeramente con su mano derecha dejando ver la enagua blanca. Lleva una blusa de amplias mangas con un sobre-pañuelo, ambas prendas bordadas en tejido de piña. Sobre la saya, el típico tapis filipino negro que a modo de delantal le llega hasta debajo de las rodillas, que cumple una función decorativa no utilitaria. También luce mantilla negra de encaje cubriéndole la cabeza, un rosario de perlas colgado al cuello y un misal o libro de oraciones en la mano. Es evidente que la dama iba vestida de manera adecuada y elegante para ir a la iglesia. De fondo un paisaje con árboles y palmeras en el que se pueden ver casas típicas de la zona. Todos estos elementos nos hacen saber que pertenece a una clase social acomodada y culta.
Una mestiza. 1887. En depósito en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria [P6843].


MARGHERITE CAFFI
Milán, c.1650 - 1710
Especialista en bodegones de flores y frutas (Ver apartado Pintoras en el almacén). Aunque debió de conocer modelos flamencos, desarrolló un estilo propio, de pincelada ligera y toques luminosos sobre fondos sombríos, sobre los que destacan sus ramos y floreros.

Su obra se encuentra en los principales museos de Europa. El Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando  tiene tres obras de esta pintora. De las cuatro obras con que cuenta el Museo Prado, tres se encuentran en el almacén y una está depositada en la Embajada de España ante la Santa Sede.
Jarrón con flores. En depósito en la Embajada de España en la Santa Sede, Roma. [P4135].


MARGUERITE JEAN CARPENTIER? 
París, 1886 - 1965
Pintora y escultora francesa. Estudia en la Escuela de Bellas Artes de París y en la Academia Julian, donde se diploma en 1909 y entra a trabajar en el taller de escultura de Rodin. En 1912 viaja a Roma, en donde permanece dos años ya que tiene que regresar a París debido a una enfermedad de su madre. En las primeras décadas del siglo XX expone en el Salón de los Independientes de París y en Exposiciones Nacionales de Bellas Artes francesas. Recibe en 1924 el Gran premio de escultura de la ciudad de París por Le Gamin de París.

En 1929 pierde a la que fue durante mucho tiempo su compañera de vida, Tamia Stamatiadis, y a su hermano Georges, actor del grupo de teatro Pitoëff y a partir de entonces empieza a escribir su Diario de artista, que a través de 1.200 páginas ilustradas cuenta su vida y sus inquietudes artísticas. En 1950 recibe el reconocimiento por el conjunto de sus esculturas que le concede la Societé Nationale des Beaux-Arts. Una gran parte de su obra se encuentra en el Musée Elise Rieuf en Massiac, cerca de Lyon (Francia).

De esta autora el Museo del Prado dice conservar una obra titulada Paisaje con ovejas que se encuentra depositada en el Cuartel General de la Armada en Madrid.

P03979 Marguerite-Jean Carpentier (atribuida) Paisaje con ovejas MNPD 

NOTA SOBRE ESTA OBRA Y SU PINTORA

He incorporado a Marguerite-Jean Carpentier al grupo de pintoras del Museo del Prado porque así figura en la Galería Online del Prado que le atribuye la obra aquí presentada, informando que entró en el Museo de Arte Moderno en 1894 por donación de Mª de los Dolores Hernández y Márquez, Marquesa viuda de Cabriñana.

Son varios los elementos que permiten descartar la atribución realizada por el Museo: el estilo de la obra en relación con el de la pintora-escultora francesa; la firma C. Carpentier (No M. J. Carpentier); y sobre todo las fechas de referencia.

En relación con la discordancia más evidente, la fecha, es preciso señalar que Marguerite-Jeane Carpentier nació en París en 1886 y esta obra entró en el Museo del Prado en 1894, es decir, 8 años después de su fecha de nacimiento. El error de atribución es evidente y viene de atrás.

En el Inventario de Nuevas Adquisiciones figura la obra escuetamente como:
Núm. 1169 / Autor = Carpentier / Un cuadro titulado "Cabaña" / 0,27 Alto = Ancho 0,38 ; 

En el Catálogo del Museo de Arte Moderno de 1900 aparece:
Carpintier (Marguerite). Artista inglesa, discípula de su padre. Premiada con mención honorífica en la Exposición del Salón de París en 1864.- / 64. Cabaña. / -Alto 0'21 metros. Ancho 0'38 metros. 

No tenemos noticias de que hubiera una pintora inglesa llamada "Marguerite Carpintier" como recoge la reseña del Catálogo del MAM, además la obra aparece firmada como "C. Carpentier"

Nota: En fechas recientes (Abril, 2018) se ha revisado la ficha de esta obra en la Galería Online del Museo del Prado retirando la atribución a Marguerite-Jean Carpentier sin aportar ningún dato que nos permita ninguna otra aproximación. Estamos de acuerdo en dicha retirada por el anacronismo que suponía pero no nos resignamos a perder una pintora por lo que nos atrevemos a ofrecer una posible sustituta.

CONSTANCE CHARPENTIER
París, 1767 – 1849
Es una probable candidata a ser la autora de la obra del Museo del Prado. Se trata de una pintora francesa también conocida por su nombre de soltera como Constance-Marie Blondelu. Toma su apellido de François V. Charpentier, con quien se casa en 1793. Acude desde 1787 al taller de Jacques-Louis David, a quien se atribuyeron por error algunas de sus obras. De 1795 a 1819, expone unas treinta pinturas en diversos salones ganando una medalla de oro en 1814 en el salón de París y una de plata en 1821 en el Salón de Douai. Pinta escenas de género y sobre todo retratos de niños y mujeres. A pesar de esta especialización se conoce de ella al menos un paisaje cuyas características pueden recordarnos al Paisaje con ovejas del Museo del Prado y que por tanto nos permiten aventurar la posibilidad de su autoría.

Constance  Charpentier.  Paisaje con dos personajes. Comercio    

ANTONIA FERRERAS 
Lérida, 1873 - Barcelona, 1953

Antonia Ferreras Bertrán es una Pintora e ilustradora catalana, conocida como "la dama de los claveles", que estudió en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona donde se especializó en acuarela sobre raso y en la pintura de flores. Aparte de su carrera artística, desempeñó el cargo de presidenta de la asociación benéfica Amparo maternal (1930) y de la escuela de la Asistencia Social para la mujer.  

Participó, en muchas exposiciones dentro y fuera de España y colaboró como ilustradora en diversas publicaciones, su obra se encuentra sobre todo en el  Museu Nacional d'Art de Catalunya en Barcelona. 

El Museo del Prado conserva el cuadro titulado Claveles Rojos que se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Málaga.


Claveles Rojos. 1924  [P06447] En depósito en Museo de Bellas Artes de Málaga.


FERNANDA FRANCÉS y Arribas
Valencia, 1862 - Madrid, 1939 

Fernanda Francés Arribas es una pintora especializada en flores y bodegones. Fue discípula de su padre, el pintor Plácido Francés y Pascual quien tuvo otro hijo pintor, de su segundo marimonio, Juan Francés  Mexía.

Fue profesora de la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, cátedra de Pintura que obtuvo por oposición en 1888. Posteriormente obtuvo también la cátedra de Pintura de la Escuela del Hogar en Madrid. Se casó en 1893 con el pintor granadino Cayetano Vallcorba y Mexía, discípulo de Alejandro Ferrant y de Plácido Francés, que también era profesor de la Escuela de Artes.

Además del aprendizaje con su padre, asiste a las clases del especialista en pintura de flores, Sebastián Gessa.  A partir de 1881 concurre a las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes en las que recibe buenas críticas. En 1887 obtuvo una mención honorífica y en 1890 una tercera medalla por la obra Jarrón de lilas que fue comprada por el gobierno. En la  exposición nacional de 1897 volvió a obtener medalla, esta vez segunda, por la obra "Ostras y pájaros".

Jarrón de lilas. [P06352] En depósito en el Ministerio de Fomento, Madrid.

ADELA GINÉS 
Madrid, 1846 - 1918
Aunque firmaba Adela su verdadero nombre era Adelaida Ginés y Ortiz, según consta en el Padrón Municipal de Madrid de 1910 en el que, escrita de su mano, figura la fecha de nacimiento 13 de agosto de 1846. Fallece en la localidad madrileña de San Agustín de Guadalíx en 1918.

Fue una artista polifacética, escultora y pintora; estudia Bellas Artes en la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid (1878-1883). En pintura practicó el paisaje y la pintura de bodegones, especialmente floreros. Participa en diferentes exposiciones, obteniendo numerosos premios, diplomas y medallas. También destacó en el campo literario con artículos periodísticos y publicaciones. En 1874 publicó el libro “‪Apuntes para un álbum del bello sexo: tipos y caracteres de la mujer”, en el que analiza la condición femenina a través de diferentes estereotipos. Fue discípula de Carlos de Haes y Sebastián Gessa, de este último fue, además, compañera sentimental y con él compartió los últimos años de su vida..

Adela Ginés retratada por Sebastián Gessa
Imagen tomada del artículo Adela Ginés de J.J.Moreno Casanova.Madrid Hco.44.2013

Ejerció como profesora de pintura en la Asociación para la Enseñanza de la Mujer de la que había sido alumna; era un proyecto educativo impulsado por el pedagogo krausista Fernando de Castro. (Actualmente Fundación Fernando de Castro en la madrileña calle San Mateo, junto al Museo del Romanticismo).  En esta institución impartió clases de modelado, pintura, dibujo y estampa durante 20 años y contó con un importante número de alumnas.

Obtuvo Medalla de Tercera clase en cuatro Exposiciones Nacionales de Bellas Artes (1895, 1897, 1899 y 1912), también recibió menciones honoríficas en la Exposición Universal de Barcelona de 1888 y en la de París de 1900. En general recibió buenas críticas de comentaristas de la época como Francisco Alcántara o Ramón Pulido (El Globo, 20.9.1875).

De las cuatro obras de esta pintora que tiene el Museo del Prado, tres se encuentran dispersas, en distintas instituciones y una en el almacén.
El presidio (naturaleza muerta con gallo, gallinas y uvas), firmado, 1897 
En depósito en la Embajada de España en Viena[P6939]. 


Casa de vecindad. 1901 En depósito en la Universidad de Granada. [P5825]
Bodegón de frutas.1910  En depósito en el Museo de Arte Moderno Jaime Morera, Lérida) [P7495]


Pájaro Muerto P04347 (1917) Almacén MNP


    FLORA LÓPEZ CASTRILLO 
    Madrid, 1878 - d.1945*

    *La fecha de nacimiento figura escrita de su mano en el Padrón de 1915 (Madrid) en el que consta viviendo en casa de su tía Justa Castrillo en la calle San Lorenzo, 2. Se desconoce la fecha de su defunción. El último documento encontrado de ella se refiere al derecho de cobro del 5º quinquenio como profesora, publicado en el BOE de 10 de julio de 1945.

    Fue alumna de Antonio Muñoz Degraín y de la Escuela Especial de Pintura de Madrid desde 1920 donde se especializó en abaniquería artística.  Flora, fue no solo discípula sino también íntima amiga del maestro que la consideraba su "única alumna", con quien compartió los años finales de su vida  siendo su más fiel y devota seguidora. Siempre atenta a los modelos de su maestro, sus figuras, suelen responder al estilo de las del pintor valenciano.
    Flora López Castrillo con su maestro y compañero A.Muñoz Degrain

    Participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1910, donde obtuvo mención honorífica, y en la de 1912 en la que recibió tercera medalla por su obra titulada Galatea aunque en el catálogo de la exposición figura como Marina. La única obra que posee el Museo del Prado de esta pintora, representante del simbolismo modernista de comienzos del S.XX, es precisamente la mencionada Galatea que se encuentra depositada en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid.

    Al igual que su maestro sus obras reflejan el espíritu simbolista de los poetas de la época, como el caso del cubano José-Maria de Heredia (1842-1905) que en ocasiones sirvió de inspiración a ambos. Pero esta obra del Prado, tiene su fuente de inspiración en una oda del poeta valenciano del siglo XVI, Gaspar Gil Polo (a quien Miguel de Cervantes dedica una octava real en el "Canto de Calíope", de su obra La Galatea), según cuenta Muñoz Degrain en una entrevista publicada en La Correspondencia de Valencia en la que refiriéndose a su discípula y compañera dice:

    Fragmento de la entrevista a Muñoz Degrain en La correspondencia de Valencia 9-1-1914

    Galatea [P04016] En depósito en la Facultad de Derecho UCM  

    Es curioso poder comparar la obra actual con la que figuró en la exposición de 1912, que reproduce el catálogo de la Exposición, pues difiere de la que vemos ahora en que la pintora añadió un segundo personaje, Licio, el joven enamorado de Galatea, vestido de blanco que en el poema le ruega que se aparte del agua. También podría pensarse en una segunda versión de la obra premiada, si tenemos en cuenta que fue adquirido a la autora con destino al Museo de Arte Moderno en 1915, tres años después de su exposición.

    Imagen del Catálogo de la Exposición de 1912

    Detalle de los personajes de la obra: Galatea y Licio


    EMILIA MENASSADE
    París, 1.10.1850 - Madrid, ?

    Emilia Aline Menassade y Baluze es una pintora francesa que vino a España junto a su familia después de la caída del imperio francés, hacia 1870. Su padre Jean Pierre Menassade (Saint Ceré - Lot, 1819 - Madrid, 1890) era un antiguo oficial del ejército francés; su madre, Juliette Pauline Baluze (Tulle - Corrèze, 1825) y su hermana, Ana Claudia (Lyon,1848 - Madrid, 1897).

    A su llegada se instalaron en San Sebastián excepto Emilia que se trasladó a Asturias donde trabajó como institutriz. De nuevo el inicio de la guerra civil les hace trasladarse a Madrid donde ambas hermanas se dedican a la enseñanza. Ana del idioma francés llegando a ser profesora de las infantas y del propio rey y Emilia de dibujo y pintura.


    Como tantas pintoras de la época fue discípula de Sebastián Gessa y Arias especializándose en temas florales y bodegones. Participó en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes y fue premiada con mención de honor en 1887 y con tercera medalla en la edición de 1892 por el lienzo titulado "Día de fiesta".

    En 1897 escribió en francés el libro "A travers le Guipuzcoa" glosado en la Revista Bascongada por P. Aguirre de Tejada, quien lo atribuye erróneamente a las dos hermanas por las iniciales E.A. que aparecen delante de su apellido, pero que corresponden al nombre compuesto de la autora Emilia Aline. Se trata de una obra de carácter descriptivo, histórico, artístico y geográfico en la que muestra su admiración por cuanto le rodea y en la que a veces sus descripciones parecen estar escritas más con el pincel que con  la pluma:

                   "Les eaux y sont d'un bleu profond, où les tons du saphir se mêlent à ceux de l'émeraude"

    La obra que conserva el Museo del Prado participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1892 en la que obtuvo tercera medalla.


    Recuerdos de otoño,  [P06695], en depósito en el Palacio de Ayete, San Sebastián).


    JOAQUINA SERRANO Y BARTOLOMÉ
    Fermoselle (Zamora), 1857 

    Estudió con el pintor Joaquín Espalter en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid y en la de Bellas Artes de San Fernando. Fue premiada con mención honorífica en una exposición de la Asociación de Escritores y Artistas. Especializada en la pintura de bodegones, también fue autora de numerosos retratos y escenas de costumbres. El Museo del Prado conserva ejemplos de cada especialidad. Participó en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes entre los años 1876 y 1893.  


    El duque de Montemarprocedente del Museo Iconográfico [P3458]en depósito en el Instituto de EspañaMadrid. 
    Una perdiz [P6490] de 1875, depositada en el Museo de Girona. 

    Racimo de uvas [P6234] de 1875 y  Una charra [P6235] de 1876. Obras depositadas en el Museo de Murcia.
    Recientemente hemos podido ver en el comercio una obra de su maestro, Espalter, en la que podemos ver a Joaquina Serrano cuando estaba pintando su obra, La Charra.


    Joaquín Espalter. Joaquina Serrano pintando en su estudio, h.1876. Comercio



    Mª LUISA RIVA Y CALLOL
    Zaragoza, 1859 - Madrid, 1926

    Pintora especializada en bodegones y floreros. Estudió con el escultor Mariano Bellver y con el pintor Antonio Pérez Rubio. Participó en numerosas muestras y certámenes, obtuvo mención de honor en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes de 1887 y 1895, sendas terceras medallas en las de 1897 y 1901 por los lienzos titulados Uvas de España y Frutas de verano, así como una segunda en la edición de 1920 por "Uvas y granadas", en la actualidad perteneciente al Museo del Prado. También obtuvo reconocimientos en la exposición Universal de París de 1889 y en la Universal de Barcelona de 1898.


    La pintora zaragozana también conocida como María Luisa de la Riva Muñoz, por el apellido de su marido el pintor Domingo Muñoz Cuesta, aparece en la fotografía pintando en su estudio. Puede ser considerada como una de las artistas españolas más importantes del siglo XIX, con gran proyección internacional. Su hija Dolores Muñoz de la Riva fue también pintora y excelente retratista.

    Participa asiduamente en las Exposiciones nacionales y en los Salones de París. El Museo del Prado conserva cuatro de sus obras, todas ellas depositadas en distintas instituciones.

    Puesto de flores, [P5705]En depósito en la Diputación P. de Zamora. 
    Frutas de España, [P6305] En el Instituto Cabrera Pinto, La Laguna, S.Cruz de Tenerife).


    Flores y Frutas [P7198] En depósito en la Universidad de Zaragoza.

    Uvas y granadas,  1904 [P6345] En depósito en la Universidad de Zaragoza.


    CATARINA YKENS
    Amberes 1659 - 1737

    Procedente de Amberes  pertenece a una familia de pintores, su padre Jan Ykens, pinta naturalezas muertas y flores al igual que su tío el bodegonista Frans Ykens, quienes a su vez eran sobrinos de Osias Beert I. Como ellos Catharina cultivó la pintura de naturaleza muerta, principalmente la de flores. Pintó profesionalmente ya que su nombre aparece registrado en la corporación de San Lucas en 1687.

    Además de la Guirnalda con Paisaje [P01902], obra de esta pintora que se encuentra en el almacén del Museo del Prado, Catarina Ykens tiene una segunda obra Paisaje dentro de una guirnalda, de similares características, ambas procedentes de la Colección Real.

    Paisaje dentro de una guirnalda [P1903] En depósito Museo de San Telmo San Sebastián 


    Hasta aquí la información sobre la presencia de mujeres pintoras  en organismos e instituciones diferentes al Museo, que cierro con una relación del conjunto de pintoras del Museo del Prado. 


    MÁS INFORMACIÓN SOBRE PINTORAS EN EL MUSEO DEL PRADO en



    Pintoras en el Museo del Prado In & Out III  (MINIATURISTAS Y DIBUJANTES)