martes, 19 de junio de 2018

EMILIA CARMENA - NUEVA PINTORA EN EL PRADO

A veces el azar te conduce a un encuentro inesperado cuando tu camino en realidad tenía diferentes objetivos. Buscaba yo entre las obras del Museo del Prado aquellas que tenían relación con las Islas Filipinas, para ampliar e ir completando el imaginario de que dispone el Museo -iniciado en este blog con el artículo dedicado a los Pintores Filipinos del Museo del Prado- cuando di con una pintora, autora del retrato de un gobernador español en las islas, que llevaba más de un siglo en el Museo sin que nadie hubiera reparado en ella.

Durante ese tiempo, como ha ocurrido tantas veces en la Historia del Arte, se había considerado que el retrato lo había pintado  un hombre.

Las obras relacionadas con Filipinas tienen su origen en los diferentes departamentos y secretarías que desde la Constitución de 1812 se van sucediendo para ocuparse de los asuntos de Ultramar. Sobre todo en el propio Ministerio de Ultramar (1866-1899) y en el efímero Museo Biblioteca de Ultramar (1887-1908), creado tras la Exposición General de las Islas Filipinas de 1887 , que se disolvió en 1908, pasando los fondos artísticos del siglo XIX al Museo de Arte Moderno y, tras la disolución de éste en 1971, al Museo del Prado.

Entre el conjunto de obras de esta procedencia, en el Prado se encuentran algunos retratos de Gobernadores Generales de las Islas Filipinas que formaban parte de un proyecto de galería pictórica similar a las existentes en otros territorios como Cuba o Puerto Rico, aunque a diferencia de éstas, la de Manila  se inició de forma tardía y parece que nunca llegó a completarse. De hecho no es hasta el año 1845 cuando la prensa publica una carta dirigida por Nárvaez, a la sazón Ministro de la Guerra, al entonces Capitán General de Filipinas, Narciso Clavería y Zaldúa, en la que le indica que a partir de ese momento los capitanes generales de las islas, al terminar su mandato entreguen su retrato con objeto de colocarlos en el palacio de la capitanía general, según lo están los de La Habana y Puerto Rico... y le insta dirigirse a los capitanes generales que lo hayan sido de la islas y que aun vivan y a las familias de los que ya no existan, para que se sirvan facilitar sus retratos para el mismo objeto. (El Español, viernes 4 de julio de 1845 p.1).

El proceso de búsqueda de estos retratos y de su identificación, así como la de sus retratadores, que se conservan en la actualidad en el Museo del Prado, me ha llevado al de un gobernador de la Islas que había fallecido en 1825 por lo que debió formar parte del grupo de quienes se solicita a su familia la entrega del mismo.

La obra en cuestión es el Retrato de Juan Antonio Martinez, con el número de catálogo P05938, y se atribuye a un tal Emilio Carmona de Rota. A la hora de su análisis he tenido la ocasión de verificar su verdadera autoría, reconociendo como autora a una pintora hasta ahora no identificada por el Museo que no es otra que Emilia Carmena Monaldi, también conocida como Emilia Carmena de Prota. Revisaremos en primer lugar la trayectoria de la pintora para pasar a continuación a detenernos en el retrato y el personaje en cuestión.
EMILIA CARMENA MONALDI
También conocida por su apellido de casada como 
EMILIA CARMENA DE PROTA 
(Madrid, 1823 – 1900)

Nacida en Madrid el 5 de abril de 1823, Emilia era hija del empresario Juan Escribano Carmena y de la italiana Luisa Monaldi Mancini (+ 1875). Las primeras noticias que conocemos de su actividad artística datan de 1844, año en que presenta sus obras a la Exposición de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. La crítica, firmada por Eugenio Ochoa, dice que “presenta varias copias que son mejores que sus retratos” (Semanario de Palma 1844 noviembre 14).

En 1845 el escritor Antonio Flores la menciona en sus crónicas de Viajes por las provincias vascongadas, que se publican en el diario El Laberinto y en las que se reproducen algunos de sus dibujos.
            “Sentada en aquellas peñas y con la paleta en la mano, vimos más de una vez a nuestra apreciable compatriota la señorita doña Emilia Carmena, a cuya amabilidad debemos el poder ilustrar estos artículos con algunos de los muchos dibujos que, después de su viaje a las provincias Vascongadas, enriquecen hoy el estudio de tan distinguida joven.” 
Emilia Carmena Monaldi, “Viajes a las provincias vascongadas". El Laberinto, 1 enero 1845.  

También participa en las actividades del Liceo Artístico y Literario exponiendo algunas de sus obras. (El Heraldo 21 de junio de 1848). En 1850 fue nombrada Pintora de Cámara (La Patria 23/4/1850, p.4). De ese mismo año Patrimonio Nacional conserva (en deplorable estado) su Retrato de Infante muerto representando al Príncipe de Asturias, que apenas vivió unos minutos y que también fue retratado por otros artistas como José Roldán, Gómez Cros o Federico de Madrazo.

Emilia Carmena de Prota. 1850. Retrato de infante muerto. PN.

En la misma fecha es designada maestra de pintura de las infantas Cristina Amalia, hijas de Isabel II (La España, 9 de abril 1850). El archivo del Museo del Prado conserva la Carta que envía en 1851 al director del Museo de Pinturas, José de Madrazo, por la que solicita los cuadros números 129 y 130 para que sean copiados por la infanta doña Amalia. (Caja : 352 / Legajo: 18.06 / Nº Exp: 21 / Nº Doc: 8). Según el catálogo de José de Madrazo de 1856 se trata de dos obras de la Escuela Napolitana, una de carácter religioso y un bodegón. Por los registros de copistas del Museo del Prado, sabemos que ella acude con frecuencia a realizar copias, aunque solo conocemos la que se encuentra en el Palacio de Riofrío  (Patrimonio Nacional) que es una copia de la Gioconda existente en el Museo, con el fondo oscuro tal como se encontraba antes de la restauración.

Emilia se casa hacia 1853 con Alejandro Prota y Boasi (1826-1899), de familia siciliana, de Palermo afincada en España, que era secretario honorario de su majestad y apoderado general del Duque de Berwick y de Alba. Fruto del matrimonio nacerá su única hija, Isabel Prota y Carmena (1854-1928), apadrinada por Isabel II Francisco de Asís, que con el tiempo será una famosa compositora de música religiosa.

Especial es la relación que la pintora va a mantener a lo largo de su vida con las monjas trinitarias del Convento de la Inmaculada Concepción de Loeches. Cuenta Carmen Pescador del Hoyo en su artículo La colección de cuadros de las Dominicas de Loeches (Anales del Instituto de Estudios Madrileños, nº 24, 1987), que en 1853 Emilia Carmena visitó el convento que había sido en su momento saqueado por las tropas francesas, con el señor Prota, su marido, en su condición de apoderado del duque de Alba y luego escribió sus impresiones de la visita: "Vi su hermoso templo desnudo, dolor me causó su vista y el no poder remediar los males causados por la invasión francesa", y ya que no podía devolver los cuadros expoliados decidió dedicarse a pintar obras para cubrir los huecos dejados. Empezó por una gran Inmaculada para el altar mayor que entregó como regalo al convento en 1854.

A partir de entonces de forma continua va pasando los periodos de vacaciones en la casa aneja al convento y va realizando obras que entrega de forma generosa a las monjas dominicas, ya que no acepta pago por ellas, convirtiendo el convento en el principal destinatario de su actividad artística hasta el final de sus días, sumando un total de 52 pinturas, según consta en la relación que ella misma realiza en 1880. De nuevo los desastres de la guerra civil, ya en el siglo XX, van a ser causa de la desaparición o destrucción de la mayoría de obras realizadas.

Emilia Carmena de Prota. Fachada principal del convento de Dominicas de Loeches
Reproducido en: Gregorio Marañón, El Conde Duque de Olivares. Ed.1936
Retrato de su madre Luisa Monaldi. Convento de Dominicas de Loeches  (IPCE)
Santa Catalina (IPCE)

Era una mujer muy ligada a la iglesia de la que se encuentran en la prensa de la época continuas referencias a su labor en pro de causas religiosas, recaudando dinero para la construcción o reparación de edificios religiosos como la Almudena o el mencionado Convento de Loeches, o formando parte de organizaciones religiosas como la de la Esclavitud de Nra. Sra. de la Soledad o la curiosa Asociación para la santificación del Domingo. Falleció en Madrid el 25 de mayo de 1900.

La información biográfica procede en parte de la página de Fernando Alcolea dedicada a Mujeres Pintoras, del artículo de Carmen Pescador mencionado, además de otras fuentes diversas como el Padrón municipal de Madrid, la hemeroteca BNE o Biblioteca Virtual de Prensa Histórica - MECD.

La obra del Museo del Prado: 
Retrato de Juan Antonio Martínez Alcobendas.
Emilia Carmena Monaldi.  Retrato de Juan Antonio Martinez Alcobendas, 1854 P5938 MNP

La obra aparece fechada y firmada, y su atribución actual proviene de la transcripción realizada de la inscripción que figura en el propio retrato, en la que se indica la autoría de un inexistente pintor llamado Emilio Carmona de Rotade quien se afirma que "se tienen escasas referencias biográficas". La realidad es que no existe referencia biográfica alguna relativa a este presunto autor, salvo la propia auto-referencia del Museo. La descripción figura en el “Prado Disperso, Obras depositadas en Zaragoza - Addenda. Obras en el Museo de la Rioja” (Boletín del Museo del Prado nº 34 de 1995).
La firma y la fecha aparecen abajo a la izquierda, aunque la imagen de que disponemos no nos permite una correcta visualización. La transcripción realizada es la siguiente:

Emilio Carmona de Rota fecit en Madrid en 1864
Considero que la transcripción (a falta de constatación a la vista de la obra, actualmente en el almacén del museo, que he solicitado visitar), debería ser:

Emilia Carmena de Prota fecit en Madrid en 1854 (1)
Ello supondría la adecuada adjudicación de la obra a la pintora nombrada, Emilia Carmena Monaldi, también conocida como Emilia Carmena de Prota.

El Personaje 

De acuerdo con la inscripción mencionada que se encuentra arriba a la izquierda enmarcada en una suerte de escudo se muestra el nombre del personaje retratado: El excmo. Sôr Don / Juan Antonio Martinez / Año de / 1822. El Museo no aporta ninguna otra información sobre el personaje. Tras la correspondiente búsqueda se puede afirmar que se trata del Mariscal de Campo Juan Antonio Martinez Alcobendas y Varela (Madrid 1769 - 1825), que fue Gobernador General de las Islas Filipinas entre 1822 a 1824 y que muere en 1825 precisamente en el viaje de retorno a España después de haber cumplido su mandato, tal como se recoge en el Índice de personas nobles y otras de calidad que han estado en Filipinas 1521 – 1898, publicado por W. E. Retana en el Boletín de la RAH, tomo 76 (junio 1920).


Dice Felipe M. de Govantes en su Compendio de la Historia de Filipinas (1877): "Murió Martínez pocos días después de su salida para España, fue enterrado en Conchinchina (sic) y custodiados allí sus restos por aquellos naturales. Durante dos años avisaron varias veces fuesen por ellos y no fueron atendidos".


Se da  la circunstancia de que Juan Antonio Martínez Alcobendas, era descendiente directo del célebre arquitecto madrileño Juan de Villanueva, ya que era hijo de Jacoba Alcobendas Villanueva, y nieto de Paula Villanueva Moraza, única hija del arquitecto.

 (1) El Museo del Prado ha estudiado y aceptado la propuesta referida tanto a la autora de la obra como la identificación del personaje retratado y así lo ha reflejado en la Galería Online donde puede verse desde hoy, 22 de Junio de 2018

La nueva transcripción de la firma, una vez revisada por parte del Museo, muestra lo siguiente: 

En la parte izquierda del cuadro, sobre una columna, aparece la inscripción 
"El Excmo Sr. Don Juan Antonio Martinez Año de 1822"
Más abajo, en la parte inferior de la columna, firmado y fechado 
"Emilia Carmena de Prota Fecit en Madrid 1854".

Con el reconocimiento de esta obra se produce la incorporación de una pintora más a la nómina de mujeres que integran la colección del Museo Nacional del Prado.


He incluido la información de esta entrada en el artículo de este blog
Pintoras en el Museo de Prado In & Out (II), incorporando a su autora al grupo de las Pintoras en el Almacén.

viernes, 15 de junio de 2018

CON UNO NO BASTA - SOFONISBA ANGUISSOLA EN EL PRADO

He leído la noticia de que el Museo del Prado va a rendirse a la evidencia y va a retirar la palabra "atribuido" al retrato de Isabel de Valois con un retrato de Felipe II realizado por Sofonisba Anguissola. El catálogo de la exposición dedicada en 1990 a Sanchez Coello y el Retrato de corte de Felipe II del Museo del Prado ya adjudicaba, sin duda, la obra a la pintora cremonesa. Han sido necesarios muchos años de reflexión para aceptar las razones y estudios que ahora por fin se aceptan evidenciando el hecho con la retirada de la palabra "atribuido" de la correspondiente cartela e información sobre la obra.
Sofonisba Anguissola. Retrato de Isabel de Valois. 1565 MNP

La obra hasta hace poco tiempo se encontraba junto al resto de retratos de corte de la familia de Felipe II, en la Sala 56 del Museo, de la que la mayoría de sus miembros, incluyendo al propio rey, han sido expulsados y recluidos en la pequeña sala de paso contigua para ceder la plaza a los pintores flamencos. ¡Ironías del destino...!

El retrato de cuerpo entero de Isabel de Valois en el que vemos a la reina apoyando la mano, en la que sostiene un pequeño retrato ovalado del rey, en una columna, fue realizada en 1565 con motivo del encuentro en Bayona entre la reina de Francia Catalina de Médicis, su hijo Carlos, heredero del trono  y su hija Isabel; encuentro al que el rey no quiso asistir y envió en su nombre al Duque de Alba. La pintora Sofonisba acompañaba a la reina formando parte de su séquito y durante su estancia en Bayona le hizo al menos otro retrato del mismo porte en el que aparece acompañada por una niña, que se encuentra en el Museo de Bayona.

Debería alegrarme -y me alegro- por este reconocimiento, aunque tardío, de la autoría de Sofonisba Anguissola y sobre todo considero el hecho como homenaje a las especialistas Maria Kusche, principal valedora de la pintora, y Carmen Bernis.

Sin embargo este pequeño paso pone en evidencia todo el camino que queda por andar y el escaso interés del Museo  por recorrerlo. Para ello solo es preciso repasar no solo algún asunto pendiente de reconsideración sino los últimos movimientos y cambios realizados en silencio por el Museo en torno a autorías de retratos de la época, mientras se han echado las campanas al vuelo por retirar el "atribuido" de la cartela de Isabel Valois.

ASUNTOS PENDIENTES
El Retrato de Catalina Micaela de 1585

El asunto pendiente más flagrante es la reconsideración de la autoría del retrato de la segunda hija de Felipe II e Isabel de Valois, la infanta Catalina Micaela de Austria, pintado por Sofonisba Anguissola en 1585, que en algún momento fue atribuido, como tantos, a Alonso Sánchez Coello y en la actualidad sigue figurando a nombre del pintor valenciano.

La consideración de que la obra fue realizada por la pintora italiana ha sido objeto de tantos estudios técnicos y estilísticos como la del retrato de su madre que ahora nos ocupa, Sobre esta obra pesa además su cercanía generalmente aceptada, con el Retrato de Catalina Micaela conocido como  La Dama del Armiño (anteriormente tenido por obra de El Greco), cuya adscripción a Sofonisba Anguissola se encuentra  en fase de retirar el "atribuido" de su cartela.
Sofonisba Anguissola. Retrato de Catalina Micaela de Austria 1585, MNP
Sofonisba Anguissola. Retrato de Catalina Micaela de Austria. 1891 
"La Dama del Armiño" 1591 Pollock House de Glasgow

A la vista de estos rostros pintados el mismo año, ¿alguien podría pensar en una misma mano?
Izq. detalle de Catalina Micaela del Museo del Prado de Sofonisba Anguissola. 1585 
Derecha. Detalle de Catalina Micaela de Sánchez Coello del Hermitage. 1585

El Retrato de Isabel Clara Eugenia de 1598 depositado en la Embajada de París

También se encuentra pendiente de reconsideración la atribución a Sofonisba Anguissola del retrato de la primera hija de Felipe II, la infanta Isabel Clara Eugenia, realizado tras la muerte de su padre en 1598 que se encuentra en la Embajada de París. En la actualidad la obra figura atribuida al supuesto taller de Alonso Sanchez Coello. Es preciso tener en cuenta que Sánchez Coello muere en 1588 una década antes de la fecha en que se supone que la obra fue realizada.
Sofonisba Anguissola. Retrato de Isabel Clara Eugenia, 1595 
MNP Embajada de España en París

Sostiene Maria Kusche, que el retrato fue realizado por la pintora italiana con ocasión del paso de la infanta por  Génova en su traslado a los Países Bajos tras su boda con el archiduque Alberto de Austria.  

CAMBIOS REALIZADOS
Retrato de joven desconocida 
Anónimo. Retrato de Joven desconocida. S.XVI. MNP

Frente a las dificultades de adjudicación que padece la pintora italiana, otros lo tienen más fácil. Recientemente se han atribuido, sin dar mucha publicidad al cambio, a Alonso Sánchez Coello diversas obras no firmadas como el Retrato de Joven desconocida [P01140], probablemente una de las damas de honor de Isabel de Valois, procedente de la Colección Real, que había venido siendo considerada  de autor "Anónimo".

También conviene señalar dos recientes atribuciones al estilo o al taller de Sánchez Coello: un Retrato del archiduque Ernesto [P01145] depositado por el Museo en el Ministerio de Asuntos Exteriores, y un Retrato de Rey Sebastián de Portugal [P05764] depositado en el Museo de san Telmo, ambos tradicionalmente atribuidos a Pantoja de la Cruz.

Tanto en el pasado como en la actualidad pintores como Sánchez Coello y otros han gozado de forma sistemática de la presunción de autoría. Sabemos que había una razón para que Sofonisba Anguissola no firmara sus obras por su calidad de Dama de la reina, pero ¿porque no firmaba Sánchez Coello las suyas, siendo el "pintor oficial de la corte"?.

Sin mayores pruebas que la datación de la época a menudo se le han ido adjudicando obras de diferentes características sin necesidad de aportar ningún tipo de estudio ni argumentación. Así se le atribuyeron durante muchos años los dos retratos de Sofonisba Anguissola, de Felipe II y su cuarta esposa, Ana de Austria que tiene el Museo del Prado hasta que el peso de las evidencias propició el cambio de atribución a la pintora, cambio que afortunadamente hoy nadie cuestiona.
Sofonisba Anguissola. Ana de Austria y Felipe II MNP

CONCLUSIONES

Frente a esa presunción de autoría que se otorga a determinados pintores, como Sánchez Coello, lo que ha sido la causa de grandes errores de apreciación a lo largo de la historia de las colecciones del Museo, la posibilidad de adjudicar una obra a Sofonisba Anguissola ha de ir precedida por innumerables estudios y con frecuencia, a pesar de las evidencias, el Museo, como es el caso de la obra que encabeza este artículo, tarda muchos años en aceptar y visibilizar los cambios demostrados.

No hay que olvidar que Sofonisba Anguissola tiene también una historia que la avala y que le haría merecedora también de una cierta presunción acerca de la autoría de algunas obras; estuvo en la corte española, casi quince años (1559-1573), al servicio de Felipe II, con una absoluta cercanía y confianza con los diferentes miembros de la familia real y al servicio de un monarca entendido y muy exigente en materia de pintura.

Es un hecho establecido que Sofonisba Anguissola siempre pintaba retratos del natural de los que luego los retratados encargaban copias a los pintores de la corte, porque sería ofensivo encargarle a ella, en su calidad de artista y dama de la nobleza, una copia de sus propias obras. Existe abundante documentación de muchas de esas copias realizadas por el propio Sánchez Coello. 

Sorprende que el Museo en la actualidad siga utilizando el mismo mecanismo diferencial de adjudicación de obras a pintoras y pintores -difícil
para ellas y fácil para ellos-  a pesar de los estudios técnicos, de los avances en el conocimiento de la historia del Arte y en la biografía de los propios personajes que se han ido haciendo patentes en los últimos veinticinco años; estudios realizados por autores de primer orden y en muchos casos por mujeres especialistas de reconocido prestigio de fuera y de dentro del propio Museo.

PINTORAS EN EL MUSEO DEL PRADO IN & OUT (III) MINIATURISTAS Y DIBUJANTES

LAS MINIATURISTAS

Continuando con el estudio de las pintoras con obra en el Museo del Prado nos detenemos ahora en un pequeño grupo de cuatro artistas cuyas obras, generalmente singulares, se han ido incorporando a la colección en diferentes momentos, aunque ninguna de ellas se encuentra expuesta al público en la actualidad. 

En este caso no parece que la falta de espacio pueda aducirse como causa de no exposición, dado el pequeño formato de las obras podrían, sin gran dificultad unirse al grupo de miniaturas expuestas en la Planta -1, Salas 100-102. 

MARGUERITE BENOIT

Según la especialista Carmen Espinosa, la miniaturista Marguerite Benoit se sitúa entre el último tercio del siglo XIX y el primer cuarto del siglo XX. Nació en Les Grands Moulins y estudió con Madame Letruffe-Colomb, Madame Gabrielle Debillemont-Chardon y Madame Berthe Jouvin. Expuso en la Societé des Artistes Français en 1905. Esta es toda la información que ofrece el Museo sobre esta miniaturista, de la que consta la reciente adquisición de una de sus obras.
Miniatura no expuesta: Mujer joven en un río [O723] Sobre marfil


ANTOINETTE BRUNET
Burdeos, Activa de 1800 a 1825
Artista nacida en Burdeos. Representante de la Escuela francesa de miniatura. Anunciaba su llegada a las ciudades por medios publicitarios. Muchos de sus retratos representan bellas mujeres morenas de ojos negros del sur de Francia. La obra del Museo del Prado fue adquirida en 1980 a los herederos de Arturo Perera y Prats.
Retrato de caballero [O799] 


SOPHIE LIENARD
Francia, activa entre 1842 y 1860
Durante el segundo tercio del siglo XIX se puso de moda el retrato sobre placas de porcelana, adquiriendo un gran desarrollo en París, ciudad en la que proliferaron pequeños talleres que se dedicaron a la pintura de retratos. Sophie Lienard trabajó en París donde fue muy cotizada. Expuso en el Salón entre 1842 y 1845.

Hija y nieta de artistas, dedicó su actividad a la miniatura, al igual que su padre, Jean Auguste Edouard Lienard, mientras su abuelo, Jean Baptiste Lienard, fue grabador.
Obra referenciada: Carmen Acuña y Davitte [O678]  Duquesa de Bivona.

ACTUALIZACIÓN 2015

La Galería online del Museo ha incorporado otras dos miniaturas a esta pintora, una de ellas atribuida
Mª Tomasa Álvarez de Toledo y Palafox. H.1835 [O756] y  Retrato masculino.(Atribuida) H.1840 [O692]



TERESA NICOLAU PARODY
Madrid, 1817- San Sebastián, 1895

Pintora española. Hija de Isidro Nicolau y Puig, secretario honorario del rey Fernando VII, comenzó su formación con Vicente López Portaña, de quien es el retrato de la izquierda conservado en el Museo del Prado [P3304] y a quien ella, a su vez, hizo un retrato conservado en el Museo Lázaro Galdiano, (a la derecha), que por efecto del tiempo ha perdido el componente naranja de la piel que ahora parece azul. 

Se casó con Antonio Rotondo y Rabasco, cirujano dentista de la Casa Real de forma continuada desde Isabel II hasta Alfonso XII. Era un hombre polifacético, escritor y pintor con quien tuvo dos hijos, Adriano y Emilio Rotondo Nicolau, historiadores y arqueólogos de reconocido prestigio.

Fue nombrada académica de honor de la Academia de San Fernando de Madrid y de la de San Carlos de Valencia. Participó activamente en las exposiciones públicas de la Academia de San Fernando y en las Nacionales de Bellas Artes, concurriendo a la de 1866 con cuatro obras entre las que se encontrada la miniatura Jesucristo con la cruz a cuestas, una copia de Sebastiano del Piombo, por la que obtuvo mención honorífica de primera clase. 


             Jesucristo con la cruz a cuestas, óleo sobre cobre, 13 x 10 cm [P3644]



DIBUJANTES


El Museo del Prado dispone de una serie de dibujos realizados por un pequeño grupo de mujeres artistas, algunas especializadas exclusivamente en Dibujo y otras pintoras reconocidas que han realizado dibujos y bocetos como trabajos previos a sus obras.


ANGELICA KAUFFMANN, 
Coire (Suiza), 1741 - Roma, 1807


Maria Anna Catharina Angelica Kauffmann, era hija de Joseph Johann Kauffmann, un pintor especializado en retratos. Comenzó a pintar muy joven, ayudando a su padre en la decoración mural de algunas iglesias de Suiza, Austria y el norte de Italia.

En 1763 viajó a Roma, donde coincidió con artistas neoclásicos y donde fue admitida en la Academia de San Luca. En Venecia estudió la obra de Tiziano y de allí se trasladó a Londres donde conoció a Joshua Reynolds con quien participó en la fundación de la Royal Academy of Art. Tras una boda fallida con un falso conde sueco, volvió a casarse con el pintor veneciano Antonio Zucchi, con el que regresó a Italia. Pintaba composiciones de historia y género aunque se hizo famosa por sus retratos alegóricos de los que el Prado posee un magnífico ejemplar: Anna von Escher van Muralt [P02473].

El dibujo del Museo del Prado, probablemente un trabajo preparatorio, es una aguada, realizada con pluma sobre papel [D02276].
Tres soldados y un desnudo femenino en barca. MNP


ANNA MENGS
(Dresde, 1751 - Madrid, 1792)

Anna Maria Teresa Mengs es una pintora alemana que destacó como miniaturista y dibujante al pastel, en el último cuarto del siglo XVIII. Fue discípula de su padre, Anton Raphael Mengs.

Casada en Roma, en 1777, con el grabador Manuel Salvador Carmona vinieron juntos a Madrid donde tuvieron siete hijos y llegó a ser miembro de honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1790.

Se hizo especialmente célebre por sus miniaturas y sus retratos al pastel que realizó para la familia real, también trabajó para la Biblioteca Nacional y para la familia Lobkowicz. Sus trabajos fueron expuestos públicamente en la Academia después de su muerte en 1793 año en que fue publicada su biografía en la que fue particularmente apreciado el retrato de su marido.

La obra del Museo del Prado es un retrato de su padre,  realizado al pastel sobre papel, 573 mm x 442 mm [D07452].
Ana Mengs. Retrato de Antón Rafael Mengs MNP


GIULIA LAMA 
(Venecia, 1681-1747)

A pesar de tener una formación sólida, que recibió de su padre el pintor Agostino LamaGiulia Elisabeth Lama nunca pintó profesionalmente, ni se unió a ninguna escuela y se mantenía con su trabajo de bordadora.  Las primeras muestras de su actividad artística son bastante tardías, cuando tenía más de treinta años; su primera obra firmada es el Retrato del fiscal Pietro Grimani (1719).

Se especializó en obras de carácter religioso, que completa con retratos como el de su colega el pintor Piazzetta (1715 - 1720) a quien representa con las herramientas del oficio y su Autorretrato como pintora de 1725 de la Galería de los Uffizi.

Su estilo es independiente de otros pintores contemporáneos, realiza una pintura esencial en la que el uso del claroscuro es fundamental llegando a producir cierta deformación anatómica. A pesar de que las pintoras de su época no tenían acceso al estudio del desnudo, Giulia parece haber roto esa barrera, según se deduce de una serie de dibujos que muestran desnudos masculinos y femeninos de su etapa de formación.
También tuvo cierta fortuna como poeta, sus poemas fueron publicados en diversas ocasiones como en la antología poética editada por Luisa Bergalli (1726) e la que aparecen tres sonetos y dos canciones de Lama, que se caracterizan por un cierto petrarquismo.

La obra que conserva el Museo del Prado [D03375] es un dibujo preparatorio realizado a Carboncillo, clarión y lápiz negro sobre papel agrisado, 378 x 305 mm. que representa el busto de una mujer de frente, que mira hacia arriba y aparece tocada con un velo orlado de perlas.

Giulia Lama. Cabeza de Mujer


ELISABETTA SIRANI
Bolonia, 1638 - 1665


Hija del pintor Giovanni Andrea Sirani que fue también su maestro, Elisabetta, como pocas mujeres artistas, a pesar de su corta vida (murió a los veintisiete años) dejó una obra considerable y alcanzó el éxito y el reconocimiento de sus contemporáneos.

En su pintura devota y de carácter religioso deja ver las huellas del arte tardío del pintor  Guido Reni. Sus obras más reconocidas fueron sus 'Vírgenes con Niño' y sus 'Sagradas Familias', en pequeño formato.

Como dibujante, sorprenden sus virtuosos dibujos a la aguada, realizados a punta de pincel, con fuertes contrastes de luz y sombra, como puede verse en los dos ejemplares que conserva el Museo de Prado: Fraile arrodillado y San Juan Bautista niño en el Desierto.
Elisabetta Sirani. San juan Bautista en el desierto - D02094 Fraile arrodillado - D00864

HERBERTINA VAN DER HEIM
(Gravenhage - Holanda, 1731-1798)

Segunda hija del político holandés Anthonie van der Heim y de Catharina van der Waeyen. Herbertina se casó en 1758 con el también político Gerlach Jan van der Does (1732-1810), con quien no tuvo hijos.

La obra que conserva el Museo del Prado, a pesar de que figura como "atribuida" aparece firmada en su parte inferior derecha. Se trata del dibujo de una mano femenina realizada con Sanguina sobre papel verjurado, [D02266]. Entró al Museo formando parte del legado de Pedro Fernández Durán y Bernaldo de Quirós en 1931 en el que, además de un gran número de pinturas de primer orden, se encontraba una colección de 2.875 dibujos.

Ernestina van der Heim. Una Mano femenina.


FLORENSA DE CLOMESNIL, 
(Activa en París entre 1823 y 1861)

Ilustradora de moda, realiza anuncios destinados a publicaciones de moda de París. El Museo del Prado conserva cuatro de sus litografías a pluma, iluminadas sobre papel avitelado procedentes de la Colección de la Familia Madrazo, que entraron en el Museo en 2006. Las cuatro forman parte de la Colección "Petit courrier des dames", una revista de moda semanal publicada en París en la que publicó 49 láminas entre 1823 y 1861. Las láminas aparecen firmadas por "Mme Florensa de Clomesnil".

Madame de Clomesnil fue responsable de muchas láminas de moda que aparecieron tanto en Le Petit Courrier des Dames como en Le Journal des Demoiselles, La Mode y Le Bon Ton.
Florensa de Clomesnil. Dos Anuncios de moda de París

El Museo cuenta con otras dos láminas representando Anuncios de Moda de París de la misma publicación,  Petit Courrier des Dames que no están firmadas pero son de la misma clase y estilo.
Dos Anuncios de moda de París

ANAÏS COLIN TOUDOUZE
(París, 1822 - 1899)

Siguiendo en el mundo de la moda, el Museo del Prado posee un grupo de quince litografías realizadas entre 1862 y 1864 por la ilustradora Adèle Anaïs Colin Toudouze que era hija del pintor y litógrafo, Alexandre-Marie Colin y su esposa Marie Josèphe Juhel (1796-1837), también pintora.

Anaïs se casó en 1845 con el arquitecto y grabador Gabriel Toudouze  que murió nueve años después dejándola con tres hijos pequeños. Para mantener a su familia, Anaïs se dedicó a hacer ilustraciones de moda para revistas. Su hijo mayor, Gustave, fue escritor; el segundo, Édouard, pintor y su hija Isabelle (1850-1907), pintora e ilustradora.

En la imagen el Retrato de las Hermanas Anaïs y Heloise Colin pintado por ellas mismas. (Cada una pintó el retrato de la otra en 1840).

Las quince láminas que se encuentran en el Museo están realizadas a pluma, iluminadas sobre papel avitelado, recogen otros tantos Anuncios de Moda; también proceden de la Colección de la Familia Madrazo, que entraron en el Museo en 2006.
En todas ellas consta la autoría de Anaïs, pero en diez aparece acompañada de J. DESJARDINS y en cinco figura como su colaboradora MARIE PRÈVAL. Corresponden a la publicación del Magasin des demoiselles. [Paris: Hennuyer et Cie].
Anaïs C.Toudouze y J. Desjardins. Anuncio de Moda
  del Magasin des demoiselles 
Anaïs C.Toudouze y Marie Prèval. Anuncio de Moda
  del Magasin des demoiselles.


EMILIA CORANTY LLURIÀ
(Barcelona, 1862-1944)

Emilia Coranty Lluriá estudió en la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona, la Llotja. durante dos cursos de 1885 a 1887, junto a Francisca Sans Benet eran las únicas alumnas entre entre más de 500 inscritos.  También estudió en Madrid donde se matriculó en las clases de Antiguo y de Paisaje en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y grabado, gracias a una bolsa de viaje que le concedió la Diputación de Barcelona y después fuera de España, en Roma gracias asimismo a una bolsa de viaje con la que fue premiada por la Diputación de Barcelona de una duración de cuatro meses que se le prorrogaría el año siguiente. Allí conoció a su futuro marido, el pintor e historiador Francisco Guasch  Homs (1861-1923).

Vivió en París, en Valls y en Barcelona, sin dejar de dedicarse a la actividad artística y fue profesora en la Escuela de Dibujo y Pintura para Niñas y Adultas, creada en el seno de la Llotja en 1882 para formar maestras especializadas en la aplicación del dibujo a las labores domésticas. Su obra fue calificada por los críticos como femenina, porque pintaba flores y naturalezas muertas, aunque en Cataluña tuvo mucha importancia por su relación con la industria textil. Obtuvo medalla de plata en la exposición de Chicago de 1893 donde había un pabellón para mujeres artistas, diseñado por la arquitecta Sophie Hayden. Murió en 1944, después de haber legado su torre y una serie de bienes destinados a crear los premios Guasch-Coranty para las mejores alumnas de su especialidad para lo que se creó una fundación que aún subsiste.

He incorporado esta pintora a este grupo porque, a pesar de que el Museo guarda de ella una pintura al óleo, su fama le vino dada más por el diseño y la ilustración. La obra del Museo del Prado es una  Reproducción al óleo de “La dalmática de Carlomagno” [P08137], con la que obtuvo tercera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1890. La imagen de la obra que hasta hace poco se encontraba en el MNCARS ya está disponible en la galería de imágenes del Museo del Prado.
Emilia Coranty, “La dalmática de Carlomagno” MNP [P08137]

La obra, realizada en 1889 en Roma, reproduce la llamada "Dalmática de Carlomagno" guardada en el Tesoro de San Pedro que fue regalada por el Patriarca de Constantinopla, Isidoro de Kiev (1439) al Papa Eugenio IV (1431-1447). Se desconoce el origen de la leyenda de que fue usada por Carlomagno para su coronación como emperador en el año 800. Está totalmente bordada con hilos de oro, plata e hilo de seda azul con escenas de la iconografía bizantina.
Imagen de la Dalmática de Carlomagno. Vaticano. S.XI

En una imagen de la revista Feminal publicada en julio de 1908, podemos ver a la artista en su taller y en la pared de la izquierda, tras el caballete, distinguimos la dalmática comentada.
Emilia Coranty en su taller. Revista Feminal Julio, 1908

Hasta aquí la información sobre la presencia de mujeres pintoras miniaturistas, dibujantes / ilustradoras en el Museo, que cierro con una relación del conjunto de pintoras y dibujantes del museo del Prado. 



Esta entrada se ha desgajado de PINTORAS EN EL MUSEO DEL PRADO IN & OUT (II) dedicada a las Pintoras en el almacén que ha sido actualizada con la reciente incorporación de obras procedentes de la reasignación definitiva de obras del MNCARS o el afloramiento por parte del Museo de algunas obras de pintoras anteriormente no contempladas. (Julio 2018)