miércoles, 20 de mayo de 2015

SOFONISBA ANGUISSOLA Y LA MODA DEL SIGLO DE ORO

Hasta el 14 de Junio puede verse en el Museo de Santa Cruz de Toledo la Exposición que con el título "La Moda Española en el Siglo de Oro", reúne más de 270 piezas, no solo de pintura, sino también de escultura y en especial de indumentaria, incluyendo vestidos, zapatos, joyería tanto de tipo cortesano como eclesiástico e incluso popular. El Museo, que ha sido el gran protagonista expositivo de "El Greco 2014", ha seguido la estela de tal acontecimiento mejorando la presentación de sus obras y por primera vez en muchos años poniendo precio a su visita.

Isabel Valois, (Det.)  Rubens y taller según S. Anguissola 1561 - Toledo Col. Particular

Se ha editado para la ocasión un amplio y detallado Catálogo (380 págs.) que colma las expectativas de aficionados y conocedores de la materia. (Sería deseable, no obstante, una versión reducida, con carácter didáctico y más asequible para el público en general). En él encontramos a especialistas de reconocido prestigio en la materia, empezando por el propio comisario, Rafael García Serrano, Amalia Descalzo, Fernando Bouza, Sofía Rodriguez Bernis o Javier Portús, por citar algunos de los principales.

Dado que la Exposición se suma a la conmemoración del IV Centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote, el espacio temporal que aborda viene a coincidir con los años de la vida de Cervantes (1547-1616) que se inscriben en líneas generales en los reinados de Felipe II y Felipe III; años de hegemonía y prestigio de la Monarquía Hispánica en Europa, lo que repercute en la transmisión de modelos culturales y en especial en la difusión de la moda española en Europa y en el nuevo mundo.

ALGUNAS OBRAS EXPUESTAS
Sebastián de Portugal y Juana de Austria

La Exposición se abre con un Retrato de Sebastián de Portugal con media armadura, de 18 años realizado por el pintor de la corte portuguesa Cristóvão de Morais, (M. Kusche lo atribuye a Rolan Moys) procedente del Museo del Prado, al que no puedo evitar referirme pues forma parte de una ya antigua reivindicación personal para que el Museo exponga este retrato junto al de su madre Juana de Austria en la Sala 56, en lugar del Bufón Pejerón de Antonio Moro que en la actualidad le acompaña. (Ver en este blog Juana de Austria y el bufón). 

Además figura en la muestra otro Retrato del Príncipe Sebastián a la edad de 12 años, éste sin duda alguna de Cristóvão de Morais ya que está firmado, procedente del Monasterio de las Descalzas Reales. Es interesante poder ver ambas obras pues permite ver su evolución del príncipe y constatar las diferencias de estilo que llevaron a la especialista M. Kusche a la atribución del retrato del Prado a Moys. (Ver "Retratos y Retratadores", M. Kusche. 2003)

  
Sebastián de Portugal, 
Izq. Cristóvão de Morais 1565 - Descalzas reales. 
Dcha. Cristóvão de Morais? R.Moys? 1572 - MNP

En esta ocasión el joven príncipe portugués sí está acompañado por su madre Juana de Austria, princesa de Portugal cuyo retrato se presenta en la Exposición procedente de la Colección de Isabel II de Inglaterra, donde se cataloga como realizado por un "seguidor de Antonio Moro".

Juana de Austria, Seguidor de Antonio Moro, Colección Real Inglesa

Se da la circunstancia de que el Museo del Prado guarda un retrato con una imagen de idénticas características realizado por Pantoja de la Cruz, (depositado en la Embajada de España en Buenos Aires), probablemente copia de otro retrato existente que en su momento le fue encargada, con la diferencia de que el de Pantoja, cuyo detalle se muestra a continuación a la derecha, es un retrato de cuerpo entero. 

A la izq. Juana de Austria, Seguidor de A. Moro Col. Isabel II, en la Exposición de Toledo 
A la dcha. Detalle del Retrato de Juana de Austria por Pantoja de la Cruz, MNP [P4159]

De acuerdo con los datos que figuran en el Catálogo de la Exposición el Retrato de Juana de Austria de la Colección de Isabel II, está fechado en 1552-3 a pesar de la edad que figura en la parte superior derecha: AETATIS XVI, a la que correspondería la fecha 1551. Es un retrato poco habitual por ser de antes de su matrimonio, ya que a partir de su temprana viudez deja de usar este tipo de vestidos pasando a una imagen austera y sin adornos. 

La imagen de Juana guarda un extraordinario parecido con la de su hermana María que podemos ver en el retrato pintado y firmado por Antonio Moro en 1551 que se encuentra en la Sala 56 del Museo del Prado. Ello me lleva a la hipótesis de la existencia de un retrato anterior de Juana de Austria de cuerpo entero, original de Antonio Moro,  que habría sido pintado en 1551, el mismo año en que realizó el de su hermana María del Museo del Prado. Ese retrato original es el que habría copiado Pantoja de la Cruz.  

           María de Austria, A. Moro 1551    Juana de Austria, Pantoja de la + s/Moro 1551

Las similitudes son evidentes. La diferencia de tamaño entre el Retrato de María (181 x 90 cm.) y el de Juana (208 x 126 cm.) se debería al añadido de cortinajes que realiza Pantoja, sin los cuales ambas obras tendrían incluso las mismas proporciones. 

De ese perdido primer Retrato de Juana de Austria original de Moro se realizarían copias en tres cuartos como la que hemos podido ver en el Exposición de Toledo proveniente de la Colección Real Inglesa, a la que llegó en 1853 por adquisición en la venta de la Colección Louis-Philippe. 

También del Retrato de María se hicieron copias en tres cuartos, como la de Sánchez Coello que se encuentra en Bruselas (Musées Royaux des Beaux Arts), lo que nos lleva a pensar en la posibilidad de que Sánchez Coello pueda ser también  el autor de la copia inglesa de Juana. No hay que olvidar que en esos años Alonso Sánchez Coello es el principal discípulo de Moro al que acompaña en su viaje por España y Portugal, por lo que no contradice la referencia a un "seguidor de Moro" que figura en el retrato de la colección inglesa.

Retratos de tres cuartos
Izq.: Maria de Austria, A. Sánchez Coello. Musées Royaux de Beaux Arts de Belgique
Dcha.: Juana de Austria, Seguidor de A. Moro, Sánchez Coello? Colección Real Inglesa

En 1550, María de Hungría (hermana de Carlos V) envía a Antonio Moro a Lisboa para retratar a sus familiares de la familia real portuguesa. Aprovechando su paso por España Moro hace los primeros retratos oficiales de los miembros de la casa real, primero el del Archiduque Maximiliano II y algo después ya en 1551, el de su mujer María de Austria, hermana de Felipe, (ambos en la Sala 56 del MNP). El matrimonio se encontraba en España ejerciendo la Regencia durante la ausencia de Carlos I. 

La existencia de un retrato de Juana siguiendo un esquema compositivo similar al de su hermana con las características del retrato cortesano, del que algunos documentos hablan, daría coherencia a las copias mencionadas y por otra parte sería extraño que no se hubiera encargado al pintor flamenco que realizara al mismo tiempo el retrato de Juana que con 16 años ya era la prometida del príncipe portugués, con quien se casará el año siguiente. Es posible incluso que este mismo retrato de tres cuartos de Juana, con gran probabilidad realizado por Sanchez Coello, fuera el que acompañara al de su hermana en la cabecera de la Galería de Retratos del Pardo. 


OBRAS RELACIONADAS CON SOFONISBA ANGUISSOLA
Retrato de Isabel de Valois
Isabel Valois, Rubens y taller según S. Anguissola 1561 - Toledo Col. Particular

Uno de los alicientes de la Exposición es poder ver esta obra, lo que no es fácil por pertenecer a una colección privada toledana, se trata del retrato de Isabel de Valois realizado por Rubens y taller a partir de un original de Sofonisba Anguissola. 

El autor de la ficha del catálogo, J. J. Perez Preciado, conservador en el departamento de Pintura flamenca y Escuelas del norte del MNP, parece mostrar alguna duda ("aparentemente") acerca de la paternidad de Sofonisba Anguissola de la obra original y considera en todo caso "que fuera cual fuera el original copiado por Rubens, no incorporaría ni la balaustrada, ni el paisaje, elementos estos más ligados a la estética barroca"

Nuevamente un especialista trata de minimizar las originales aportaciones de la pintora a la retratística de corte de la época y no considera sus referencias pictóricas anteriores a la hora de hacer tales afirmaciones.  Mucho antes que Rubens la pintora cremonesa había incorporado paisajes a sus retratos, como ejemplo, entre otros, este retrato familiar de Sofonisba Anguissola de 1555 que ya incorpora como elementos de fondo columna, cortina y paisaje.

S. Anguissola: Retrato de su padre con Minerva y Asdrúbal. 1555. Nivaagards Malerisamling

El hecho de haber copiado alguna de sus obras demuestra la admiración del pintor flamenco por Sofonisba Anguissola, admiración que seguramente transmite a su alumno Anton Van Dyck quien, años más tarde, visitará a la pintora, ya nonagenaria, en Palermo (Sicilia), de quien dice recibir buenos consejos de pintura.

Retrato de Catalina de España
Caterina di Spagna Moglie di Carlo Emanuele I di Savoia. Castillo de Racconigi.

De la colección de retratos del Castillo de Racconigi (Cuneo, Italia) se ha traído a la exposición toledana esta obra que representa a Catalina Micaela de Austria, hija de Felipe II, casada con el duque Carlo Emanuel Saboya. Se trata de una obra de gran tamaño, de la que no se cita autor y se dice que es copia de un original de Sofonisba Anguissola, realizado entre 1585 y 1589 en Turín, según informa el Catálogo de la Exposición.

La diferencia de tratamiento de la imagen que podemos ver en la obra expuesta con las obras de Sofonisba Anguissola de Catalina Micaela de la misma época, que conocemos bien y consideramos seguras, me hacen descartar cualquier coincidencia, atribución o parentesco posible entre ellas, siendo mucho más probable la atribución (tanto si se trata de copia como de original), a algún pintor de la corte saboyana de los que existen múltiples ejemplos en palacios y museos del Piamonte.

Considero, por otra parte, que es posible que a pesar de la leyenda que figura al pie del cuadro, ni siquiera estemos ante un retrato de Catalina Micaela, sino más bien el de alguna de sus cuatro hijas, cuyos retratos podemos ver en la Galería de los Uffizi de Florencia luciendo el mismo tipo de vestido, peinado y adornos que la imagen de la exposición que corresponden a la moda de principios del seiscientos. Y entre ellas me inclino por el parecido, con su hija menor, Francesca Catalina nacida en 1595.

Retrato de las princesas de Saboya hijas de Catalina Micaela de Austria  
De izquierda a derecha y de arriba abajo: Margarita, Isabel, Mª Apolonia y Francisca Micaela  Galería Uffizi, Florencia

La redactora de la ficha técnica, Liliana Costamagna (Responsable del Servicio Educativo del Castillo de Racconiggi) alude a unos supuestos sólidos argumentos y evidentes afinidades para relacionar el retrato con Sofonisba Anguissola, señalando  la similitud que existe entre el tejido del vestido de Catalina con el de las prendas que llevan sus hijos mayores en un Triple Retrato de Giovanni Caracca (Jan Kraeck) pintor de la corte saboyana, realizado en 1589 cuando tenían tres, dos y un año respectivamente. El retrato que menciona, que procede de la Colección del Príncipe Amadeo de Saboya, Duque de Aosta, fue vendido en subasta en Turín en 2013 y reasignado recientemente a Sofonisba Anguissola. Finalmente la ficha técnica añade que esta información ha sido tomada del artículo de Alfio Nicotra "Sofonisba Anguissola ritrattista dei Médici e Savoia", publicado en la revista Incontri, nº 5, (2013).

Triple retrato de los hijos mayores de Catalina Micaela. 1589. G. Caracca (atrib.)

Sin entrar a juzgar la información aportada habría que preguntarse cómo se ha llegado a la conclusión de que estamos ante la copia de un hipotético retrato realizado por Sofonisba Anguissola. Lo mismo cabría decir respecto a la autoría del triple retrato cuya anterior atribución a Giovanni Caracca me parece ajustada y coherente con otros retratos infantiles de la misma época y del mismo autor, por lo que una reasignación del mismo a la pintora cremonesa me parece desacertada y fuera de lugar mientras no se presente (al menos) algún argumento que la sustente.


Retrato de Princesa de la Casa Saboya
Princesa de la Casa Saboya. Castillo de Racconigi

Una tercera obra, también procedente del Castillo de Racconigi, figura en la exposición relacionada con la pintora Sofonisba Anguissola. Se trata del Retrato de una princesa de la Casa Saboya. En la ficha técnica se informa de que a pesar de que tradicionalmente era considerada Isabel, segunda hija de Catalina Micaela y Carlo Emanuel de Saboya, realmente se trata de su hermana mayor Margarita. La autora de la ficha técnica, Liliana Costamagna, sigue también en esta ocasión las teorías del médico y erudito siciliano Alfio Nicotra, recogidas en el artículo anteriormente citado.

Lo más original e imaginativo, en este caso, es la doble atribución que se propone en cuanto a la autoría, ya que la especialista atribuye el rostro a Sofonisba Anguissola, mientras el resto de la figura lo considera de mano de la propia duquesa Catalina Micaela, basándose en el hecho de que recibió lecciones de pintura y dibujo de Sofonisba en el tiempo en que estuvo en España como dama de Honor y maestra de pintura de la reina Isabel de Valois y posteriormente de las infantas.

Sin descartar la posible autoría de la pintora cremonesa, la doble atribución a la maestra y a la alumna no puede ser considerada sino como una elucubración, curiosa, pero sin atisbo alguno de realidad. En cuanto a la personalidad de la retratada, considero que no coincide con la fisonomía de ninguna de las dos hermanas candidatas, de quienes hemos visto anteriormente las imágenes que se conservan en la Galería de los Uffizi en Florencia. En todo caso tampoco habría fundamento para el cambio que se propone de que en lugar de Isabel sea Margarita, de la que conocemos mejor su imagen por haber sido la más retratada de las hermanas. Creo que la propuesta de cambio obedece en este caso a otro tipo de razones prácticas ya que si se admitiera que el retrato es de la hermana menor, su madre jamás hubiera podido pintarla por falta material de tiempo a causa de su muerte prematura.

En relación con las fichas técnicas de estas dos últimas obras expuestas es necesario poner en cuestión muchas de las afirmaciones que contienen, derivadas, por lo que parece, de la fuente de información ya señalada,  el artículo del Dr. Nicotra en la Revista Incontri.

El doctor Alfio Nicotra es un aficionado conocedor de la obra de Sofonisba Anguissola, a la que ha dedicado muchos años, buscando primero en Sicilia y después por todo el territorio italiano obras que a su parecer puedan serle asignadas. En esa tarea tuvo un primer éxito cuando atribuyó en 1995 a la pintora la obra Madonna de Itria que se encuentra en la Iglesia de la Annunziata de Paternò y posteriormente vio confirmada su autoría en 2002 con el descubrimiento del documento de su donación en el Archivo de Estado de Catania. Este hallazgo, evidentemente debió animar al Dr. Nicotra a continuar en su búsqueda y siguiendo en esta tarea en 2008 presentó en Palermo en un acto de homenaje a la pintora un grupo de ocho obras que consideraba realizadas por Sofonisba Anguissola. Al acto fue invitada la especialista Maria Kusche, quien tras analizar las propuestas consideró que sólo cuatro de ellas, entre las que se encontraba la Madonna de Itria, presentaban un grado razonable de verosimilitud. (Las reflexiones de la especialista sobre estas atribuciones fueron recogidas en un artículo publicado en 2009 - AEA, LXXXII, 327, pp.285-316). Es evidente que el Sr. Nicotra se ha mantenido en esa búsqueda ya que esporádicamente publica algún artículo con nuevas atribuciones.

Un elemento fundamental en la búsqueda del Sr. Nicotra es la intuición y de ella se vale para hacer innumerables propuestas, a veces muy imaginativas, que denotan su profundo conocimiento del personaje, pero sin documentación alguna que las avale, a la espera de que en algún momento puedan hallarse pruebas o testimonios fehacientes que las validen. Considero que en general sus propuestas son dignas de ser leídas y estudiadas, incluso ser tenidas en cuenta a la espera de nuevas investigaciones que colmen las importantes lagunas existentes en la biografía y el elenco de obras de Sofonisba Anguissola, pero, entre tanto, no deberían formar parte de una ficha técnica avalada por un comité científico de alto nivel.


jueves, 7 de mayo de 2015

LOS ÚLTIMOS PINTORES DE FILIPINAS

La madre España llevando a su hija Filipinas al progreso. det. 
Juan Luna Novicio (1ª versión, 1884) 

EL MINISTERIO DE ULTRAMAR Y LA EXPOSICIÓN DE LAS ISLAS FILIPINAS EN 1887

El Ministerio de Ultramar se creó en 1863 “a fin de dar toda la unidad posible a la Administración superior de las provincias de Ultramar” según reza el Real Decreto firmado el 23 de Junio de ese año por su primer Ministro: D. José de la Concha. El nuevo Ministerio venía a sustituir las anteriores Juntas y Direcciones que se habían ocupado hasta entonces de las cuestiones ultramarinas y asumirá todas las competencias en la materia excepto las relativas a política de Estado (exterior), guerra (defensa) y marina.

Bajo los auspicios de este Ministerio de Ultramar en 1887 se celebra la Exposición General de las Islas Filipinas, que fue proyectada por el entonces Ministro Víctor Balaguer y Cirera. En ese momento ostentaba la Jefatura del Estado la Regente María Cristina y presidía el gobierno Práxedes Mateo Sagasta.

La exposición se proyecta y se lleva a cabo en el Parque del Retiro. La mayoría de los objetos se instalaron en el Pabellón Central, el actual Palacio de Velázquez, que había sido construido cuatro años antes por el arquitecto Ricardo Velázquez para una Exposición dedicada a la Minería y la Metalurgia. Para crear el ambiente adecuado se aprovecha el lago de patinadores convirtiéndolo en una ría con vegetación tropical y en su entorno se realizan una serie de construcciones típicas, casas de labor, edificio de tejedoras, una "ranchería" para los igorrotes, todas ellas realizadas con materiales tradicionales en madera, caña y nipa. Pero el edificio estrella de la exposición fue el denominado oficialmente Pabellón Estufa conocido desde el primer momento como Palacio de Cristal y diseñado por el mismo arquitecto citado, siguiendo el modelo del Cristal Palace de la exposición Universal de Londres de 1851. Su destino era albergar las plantas llegadas de Filipinas, aunque acogió igualmente algunos muebles y otros objetos de gran tamaño. 
Pabellón Estufa - Palacio de cristal
Laurent y Cia, IPCE
Palacio de cristal. Inauguración de la exposición el 30 de Junio de 1887 por la regente Mª Cristina. 
Litografía de la Ilustración española y americana.8. 7. 1887
La reina inaugurando la Exposición vista por Amerigo y Aparici. Boceto, 1887, 
Museo Victor Balaguer, Vilanova i la Geltrú.

La exposición pretendía ser un gran espacio en el que pudiera mostrarse el modo de vida de la sociedad filipina en su amplia extensión, por lo que además del conjunto de obras que representaban la cultura, la técnica y el desarrollo, el arte y la historia del pueblo filipino, hubo una amplia representación de la población nativa que en principio estuvo constituida por 43 indígenas incluyendo “algunos igorrotes, un negrito, varios tagalos, los chamorros, los carolinos, los moros de Joló y un grupo de bisayas”, que, según reseñaba el diario El Imparcial del 8 de Mayo de ese mismo año “En su constitución, en su aspecto, en su lenguaje, en sus maneras, en sus costumbres en su color y hasta en sus trajes, esos compatriotas nuestros difieren grandemente de los filipinos más civilizados y hasta ahora conocidos”. Los miembros de las tribus vivían en cabañas; los visitantes accedían al recinto y podían observarlos, pagando una entrada.

Existe abundante información gráfica en la prensa de la época y en especial las fotografías realizadas por J. Laurent y Cia, que se conservan en el Instituto de Patrimonio Cultural de España

A decir de José Ortega Munilla, padre de Ortega y Gasset, director de El Imparcial “La exposición de Filipinas, celebrada en el Retiro bajo los auspicios del historiador y Ministro de Ultramar, Victor Balaguer, fue la postrera efemérides brillante del imperio español” 

Vista de algunas salas de la exposición. J. Laurent y Cia, Instituto de Patrimonio Cultural de España

(Para ampliar la información sobre la exposición y su pormenores puede consultarse “Un imperio en la vitrina: el colonialismo español en el Pacífico y la exposición de Filipinas de 1887” del profesor Luis Ángel Sánchez Gómez de la Facultad de Geografía e Historia de la UCM)

La consecuencia inmediata de la Exposición es que dio lugar a la creación del Museo Biblioteca de Ultramar que además de recuperar lo que quedó de un anterior y fugaz Museo Ultramarino, tenía entre sus funciones la de custodiar los objetos y libros que se habían reunido para la exposición de Filipinas así como exhibir las obras de arte ejecutadas por artistas naturales de las provincias de Ultramar. El Museo Biblioteca de Ultramar cuya historia está plagada de luces y sombras, solo llegó a durar dos décadas. La necesidad de ubicar la nueva Exposición Bienal de Bellas Artes de 1908 fue la excusa para su desaparición. Una  Real Orden de 4 de febrero de ese año dispone el desalojo inmediato del edificio y la distribución de sus colecciones entre instituciones especializadas en las diferentes materias expuestas: Museo de Ciencias Naturales, Museo Arqueológico, Museo de Antropología, Biblioteca Nacional y Museo de Arte Moderno.


PINTURAS DE LA EXPOSICIÓN DE FILIPINAS QUE CONSERVA EL MUSEO DEL PRADO

Muchas de las pinturas que formaron parte de la exposición, realizadas por artistas autóctonos, se mantuvieron en el Museo Biblioteca de Ultramar mientras duró y de allí fueron enviadas tras su desmantelamiento al Museo de Arte Moderno que ocupaba en ese tiempo parte del edificio de la Biblioteca Nacional en el Paseo de Recoletos en Madrid. Posteriormente tras el cierre definitivo del MAM en 1971 las pinturas se transfirieron al Museo del Prado. Con ello se modificó su dependencia pero no su situación ya que debido a la política de dispersión iniciada desde finales del siglo XIX para aligerar los museos nacionales, las obras se habían ido depositando en diversos organismos e instituciones, la mayor parte de las relacionadas con la exposición filipina, en las Islas Canarias, y en especial en el Ayuntamiento de las Palmas de Gran Canaria.

Su importancia, salvo contadas y meritorias excepciones, estriba más en la circunstancia histórica en que se produjeron las obras que en la calidad artística del conjunto, En buena parte las  pinturas y esculturas presentadas a la Exposición son obra de alumnos de la Academia de Pintura, Dibujo y Grabado de Manila, hecho que a veces se olvida en las críticas tanto de la época como en la actualidad que las juzgan de baja calidad considerando que estamos ante artistas consagrados. Lo cierto es que el nivel de muchas de ellas no difiere del que presentaría cualquier escuela española de la época que expusiera obra de alumnos de tres o cuatro años de aprendizaje. Es escaso el número de artistas ya consagrados que cuelgan sus obras en la exposición y se trata precisamente de obras de artistas que habían recibido una pensión para realizar sus estudios en España, que es donde culminan su periodo de formación y desde donde varios de ellos saltarán a la fama internacional.

En todo caso considero importante conocer, en la medida de lo posible, la identidad de los autores algunos de los cuales han sido prácticamente olvidados y sus obras guardadas en almacenes. Al mismo tiempo habría que proponer su recuperación dado el estado de deterioro que se observa en algunas de las obras, ya que al fin y al cabo formaron parte de aquel acontecimiento que hoy vemos como un capítulo de nuestra historia digno de ser recordado. El interés por la recuperación de esta memoria no sólo está vivo entre nosotros sino también en el pueblo filipino como demuestran los altos precios que alcanzan las obras de estos pintores en el comercio en los últimos años. Al fin y al cabo hablamos de su historia, su cultura y su arte, de un momento concreto, el último cuarto del siglo XIX, del que pocas muestras se encuentran en la actualidad en sus propias instituciones.

A la hora de hablar de losHe comenzado la relación por Agustín Sáez a pesar de ser español ya que pasó gran parte de su vida en Manila como director de la Academia de Pintura, Dibujo y Grabado, siendo también profesor de dibujo del Ateneo Municipal de Manila, lo que supone haber sido maestro de la mayor parte de ellos. La relación de pintores filipinos propiamente dicha, se inicia con el pintor más importante del grupo, Juan Luna Novicio que entre otras obras de indudable interés realiza, por encargo del entonces ministro de Ultramar, D. Victor Balaguer, el maravilloso cuadro que encabeza esta entrada.

Agustín Sáez y Glanadell (Lorca (Murcia), h.1828 - Manila, d1898).

Pintor nacido en la localidad de Lorca (Murcia). Como tantos jóvenes artistas de la época se traslada a Madrid para seguir sus estudios en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid donde figura matriculado desde 1845 hasta 1857, siendo alumno de José de Madrazo y Juan Antonio Ribera. En el expediente que se conserva en el Archivo Histórico Nacional (Ultramar, 603. Exp.6) se recuerdan algunos de sus trabajos como Eliézer y Rebeca o la Resurrección de Lázaro. También se indica que aprobó las pruebas convocadas para conseguir la pensión de Roma pero no llegó a conseguirla.

Solamente conocemos una obra suya de esta época que es el Retrato del Rey godo Tulga que le encarga su maestro José de Madrazo para formar parte de la Serie Cronológica de los Reyes de España que patrocina el Museo Nacional de Pintura. El archivo del Museo conserva el documento de pago por 2.000 reales de vellón, de fecha 1º de diciembre de 1853. (Caja: 1248 / Legajo: 37.3.66 / Nº Exp: 2).
Agustín Sáez. Retrato del rey godo Tulga, 1853 [P05830]
En depósito en la Diputación Provincial de Lugo

En 1855 es elegido por la Academia de San Fernando para llevar a cabo el encargo del Tribunal de Comercio de Filipinas de realizar una serie de copias de obras maestras para que sirvan de modelo pictórico a los alumnos de la joven Academia de Dibujo y Pintura de Manila; se trata de un importante encargo que se valoró en su conjunto en 20.000 reales. No tenemos noticia de si la tarea en su conjunto fue culminada pero debido a la buena acogida que tuvo el trabajo realizado, en 1857 se le ofrece el puesto de director y profesor con carácter interino de la Academia de Manila, con unos haberes de 6.000 reales (2.500 de sueldo y 3.500 de sobresueldo). Conseguirá el nombramiento definitivo por Orden de 20 de octubre de 1860 que conllevaba el ejercicio de la dirección y la enseñanza. Posteriormente se desligan ambas actividades quedando Sáez únicamente como profesor, puesto que ocupará hasta su jubilación en 1891, aunque seguirá en su plaza de profesor de Dibujo en el Ateneo de Manila.

Agustín Sáez ganó una de las primeras competiciones de arte local que organizó el editor Domingo Vidal y Soler para seleccionar el mejor diseño de portada para la edición de la Flora de Filipinas, del padre Manuel Blanco en 1877. En la obra participaron realizando láminas la mayoría de los pintores y dibujantes locales, pero la portada fue realizada por el ganador del concurso.

Agustín Sáez Glanadell. Portada de la Flora de Filipinas, del P. Blanco

La primera etapa de la escuela de pintura colonial dirigida por Agustín Sáez, se caracteriza por la realización de una pintura costumbrista, actividades cotidianas, escenas locales y tipos del país. Conocemos una de las dos obras que Sáez presentó en la Exposición de Filipinas que representa la típica imagen de Una española filipina, que viste el atuendo típico de las Islas con su saya y su tapis negro, su blusa de encaje  y un abanico en la mano. El segundo cuadro que figura a su nombre en el Catálogo de la Exposición es Un Cazador, retrato de D. C. Ramos, actualmente  en paradero desconocido.
Una española filipina, óleo sobre lienzo, 188 x 107 cm. 1886 
Dep. Ayuntamiento Las Palmas de Gran Canaria [P6849].

No sabemos a ciencia cierta la fecha de su fallecimiento; algunos mencionan que ocurre el año 1891, quizás por la aparición en la prensa de una información de que está enfermo (La España artística 1/4/1891, pág.3), pero, aunque es cierto que en esa fecha abandona su puesto de profesor en la Escuela, el nombre de Agustín Sáez sigue apareciendo como profesor de dibujo del Ateneo de Manila en los Anuarios y Guías oficiales al menos hasta 1898, año a partir del cual ya no aportan datos de Filipinas.

Juan Luna y Novicio 
(Badoc, Filipinas, 1857 - Hong-Kong, 1899)
Juan Luna y Novicio. 
Izq. Detalle de una fotografía de grupo durante su estancia en Roma. 
Der. Autorretrato (det.) Museo López - Manila.

Juan Luna y Novicio, nacido en Badoc (Filipinas), realiza sus estudios en la Academia Naval y tras obtener el título de piloto (1874) se dedicó un tiempo a la navegación de altura, visitando Singapur, Hong-Kong, Batavia y Colombo. Aficionado a la pintura había compatibilizado sus estudios con la asistencia al Ateneo de Manila siendo su primer maestro de dibujo el español Agustín Sáez. Finalmente volvió a la práctica de la pintura pero ahora bajo la dirección del artista filipino Lorenzo Guerrero, ayudante de la Academia de Dibujo y Pintura, por no entenderse con su primer profesor, Agustín Sáez.

En 1877 se traslada a Madrid para ampliar sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando; fue alumno de Alejo Vera, con quien viajó a Roma cuando éste fue nombrado director de la Academia de España en esa ciudad. Se dio a conocer como acuarelista presentando sus primeras obras a la Exposición de 1881 con La esclava ciega y La muerte de Cleopatra; por esta última obra obtuvo 2ª medalla y fue adquirida por el gobierno con destino al MAM, actualmente del Museo del Prado.

Pensionado por el ayuntamiento de Manila para completar sus estudios en Roma, visitó distintas ciudades italianas, lo que le dio oportunidad de conocer las grandes obras del renacimiento. Allí pintó la composición que le dio en su momento más renombre: Spoliarum que produjo gran sensación en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1884 en la que obtuvo Primera Medalla. También obtuvo con esta obra tercera medalla en el Salón de París de 1886  y dos años más tarde una segunda en la Universal de Barcelona.
Juan Luna Novicio, Spoliarum 1884, Sala de Grandes Maestros de la Galería Nacional de Filipinas

Vista de la sala donde se exponía Spoliarum. La ilustración Española y Americana 30 julio 1884.  

La obra, galardonada con tres grandes premios, fue adquirida por la Diputación de Barcelona, sufrió notables deterioros en tiempos de guerra por lo que fue troceada para su traslado a Madrid donde debería ser restaurada.
Aspecto de la obra antes de la restauración

En la década de 1950 fue enviada a Manila como un regalo del gobierno español al gobierno de Filipinas. Finalmente en 1960 la obra fue nuevamente restaurada por el artista filipino Antonio Dumlao e instalada en la principal Sala del Museo Nacional de Filipinas.

Luna se convirtió en el pintor de moda; recibió numerosos encargos institucionales: el Senado español le encargó en 1887 el lienzo titulado Combate Naval de Lepanto, 7 de octubre de 1571 destinado a su salón de conferencias donde actualmente se expone, y el Ministerio de Ultramar le pidió una composición que representase a España y Filipinas, que es la que encabeza este artículo depositada en el ayuntamiento de Cádiz,.

Tras su periodo de formación en Roma Luna se instala en París donde abre un taller propio. El gran éxito que adquirió le valió la admiración de las mujeres entre las que se encontraba Paz Pardo de Tavera y Gorricho, joven de una conocida familia hispano filipina originaria de Toledo (Tavera) y Navarra (Gorricho), con la que se casó el 8 de diciembre de 1886 tras vencer ciertas resistencias familiares. Tuvieron dos hijos: María de la Paz, que murió a una edad temprana, y Andrés, que llegó a ser uno de los arquitectos más destacados de Manila.
Juan Luna y Novicio, Retrato de Paz Pardo de Tavera. Galería Nacional de Filipinas

En París Juan Luna y su familia vivían en la casa su suegra, Juliana Gorricho en Villa Dupont. Las discusiones familiares, en parte por la diferencia de clases y en parte por celos, eran corrientes en el domicilio familiar hasta el punto que la familia Pardo Tavera se plantea que la única solución es el divorcio lo que elevó el nivel de tensión. Al ver el cariz que tomaba el asunto la madre de Paz llamó a sus hijos para que la protegieran, pero fue demasiado tarde. El 23 de septiembre de 1892 Juan Luna mató a tiros a su esposa y a su suegra, e hirió a su cuñado Félix Pardo de Tavera, que trató de intervenir. La historia que luego contará Luna lacrimosamente en el juicio hablaba de que Paz conoció a un hombre de 55 años, llamado Monsieur Dussaq en Mont Doré, del que habló con entusiasmo, lo que no gustó a Luna quien se dedicó a espiar a su esposa sospechando un engaño. El pintor, acusado de asesinato fue defendido por un famoso abogado criminalista, Albert Danet protagonizando en el juicio escenas melodramáticas que le valieron la simpatía de la sala. A pesar de la evidencia, finalmente fue absuelto del cargo de asesinato porque el juez consideró que se trataba de un "crimen pasional".

Tras este episodio, aunque siguió pintando ya no volvió a presentarse a exposiciones públicas. En 1896 a estallar la insurrección que terminaría con la independencia del archipiélago filipino, Juan Luna fue detenido en Manila, abogando hasta el último momento por una conciliación imposible. Gracias al indulto concedido por las Cortes españolas el 27 de mayo de 1897, salió de prisión y regresó a España. En 1898 fue enviado por el comité revolucionario filipino a París y posteriormente a Washington, para negociar el reconocimiento internacional de la nueva república. La carga ideológica de sus últimas obras, su carácter progresista y su posicionamiento en el proceso independentista filipino, han sido puestos en relación con su pertenencia a la masonería, a la que estuvo vinculado por su pertenencia a la logia La Solidaridad, nº 53, del Gran Oriente Español.

Tras el asesinato de su hermano Antonio por las tropas de Aguinaldo,  Luna volvió a Manila en diciembre de 1899 donde murió a consecuencia de un ataque al corazón que se creyó producido por un envenenamiento. Sus restos, enterrados en Hong-Kong, décadas más tarde fueron trasladados por voluntad de su hijo a la iglesia San Agustín de Manila.

Las obras de la Exposición de Filipinas 

De acuerdo con el Catálogo de la Exposición de las Islas Filipinas de 1887, La obra La Muerte de Cleopatra mencionada anteriormente (que veremos en el siguiente apartado) fue una de las tres obras de este pintor que fueron presentadas. Hay que entender que la obra la presentó el Museo de Arte Moderno que era su propietario tras su adquisición como consecuencia del premio recibido en la exposición Nacional de Bellas Artes de 1881. De las otras dos obras que menciona el Catálogo, una titulada "Charing" en la que podemos ver a una mestiza componiendo su peinado, se encuentra en la actualidad en el Museo Victor Balaguer de Vilanova y la Geltrú;
Juan Luna. Mestiza en su tocador "Charing" 1886
Museo Victor Balaguer, Vilanova y la Geltrú (Barcelona)

La tercera obra que figura en el Catálogo de la Exposición con el título "Isla de Giudeca" creo que podría tratarse de la titulada "Marina" del Museo del Prado (ver siguiente apartado), ya que parece coincidir con la imagen de la obra expuesta que podemos ver en una fotografía realizada por Laurent para el Álbum fotográfico de la Exposición
Jean Laurent y Cia. Vista de la sección 8ª - Bellas Artes (detalle)

Sus obras del Museo del Prado
De Juan Luna el Museo del Prado posee cinco obras, tres de las cuales se encuentran en los almacenes del propio Museo y dos se hallan depositadas en otras instituciones. De ellas, como hemos comentado, solamente dos fueron exhibidas en la exposición de 1887.  
Marina, óleo sobre lienzo, 98,5 x 188 cm, 1887 MNP Dep. Deleg. Gobierno del País Vasco [P7435].
(Obsérvese la coincidencia con la obra que aparece en la fotografía de Laurent mencionada)

La madre España llevando a su hija Filipinas al progreso, 1885 
Versión del MNP. Dep. en Ayuntamiento.de Cádiz
Retrato de hombre, óleo sobre lienzo, 47 x 35 cm. 1879 [P4447]. MNP Almacén
Muerte de Cleopatra, óleo sobre lienzo, 250 x 340 cm. 1881 [P6354]. MNP. Almacén
Retrato de Víctor Balaguer, óleo sobre lienzo, 1885, MNP, Almacén [P7499].



Félix Eduardo Resurrección Hidalgo y Padilla
(Binondo, Manila, 1855- Barcelona, 1913).

Félix Eduardo Resurrección Hidalgo y Padilla. Autorretrato, 1901

Pintor de familia adinerada, abandonó la carrera de leyes para ingresar en la Academia de Dibujo y Pintura de Manila, siendo discípulo de Agustín Sáez y de Lorenzo Rocha. En 1876 presentó algunas obras realizadas para sus ejercicios de dibujo del natural en la Exposición Universal de Filadelfia. En 1879 viajó a España becado por el gobierno y tras estudiar en la Academia de San Fernando de Madrid decidió quedarse en Europa viajando por distintas ciudades.

En 1884 ganó la medalla de plata de la Exposición de Bellas Artes de Madrid por la obra que le ha hecho más famoso: Vírgenes cristianas expuestas al populacho (Esta obra fue depositada por el Museo del Prado en la Universidad de Valladolid y se destruyó en un incendio en 1936. Existe una versión en el Metropolitan Museum de Manila. Ese mismo año obtuvo la medalla de oro su compatriota Juan Luna y Novicio, por su obra Spoliarum.


Vírgenes cristianas expuestas al populacho, 1884. Metropolitan Museum de Manila

Cabe destacar su participación en múltiples exposiciones como la General de las Islas Filipinas (Madrid, 1887), la Universal de París (1889), la Internacional de Bellas Artes (Barcelona, 1891; la de Madrid de 1892, la Universal de Chicago (1893), la Regional de Filipinas (1895) y la Exposición Universal de San Luis (1904).

Las pinturas que conserva el Museo del Prado en principio no se corresponden con las que figuran en el Catálogo de la Exposición de 1887 en el que se citan únicamente dos. La primera "Un paisaje representando un río de Filipinas" que podría tratarse de la obra que se conserva en el Museo del Prado con el título Estudio del natural (P04392), que corresponde a su etapa de formación. 

Estudio del natural, óleo sobre lienzo, 34 x 54 cm. 1875 [P04392] MNP, Almacén

La segunda obra que menciona el Catálogo lleva por título "La barca de Aqueronte" y no consta su presencia en el Museo del Prado. El López Museum and Library de Manila, tiene una obra de este pintor con ese título que pudiera ser una versión de la misma. Una segunda versión de la obra con algunas variantes se encuentra en el Banco Central de Filipinas.
La barca de Aqueronte. López Museum and Library de Manila

Pero el Museo del Prado tiene otras dos obras que consideran corresponden a la etapa de formación del pintor. Se trata de dos estudios del natural representando dos personajes típicos de Filipinas: Una Vendedora de lanzones y un Pescador de Sacag. A pesar de que no figuren en el Catálogo de la Exposición el Museo informa que proceden, al igual que las anteriores, del Museo de Ultramar. 
La vendedora de Lanzones,  1875 [P6742] 
El pescador de Sacag, 1875 [P6743]
MNP. Ambas en depósito en el Museo Nacional Antropología.

Finalmente el Museo incluye entre sus obras una pintura de historia: La aparición de Santiago a Ramiro I antes de la batalla de Clavijo, atribuida por error a este pintor.  Una reciente investigación me ha llevado a identificar al autor de esta obra que es el pintor hispano-filipino, Lorenzo Rocha de Ycaza. La obra figura en el Catálogo de la Exposición de 1887 como presentada por el Ministerio de Ultramar, que era su propietario. Se trata de una obra realizada en 1866 y presentada a la Exposición de ese año con el título El sueño de D. Ramiro, por la que su autor obtuvo mención honorífica. 

Aparición de Santiago a Ramiro I antes de la batalla de Clavijo [P7869] MNP,
En depósito en el MBA Álava.

(Sobre esta obra ver una nueva entrada: 
Identificado un nuevo pintor de Filipinas en el Museo del Prado: Lorenzo Rocha


Julián Arístegui
(Iloilo, ? - 1889)

Español-filipino de Iloilo, residente en Manila. Dibujante y caricaturista en Manila Alegre y en el suplemento ilustrado del periódico La Opinión de Manila. También publicó trabajos literarios en prosa. Cultivó la temática de paisaje y participó en la Exposición General de Filipinas celebrada en Madrid en 1887 tal como figura en el Catálogo de la misma con una única obra. Murió en 1889.

Paisaje de Filipinas, óleo sobre lienzo, 150 x 80 cm. 1887  
Dep. Ayuntamiento La Orotava, Santa Cruz de Tenerife) [P6273].


Diego Riego de Dios 
(h.1860 - h.1920).

Pintor filipino que estudió en la Academia de Dibujo y Pintura de Manila en torno a 1880, bajo la dirección del español Agustín Sáez y Glanadell, que instauró las clases de dibujo del natural para que los alumnos se ejercitasen en la representación de modelos vivos masculinos. En el Catálogo de la exposición figuran varias obras presentadas por la Academia de Pintura de Manila realizadas por sus alumnos. Entre ellas figuran: "Dos retratos al óleo de una india por R. Riego de Dios, alumno de la Academia" y "Tres cuadros al óleo, estudios al yeso por R. Riego de Dios y por T. Sucgang". 

No parece haber coincidencia ni en el nombre "Diego" que el Museo atribuye a este pintor, ya que la inicial del nombre que figura en el Catálogo es una "R", ni en el tema del estudio que se le atribuye: Un indio sentado con un palo en la mano. Como puede observarse, se encuentra en pésimas condiciones.
Indio sentado con palo en la mano, óleo sobre lienzo, 170 x 97 cm. 1886  
Depositado en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria  [P06845].

Bernardo Morales Soriano
(1860 - 1920)

Pintor filipino que cultivó la pintura costumbrista y de historia. Participó en la Exposición General de Filipinas del Parque del Retiro en 1887 donde presentó obras de tema morisco dos de las cuales son las que conserva el Museo del Prado.

El Catálogo de la Exposición de Filipinas no menciona el nombre de este pintor por lo que hay que entender que él no presentó directamente las obras. Encontramos en el número 69 del Catálogo que figuran "Tres cuadros al óleo con tipos de la Isla de Mindanao" presentados por el Superior de la Misión de la Compañía de Jesús. Cabe pensar que dos de las tres obras que se mencionan puedan ser las que el Museo asigna a Bernardo Morales Soriano. En ambos lienzos aparece abajo a la derecha la inscripción: Hermita / Marzo 1887 / B. Morales. (Hermita, es uno de los dieciséis distritos de la ciudad de Manila).
B.Morales. Moros de Mindanao, 1887 [P6847].  Moros1887 [P6848]
Ambos depositados en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. 


Francisco  Ruibamba
(Activo entorno a 1887)
Pintor asociado a la escuela filipina que estuvo en España (es posible que se casara con Magdalena Sobrino, de Tiedra - Valladolid), participó en la Exposición de Madrid en 1887. Las obras de Ruibamba fueron presentadas por la Academia de Pintura de Manila, lo que significa que el pintor era entonces alumno de la misma. El Museo del Prado conserva las dos obras de este artista que se mencionan en el Catálogo de la exposición: "Un estudio de un paisaje" y "Las ruinas de un templo de los jesuitas".

Paisaje de Filipinas, óleo sobre lienzo, 90 x 125 cm.1887 [P06278]
Dep. Ayuntamiento La Orotava, Santa Cruz de Tenerife.
Ruinas del templo de la Compañía de Jesús, óleo sobre lienzo, 95 x 95 cm. [P07536]
Dep. Ayuntamiento La Orotava, Santa Cruz de Tenerife 

Telesforo Sucgang y Carmelo
(Banga, Panay, 1855 - Manila, 1916).
Destacado pintor, escultor y compositor, contemporáneo de Rizal de quien hizo un retrato que es una de sus obras más conocidas. Nació en Banga, Capiz (ahora Aklan) Estudió en el colegio de San José, tomó clases de música, al terminar sus estudios se matriculó en la academia de dibujo y pintura donde estudió con Lorenzo RochaAgustín Sáez. En 1879, su busto del Cardenal Francisco Jiménez de Cisneros ganó el premio del Liceo Artístico-Literario. Entre las piezas musicales que compuso, destacar por su curiosidad un vals dedicado al submarino de Isaac Peral.
Telesforo Sucgang, Retrato de Rizal, 1891. Museo Rizal. Fort Santiago

Vino a Madrid en 1884 pensionado por el gobierno junto con con Esteban Villanueva para perfeccionar sus estudios de Pintura. Estudió en España Italia y Francia.  Pintó El Desembarco de Magallanes, la Primera Misa en las Filipinas en 1888 y La Llegada de Legazpi y Urdaneta, también de este periodo es el cuadro de tema marino titulado ¡Estamos Salvados! que en la actualidad se encuentra en la Subdelegación de Gobierno de Valladolid depositado por el Museo del Prado, aunque a la vista de su estado de conservación es probable que no se encuentre expuesto.
¡Estamos salvados!, óleo sobre lienzo, 200 x 298 cm. 
Dep. Subdelegación del Gobierno. Valladolid). [P5964]

En 1893, después de nueve años de residencia en España, regresó a Manila, casado con una mujer española con la que tuvo doce hijos. El AHN conserva su solicitud de dos pasajes de gracia para Filipinas (Ultramar, 603, Exp. 13), uno para su esposa Manuela Mateo Villamana y otro para su madre política, Josefa Villamana, que le fueron concedidos en 1893. En Filipinas fue profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Iloilo donde enseñó modelado y grabado. Dedicado a partir de entonces de lleno a la enseñanza fundó varios institutos, fue profesor en la Escuela de Bellas Artes y fundó el colegio de Minerva en Manila en 1912. Murió el 16 de diciembre de 1916.

El Catálogo de la Exposición de Filipinas informa de dos grupos de obras de este artista, el primero presentado por la propia Academia de dibujo, como alumno que era de ella, en el que se anotan tres o cuatro estudios realizados por el pintor uno de los cuales coincide con la obra conservada en el Museo del Prado titulada "Un indio".
Estudio, un indio, óleo sobre lienzo, 196 x 98 cm. 
Dep. Ayuntamiento Las Palmas de Gran Canaria) [P6850].
Una inscripción en la parte inferior izquierda indica su pertenencia a la Academia de Manila

El segundo grupo de obras mencionado en el Catálogo corresponde a las obras presentadas personalmente por el pintor, que en aquel tiempo se encontraba precisamente en Madrid gracias a la pensión de que disfrutaba. El grupo esta formado por cinco obras pintadas al óleo: "Lucha de boxeadores ingleses", "Estudio de un indio sentado", "La bahía de Manila", "Café con tostada" y "Gallera filipina", de ninguna de estas obras se conoce el paradero.

Miguel Zaragoza y Aranquizna
(Gapan, Filipinas, 1842 - Manila, 1923). 

Miguel Zaragoza y Araquizna
(Detalle de una fotografía de grupo realizada durante su estancia en Roma)

Pintor y escritor filipino que inició sus estudios en la Escuela de Dibujo y Pintura de Manila y gracias a su brillantez recibió una beca para estudiar en Europa, entre 1879 y 1885. Primero estuvo en Madrid, en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y desde 1882 continuó su formación en la Academia de España en Roma donde coincide con los filipinos Juan Luna, Félix Resurrección y con los hermanos Benlliure, José y Juan Antonio.

En 1864 apareció publicado en Madrid su obra Flores Filipinas, primer libro de poemas escrito y publicado en castellano por un filipino en un estilo relacionado con la sensibilidad romántica de su época. En 1881 participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes con el lienzo Los dos crepúsculos. También expuso en el Círculo de Bellas Artes Un retrato y Un carlista. En 1888 obtuvo una medalla de plata en la Exposición Universal de Barcelona.

Retornó a Manila en 1891 y, a partir de entonces, alternó la práctica artística con la enseñanza y la crítica de arte, escribiendo artículos en La Ilustración Filipina, revista de contenido cultural y literario fundada por su hermano José. En 1904 obtuvo una medalla de oro en la Exposición Universal de Missouri y fue miembro fundador de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Filipinas.
La lavandera, óleo sobre lienzo, 110 x 70 cm. 1875  
Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria [P6856]
Juego de niños, óleo sobre lienzo, 43 x 61 cm. h1890 
Dep. Diputación Provincial de Valladolid [P7139]
La siesta - Estanco Nacional - En depósito en el Museo Nacional de Antropología [P8039]


Granada Cabezudo Cristóval
 (Filipinas 17 junio 1865 - Madrid, d.1902)

Desde que comencé a ocuparme de la presencia de la pintura filipina en el Museo del Prado y tuve acceso al Catálogo de la Exposición me causaron especial curiosidad dos nombres de mujer: Granada Cabezudo y Pilar Lantok. Las investigaciones realizadas han sido infructuosas en el caso de la segunda de la que no he encontrado ni una sola referencia o mención en la amplia documentación consultada. Sin embargo sí he podido confirmar mi intuición inicial en relación con la posibilidad de que Granada Cabezudo perteneciera a una familia española instalada en Filipinas.

A través de diversos documentos he podido constatar la presencia en Filipinas de siete hermanos apellidados Cabezudo Cristóval, tres varones: Ramón, militar, José, médico, y Vicente, abogado, y cuatro mujeres, Mercedes, Luisa, Granada y Nieves.

Hijos del capitán de Infantería Ramón Cabezudo Galán, que que se traslada a Filipinas en 1847, según informa el Eco del Comercio de 29/8/1847, en su página 4: "El célebre delator* Don Ramón Cabezudo se halla con licencia en Llerena de donde es natural. Parece que va empleado a Ultramar". También figura el año 1847 como referencia de llegada a las islas en el Escalafón del Ejército de Ultramar en Filipinas (1863 - 1867). En el Boletín Oficial de la Provincia de Madrid de 24 de marzo de 1858 figura la concesión al capitán Ramón Cabezudo Galán de "licencia para casarse".
Las noticias de la época hablan de que el sargento de cazadores Ramón Cabezudo fue el delator de un presunto complot militar que se estaría fraguando en Madrid a primeros de agosto de 1845, hecho por el que es promovido poco después a subteniente.

Los hermanos Cabezudo Cristóval vuelven a la península entre 1897 y 1899, lógicamente el retorno se produce a causa del conflicto que culmina con la independencia filipina. En 1900 seis hermanos aparecen censados en Madrid en la calle Villanueva, 26, domicilio que debieron utilizar de forma provisional ya que en 1905 ya no constan en esa dirección.  De las tres hermanas que se habían casado en el momento del retorno dos vuelven viudas y una casada. En la esquela que se publica en julio de 1902 a la muerte de su hermano José, figura Mercedes, viuda de Laguna, Granada viuda de Patrón, y la tercera, con su apellido de casada, Luisa de Belloto.

Según los datos del padrón mencionado, todos los hermanos nacieron en Manila. La información relativa a Granada Cabezudo señala que nació el 17 de junio de 1865, de estado "viuda" cobrando una pensión de 1.000 pesetas y en la casilla de Profesión se apunta "La de su sexo".

En ninguna de las referencias encontradas se dice que Granada sea pintora, ni existe mención alguna a la existencia de alguna otra obra realizada por ella, por lo que hemos de pensar que la pintura debió formar parte de su proceso formación. La coincidencia con la  exposición de 1887 debió ser la causa de que su obra fuera seleccionada al igual que otros alumnos para su presentación sin que tal actividad tuviera posterior continuidad, al menos de cara al público.

Estudió pintura desde muy joven con Agustín Sáez de quien recibió clases particulares pues las normas de la Academia de Pintura de Manila no permitían la asistencia de mujeres. Autora hacia los veinte años del lienzo que se presentó a la exposición titulado Mestiza, que refleja a una mujer de clase social acomodada, elegantemente vestida para ir a la iglesia, con un misal en la mano, con el típico tapis filipino (especie de mandil negro) sobrepuesto a la amplia saya, que levanta ligeramente  con su mano derecha dejando ver la enagua. Enmarcada en un escenario natural que deja ver el tipo de viviendas de su poblado. Todas las características del personaje  nos hacen saber que pertenece a una clase social acomodada y culta. La obra, realizada cuando tenía alrededor de 20 años, nos lleva a pensar en la pérdida de una prometedora artista.

Una mestiza, óleo sobre lienzo, 124 x 82 cm. 
Dep. Ayuntamiento Las Palmas de Gran Canaria [P6843].

Esteban  Villanueva y Vinarao 
(Manila, documentado entre 1875 y 1881- Alicante?)

Discípulo de Agustín Sáez, en la Academia de Manila y posteriormente en la de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. En 1878 envió seis pinturas a la Exposición Universal de Filadelfia descritas en el catálogo como tipos del país. Llegó a España gracias a una pensión del gobierno. El Archivo Histórico Nacional conserva el expediente con las Actas del tribunal de las oposiciones celebradas en 1884 para optar a las plazas de alumnos pensionados de la Escuela de Dibujo y Pintura de Manila; se conceden a Esteban Villanueva y Vinarau y Telesforo Sucgang y Carmelo. (ES.28079. AHN /16 / ULTRAMAR, 602, Exp.8).

Primero residió en Madrid y luego en Alicante. En 1881 concurrió a la Exposición Nacional de Bellas Artes con las obras Estudio de hombre y Estudio de mujer. También realizó copias de los grandes maestros del Prado que envió a sus protectores en Filipinas. Con ocho obras, es el artista con un mayor número de pinturas en el Museo del Prado.
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El tuno, óleo sobre lienzo, 68 x 53 cm. 1875 [P4671] Almacén.

Dos Estudios de academia: tagalos, óleo sobre lienzo, 178 x 78 cm. 1878 [P6390] [P6391]. MNP. Dep. Museo de Jaén 

El zacatero, óleo sobre lienzo, 70 x 55cm. 1875  [P6851].
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria  

India del campo, óleo sobre lienzo, 70 x 55 cm. 1875  [P6852].
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria  

Una india, óleo sobre lienzo, 180 x 80cm.  
MNP. Dep. en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria [P6853].

Mestiza, óleo sobre lienzo, 70 x 55 cm. [P6854]
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.
Un mestizo español, óleo sobre lienzo, 70 x 55cm. 1875  [P6855]
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria 

Francisco Melicamba
(h. 1860-1920)

Formado en la Academia de Dibujo y Pintura de Manila durante la década de 1880. Participó en la Exposición General de Filipinas celebrada en Madrid en 1887 con un estudio académico de un indio sentado.
Un indio sentado, óleo sobre lienzo, 180 x 97 cm. 1886 [P6846]
MNP. Dep. en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Regino García y Baza 
(Manila, 1840-1916)

Pintor costumbrista, decorador e ilustrador filipino. Miembro de la Sociedad Española de Historia Natural por su trabajo en Jardín Botánico de Manila . En 1858 ingresó en la Academia de Dibujo y Pintura de Agustín Sáez, con quien realizó la decoración del Teatro del Príncipe Alfonso y el diseño de los altares de las iglesias de Santo Domingo y San Agustín, en su ciudad natal.

Como ilustrador destacan su colaboración como dibujante de algunas de las láminas que realizó para la edición de Flora de Filipinas, del religioso Manuel Blanco, y su participación como dibujante  y litógrafo único en Sinopsis de familias y géneros de plantas leñosas de Filipinas, del naturalista español Sebastián Vidal y Soler.
Portada y lámina de Familias y géneros de plantas leñosas de Filipinas, de S.Vidal y Soler. 1883

Portada y lámina de Flora de Filipinas, de Manuel Blanco, 1877

La obra que se presenta a la exposición madrileña es un oleo sobre lienzo que representa un labrador filipino con un arado al hombro, conduciendo su carabao, realizada alrededor de 1877.

El labrador, (Carabao) óleo sobre lienzo, 90 x 140 cm, 1877 [P6841]
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Felix Martinez Lorenzo
(Manila 1859c - 1916)

Se tienen pocas noticias de este pintor de quien el Museo Nacional de Antropología conserva 19 laminas de tipos populares filipinos. En la exposición de 1887 presenta un paisaje de modo independiente y es autor también de otra tela con una temática diferente al resto, denominada El deber cumplido, en la que se muestra a un soldado español dormido apoyado en un árbol, con su bayoneta. 
Paisaje, MNP Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria  [P6844]
Deber cumplido, MNP  Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria [P6842]

Otros pintores en la Exposición

No hay noticias en el Museo del Prado sobre algunos de los pintores que figuran en el Catálogo de la Exposición como F. Flores y Ri, A. Castro, o P. Formoso, quizás porque sus obras no se mantuvieron en el Museo o porque se hayan perdido. En especial echo en falta, por la singularidad que representa la presencia de mujeres en la Exposición, a la pintora: Pilar Lantoc o Lontoc (Manila) de quien el catálogo menciona un "Cuadro al óleo, representando una mesa revuelta". De ella únicamente sabemos que formaba parte del grupo de alumnas, hijas de prominentes familias de Manila tanto de la comunidad española como de la clase alta filipina, que recibía lecciones particulares del pintor Lorenzo Guerrero y Leogardo (1835-1904), que como ayudante de naturales se ocupaba del alumnado indígena de la Escuela de Dibujo y Pintura de Manila desde 1858.

Incorporo para finalizar, una obrita que figura en el Catálogo de la Exposición que tampoco se encuentra entre las del Museo del Prado. Se trata de un pequeño cuadro al óleo, que representa el coro de la iglesia de la misión de los Jesuitas, de Ramón García Espínola (? - 1899), que a pesar de que figura como procedente de Tamontaca, (Mindanao), se trata de un militar español, oficial de artillería y pintor de afición, natural de Balmaseda (Vizcaya) probablemente destinado por un tiempo a las islas y de quien el Museo del Prado dispone de un Retrato de Alfonso XII, también procedente del Museo de Ultramar, que se encuentra depositado en el Ayuntamiento de la Orotava (P06274).

Ramón García Espínola. Interior del coro 
(En comercio, Sala Retiro Junio 2012) 


OTROS LUGARES RELACIONADOS CON LA EXPOSICIÓN FILIPINA

El Museo Nacional de Antropología 

En la calle Alfonso XII, 68 de Madrid, dedica una Sala a las Islas Filipinas en la que la mayoría de sus fondos proviene de la Exposición General de las Islas Filipinas de 1887 en la que pueden verse, ademas de tres de las pinturas aquí comentadas, toda clase de enseres, adornos, tejidos de piña, maquetas, abanicos, dibujos y esculturas que muestran las principales facetas de la vida y la cultura filipina de la época.


La Biblioteca-Museo Victor Balaguer 

En Vilanova i la Geltrú, creada por el promotor de la Exposición General de las Islas Filipinas, en su localidad natal, agrupa, al estilo de los antiguos coleccionistas del XIX, escultura, pintura (con un importante depósito de obras del Museo del Prado), libros y objetos etnográficos. Entre estos, su Colección Flipina está formada por objetos de uso cotidiano, bélico y objetos de culto religioso, procedentes en su mayoría de la Exposición de 1887 del Retiro de Madrid, además de alguna pinturas del filipino Juan Luna y Novicio.


El Museo de América 

En la Avenida de los Reyes Católicos en la Ciudad Universitaria de Madrid, conserva la mayor parte de la documentación y libros del Museo-Biblioteca de Ultramar creado en 1887 y cerrado pocos años después.