jueves, 14 de enero de 2021

EL PINTOR SAMUEL MAÑÁ (1875-1955)

El pintor Samuel Mañá Hernández, h.1905

Este artículo no hubiera sido posible sin el Cuaderno de Arte Nº 6 del Museo de Bellas Artes de Santander realizado en 1991 con motivo de la exposición monográfica dedicada al pintor Samuel Mañá, comisariada por Belén Poole bajo la dirección de Salvador Carretero, de donde provienen la mayoría de las imágenes utilizadas en este artículo. En cuanto al texto, basado igualmente en la citada publicación, ha sido complementado con la documentación encontrada en las hemerotecas y archivos que se indican; documentos que vienen a ajustar algunos de los datos de su biografía que probablemente fueron recogidos oralmente de los descendientes del pintor.

Su padre, Juan Mañá Carbó (1841-1906)

Nacido en Castellón, Juan Mañá había estudiado la carrera de medicina en la facultad de Ciencias de la Universidad Central de Madrid terminando el año 1865 (AHN - Universidades, 5820 Exp. 26). Probablemente su primer destino profesional le llevó a Tortosa (Tarragona), no lejos de su Castellón natal. Allí conoció a Dolores Hernández Jordá con quien se casaría y tendría ocho hijos.

Fue seguidor del médico alemán Samuel Hahnemann (Meissen, 1755 - París, 1843) inventor del sistema de medicina alternativa conocido como homeopatía, cuyos principios siguió fielmente en su práctica profesional. En su honor puso a su cuarto hijo el nombre de Samuel.

Al igual que su admirado Hahnemann, el ilustrado Juan Mañá simultaneó su labor médica y sus estudios de homeopatía con sus propias publicaciones y sus traducciones del inglés de los libros de su maestro y otros eminentes homeópatas como el Dr. Edwin M. Hale o el Dr. Tuthill Massy, que eran presentados y agradecidos al traductor en la revista El Criterio Médico, órgano de difusión de la Sociedad Hahnemanniana Matritense. Mañá contribuyó además a la nueva ciencia con dos Manuales de tratamiento homeopático para uso de las Familias, uno dirigido a Las mujeres y sus enfermedades durante la maternidad, y otro relativo a La higiene y enfermedades de los niños.

Por una reseña en la revista Archivos de la Medicina Homeopática de 30 de enero de 1878, sabemos que ese año la familia Mañá se traslada de Tortosa a Valencia, a la calle de las Avellanas, número 3, principal.  El Criterio Médico de 10/2/1878, también se hace eco del traslado:

      "Nuestro estimado amigo, el estudioso médico homeópata de Tortosa, D. Juan Mañá, ha trasladado su residencia a Valencia, donde es seguro propagará con el mismo ardor que en Tortosa la doctrina homeopática". 

Juan Mañá, como hombre ilustrado, era un gran aficionado a la pintura lo que le llevó a reunir una considerable colección de cuadros, sobre todo de pintores valencianos de su generación como Pinazo Camarlench, Sala, o Martinez Cubells. Poco más podemos decir sobre él, que continuó su actividad profesional en Valencia, cambiando su consulta a un nuevo domicilio en la calle de la Nave nº 15 principal (junto al estanco), lo que hace saber a su numerosa clientela en el diario Las Provincias de 22 de mayo de 1902. Allí vivió hasta su muerte en 1906. Su esquela apareció en el Diario Las Provincias de 13 de Mayo de ese año, y por ella conocemos que entonces ya estaba viudo.

El pintor Samuel Mañá Hernández (1875-1955)

Samuel, el cuarto de los hermanos Mañá Hernández, nace en Tortosa el 19 de Mayo de 1875 y allí pasa sus tres primeros años hasta el traslado familiar a Valencia en 1878. 
Samuel Mañá (a la izquierda), con sus hermanos en la época del traslado a Valencia

En Valencia realiza sus primeros estudios y pronto descubre su vocación pictórica, lo que le lleva a asistir al taller del pintor valenciano Ignacio Pinazo y Camarlench a recibir sus primeras lecciones de pintura siendo compañero de José, el hijo mayor del maestro con quien también coincidirá más tarde en el estudio de Sorolla en Madrid. Probablemente sean de esa época las versiones que Samuel realiza de los retratos de los hijos del maestro. 
Izq. I. Pinazo. Retrato de su hijo José h,1885.MNP
Dcha. Samuel Mañá. "Estudio de niño" h.1893
Izq.  I. Pinazo, Ignacio, hijo del artista, 1885 MNP
Dcha. Samuel Mañá, Niño comiendo, h.1893

Entre 1885 y 1890 el maestro Pinazo realiza múltiples retratos de sus dos hijos, algunos de los cuales debían estar en su estudio y sirvieron de modelos al joven aprendiz. A veces es difícil distinguir entre ellos cuál de los hijos es el retratado, aunque la diferencia de edad nos permite distinguirlos en este doble retrato.
I. Pinazo, Retrato de sus hijos. A la izquierda Ignacio (1883) y a la derecha José (1879) h.1884. Casa-Museo de Pinazo en Godella (Valencia)

La decisión de Samuel de dedicarse en exclusiva a la pintura preocupa a su padre, que decide enviarle a Madrid a hacer el servicio militar, que realiza en la Sección de Cartografía del Ministerio de la Guerra, gracias a sus habilidades de dibujante.
Samuel en el servicio militar. 1894

Pero Samuel no deja de pintar y al año siguiente 1895 lo encontramos al menos en tres ocasiones en el Museo del Prado (1887-1895 Libro de Copistas) copiando el "Descanso en la marcha" de José Benlliure, (15 junio), una "Maja" de Francisco Díaz Carreño (15 agosto) y haciendo diversos estudios de Velázquez (15 oct), lo que nos lleva a fechar en ese año su "Estudio de Cabezas" velazqueñas.
Samuel Mañá. Estudio de cabezas, det. 1895

Este mismo año participa por primera vez en la Exposición Nacional de Bellas Artes que según J. Octavio Picón su rasgo característico es el predominio de la pintura de costumbre, que algunos llaman pintura de género, sobre la de historia. Dentro de esta tendencia Mañá envía su obra "Una cacharrería", actualmente en paradero desconocido,  figurando en el catálogo oficial como discípulo de Ignacio Pinazo, lo que nos permite aventurar que aun no había iniciado su relación con Sorolla.

Por la información del Catálogo de la siguiente Exposición celebrada en 1897 sabemos que Samuel ya ha entrado en el estudio de Sorolla que en esa época ya es un referente para los jóvenes pintores y especialmente para los valencianos.  El Museo Sorolla conserva en su archivo una carta de felicitación de Samuel Mañá a Sorolla por el premio de honor obtenido en la Exposición de París de la que se trasluce una cierta familiaridad al transmitir al maestro la felicitación "de mi padre y hermanos" haciéndola extensiva "a la buenísima Dª Clotilde"
Detalle de la firma de la carta de Samuel Mañá a Sorolla. 
Valencia 7 de Junio de 1900

En 1897 Samuel presenta dos obras continuando en la línea costumbrista iniciada, "Cabeza de Estudio" y "Repasando las redes", por esta última, actualmente en paradero desconocido, será recompensado con una Mención de Honor. En la siguiente Exposición de 1899 presenta una obra de género de carácter social de mayores dimensiones (1,83 x 2,50 metros), con el título "Una fábrica de sacos" por la que obtiene de nuevo Mención Honorífica.
Samuel Mañá, Una fábrica de sacos, 1898

Finaliza el siglo mostrando el Retrato de su padre, Juan Mañá, en un comercio de Valencia, por lo que podemos entender que este ha terminado por aceptar la dedicación de su hijo a la pintura. El retrato representa al padre en su madurez en un espacio que podría ser su consulta en la que al fondo a la izquierda se ve un busto escultórico que intuimos podría ser del Dr. Hahnemann.
Samuel Mañá, Retrato de su padre, Juan Mañá Carbó. 1899
Diario de Valencia Las Provincias, 22 de octubre de 1899

Con el comienzo del siglo continúa la presencia de Samuel Mañá en la exposiciones que se celebran,  la prensa local se hace eco de sus obras presentadas a la de 1901.
Heraldo de la Industria, 30.5.1901, Valencia

Por su obra "Agramando" que representa unos trabajadores realizando faenas del campo, conseguirá de nuevo una mención Honorifica y en la siguiente Exposición de 1904 alcanzará una tercera medalla por la única obra que presentó "Sala del Torno de la Inclusa"
Samuel Mañá. Sala del torno de la Inclusa. (1904)

Consciente de las dificultades que ofrece el mundo de la pintura y la dura competencia que se produce entre los cientos de artistas que participan en las exposiciones, Samuel Mañá a pesar de sus incipientes logros explora otros caminos en los que ganarse la vida y como muchos otros pintores busca en la enseñanza un posible desarrollo de sus habilidades. Después de un primer intento en la enseñanza privada, abriendo una Academia de Dibujo con un compañero, termina finalmente optando por la enseñanza pública preparando oposiciones a catedrático de la asignatura de Dibujo para Institutos de Segunda Enseñanza.
Anuncio en El Imparcial - 19 de septiembre de 1902

Después de varios intentos opositando a diversas vacantes de profesor de dibujo (1903), e incluso a una plaza de delineante de Obras Públicas (1904), alcanza en 1905 la plaza de Catedrático en el  Instituto de Mahón, pero pasa de inmediato a ocupar una plaza vacante en el de Teruel, iniciando así un periplo que le va a llevar a ejercer el puesto en distintas provincias de la geografía española, Segovia, Vitoria, Teruel, que quedarán reflejadas en sus obras que durante un tiempo todavía seguirá presentando  a las Exposiciones, como las Floristas valencianas (1906) o la Fiesta de Santa Águeda en Segovia (1908). 

En 1908 contrae matrimonio con Aurora Angulo Lluis, de Madrid, en la iglesia de San Ginés, con quien tendrá ocho hijos: José Mª, Carmen, M. Dolores, Aurora, Juan Rafael, Samuel, Conchita y Pilar.
Samuel y Aurora, h.1912.

En 1910 recibirá una Medalla de Plata en la Exposición Regional valenciana por la que es felicitado en el diario Los Debates de Tortosa (10,1,1910) que se hace eco de un diario de Teruel en donde ejercía en ese momento la docencia. Tras un último intento con el envío de una nueva obra "Por los difuntos" a la Exposición de 1912 sin obtener ningún reconocimiento, su actividad en el ámbito de la pintura queda relegada al ámbito personal y familiar, mientras su dedicación profesional se va a centrar en el mundo de la enseñanza. 
Samuel Mañá. Aurora cosiendo. 1910-15

En 1914 se traslada con su familia a Cádiz donde será profesor de Dibujo en la Escuela de Náutica. En ese tiempo es nombrado Académico correspondiente en Cádiz de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, según consta en los registros de la institución. (RABASF, 2.12.1918). El año 1925 decide regresar a Madrid ganando por oposición la plaza de Catedrático Numerario de Dibujo del Instituto San Isidro en el que continuará su labor docente hasta su jubilación. Como instrumento de trabajo publicará un pequeño tratado de "Dibujo Geométrico" que fue utilizado en muchos centros de enseñanza de España.
Samuel Mañá. Autorretrato h.1915                   Manual de Dibujo de S. Mañá  

Su vida en Madrid gira entorno al mundo de la enseñanza, complementa su actividad docente en el Instituto San Isidro dando clases en Escuelas de Artes y Oficios y toma parte activa en la Asociación de Profesores de Dibujo, en la que es vocal junto a Ignacio Pinazo, el hijo menor de su primer maestro; aunque también mantiene su relación con el mundo artístico, como podemos ver en su papel de organizador del banquete que le ofrecen al pintor Francisco Maura para celebrar el éxito de su exposición en el Museo de Arte Moderno. (El Sol, 3.2.1928). En 1945, a los 70 años, se jubila y diez años más tarde fallece de forma repentina durante unas vacaciones familiares en Santa Pola (Alicante).

                       Este artículo está escrito en recuerdo de Conchita Mañá Angulo (1924-2010) 
Maestra de la vida con la que tuve la suerte de compartir buena parte de mi vida personal y profesional. Conchita, artista como su padre, dedicaba sus tiempos a la realización de cerámicas y esmaltes de gran belleza. Conservo dos de sus obras, una que reproduce una pintura de su padre, titulada "Un patio" y otra de creación que representa un paisaje de flores y árboles.
Arriba, fotografía de "Un Patio" de Samuel Mañá
Abajo, Conchita Mañá. Interpretación del mismo tema. 
Esmalte s/ cerámica 

Conchita Mañá, Paisaje boscoso. Esmalte s/cerámica, h.1986

5 comentarios:

  1. Qué grande, mi abuelo. Tengo su autorretrato colgado en el salón de mi casa desde hace 20 años.

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  2. Qué grande, mi bisabuelo. Mi padre tiene su autorretrato colgado en el salón de su casa desde hace 20 años.

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