jueves, 7 de mayo de 2015

LOS ÚLTIMOS PINTORES DE FILIPINAS

La madre España llevando a su hija Filipinas al progreso. det. 
Juan Luna Novicio 1885 

El Ministerio de Ultramar se creó en 1863 “a fin de dar toda la unidad posible a la Administración superior de las provincias de Ultramar” según reza el Real Decreto firmado el 23 de Junio de ese año por el primer Ministro: D. José de la Concha. El nuevo Ministerio venía a sustituir las anteriores Juntas y Direcciones que se habían ocupado hasta entonces de las cuestiones ultramarinas y asumirá todas las competencias en la materia excepto  las relativas a política de Estado (exterior), guerra (defensa) y marina.

Bajo los auspicios de este Ministerio de Ultramar, en 1887 se celebra la Exposición General de las Islas Filipinas, que fue proyectada por el entonces Ministro Víctor Balaguer y Cirera. En ese momento ostentaba la Jefatura del Estado la Regente María Cristina y presidía el gobierno Práxedes Mateo Sagasta.

La exposición se lleva a cabo en el Parque del Retiro. La mayoría de los objetos se instalaron en el Pabellón Central, el actual Palacio de Velázquez, que había sido construido cuatro años antes por el arquitecto Ricardo Velázquez para una Exposición dedicada a la Minería y la Metalurgia. Para crear el ambiente adecuado se aprovecha el lago de patinadores convirtiéndolo en una ría con vegetación tropical y en su entorno se realizan una serie de construcciones típicas, casas de labor, edificio de tejedoras, una "ranchería" para los igorrotes, todas ellas realizadas con materiales tradicionales en madera, caña y nipa. Pero el edificio estrella de la exposición fue el denominado oficialmente Pabellón Estufa conocido desde el primer momento como Palacio de Cristal y diseñado por el mismo arquitecto citado, siguiendo el modelo del Cristal Palace de la exposición Universal de Londres de 1851. Su destino era albergar las plantas llegadas de Filipinas, aunque acogió igualmente algunos muebles y otros objetos de gran tamaño. 


Pabellón Estufa - Palacio de cristal
Laurent y Cia, IPCE

Palacio de cristal. Inauguración de la exposición el 30 de Junio de 1887 por la regente Mª Cristina. 
Litografía de la Ilustración española y americana.8.7.1887

La inauguración vista por Amerigo y Aparici. Esbozo 1887, 
Museo Victor Balaguer, Vilanova i la Geltrú.

La exposición pretendía ser un gran espacio en el que pudiera mostrarse el modo de vida de la sociedad filipina en su amplia extensión, por lo que además del conjunto de obras que representaban la cultura, la técnica y el desarrollo, el arte y la historia del pueblo filipino, hubo una amplia representación de la población nativa que en principio estuvo constituida por 43 indígenas incluyendo “algunos igorrotes, un negrito, varios tagalos, los chamorros, los carolinos, los moros de Joló y un grupo de bisayas”, que, según reseñaba el diario El Imparcial del 8 de Mayo de ese mismo año “En su constitución, en su aspecto, en su lenguaje, en sus maneras, en sus costumbres en su color y hasta en sus trajes, esos compatriotas nuestros difieren grandemente de los filipinos más civilizados y hasta ahora conocidos”. Los miembros de las tribus vivían en cabañas; los visitantes accedían al recinto y podían observarlos, pagando una entrada.

Existe abundante información gráfica en la prensa de la época y en especial las fotografías realizadas por J. Laurent y Cia, que se conservan en el Instituto de Patrimonio Cultural de España

A decir de José Ortega Munilla, director de El Imparcial y padre de Ortega y Gasset, “La exposición de Filipinas, celebrada en el Retiro bajo los auspicios del historiador y Ministro de Ultramar, Victor Balaguer, fue la postrera efemérides brillante del imperio español” 

Vista de algunas salas de la exposición. J. Laurent y Cia, Instituto de Patrimonio Cultural de España

(Para ampliar la información sobre la exposición y su pormenores puede consultarse “Un imperio en la vitrina: el colonialismo español en el Pacífico y la exposición de Filipinas de 1887” del profesor Luis Ángel Sánchez Gómez de la Facultad de Geografía e Historia de la UCM)

La consecuencia inmediata de la Exposición es que dio lugar a la creación del Museo Biblioteca de Ultramar que además de recuperar lo que quedó de un anterior y fugaz Museo Ultramarino, tenía entre sus funciones la de custodiar los objetos y libros que se habían reunido para la exposición de Filipinas así como exhibir las obras de arte ejecutadas por artistas naturales de las provincias de Ultramar.

El Museo Biblioteca de Ultramar cuya historia está plagada de luces y sombras, solo llegó a durar dos décadas. La necesidad de ubicar la nueva Exposición Bienal de Bellas Artes de 1908 fue la excusa para su desaparición. Una  Real Orden de 4 de febrero de ese año dispone el desalojo inmediato del edificio y la distribución de sus colecciones entre instituciones especializadas en las diferentes materias expuestas: Museo de Ciencias Naturales, Museo Arqueológico, Museo de Antropología, Biblioteca Nacional y Museo de Arte Moderno.


PINTORES Y OBRAS DE LA EXPOSICIÓN DE FILIPINAS EN EL MUSEO DEL PRADO

Muchas de las pinturas que formaron parte de la exposición, realizadas por artistas autóctonos, se mantuvieron en el Museo Biblioteca de Ultramar mientras duró y de allí fueron enviadas tras su desmantelamiento al Museo de Arte Moderno que ocupaba en ese tiempo parte del edificio de la Biblioteca Nacional. Posteriormente pasaron al Museo del Prado en donde, siguiendo la política de dispersión  iniciada para paliar la situación de saturación de la pinacoteca, se fueron depositando en diversas instituciones nacionales, la mayor parte en las Islas Canarias, y en especial en el Ayuntamiento de las Palmas de Gran Canaria.

Su importancia, salvo contadas y meritorias excepciones estriba más en la circunstancia histórica en que se produjeron las obras que en la calidad artística del conjunto, pero en todo caso considero importante conocer, en la medida de lo posible, la identidad de los autores y las obras que han sido casi olvidadas. Al mismo tiempo habría que proponer su recuperación dado el estado de deterioro que se observa en algunas de ellas, ya que al fin y al cabo formaron parte de aquel acontecimiento que hoy vemos como un capítulo de nuestra historia digno de ser recordado. El interés por la recuperación de esta memoria está vivo como se demuestra en los altos precios que alcanzan las obras de estos pintores en el comercio, en estos últimos años.

La relación de artistas comienza por Agustín Sáez que es el único de los artistas del grupo que no es filipino aunque pasó gran parte de su vida en Manila como director de la Academia de Pintura y como maestro de la mayor parte de ellos, y en segundo lugar le sigue el pintor más importante del grupo, Juan Luna Novicio que entre otras obras de indudable interés realiza, por encargo del ministro Victor Balaguer, el maravilloso cuadro que encabeza esta entrada. 

Sáez y Glanadell, Agustín 
(Murcia, h.1828 - Manila, 1891).

Pintor español. Estudia en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. En 1855 recibe el encargo de copiar diferentes obras para que sirvan de modelo pictórico a los alumnos de la Academia de Dibujo y Pintura de Manila, creada bajo los auspicios de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1857, es nombrado director de la Academia de Manila, cargo que mantendrá hasta su muerte. Esta primera etapa del periodo colonial, se caracteriza por la realización de una pintura costumbrista, actividades cotidianas, escenas locales y tipos del país. Presentó una obra en la Exposición de Filipinas.

Una mestiza con un abanico, óleo sobre lienzo, 188 x 107cm. 1886 
Dep. Ayuntamiento Las Palmas de Gran Canaria [P6849].


Luna y Novicio, Juan

(Badoc, Islas Filipinas, 1857-Hong-Kong, 1899). 

Pintor filipino.  Se inició en la pintura con Agustín Sáez en la Academia de Bellas Artes de Manila. En 1877 se trasladó a Madrid para ampliar sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Fue alumno de Alejo Vera, con quien viajó a Roma cuando éste fue nombrado director de la Academia de España en esa ciudad. Visitó distintas ciudades italianas, lo que le dio oportunidad de conocer las grandes obras del renacimiento. Se instaló después en París, donde abrió un taller propio. Recibió numerosos encargos institucionales: el Senado español le encargó en 1887 el lienzo titulado Combate Naval de Lepanto, 7 de octubre de 1571 destinado al salón de conferencias y el Ministerio de Ultramar le encarga una composición que representase a España y Filipinas. Participó en numerosas muestras y exposiciones, obtuvo segunda medalla en la Nacional de Bellas Artes de 1881 y primera en 1884 por los lienzos titulados La muerte de Cleopatra y Spoliarium, respectivamente. Esta última, adquirida por la Diputación de Barcelona, en 1950 volvió a Madrid para ser restaurada y Franco decidió regalarla al gobierno filipino.

Juan Luna Novicio, Spoliarum 1884, Galería Nacional de Filipinas

También obtuvo tercera medalla en el Salón de París de 1886 y dos años más tarde segunda medalla en la Universal de Barcelona. En la Exposición Universal de París de 1889 fue fue galardonado con tercera medalla. El gran éxito que adquirió le valió la admiración de las mujeres entre las que se encontraba Paz Pardo de Tavera y Gorricho, joven de una conocida familia hispano filipina originaria de Toledo (Tavera) y Navarra (Gorricho), con la que se casó el 8 de diciembre de 1886 tras vencer ciertas resistencias familiares. Tuvieron dos hijos: María de la Paz, que murió a una edad temprana, y Andrés, que llegó a ser uno de los arquitectos más destacados de Manila.

Juan Luna y Novicio, Retrato de su esposa Paz Pardo de Tavera
Galería Nacional de Filipinas

Juan Luna y su familia vivían en París en la casa su suegra, Juliana Gorricho en Villa Dupont, Parece que Paz conoció a un hombre de 55 años de edad, llamado Monsieur Dussaq en Mont Doré, del que habló con entusiasmo lo que no gustó a Luna quien se dedicó a espiar a su esposa sospechando un engaño. Al ver el cariz que tomaba el asunto la madre llamó a sus hijos para proteger a Paz pero fue demasiado tarde. El 23 de septiembre de 1892 Luna mató a tiros a Paz y a su suegra, e hirió a su cuñado Félix Pardo de Tavera, que trató de intervenir, El pintor fue acusado de asesinato y en el proceso fue defendido por un famoso criminalista, Albert Danet protagonizando en el juicio escenas melodramáticas que le valieron la simpatía de la sala. A pesar de la evidencia, finalmente fue absuelto de tal cargo porque el juez consideró que se trataba de un "crimen pasional".

Murió en Manila diciembre de 1899 a consecuencia de un ataque al corazón, que se creyó producido por un envenenamiento y sus restos, enterrados en Hong-Kong, décadas más tarde fueron trasladados a la iglesia San Agustín de Manila.

Las obras del Museo del Prado

La madre España llevando a su hija Filipinas al progreso, 1885 
Versión del MNP Dep. en Ayuntamiento.de Cádiz

Retrato de hombre, óleo sobre lienzo, 47 x 35 cm. 1879 [P4447]. MNP Almacén

Muerte de Cleopatra, óleo sobre lienzo, 250 x 340 cm. 1881 [P6354]. MNP. Almacén

Marina, óleo sobre lienzo, 98,5 x 188 cm, firmado, 1887 
MNP Dep. Deleg. Gobierno del País Vasco [P7435].

Retrato de Víctor Balaguer, óleo sobre lienzo, 1885 
MNP, Dep. Museo de Arte Moderno Jaime Morera, Lérida [P7499].


Resurrección Hidalgo y Padilla, Félix Eduardo

(Binondo, Manila, 1855- Barcelona, 1913).

Pintor filipino, de familia adinerada, abandonó la carrera de leyes para ingresar en la Academia de Dibujo y Pintura de Manila, siendo discípulo de Agustín Sáez y Glanadell. En 1876 presentó algunas obras realizadas para sus ejercicios de dibujo del natural en la Exposición Universal de Filadelfia. En 1879 viajó a España becado por la Academia de Manila y, tras estudiar en la Academia de San Fernando de Madrid, decidió quedarse en Europa viajando por distintas ciudades. En 1884 ganó la medalla de plata de la Exposición de Bellas Artes de Madrid por la obra que le ha hecho más famoso: Vírgenes cristianas expuestas al populacho (Esta obra fue depositada por el Museo del Prado en la Universidad de Valladolid y se destruyó en un incendio en 1936. Existe una versión en el Metropolitan Museum de Manila). Ese mismo año obtuvo la medalla de oro su compatriota Juan Luna y Novicio.


Vírgenes cristianas expuestas al populacho, 1884
Metropolitan Museum de Manila

Cabe destacar su participación en la Exposición General de las Islas Filipinas (Madrid, 1887), la Universal de París (1889), la Internacional de Bellas Artes (Barcelona, 1891; Madrid, 1892), la Universal de Chicago (1893), la General de Filipinas (1895) y la Exposición Universal de San Luis (1904). Las obras del Museo del Prado corresponden a su etapa de formación, dos de ellas son ejercicios de estudios del natural, otra es un ejercicio para la clase de colorido y composición y una pintura de historia: Aparición de Santiago a Ramiro I antes de la batalla de Clavijo

Estudio del natural, óleo sobre lienzo, 34 x 54 cm. 1875 [P4392] MNP, Almacén

La vendedora de Lanzones, óleo sobre lienzo, 108 x 68,5 cm. 1875 [P6742] 
MNP, en depósito en el Museo Nacional Antropología.

El pescador de Sacag, óleo sobre lienzo, 108 x 68,5 cm. 1875 [P6743]
MNP, en depósito en el Museo Nacional Antropología.

Aparición de Santiago a Ramiro I antes de la batalla de Clavijo [P7869] MNP, Dep. MBA Álava.


Arístegui, Julián
Pintor filipino, activo en 1888.

Residente en Manila. Dibujante y caricaturista del periódico La Opinión de Manila. Cultivó la temática de paisaje y participó en la Exposición General de Filipinas celebrada en Madrid en 1887.

Paisaje de Filipinas, óleo sobre lienzo, 150 x 80 cm. 1887  
Dep. Ayuntamiento La Orotava, Santa Cruz de Tenerife) [P6273].


Riego de Dios Díaz, Diego 
(h.1860 - h.1920).

Pintor filipino que estudió en la Academia de Dibujo y Pintura de Manila en torno a 1880, bajo la dirección del español Agustín Sáez y Glanadell, que instauró las clases de dibujo del natural para que los alumnos se ejercitasen en la representación de modelos vivos masculinos. El Museo del Prado conserva la obra que fue enviada a la Exposición General de Filipinas de 1887 que pretendía acercar el archipiélago filipino a España, dando a conocer sus productos naturales, su industria, artesanía, arte y cultura, con el fin último de favorecer y potenciar el comercio entre la colonia y la metrópoli.

Indio sentado con palo en la mano, óleo sobre lienzo, 170 x 97 cm. 1886  
Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria  [P6845].


Morales Soriano, Bernardo
(1860 - 1920).

Pintor filipino que cultivó la pintura costumbrista y de historia. Participó en la Exposición General de Filipinas celebrada en el Parque del Retiro en 1887 donde presentó dos obras de tema morisco que son las que conserva el Museo del Prado.

Moros de Mindanao, óleo sobre lienzo, 124 x 83 cm. 1887. 
Dep. Ayuntamiento Las Palmas de Gran Canaria. [P6847].

Moros de Mindanao, óleo sobre lienzo, 124 x 83 cm.1887  
Dep. Ayuntamiento Las Palmas de Gran Canaria. [P6848].


Ruibamba, Francisco 
(Activo entorno a 1887).

Pintor asociado a la escuela filipina que estuvo en España (es posible que se casara con Magdalena Sobrino de Tiedra (Valladolid), participó en la Exposición celebrada en el parque del Retiro de Madrid en 1887, organizada con la intención de acercar el archipiélago filipino a España y con el fin último de potenciar el comercio. El Museo del Prado conserva dos obras de este artista procedentes de dicha exposición.

Paisaje de Filipinas, óleo sobre lienzo, 90 x 125 cm.1887 
Dep. Ayuntamiento La Orotava, Santa Cruz de Tenerife [P6278].

Ruinas del templo de la Compañía de Jesús, óleo sobre lienzo, 95 x 95 cm. 
Dep. Ayuntamiento La Orotava, Santa Cruz de Tenerife [P7536].


Sucgang y Alayón, Telesforo

(Banga, Panay, 1855-?, 1916).

Destacado pintor, escultor y compositor contemporáneo de Rizal, Resurrección Hidalgo y Luna. Nació en Banga, Capiz (ahora Aklan) Estudió en el colegio de San José, tomó clases de música, al terminar sus estudios se matriculó en la academia de dibujo y pintura donde estudió con Lorenzo Rocha y Agustin Saez. En 1879, su busto del Cardenal Francisco Jiménez de Cisneros ganó el premio del Liceo Artistico-Literario. Llegó a Madrid en 1884 pensionado por el gobierno durante cuatro años con Esteban Villanueva. Estudió en España Italia y Francia.

Pintó El Desembarco de Magallanes, la Primera Misa en las Filipinas en 1888 y La llegada de Legazpi y Urdaneta, también de este periodo es el cuadro de tema marino Estamos Salvados y La llegada del Correo Español a la Bahía de Manila en 1887.

En 1893, después de nueve años, regresó a Manila, donde fue profesor en la Escuela de artes y oficios en Ilo Ilo donde enseñó modelado y grabado. Fundó varios institutos, fue profesor en la escuela de Bellas Artes, y fundó el colegio de Minerva en Manila en 1912. Murió el 16 de diciembre de 1916. Tuvo 12 hijos de su esposa madrileña Manuella Mateo y Villamana

¡Estamos salvados!, óleo sobre lienzo, 200 x 298 cm. 
Dep. Deleg. Gobierno Valladolid). [P5964]

Un indio, óleo sobre lienzo, 196 x 98 cm. 
Dep. Ayuntamiento Las Palmas de Gran Canaria) [P6850].


Zaragoza y Aranquizna, Miguel

(Gapan, Filipinas, 1842-Manila, 1923). 

Pintor y escritor filipino que inició sus estudios en la Escuela de Dibujo y Pintura de Manila y gracias a su brillantez recibió una beca para estudiar en Europa, entre 1879 y 1885. Primero estuvo en Madrid, en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, y desde 1882 continuó su formación en la Academia de España en Roma donde coincide con los filipinos Juan Luna y Felix Resurrección y con los hermanos Benlliure, José y Juan Antonio. En 1881 participó en la Exposición Nacional de Bellas Artes con el lienzo Los dos crepúsculos. También expuso en el Círculo de Bellas Artes Un retrato y Un carlista. En 1888 obtuvo una medalla de plata en la Exposición Universal de Barcelona. Retornó a Manila en 1891 y, a partir de entonces, alternó la práctica artística con la enseñanza y la crítica de arte, escribiendo artículos en La Ilustración Filipina. En 1904 obtuvo una medalla de oro en la Exposición Universal de Missouri y fue miembro fundador de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Filipinas.

La lavandera, óleo sobre lienzo, 110 x 70 cm. 1875  
Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria [P6856].

Juego de niños, óleo sobre lienzo, 43 x 61 cm. h1890 
Dep. Diputación Provincial de Valladolid [P7139].

La siesta - Estanco Nacional - En depósito en el Museo Nacional de Antropología [P8039]

Cabezudo, Granada 
(1860-1900).
Alumna de Agustín Sáez recibió clases particulares pues las normas de la Academia de Pintura de Manila no permitían la asistencia de mujeres. Autora del lienzo titulado Mestiza, que refleja a una mujer elegantemente vestida para ir a la iglesia, con un misal en la mano, enmarcada en un escenario natural que deja ver el tipo de viviendas de su poblado.

Una mestiza, óleo sobre lienzo, 124 x 82 cm. 
Dep. Ayuntamiento Las Palmas de Gran Canaria [P6843].

Villanueva y Vinarao, Esteban 
(Manila, documentado entre 1875 y 1881-Alicante, ?)

Discípulo de Agustín Sáez, en la Academia de Manila y posteriormente en la de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. En 1878 envió seis pinturas a la Exposición Universal de Filadelfia descritas en el catálogo como tipos del país. Llegó a España con una beca, primero residió en Madrid y luego en Alicante. En 1881 concurrió a la Exposición Nacional de Bellas Artes con las obras Estudio de hombre y Estudio de mujer. También realizó copias de los grandes maestros del Prado que envió a sus protectores en Filipinas. Es el artista con un mayor número de obras en el Museo del Prado.
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El tuno, óleo sobre lienzo, 68 x 53 cm. 1875 [P4671] Almacén.

Dos Estudios de academia: tagalos, óleo sobre lienzo, 178 x 78 cm. 1878 [P6390] [P6391]. MNP. Dep. Museo de Jaén 

El zacatero, óleo sobre lienzo, 70 x 55cm. 1875  [P6851].
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria  

India del campo, óleo sobre lienzo, 70 x 55 cm. 1875  [P6852].
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria  

Una india, óleo sobre lienzo, 180 x 80cm.  
MNP. Dep. en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria [P6853].

Mestiza, óleo sobre lienzo, 70 x 55 cm. [P6854]
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.


 Un mestizo español, óleo sobre lienzo, 70 x 55cm. 1875  [P6855]
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria 

Melicamba, Francisco 
(h. 1860-1920). Pintor filipino.

Formado en la Academia de Dibujo y Pintura de Manila durante la década de 1880. Participó en la Exposición General de Filipinas celebrada en Madrid en 1887 con un estudio académico de un indio sentado.

Un indio sentado, óleo sobre lienzo, 180 x 97 cm. 1886 [P6846]
MNP. Dep. en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.


García y Baza, Regino 
(Manila, 1840-1916)

Pintor costumbrista, decorador e ilustrador filipino. Miembro de la Sociedad Española de Historia Natural por su trabajo en Jardín Botánico de Manila . En 1858 ingresó en la Academia de Dibujo y Pintura de Agustín Sáez, con quien realizó la decoración del Teatro del Príncipe Alfonso y el diseño de los altares de las iglesias de Santo Domingo y San Agustín, en su ciudad natal. Como ilustrador destacan las litografías que realizó para la edición de Flora de Filipinas, dirigida por Manuel Blanco, y su colaboración en Sinopsis de familias y géneros de plantas leñosas de Filipinas, de Sebastián Vidal y Soler
El labrador, (Carabao) óleo sobre lienzo, 90 x 140 cm, 1877 [P6841]
MNP. Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.


Martinez Lorenzo, Felix
Manila 1859c.-1916

Se tienen pocas noticias de este pintor del que el Museo de Antropología conserva 19 laminas de tipos populares filipinos. En la exposición de 1887 presenta un paisaje de modo independiente y es autor también de otra tela con una temática diferente al resto, denominada El deber cumplido, en donde muestra a un soldado español dormido apoyado en un árbol, con su bayoneta. 

Paisaje, MNP Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria  [P6844]
Deber cumplido, MNP  Dep. Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria [P6842]


Otros pintores en la Exposición

No hay noticias en el Museo del Prado sobre algunos de los pintores que figuran en el Catálogo de la Exposición como F. Flores y Ri, A. Castro, o P. Formoso, quizás porque sus obras no se mantuvieron en el Museo o porque se hayan perdido. En especial echo en falta, por la singularidad que representa la presencia de mujeres en la Exposición, a la pintora: Pilar Lantoc (Manila) de quien el catálogo menciona un "Cuadro al óleo, representando una mesa revuelta".

Incorporo para finalizar, una obrita que figura en el Catálogo de la Exposición que tampoco se encuentra entre las del Museo del Prado. Se trata de un pequeño cuadro al óleo, que representa el coro de la iglesia de la misión de los Jesuitas, de Ramón García Espínola (Tamontaca, Mindanao).

Ramón García Espínola. Interior del coro 
(En comercio, Sala Retiro Junio 2012)




OTROS LUGARES RELACIONADOS CON LA EXPOSICIÓN FILIPINA

El Museo Nacional de Antropología en la calle Alfonso XII, 68 de Madrid, dedica una Sala a las Islas Filipinas en la que la mayoría de sus fondos proviene de la Exposición General de las Islas Filipinas de 1887 en la que pueden verse, ademas de tres de las pinturas aquí comentadas, toda clase de enseres, adornos, tejidos de piña, maquetas, abanicos, dibujos y esculturas que muestran las principales facetas de la vida y la cultura filipina de la época.


La Biblioteca-Museo Victor Balaguer en Vilanova i la Geltrú, creada por el promotor de la Exposición General de las Islas Filipinas, en su localidad natal, agrupa, al estilo de los antiguos coleccionistas del XIX, escultura, pintura (con un importante depósito de obras del Museo del Prado), libros y objetos etnográficos. Entre estos, su Colección Flipina está formada por objetos de uso cotidiano, bélico y objetos de culto religioso, procedentes en su mayoría de la Exposición de 1887 del Retiro de Madrid, además de alguna pinturas del filipino Juan Luna y Novicio.


El Museo de América en la Avenida de los Reyes Católicos, en la Ciudad Universitaria de Madrid conserva la mayor parte de la documentación y libros del Museo-Biblioteca de Ultramar creado en 1887 y cerrado pocos años después.




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