martes, 19 de junio de 2018

EMILIA CARMENA - NUEVA PINTORA EN EL MUSEO DEL PRADO

A veces el azar te conduce a un encuentro inesperado cuando tu camino en realidad tenía diferentes objetivos. Buscaba yo entre las obras del Museo del Prado aquellas que tenían relación con las Islas Filipinas, para ampliar e ir completando el imaginario de que dispone el Museo -iniciado en este blog con el artículo dedicado a los Pintores Filipinos del Museo del Prado- cuando di con una pintora, autora del retrato de un gobernador español en las islas, que lleva más de un siglo en el Museo sin que nadie haya reparado en ella. Durante ese tiempo, como ha ocurrido tantas veces en la Historia del Arte, había sido considerada un hombre.

Las obras relacionadas con Filipinas tienen su origen en los diferentes departamentos y secretarías que desde la Constitución de 1812 se van sucediendo para ocuparse de los asuntos de Ultramar. Sobre todo en el propio Ministerio de Ultramar (1866-1899) y en el efímero Museo Biblioteca de Ultramar (1887-1908), que tras su disolución enviará sus obras de pintura y escultura al Museo de Arte Moderno,  quien a su vez -tras cerrar sus puertas- transferirá dichas obras al Museo del Prado.

Entre las obras de esta procedencia, en el Prado se encuentran algunos retratos de Gobernadores Generales de las Islas Filipinas que formaban parte de un proyecto de galería pictórica similar a las existentes en otros territorios como Cuba o Puerto Rico, aunque a diferencia de éstas, la de Manila  se inició de forma tardía y parece que nunca llegó a completarse. De hecho no es hasta el año 1845 cuando la prensa publica una carta dirigida por Nárvaez, a la sazón Ministro de la Guerra, al entonces Capitán General de Filipinas, Narciso Clavería y Zaldúa, en la que le indica que a partir de ese momento los capitanes generales de las islas, al terminar su mandato entreguen su retrato con objeto de colocarlos en el palacio de la capitanía general, según lo están los de La Habana y Puerto Rico... y le insta dirigirse a los capitanes generales que lo hayan sido de la islas y que aun vivan y a las familias de los que ya no existan, para que se sirvan facilitar sus retratos para el mismo objeto. (El Español, viernes 4 de julio de 1845 p.1).

El proceso de búsqueda e identificación de retratos y retratadores que se conservan en la actualidad en el Museo del Prado me ha llevado al de un personaje que había fallecido en 1825 por lo que debió solicitarse a su familia la entrega del mismo. La obra en cuestión es un Retrato de Juan Antonio Martinez, con el número de catálogo P05938, y se atribuye a un tal Emilio Carmona de Rota. A la hora de su análisis he tenido la ocasión de verificar su verdadera autoría, reconociendo como autora a una pintora hasta ahora no identificada por el Museo que no es otra que Emilia Carmena Monaldi, también conocida como Emilia Carmena de Prota.
EMILIA CARMENA MONALDI
También conocida por su apellido de casada como 
EMILIA CARMENA DE PROTA 
(Madrid, 1823 – 1900)

Nacida en Madrid el 5 de abril de 1823, Emilia era hija del empresario Juan Escribano Carmena y de Luisa Monaldi Mancini (+ 1875). Las primeras noticias que conocemos de su actividad artística datan de 1844, año en que presenta sus obras a la Exposición de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. La crítica, firmada por Eugenio Ochoa, dice que “presenta varias copias que son mejores que sus retratos” (Semanario de Palma 1844 noviembre 14).

En 1845 el escritor Antonio Flores la menciona en sus crónicas de Viajes por las provincias vascongadas, que se publican en el diario El Laberinto y en las que se reproducen algunos de sus dibujos.
            “Sentada en aquellas peñas y con la paleta en la mano, vimos más de una vez a nuestra apreciable compatriota la señorita doña Emilia Carmena, a cuya amabilidad debemos el poder ilustrar estos artículos con algunos de los muchos dibujos que, después de su viaje a las provincias Vascongadas, enriquecen hoy el estudio de tan distinguida joven.” 
Emilia Carmena Monaldi, “Viajes a las provincias vascongadas". El Laberinto, 1 enero 1845.  

También participa en las actividades del Liceo Artístico y Literario exponiendo algunas de sus obras. (El Heraldo 21 de junio de 1848).

En 1850 fue nombrada Pintora de Cámara (La Patria 23/4/1850, p.4). De ese mismo año Patrimonio Nacional conserva su Retrato de Infante muerto representando al Príncipe de Asturias, que apenas vivió unos minutos y que también fue retratado por otros artistas como José Roldán, Gómez Cros o Federico de Madrazo.

Emilia Carmena de Prota. 1850. Retrato de infante muerto. PN.

En la misma fecha es designada maestra de pintura de las infantas Cristina Amalia, hijas de Isabel II (La España, 9 de abril 1850). El archivo del Museo del Prado conserva la Carta que envía en 1851 al director del Museo de Pinturas, José de Madrazo, por la que solicita los cuadros números 129 y 130 para que sean copiados por la infanta doña Amalia. (Caja : 352 / Legajo: 18.06 / Nº Exp: 21 / Nº Doc: 8). Según el catálogo de José de Madrazo de 1856 se trata de dos obras de la Escuela Napolitana, una de carácter religioso y un bodegón.

Se casa hacia 1853 con Alejandro Prota y Boasi (1826-1899), siciliano de Palermo, que era secretario honorario de su majestad y apoderado general del Duque de Berwick y de Alba. Fruto del matrimonio nacerá su única hija, Isabel Prota y Carmena (1854-1928), apadrinada por Isabel II Francisco de Asís, que con el tiempo será una famosa compositora de música religiosa.

Especial es la relación que la pintora va a mantener a lo largo de su vida con las monjas trinitarias del Convento de la Inmaculada Concepción de Loeches. Cuenta Carmen Pescador del Hoyo en su artículo La colección de cuadros de las Dominicas de Loeches (Anales del Instituto de Estudios Madrileños, nº 24, 1987), que en 1853 Emilia Carmena visitó el convento con su marido, en su condición de apoderado del duque de Alba y luego escribió: "Vi su hermoso templo desnudo, dolor me causó su vista y el no poder remediar los males causados por la invasión francesa", y ya que no podía devolver los cuadros expoliados decidió dedicarse a pintar obras para cubrir los huecos dejados. Empezó por una gran Inmaculada para el altar mayor que entregó como regalo al convento en 1854.

A partir de entonces de forma continua va realizando obras que va entregando de forma generosa a las monjas dominicas, ya que no acepta pago por ellas, convirtiendo el convento en el principal destinatario de su actividad artística hasta el final de sus días, sumando un total de 52 pinturas, según consta en la relación que ella misma realiza en 1880. De nuevo los desastres de la guerra civil, ya en el siglo XX, van a ser causa de la desaparición o destrucción de la mayoría de obras realizadas.

Emilia Carmena de Prota. Fachada principal del convento de Dominicas de Loeches
Reproducido en: Gregorio Marañón, El Conde Duque de Olivares. Ed.1936
Retrato de su madre Luisa Monaldi. Convento de Dominicas de Loeches  (IPCE)
Santa Catalina (IPCE)

Era una mujer muy ligada a la iglesia de la que se encuentran en la prensa de la época continuas referencias a su labor en pro de causas religiosas, recaudando dinero para la construcción o reparación de edificios religiosos como la Almudena o el mencionado Convento de Loeches, o formando parte de organizaciones religiosas como la de la Esclavitud de Nra. Sra. de la Soledad o la curiosa Asociación para la santificación del domingo. Falleció en Madrid el 25 de mayo de 1900.

(La información biográfica procede en parte de la página de Fernando Alcolea dedicada a Mujeres Pintoras, del artículo de Carmen Pescador mencionado, además de otras fuentes diversas como el Padrón municipal de Madrid, la hemeroteca BNE o Biblioteca Virtual de Prensa Histórica - MECD).

La obra del Museo del Prado: Retrato de Juan Antonio Martínez.[P05938]
Emilia Carmena Monaldi.  Retrato de Juan Antonio Martinez Alcobendas, 1854 MNP

La obra aparece fechada y firmada, y su atribución actual proviene de la transcripción realizada, en la que se indica la autoría de un inexistente pintor llamado Emilio Carmona de Rotade quien se afirma que "se tienen escasas referencias biográficas". La realidad es que no existe referencia biográfica alguna relativa a este presunto autor, salvo la propia auto-referencia del Museo. La descripción figura en el “Prado Disperso, Obras depositadas en Zaragoza - Addenda Obras en el Museo de la Rioja” (Boletín del Museo del Prado nº 34 de 1995).
La firma y la fecha aparecen abajo a la izquierda, aunque la imagen de que disponemos no nos permite una correcta visualización. La transcripción realizada es la siguiente:
Emilio Carmona de Rota fecit en Madrid en 1864
Considero que la transcripción (a falta de constatación a la vista de la obra, actualmente en el depósito del museo, que he solicitado visitar), debería ser:
Emilia Carmena de Prota fecit en Madrid en 1854 (1)
Ello supondría la adjudicación de la obra a la pintora nombrada, Emilia Carmena Monaldi, también conocida como Emilia Carmena de Prota.

 (1) La inscripción, una vez revisada por parte del Museo muestra lo siguiente: 
En la parte izquierda del cuadro, sobre una columna, aparece la inscripción 
"El Excmo Sr. Don Juan Antonio Martinez Año de 1822"
Más abajo, en la parte inferior de la columna, firmado y fechado 
"Emilia Carmena de Prota Fecit en Madrid 1854".

El Personaje 

De acuerdo con la inscripción mencionada que se encuentra arriba a la izquierda enmarcada en una suerte de escudo se muestra el nombre del personaje retratado: El excmo. Sôr Don / Juan Antonio Martinez / Año de / 1822. El Museo no aporta ninguna otra información sobre el personaje. Tras la correspondiente búsqueda se puede afirmar que se trata del Mariscal de Campo Juan Antonio Martinez Alcobendas y Varela (Madrid 1769 - 1825), que fue Gobernador General de las Islas Filipinas entre 1822 a 1824, y que muere en 1825 precisamente en el viaje de retorno a España después de haber cumplido su mandato, tal como se recoge en el Índice de personas nobles y otras de calidad que han estado en Filipinas 1521 – 1898, publicado por W. E. Retana en el Boletín de la RAH, tomo 76 (junio 1920).


Dice Felipe M. de Govantes en su Compendio de la Historia de Filipinas (1877): "Murió Martínez pocos días después de su salida para España, fue enterrado en Conchinchina (sic) y custodiados allí sus restos por aquellos naturales. Durante dos años avisaron varias veces fuesen por ellos y no fueron atendidos".


Se da  la circunstancia de que Juan Antonio Martínez Alcobendas, era descendiente directo del célebre arquitecto madrileño Juan de Villanueva, ya que era nieto de su única hija, Paula Villanueva Moraza.

Con esta obra se produce la incorporación de una pintora más a la nómina de mujeres que integran la colección del Museo Nacional del Prado.

El Museo del Prado ha estudiado y aceptado la propuesta referida tanto a la autora de la obra como al personaje retratado y así lo ha reflejado en la Galería Online donde puede verse desde hoy, 22 de Junio de 2018


He incluido la información de esta entrada en el artículo de este blog
Pintoras en el Museo de Prado In & Out (II), incorporando a su autora al grupo de las Pintoras en el Almacén.

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