sábado, 14 de octubre de 2023

NUEVOS DATOS SOBRE EL PINTOR EDUARDO CARRIÓ

Sobre el pintor Eduardo Carrió (1838c-1893c), no se ha escrito mucho lo que no es de extrañar dado lo escaso de su obra que ha llegado hasta nosotros, pero sorprende observar tantas inexactitudes en tan escasa información, de lo que resulta que su naturaleza y personalidad siempre ha quedado oscura. Apenas se le menciona como "especialista en paisajes urbanos" a pesar de que no se le conoce ninguno, como estudiante en la Llotja catalana y generalmente se le califica de "pintor catalán", incluso se le incluye en un Diccionario biográfico de artistas de Cataluña, (Rafols, 1951) -quizás la fuente de todos los equívocos-. 

Que su apellido induce a pensar en un origen catalán o más bien mallorquín, tendría lógica, pero lo cierto y documentado es que el pintor Eduardo Carrió era natural de San Roque (Cádiz), tal como figuraba en los libros de matrícula de la Academia de Bellas Artes de San Fernando que dimos a conocer en este blog al hablar de las copias de retratos que realizó para el Museo Iconográfico; y ahora también sabemos que su nombre completo era Eduardo Carrió y Castillo, tal como se deduce de la Partida de Nacimiento de su hijo en 1875.

Son diversas las pruebas encontradas que nos han conducido a conocer nuevos datos sobre la identidad y la biografía de este pintor, aunque todavía quedan por completar muchas lagunas de su historia a lo que pensamos pueden contribuir los datos que aquí se aportan. 

Su paso por la Academia de Bellas Artes de San Fernando

El documento más antiguo que podemos aportar de su biografía le sitúa viviendo en Madrid el año 1857 y procede de los libros de alumnos de la Academia de Bellas Artes de San Fernando donde aparece con el nº de matrícula 109, como D. Eduardo Carrió y Castillo, natural de San Roque (Cádiz), hijo de Francisco Josefa. Matriculado al menos en el curso 1857-1858, en las asignaturas de Antiguo y Ropaje, con el profesor Carlos Luis de Ribera; Colorido y Composición con Federico Madrazo y Antiguo y Modelado con José Piquer,  (Archivo Facultad de Bellas Artes de la UCM)

Detalle de la relación de alumnos que han pagado la matrícula del curso 1857-1858
(Archivo de la facultad de Bellas Artes de la UCM)

A pesar de estar matriculado en las tres asignaturas mencionadas, su nombre no figura en ninguna de las listas de calificaciones por no haberse presentado a las correspondientes pruebas. El hecho de estar matriculado en este curso nos lleva a pensar que pudiera encontrarse entre los integrantes de la famosa fotografía del grupo de alumnos de Madrazo, Ribera y Haes del estudio Martinez
Alonso Martínez y H. Grupo de artistas españoles del siglo XIX, 1857-1858. BNE

En lo que más se ha profundizado de su obra es de su faceta de copista y ello por la principal obra que se le conoce,  una obra de Murillo de la que hablaremos más adelante. Pero esta actividad se corrobora por su amplia presencia en los libros de Copistas del Museo Nacional de Pintura y Escultura (Museo del Prado). Su firma 'Carrió' aparece prácticamente a diario en los meses de abril a Junio de 1858, último trimestre del  curso 1857-1858 en su fase de aprendizaje. 

Pero mayor es su presencia en años posteriores, en 1869 vuelve a aparecer teniendo como garante a Enrique Mélida y a partir de 1870 y hasta 1893 figura periódicamente como copista, fundamentalmente de Murillo, pintor del que realiza decenas de copias, a veces simultáneamente,  aunque solamente conozcamos una de ellas en la actualidad que no fue realizada en este Museo. 

Su última presencia como copista en el Museo la encontramos el 6 de diciembre de 1893, y en ella aparece un apunte, referido a las ocho copias que en ese momento estaba realizando, que indica que las obras son "recogidas por su hijo" el día 23 de febrero de 1894, lo que podría significar su enfermedad o incluso su fallecimiento.
Pág. de 1893 Dic."1887-1895 Libro de Copistas". Sign. L3. Archivo MNP

En este último tercio del siglo aparece como pintor consolidado, como maestro y garante de pintoras como la salmantina Carolina Ralero y Richoni (4.3.1879) quien era alumna suya, tal como figura en el Catálogo de la Exposición Nacional de 1887 y con la que asiste en algunas ocasiones al Museo (1.3.1883). En esa misma exposición participa otro alumno suyo, Félix de Toraño. También fue garante de Armando Torres Sanz (1876) y de Concepción Martínez (1880).

Sus antecedentes en la Partida de nacimiento de su hijo

El documento que más información nos ha aportado sobre su naturaleza es la Partida de Nacimiento de su hijo, que se encuentra en el AHN en el "Expediente para la expedición del título de bachiller de Eduardo Carrió Baca, natural de Madrid, alumno del Instituto del Cardenal Cisneros". 

Det, 1ª pag. Partida de Nacimiento de Eduardo Carrió Baca, 1875
AHN. UNIVERSIDADES, 7186, Exp.23. 

A través de la información de este documento, hemos podido saber que el día 2 de diciembre de 1875, Eduardo Carrió del Castillo, mayor de edad, natural de San Roque (Cádiz) domiciliado en Madrid en la calle del Olivar. 49, cuarto 2º, casado con la sanroqueña Josefa Baca Aragón, también mayor de edad, dedicada a sus labores, inscriben en el registro Civil a su hijo que había nacido el 30 de noviembre anterior, a quien ponen el nombre de su padre. 

La información referida a los abuelos también nos permite conocer algo más sobre sus antecedentes familiares, por ejemplo saber que el padre del pintor, Francisco Carrió era natural de Gandía y su madre, Paula del Castillo, lo era de San Roque, ambos fallecidos en la fecha del nacimiento del nieto. De los abuelos maternos, ambos sanroqueños, sabemos que José Baca de 84 años, era pintor (quien sabe si pudo ser su primer maestro) y su mujer Antonia Aragón, de 64, se dedicaba a sus labores. En el documento figura la pertenencia de Gandía a la provincia de Alicante, lo que nos sitúa en un pequeño lapso de tiempo entre 1833 y 1836, único periodo en el que se daba dicha situación, dato que podría ser significativo respecto a la fecha de nacimiento del pintor.

Las obras de Carrió del Museo del Prado

En 1876, el conde de Toreno Francisco Queipo de Llano, ministro de Fomento, propone al rey Alfonso XII realizar un Museo Iconográfico Nacional que reúna "los retratos de aquellos españoles ilustres, de uno y otro sexo, cuya gloria se refleja sobre nuestra patria", éste acepta la idea y en el mes de agosto del mismo año eleva al Consejo de Ministros la propuesta de creación de una galería de retratos de españoles ilustres y de una comisión que se encargue de la selección de los personajes. A pesar de que la propuesta inicial hablaba de "españoles ilustres, de uno y otro sexo" al Museo Iconográfico solamente llegó un retrato de mujer, el de Santa Teresa.

Hacia el final de la década de 1870 Carrió recibe de la comisión de la Junta de Iconografía el encargo de hacer dos obras. Una de ellas, el Retrato de Pedro Caro Sureda, Marqués de la Romana que es copia del original de Vicente López (1772-1850) de la colección del marqués de la Romana, actualmente en el Museo del Prado (P06548), La copia realizada por Carrió h. 1877, por la que cobró 375 pesetas, se encuentra depositada en la Real Academia de la Historia. La segunda obra que realizó para el Museo Iconográfico fue la copia del retrato de Gonzalo Fernández de Córdoba y Enríquez de Aguilar, noble, político y militar castellano, conocido como el Gran Capitán, entregado en 1878 al Museo por el que solo recibió un pago de 125 pesetas. Actualmente se encuentra depositado por el Museo del Prado en el Instituto de España.
Retrato de Pedro Caro Sureda MNP  P03409                Retrato del Gran Capitán, MNP P03442

La copia de Santa Isabel de Hungría curando a los tiñosos de MURILLO realizada por Eduardo Carrió

Gracias al estudio realizado por Jesús Cuevas, publicado en 2006 por Laboratorio de Arte, sabemos de esta pintura, una de las mejores copias que se han realizado de la obra de Murillo, Santa Isabel de Hungría curando a los tiñosos, que fue encontrada en 2005 en el domicilio de un comerciante de arte de la ciudad de Buenos Aires, de la que no había conocimiento anterior de su existencia.

Se trata de una obra copiada al natural a una inusual escala 1:1, por tanto de tamaño exacto a la obra original de Murillo* del Hospital de la Santa Caridad de Sevilla, que fue realizada por Eduardo Carrió en 1874 en la Real Academia de Bellas Artes de Madrid, lo que se conoce por la leyenda que se encuentra en su parte posterior:

“Copiado del cuadro original de B. E. Murillo cuyo original existe en la
Academia de Bellas Artes de Madrid. Eduardo Carrió, 1874”.

En 2007 el Banco de Santander adquirió la obra y la donó a la Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría y hoy decora la caja de la escalera principal de la Casa de los Pinelo, sede actual de dicha corporación académica sevillana.
 Eduardo Carrió s/ Murillo "Santa Isabel de Hungría curando a los tiñosos" 3.26 x 2.44 m. 1874
Colección de la Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría. Casa de los Pinelo. Sevilla

Se trata de una copia fidelísima, de gran calidad, lo que no es de extrañar ya que hemos visto la pasión que tenía Carrió por las obras de Murillo que le hizo especializarse en este pintor tal como se refleja en el gran número de copias suyas que realizó. En los libros de copistas del Museo del Prado que hemos mencionado hemos podido ver la Inmaculada, la Virgen del Rosario, los Niños de la Concha, Ecce Homo, Rebeca [y Eliecer], el Divino pastor o la Sagrada Familia del pajarito, todas ellas copiadas en repetidas ocasiones. Muchas de esas pinturas probablemente se encuentran colgadas en iglesias y domicilios anónimos donde, a pesar de la maestría de su autor, nunca será identificado.

*La pintura original se encuentra en la iglesia de San Jorge, en el Hospital de la Caridad de Sevilla para donde fue realizada en 1672 por Bartolomé Esteban Murillo, según encargo de don Miguel de Mañara, junto a otros siete lienzos que conformaban el programa iconográfico de la iglesia del mencionado Hospital. En 1810 fue sustraída por por el Mariscal Soult durante la invasión napoleónica, pero se devolvió en 1815 a la Academia de San Fernando, hasta 1901 en que fue trasladada al Museo del Prado. En 1939 se envía de nuevo a Sevilla para que ocupe el lugar para el que había sido realizada.  En 2009 es restaurada.
B. E. Murillo, Santa Isabel de Hungría curando a los tiñosos, 1672
Iglesia de San Jorge, del Hospital de la Caridad de Sevilla.

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