Federico Godoy Castro
Cádiz, 20.12.1869 – Sevilla, 12.7.1939
Vista de Cádiz, detalle de la obra de F.Godoy Pesca en el Campo del Sur. Cádiz. 1925
F.Godoy. Autorretrato
Nacido en Cádiz en el seno de una familia acomodada, Federico Godoy Castro, teniendo entre tres y cuatro años padece una meningitis que le produce hipoacusia, que al poco tiempo deriva en la atrofia de sus cuerdas vocales, añadiendo a la discapacidad auditiva la pérdida de su incipiente lenguaje. Su padre, Federico Godoy Mercader, médico, catedrático de Anatomía y decano de la Facultad de Medicina gaditana, tras repetidas consultas infructuosas a especialistas locales, decide hacer un viaje a Madrid y acudir al Colegio de Reeducación de Sordomudos, establecimiento público dependiente entonces del Ministerio de Fomento, para que pudieran reconocer al niño y recibir una formación especializada que le permitiera mantener o recuperar el habla. Pero Federico, que debía tener entonces unos siete años, edad mínima para entrar en la institución, debió armar tal alboroto en su entrada al centro que hizo cambiar de idea a su padre, emprendiendo ambos el viaje de vuelta a Cádiz. A pesar de las posibilidades que perdía con esta claudicación, se puede comprender la decisión del padre al ver la reacción del hijo al que no quiere ver sufrir doblemente por su discapacidad sensorial y por la inadaptación a un ambiente ajeno.
Según su biógrafa, África Blond Godoy, quienes le conocieron comentan que la enfermedad no afectó a su ánimo ni a su personalidad alegre y expansiva y de las anécdotas contadas por su familia destaca su vivacidad y su inteligencia. Desde el principio asistió al colegio y siguió sus lecciones como cualquier otro niño o mejor, aprendiendo con gran rapidez. En sus cuadernos de colegial abundan los dibujos que realiza contínuamente. Nunca tuvo problemas de adaptación, continuó asistiendo al colegio siguiendo sus cursos y desarrollando sus habilidades en dibujo hasta su finalización.
Viendo su afición y destreza, a los ocho años se incorpora a las clases de la Academia de Bellas Artes de Cádiz donde fue discípulo del maestro Morillo Ferradas (1853-1920), obteniendo de forma sistemática las máximas calificaciones. La Revista Artística y Literaria de Cádiz publicó algunos de sus dibujos. En la Escuela Especial de Bellas Artes de Cádiz estará matriculado desde 1878 hasta 1891.
En 1887 fallece su padre lo que le obliga a acelerar su proyección exterior a fin de obtener recursos para colaborar en el mantenimiento de la familia. Ese mismo año obtiene Medalla de Plata en la Exposición Nacional Marítima de Cádiz con su obra "El Húsar" hoy en el Museo provincial gaditano.
Federico Godoy "El húsar" 1887
En 1893 obtiene una beca del Ayuntamiento para ampliar estudios por la que se traslada a Madrid, donde comienza a acudir a las clases de la Academia de Bellas Artes relacionándose con numerosos artistas, en especial los hermanos Zubiaurre, Valentín (1879–1963) y Ramón (1882–1969) pintores vascos nacidos en Madrid donde su padre era maestro musical del Palacio Real, con los que se identifica ya que ambos son sordomudos. También establece relación con Moreno Carbonero (1860-1942) y Joaquín Mir (1873-1940). En este tiempo alterna los periodos lectivos en Madrid con sus vacaciones en Cádiz.
Al año siguiente, junto a su maestro Morillo Ferradas, concurre al Certamen gaditano dedicado al hecho histórico de la visita de Julio César al templo de Hércules en Cadiz, en el que queda en segundo lugar tras su maestro.
Izq.: J.Morillo. Julio César ante la estatua de Alejandro en el templo de Hércules en Cádiz (1894). Museo Cádiz
Der.: F.Godoy. Visita de Julio César al templo de Hércules (1894) C. C. Reina Sofía de Cádiz
En 1895 obtiene su primer reconocimiento nacional, una Medalla de tercera clase por el óleo Dar de comer al hambriento, presentado a la Exposición de Bellas Artes de ese año con un tema que había conocido en Madrid, el comedor social del Asilo de Huérfanos del Sagrado Corazón de Jesús, una institución creada entre los años 1880 y 1886 financiada por doña Ernestina Manuel de Villena para dar hogar y oficio a niños huérfanos. El Asilo, regentado por los hermanos de La Salle, se encontraba en un palacete diseñado por el marqués de Cubas, en la calle de Claudio Coello hasta su demolición en 1973. En él los huérfanos aprendían oficios relacionados con la imprenta e imprimían el periódico La Ilustración Católica. Será la primera de las obras que Federico Godoy realizará en apoyo de causas sociales altruistas.
F. Godoy, "Dar de comer al hambriento" (1895) Museo de Cádiz
El eco de su fama se va extendiendo y empieza a recibir de encargos de obras encontrándose poco a poco en una posición económica desahogada que le permite en estos años sostener a su familia y más tarde costear la carrera de medicina a su hermano Luis. El 8 de octubre de 1896 contrae matrimonio con María Pinedo en Cádiz, a quien dedicará diversas obras y retratos.
En Madrid además de la Academia frecuenta el taller de Joaquín Sorolla, siendo uno de los pocos a quienes el maestro dejaba visitar su estudio privado. Continuando en Madrid consigue uno de sus mayores éxitos en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1899 con su obra "La toilette" por la que obtiene una Tercera medalla y la adquisición de la obra por parte del Ministerio de Fomento que luego el ministro riojano, Amós Salvador y Rodrigañez, envió al Museo del Instituto General y Técnico de Logroño (Actualmente en el Museo de la Rioja).
F. Godoy. "La Toilette" (1899) Museo de la Rioja
Ya iniciado el siglo, Godoy vuelve a Cádiz como profesor de pintura, paisaje y marina en la sección de estudios libres y es nombrado correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
En 1903 Godoy pinta por encargo el hermoso cuadro "Playa del Sanatorio de Santa Clara" dedicado al primer sanatorio marítimo de España, cuya primera piedra fue colocada el 12 de octubre de 1892 en la Playa de Regla en Chipiona (Cádiz), bajo la dirección del pediatra Manuel Tolosa Latour (1857-1919) destinado a albergar niños aquejados de enfermedades óseas. La pintura, que no pretende ocultar su parentesco con la ¡Triste herencia! de su maestro Sorolla (Valencia, colección Bancaja), fue donada en 1904 por su propietario, Tolosa Latour, al Museo de Arte Moderno. Al cierre de este pasó a depender del M.N. Centro de Arte Reina Sofía hasta la reordenación de obras de 2016 en que se asigna al Museo del Prado. Ignorando la naturaleza, las raíces de la obra y a su autor, el Museo del Prado la deposita en 2022 en el Museo de Bellas Artes Gravina -MUBAG- de Alicante, en lugar de cederla a su enclave natural que debería ser el Museo de Cadiz.

F. Godoy "Playa del Sanatorio de Santa Clara" (1903) MNPD, depósito en MUBAG
La labor en favor de la pediatría de Tolosa Latour fue reconocida con la erección de una escultura en su honor realizada por el escultor José Ortells, que se encuentra en los aledaños de la rosaleda del Parque del Retiro de Madrid
José Ortells. Monumento a Tolosa Latour (1925) en el parque del Retiro de Madrid
De su matrimonio con María Pineda nacieron 5 hijos, cuatro hijas y un niño que moriría a los pocos meses. Dos de sus hijas también murieron siendo unas niñas a los 8 y 13 años.
F.Godoy, Retrato de María Pinedo, su mujer. 1909
La hija mayor, Mª Ángeles contrae matrimonio con el extremeño Jacinto Palomo, médico de la compañía ferroviaria M.Z.A., y va a residir a la localidad extremeña de Cabeza del Buey (Badajoz). El pintor la visita dos veranos consecutivos improvisando su estudio en la ermita de San Roque de la localidad y comprende bien el espíritu de esa tierra, como demuestra en sus pinturas, paisajes y retratos, como el de su consuegro, Santiago Palomo, maestro en el poblado ferroviario de Almorchón. Tres años después, en abril de 1926, perderá también a esta hija "víctima de una larga y cruel enfermedad", según la prensa local, y Godoy cierra la página de su pintura extremeña. (Correo de la Mañana. Badajoz. 7.4.1926).
Izq. "Las Costureras" Firmado y fechado en Cabeza del Buey (Badajoz) en 1924
Der.: Ermita de San Roque en Cabeza del Buey (Col. particular)
A pesar de los crueles golpes que recibe de la vida, no abandona en ningún momento su actividad y su pintura va ganando en colorido y luminosidad, siendo de este momento algunas de su obras más interesantes que reflejan aspectos de su Cádiz natal.
F. Godoy Puerta de Tierra. 1925 Museo de Cádiz
F.Godoy. Pesca en el campo del sur. Cádiz. 1925
GODOY Y SUS AMIGOS
Godoy era un hombre popular, de extraordinaria simpatía. En el Círculo de Bellas Artes de Madrid se hicieron célebres sus charlas de Arte y las partidas de ajedrez. Entre sus amistades, además de las relacionadas con el mundo de la pintura, también están los trabajadores y los pescadores del muelle, así como los vecinos y amigos de su Cádiz natal. En diferentes momentos de su vida, sus entrevistadores no solamente han elogiado sus dotes artísticas sino también su carácter abierto y alegre y su capacidad para hacerse entender a pesar de sus limitaciones. En 1896 en el periodico El Guadalete pone en valor su forma de expresarse. Del mismo modo el periodista extremeño Otero Seco de El Correo de la Mañana alaba sus dotes de comunicación.
Izq.: El Guadalete, 16.7.1896 Siluetas gaditanas. Zaide
Der.: El Correo de la Mañana (Badajoz) 26.2.1925 A.Otero Seco
Federico Godoy en su estudio. Fotografía realizada el 10 de agosto de 1902 por el fotógrafo Reymundo, dedicada a su amigo Antonio Accame, (Det.)
Aparte de sus primeros compañeros Juan Aciego (1868-1931) y Manuel Mayol “Heráclito” (1865–1929), ambos dibujantes gráficos y pintores con una trayectoria común de emigración a Argentina y retorno a Cádiz, con los que mantiene una estrecha amistad; quizás su mejor amigo en Cádiz era el pintor, dibujante y decorador Antonio Accame Scasi (1869-1952) a quién se le recuerda especialmente por ser al autor de la “arquitectura efímera” que se erigía en las plazas gaditanas durante el carnaval. Una sordera progresiva le hizo perder totalmente el oído, motivo por el cuál no hace el servicio militar y su conocimiento del lenguaje de signos le servirá para hacer de intérprete en los Juzgados de Cádiz. También es propuesto a la Reina Mª Cristina como profesor de su nieto, el infante Jaime. Pero sobre todo facilita su comunicación y estrecha su relación con su gran amigo Federico Godoy, quien le regaló su retrato fotografiado dedicado el 10 de agosto de 1902 y ese mismo año realizó su interesante retrato.

'A mi amigo Accame F. Godoy. Cádiz, 1897'
En 1929 había trasladado su residencia a Sevilla, donde viviría el último periodo de su vida, al ser nombrado profesor de la Escuela de Bellas Artes local. Allí realiza excursiones con sus alumnos, en una de las cuales en la primavera de 1934 cae enfermo por lo que sufre de congestión, lo que unido a sus molestias hepáticas va deteriorando progresivamente su salud hasta el punto de perder el dominio de su piernas, aunque manteniendo el de sus manos por lo que no deja de pintar lo que le rodea, su hogar, el jardín de su casa y sobre todo a su mujer e hija en actos domésticos e incluso a su médico, el Doctor Rodiño.
F.Godoy. Rincón florido. 1935
Federico Godoy Castro falleció a los setenta años en Sevilla el 12 de julio de 1939. Su amplia obra en gran parte es desconocida por hallarse en colecciones privadas y familiares a quienes apelamos para mostrarla, dadas las facilidades que hoy ofrecen los medios, mejorando con ello el conocimiento y valoración artística de su autor.