jueves, 8 de noviembre de 2012

PINTORAS EN EL MUSEO DEL PRADO IN & OUT (I)


El museo del prado. Reflejo de la visión de la mujer en la historia del arte 

La escasa presencia de pintoras en la primera pinacoteca nacional nos lleva a preguntarnos por el papel de la mujer en la pintura y en general en el mundo del arte, papel a menudo olvidado, y con frecuencia simplemente ignorado. Si preguntamos a cualquiera el nombre de alguna pintora famosa, anterior al siglo XX, comprobaremos el escaso conocimiento de su existencia derivado de que la Historia del Arte, incluso en tiempos recientes, simplemente omite a la mujer. Esa misma tendencia se constata en el tratamiento dado por el Museo del Prado a las obras pictóricas realizadas por mujeres.

Es preciso realizar una auténtica actividad investigadora para rastrear la presencia de mujeres artistas a lo largo de la historia del Museo ya que además de las escasas obras que en la actualidad se encuentran expuestas, hay que tener en cuenta aquéllas que se guardan en el almacén, aunque varias de ellas han formado parte de la exposición en muchos momentos de su historia, y, sobre todo es preciso considerar las obras que se encuentran depositadas en diversas instituciones, que se conocen como "El Prado disperso"

También es preciso considerar el proceso de reordenación entre los dos grandes Museos nacionales que se produjo en el año 1995 que estableció la referencia temporal del año 1881 (nacimiento de Picasso) para delimitar las colecciones estables del Museo del Prado y del Centro de Arte Reina Sofía, lo que supuso que algunas obras de mujeres que en los catálogos y referencias anteriores a esa fecha figuraban adscritas al Museo del Prado, ahora lo estén al MNCARS. Ello ha dado lugar a una cierta reducción de la escasísima nómina de pintoras adscrita al Museo.

Lo que más sorprende de este enfoque que ignora a la mujer es que no se trata de algo heredado sino de una voluntad más reciente ya que a lo largo de esta búsqueda de obras realizadas por mujeres en el Museo del Prado encontramos que obras de pintoras que durante muchos años han colgado  de sus paredes, hoy han quedado relegadas al almacén, así como el hecho de que en las adquisiciones que se han realizado en los últimos veinte años, prácticamente no se encuentren obras realizadas por una mujer. (Con algunas escasas ecepciones, en especial, miniaturas, adquiridas pero no expuestas).

Hace ya cuarenta años que Linda Nochlin escribió su ensayo “¿Por qué no ha habido grandes mujeres artistas?” Y aun hoy desconocemos la respuesta y parece que seguimos sin encontrar mujeres que merezcan formar parte del “canon” de artistas de general reconocimiento que estén a la altura de figurar en las paredes de los museos, en las colecciones o en las páginas de los libros que cuentan nuestras historias

Es obligación de las instituciones, de acuerdo con la normativa vigente, visibilizar la obra de las mujeres en los museos y “promover la presencia equilibrada de mujeres y hombres en la oferta artística y cultural pública”, (Art. 26 LO.3/2007 de Igualdad efectiva entre hombre y mujeres), pero estamos acostumbrados a que lo que dicen las normas relativas a la igualdad no suele cumplirse; en general en el mundo del arte se apela a que sus criterios de selección están guiados por la "calidad".

Una historia que comienza hace más de cinco siglos

El puesto que ocupa el Museo del Prado de primera institución cultural de nuestro país se fundamenta en la extraordinaria riqueza y valor artístico de sus colecciones. Su patrimonio fundacional está integrado por la denominada Colección Real cuya formación se remonta al reinado de Isabel la Católica, pero su definitiva vertebración se produce con los Austrias Carlos I y su hijo Felipe II, quienes vincularon sus obras de arte a la Corona.
Numerosas adquisiciones y el patronazgo regio favorecieron el enriquecimiento de la colección real a lo largo del siglo XVII, en especial durante el reinado de Felipe IV, para quien trabajaron algunos de los artistas españoles y extranjeros más relevantes de su tiempo.

Carlos V, Felipe II, Felipe IV , Carlos III y Fernando VII

Con la llegada de los Borbones en 1700 cambió el gusto y el momento artístico, una renovada imagen real unida a la intensa actividad constructiva y ornamental de los Borbones en los Reales Sitios contribuyeron a un gran enriquecimiento de los fondos artísticos de la Corona.

Isabel la Católica, María de Hungría, Isabel de Borbón e Isabel de Farnesio, entre otras, tienen un papel fundamental en la incorporación de pinturas a la Colección Real

En el umbral del siglo XIX siguiendo el ejemplo revolucionario de apertura pública de las grandes colecciones históricas europeas, Fernando VII, apoyado por su esposa, la portuguesa María Isabel de Braganza, tomó la decisión de destinar el inacabado edificio diseñado por el arquitecto Juan de Villanueva para albergar el Real Museo de Ciencias Naturales a la creación de un Real Museo de Pinturas y Esculturas, que pasaría pronto a denominarse Museo Nacional de Pintura y Escultura y posteriormente Museo Nacional del Prado, que abrió por primera vez al público el 19 de noviembre de 1819.

María Isabel de Braganza por Bernardo López - MNP

La frecuente incorporación de obras procedentes de los Sitios y fundaciones reales, fue la tónica de la primera etapa del Museo bajo patrocinio real que concluye con la nacionalización de las colecciones tras la Revolución de 1868. En 1872 se integran los fondos del Museo Nacional de Pintura y Escultura, más conocido como Museo de la Trinidad, fundado por Isabel II en 1838, para alojar principalmente las obras procedentes de instituciones religiosas desamortizadas.


Isabel II por Federico Madrazo y Kuntz

Desde su inauguración ha sido incesante el incremento de los fondos del Museo a través de donaciones y legados de particulares, así como de adquisiciones del propio Museo y nuevas adscripciones realizadas por el Estado, como la incorporación en 1971 de las obras del desaparecido Museo de Arte Moderno. Esta acumulación de colecciones, imposibles de albergar en su integridad en el edificio de Villanueva obligó, ya desde finales del siglo XIX, a depositar con carácter estable una gran parte de los fondos en instituciones públicas del Estado y representaciones diplomáticas en el extranjero; ese conjunto de obras se conoce como el Prado Disperso.

El año 1995 se produce la reordenación entre los dos grandes Museos nacionales mencionada anteriormente que viene a consolidar la situación lo que supuso el cambio de adscripción de la mayor parte de las obras que el Prado había acumulado de finales del XIX y del XX al MNCARS quedando las colecciones tal como se encuentran en la actualidad.

Aunque los datos de que se dispone no siempre son coincidentes, podemos intentar aportar unas cifras aproximadas que nos permitan enmarcar posteriormente la presencia de pintoras en el Museo: 

La colección está formada por aproximadamente 7.600 pinturas, 1.000 esculturas, 4.800 estampas y 8.200 dibujos, además de un amplio número de objetos de artes decorativas y documentos históricos.

El Museo exhibe en la actualidad algo más de 1.300 obras, el resto se reparte, más o menos a partes iguales, entre otros museos e instituciones (Prado Disperso) y los almacenes.

En cuanto a las Escuelas que integra, la principal con casi 4.900 cuadros, es la de pintura española que es la más amplia y valiosa colección existente hoy en el mundo. En segundo y tercer lugar, casi a la par, se sitúan la italiana y la flamenca, ambas con más de mil cuadros. La cuarta escuela nacional mejor representada es la francesa, con más de trescientos cuadros. La mayoría de estas colecciones proceden de la Colección Real. Las escuelas alemana, holandesa y británica son las siguientes en importancia, aunque a considerable distancia de las anteriores.



PRESENCIA DE PINTORAS EN LA COLECCIÓN

La presencia de mujeres artistas en El Prado es escasa, por no decir ínfima. Solamente tres pintoras cuelgan sus obras en el histórico edificio de Villanueva con un total de seis obras expuestas, aunque alguna de ellas sigue todavía figurando con dudosa atribución. Las "agraciadas"  son las siguientes:


LA PRIMERA PINTORA POR CALIDAD Y CANTIDAD: SOFONISBA ANGUISSOLA

(Cremona 1532/5 - Palermo 1625)
La presencia de esta pintora que reúne cuatro de sus obras en la Sala 56 del Museo, puede parecer excepcional y realmente lo es, aunque es preciso señalar que sus obras, probablemente hoy estén expuestas porque anteriormente se atribuían a otros pintores de su época. En los últimos años tras la realización de los oportunos estudios y análisis, las obras se le han ido reasignando no sin cierta resistencia por parte del museo que sigue considerando una de ellas como atribuida y otra sigue figurando con su antigua atribución aunque se menciona la posibilidad de que pueda ser de Sofonisba.
Sofonisba Anguissola, es una pintora italiana, de Cremona, que es llamada por Felipe II para para ser dama y maestra de pintura de su tercera mujer, la jovencísima Isabel de Valois. Sofonisba pasa 15 años en la corte española y es autora de alguno de los retratos reales más notables de la época. Es bien conocido que las obras de Sofonisba gustaban de forma especial a las personas retratadas y que en su tiempo era solicitada por las principales cortes europeas.

Las cuatro obras de SOFONISBA ANGUISSOLA se encuentran en la Sala 56

Ana de Austri y Felipe II

El retrato de Ana de Austria [P1284] y el del propio Felipe II [P1036] uno de sus retratos mas famosos, en la actualidad son considerados obras indiscutibles de Sofonisba Anguissola pero hasta fechas relativamente recientes han figurado adscritos a otros pintores de la época.    

Isabel de Valois portando el medallón con la efigie de Felipe II  [P1031] 


Realizado por Sofonisba Anguissola hacia 1565 con motivo de la Entrevista en Bayona de la reina con su madre Catalina de Médicis y su hermano, el rey de Francia.  En la cartela de la obra sigue figurando: "Atribuida a Sofonisba Anguissola".

La infanta Catalina Micaela  [P1139] 

A pesar de que especialistas como Maria Kusche no dudan de la autoría de Sofonisba Anguissola en la cartela de esta obra continúa figurando la atribución de la autoría a Sánchez Coello aunque el texto de la cartela informa que "se ha propuesto también la autoría de Sofonisba Anguissola"

No puede menos que sorprender la resistencia de las personas responsables del Museo para adscribir la autoría de estas obras de forma definitiva a la pintora cremonesa, sobre todo cuando vemos comportamientos muy diferentes frente a otros autores: En fechas recientes hemos visto con tristeza como, en base a la simple "apreciación visual" los comisarios de la reciente exposición El Último Rafael, han decidido quitar al gran maestro la autoría de su obra "La Visitación", tenida por suya y su taller desde hace cinco siglos, para atribuirla a su entonces jovencísimo discípulo Giulio Romano. En este caso los responsables del Museo han aceptado a ciegas esa reatribución y muchos nos preguntamos qué ha ganado el Museo con ello, además de haber "perdido" un Rafael.


LA SEGUNDA PINTORA EXPUESTA:
La Bodegonista Clara Peeters 
Actualización MAYO 2014

(Amberes, h.1594 - h.1659)


Pintora flamenca. Sus obras firmadas más tempranas datan de 1608 y 1609, lo que nos habla de una artista precoz. Sus trabajos de madurez recuerdan los bodegones de la escuela neerlandesa de Haarlem, por lo que se supone su estancia en las provincias holandesas.

Es pintora de bodegones y floreros, se caracteriza por la inclusión de de objetos preciosos, de metal, cristal o cerámica, junto a manjares y flores.


El Museo tiene cuatro obras de Clara Peeters, procedentes de la Colección Real, sólo una de ellas expuesta. Las otras tres duermen la espera en los almacenes del Museo.

La obra expuesta:  NATURALEZA MUERTA 52 x 73cm. [P1620]Sala 16b


Esta obra, que ha sido incorporada recientemente en sustitución de otra de la misma autora, tiene la curiosidad de reproducir imágenes de la autora reflejadas en la jarra metálica que se encuentra a la derecha. (Conviene señalar que dada la altura en que se ha colocado la obra es difícil poder atisbar el detalle comentado de los retratos de la artista en los objetos de metal).
Las obras de Clara Peeters está llenas de detalles que muestran su maestría, su firma suele aparecer dentro de elementos del propio cuadro (en la obra que se exponía anteriormente la firma estaba grabada en el mango del cuchillo); en otras ocasiones aprovecha las posibilidades figurativas que le dan los reflejos en el metal o en el cristal y el agua. 



La incorporación, que ahora celebramos, ha venido a sustituir a la obra que hasta ahora se exponía de la misma pintora:  "MESA" [P1622].




LA TERCERA PINTORA CON OBRA EXPUESTA:
Artemisia Gentileschi

(Roma 1593-Nápoles 1654c) 

Hija del pintor Orazio Gentileschi, quien la introdujo en la pintura. Al igual que su padre seguía el estilo de Caravaggio, las primeras obras de Artemisia también continuaron en esa línea aunque con un estilo propio, diferente al de su padre. A los diecisiete años firmó su primera obra: Susana y los viejos (1610).

A los diecinueve su padre le puso un maestro, Agostino Tassi que la violó prometiéndole salvar su reputación casándose con ella, cosa que no hizo por estar ya casado. Su padre denunció el hecho ante el tribunal papal. Del proceso que siguió se conserva toda la documentación, que impresiona por la crudeza del relato de Artemisia y por los métodos del tribunal ya que, a pesar de haber sido violada, el juicio parecía más contra ella que contra el violador: Artemisia no solo fue sometida a un humillante examen ginecológico sino que fue torturada para "comprobar" si decía la verdad. Finalmente Tassi fue condenado a un año de prisión y al exilio de los Estados Pontificios. Quizás fruto de esa experiencia sea una de sus más famosas obras: Judith decapitando a Holofernes (h1613), en la actualidad en los Uffizi de Florencia, que impresiona por la violencia y la crudeza de la escena.
Artemisa rehace su vida y se instala en Florencia donde tuvo gran éxito, hecho que le permitió ser la primera mujer en ingresar en la Academia del Dibujo de Florencia. A pesar de su fama como pintora, Artemisia no tiene mucha suerte en su vida familiar, cambia de residencia en diversas ocasiones, para terminar en Nápoles en donde muere hacia 1564. 

 La obra expuesta: NACIMIENTO DE SAN JUAN  184 x 258cm. 1635  [P0149] Sala 7

El cuadro, que hasta fechas recientes no estaba expuesto, forma parte de la Colección Real desde finales del XVIII. La información del Museo indica que forma parte, con otras cuatro obras de Massimo Stanzione (no expuestas), de un grupo dedicado a la vida del Bautista, encargado por el virrey de Nápoles para el Palacio del Buen Retiro de Madrid.

La obra recoge el hecho del nacimiento en un ambiente doméstico en el que contrasta la centralidad y luminosidad del niño, San Juan, con las imágenes casi marginales y en penumbra a la izquierda de la escena de sus padres, Isabel y Zacarías. Este último aparece escribiendo el nombre del hijo en un papel ya que, como cuenta el evangelio de Lucas, se quedó mudo a causa de su incredulidad.

Y con esta obra se cierra el elenco de pintoras expuestas en el Museo del Prado lo que nos lleva a concluir, que de las 1300 obras, aproximadamente, que el Museo afirma tener expuestas, solamente seis han sido realizadas por mujeres (dos de ellas sin autoría confirmada). Ello vendría a suponer que por cada doscientas obras realizadas por hombres en el Museo, una única obra lo sería por una mujer.

Ante esta situación cabe preguntarse si las cosas podrían ser de otra manera, es decir, si con el conjunto de obras y los medios de que dispone el Museo se podría dar un tratamiento algo más "favorable" a la presencia de la mujer en la historia del Arte y de la Pintura, que fuera más acorde con la participación real de las mujeres en ella. Para ello sería preciso conocer la "otra presencia de la mujer" en las colecciones del Prado, es decir las obras que se encuentran en los almacenes y las que se hallan dispersas en diversas instituciones.

No es tarea fácil realizar un seguimiento de las obras no expuestas pues la información que el Museo ofrece de las mismas, es escasa, incompleta y a veces incluso contradictoria. Sería deseable un esfuerzo por parte de la Institución para proporcionar, sobre el conjunto de sus obras, una información similar a la que ofrece en su Galería Online de las obras expuestas.
  • LAS PINTORAS EN EL ALMACÉN
  • UN GRUPO CON CARACTERÍSTICAS PROPIAS: LAS MINIATURISTAS
  • LAS PINTORAS DEL PRADO DISPERSO


7 comentarios:

  1. La imagen no corresponde a Clara Peeters. Es Vigée le Brun.

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  2. Gracias, ya he corregido el error incorporando un presunto retrato de Clara Peeters y he aprovechado para actualizar la información sobre su obra expuesta pues el Museo ha sustituido la que estaba anteriormente por una de las que tenía guardadas en el almacén.

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  3. Buenas tardes, Hablando con el Museo del Prado me han comentado que solo hay un total de 4 obras expuestas actualmente de mujeres artistas. De las cuales Sofonisba Anguissola no está. Es eso cierto? Me podríais ayudar sobre el tema? Muchas gracias

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  4. Creo que no has tenido suerte con tu informante, la información que figura en esta entrada puedes comprobarla directamente en el museo. Es cierto,tal como explico en la entrada, que de las cuatro obras de Sofonisba que se mencionan, dos, Felipe II y Ana de Austria, son de autoría segura, mientras de las otras dos, una, Isabel Valois figura como atribuida a la pintora y la otra, Catalina Micaela de Austria, figura ser de Sánchez Coello aunque se dice que "algunos la consideran de Sofonisba". Lo cierto es que los especialistas no discuten esa autoría pero el Museo se resiste a cambiar las cartelas.
    También hay que decir que en la actualidad Felipe II se encuentra en una exposición en Cádiz "Los objetos hablan", a la que he dedicado una de mis últimas entradas. En su lugar se encuentra, precisamente una obra de su hermana Lucía Anguissola que suelen exponer cada vez que prestan a Felipe II, lo que ocurre con bastante frecuencia.
    Habría que preguntar a tu informante si no consideran a Sofonisba Anguissola como pintora de dos de las cuatro obras de mujeres que dicen exponer ¿de quién son?
    Las cuatro obras de Sofonisba, dos seguras y dos atribuidas se encuentran, habitualmente, en la Sala 56 del Museo.
    Espero haberte ayudado.

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    1. Puedes consultar la información de la Galería Online del Prado
      https://www.museodelprado.es/index.php?id=995&no_cache=1&L=0&cHash=38c550c57c&gbobras%5Badv%5D=0&gbobras%5Bcriterio%5D=1&gbobras%5Bstring%5D=Anguissola%2C+Sofonisba
      Saludos

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  5. ¿Las miniaturistas están expuestas?

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    1. En la entrada PINTORAS EN EL MUSEO DEL PRADO IN & OUT (II), en el apartado: UN GRUPO CON CARACTERÍSTICAS PROPIAS:LAS MINIATURISTAS, se informa de que lamentablemente "ninguna de ellas se encuentra expuesta al público en la actualidad". Saludos

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