jueves, 26 de abril de 2018

LORENZO ROCHA - PINTOR FILIPINO EN EL MUSEO DEL PRADO

Lorenzo Rocha y de Ycaza (Manila, 1837-1898) 
(Detalle de la fotografía cedida por los bisnietos del pintor)

La Pintura en Filipinas en el siglo XIX

En la segunda mitad del siglo XIX florecen en Filipinas un grupo de pintores en torno a la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado de Manila creada por el gobierno español. Esta institución había dado continuidad a una primera escuela de enseñanzas artísticas fundada en 1821 por el pintor chino-filipino Damián Domingo (1796 - 1834), considerado el precursor en la enseñanza de la pintura en las islas, era especialista en la realización de retratos en miniatura, imaginería religiosa y en ilustraciones sobre temas nativos e influyó de forma notable en la siguiente generación de pintores que floreció en las Islas. Conocemos la imagen del pintor a través del retrato que de él realizó su hijo. el pintor José Domingo, basado en un autorretrato en miniatura realizado por su padre.
Retrato de Damián Domingo realizado por su hijo José Domingo

La escuela tuvo una vida efímera ya que la escasez de recursos económicos, junto a la prematura muerte de Domingo en 1834, supuso su decadencia y el cierre.  La nueva Academia, fue aprobada en 1846 a semejanza de las existentes en la península, aunque su apertura no se produjo hasta 1850. Dirigida en sus primeros años por diferentes funcionarios del gobierno que ejercían el puesto hasta el momento en que se cumplía el tiempo de sus servicios y se producía su retorno a la Península.

Ante esta situación de inestabilidad que no permitía el diseño de proyectos a largo plazo, la Junta de Comercio pide autorización para buscar un director especializado en España. Entre tanto convocan una oposición para cubrir la plaza de forma interina, para la que fue elegido el pintor Lorenzo Rocha y de Ycaza que era el alumno más aventajado de la renovada escuela, declarándole, con derecho al goce de sueldo total que tenía asignada la plaza, hasta que se produjera la llegada de su titular. Se nombra también como colaborador al joven alumno Lorenzo Guerrero (1835-1904)que va a ser un personaje fundamental para la historia de la Escuela, cuyo puesto, dedicado a la enseñanza de los nativos, lo desempeñaba gratuitamente. Las gestiones para encontrar un director dieron sus frutos en la persona del pintor español Agustín Sáez Glanadell que se incorpora al puesto en 1857 acabando así el periodo de interinidad de Lorenzo Rocha a quien se le agradecen los servicios prestados.

Lorenzo Rocha y de Icaza (1837-1898) 

El Tribunal de Comercio buscando compensar los servicios prestados por Lorenzo Rocha y conscientes de que para dirigir la Academia era necesario poseer una formación especializada, le propuso para una pensión a fin de que siguiese los estudios de pintura en la Península por cuatro años, inaugurando una práctica que pocos años más tarde se establecerá con carácter periódico.

Con el soporte económico de la pensión concedida, Rocha se embarca hacia España tal como recoge el diario El Mallorquín del sábado  29 de mayo de 1858: "La fragata Magnolia salió para Cádiz el día 12; Vienen en este buque de pasaje .../... D. Lorenzo Rocha que pasa pensionado por la Junta de Comercio de Manila para estudiar el Arte en Madrid". 

Es probable que pudiera hacer un periplo por Roma o París pero sabemos que en 1860 se encuentra instalado en Madrid continuando sus estudios en la Escuela Especial de Pintura. Es posible que en ese tiempo realizara alguna obra para la casa real ya alcanza el privilegio de ser nombrado pintor honorario de Cámara de la corona española.

Cuando en 1862, finaliza el tiempo para el que se le había concedido la pensión, Rocha solicita su reincorporación a la plaza de director de la Escuela de Manila (AHN: ULTRAMAR, 603, Exp.6), pero se le deniega la petición por seguir ocupado el puesto por el español Agustín Sáez, que había sido  precisamente confirmado ese mismo año. 

Ante esta situación Rocha solicita al Ministerio de Ultramar una ampliación de la pensión que venía disfrutando “… con objeto de terminar un cuadro de composición que tiene ya emprendido…”  
El ministerio realiza consulta al director del Museo Nacional de Pinturas sobre los avances del pintor, quien informa favorablemente la petición "...constándome los adelantos que con su constante aplicación ha conseguido adquirir el recurrente en tan difícil arte" y considerando entre sus méritos el haber merecido los honores de Pintor de Cámara. (Archivo MNP. Caja 353 / Legajo 18.12 / Exp. 6 / Doc. 4). Finalmente se le concede la ampliación de la pensión de 12.000 reales anuales de que disfrutaba, primero por dos años y después por otros dos. El periódico La Correspondencia de España se hace eco de la concesión de la segunda prórroga en 1864.

La Correspondencia de España, 14 de agosto de 1864

La Exposición Nacional de Bellas Artes de 1866

Como resultado del trabajo realizado durante el tiempo de la ampliación de la pensión Lorenzo Rocha y de Icaza presenta en la Exposición Nacional de 1866 (inaugurada el día 25 de enero de 1867) su obra El Sueño de Don Ramiro tal como se recoge en el Catálogo de la misma.

Páginas 38 y 39 del Catálogo de la Exposición de 1866 donde figura la obra presentada por Lorenzo Rocha con la descripción de su contenido. 

Por la información del Catálogo, sabemos que Rocha vivía en Madrid, en el número 3 de la céntrica calle del Clavel, perpendicular a la Gran Vía. A través de la consulta al Padrón madrileño de los años 1865 y 1866, conocemos de su puño y letra que había nacido en Manila el 10 de junio de 1837, habiendo sido bautizado en la parroquia de Binondo, que estaba soltero y que era uno de los inquilinos de la casa de Eusebio Sáiz, un cerrajero de la localidad de Mora de Toledo; también deducimos por las fechas de referencia que aporta, que había llegado a Europa en 1858 y que en 1860 se encuentra instalado en Madrid calificándose a sí mismo como "Pintor de Cámara y de Historia", añadiendo en el apartado de observaciones: "Comisionado por el Gobierno".

El Catálogo de la Exposición de 1866 describe con amplitud las características de la obra: 

362 - El sueño de D. Ramiro
          "Corrían los tiempos de la Monarquía española. El soberbio Abderramán exige del noble Ramiro un tributo abominable. Ramiro levanta su reino en armas; y aunque con hueste bisoña y escasa, cierra con la morisma en su propio campo, Albelda. La noche cubre con negro manto un cuadro fatídico y sangriento. Ramiro rehace su quebrantado ejército frente a Clavijo. Su esforzado espíritu no enflaquece: medita la venganza. El dolor y la fatiga llevan a sus párpados un sueño agitado, turbulento y convulsivo. Mil pensamientos cruzan por su mente, fíjase en una aparición mística, quizá fantástica, en la figura simbólica, viva y corpórea del Santo Apóstol Santiago que rompe raudo el éter, radiante y glorioso: imagen del genio de la guerra, penetra en la regia tienda inspirando y persuadiendo con el lábaro de la fe en la diestra y señalando con la siniestra al campo del triunfo. Ramiro con oír las sacrosantas palabras in hoc signo vinces, Ramiro sonríe soñando. Ramiro apresta de nuevo el combate. Ramiro vence. Ramiro realiza su sueño. Ramiro pasa a la posteridad glorificado; la cristiandad le venera, casi le exige altares." (Ortografía adaptada)

Lorenzo Rocha y de Icaza: El sueño de D. Ramiro. 1866.  Museo del Prado Nº de Catálogo P7869. Depositado en el MBA de Álava

Esta obra fue premiada en dicha exposición con una Mención honorífica de 2ª clase, y además del correspondiente premio en metálico fue seleccionada para su adquisición por el Gobierno al igual que otras obras presentadas al certamen. Con toda probabilidad fue destinada al recién creado Ministerio de Ultramar (1863), en donde quedó depositada.
 Revista de Bellas Artes. 17/2/1867, nº 20, BNE. Det. de la página 7.

Después de recibir este galardón Lorenzo Rocha considera finalizado su trabajo de pensionado y decide volver a Filipinas, con el reconocimiento de haber recibido el honor de pintor de Cámara y la mención honorífica por esta obra, que no debió ser la primera ya que un documento conservado en el AHN (Ultramar, 5221-Exp. 17-1874) menciona que le es otorgado el título de Comendador de la Orden de Carlos III, honor que se adjudicaba tras la recepción de una segunda mención honorífica conseguida por un pintor en exposiciones nacionales. 

Esta historia es resumida por Gervasio Memije, de la Comisión Central de Manila, en la Memoria que se publica en 1887 con motivo de la Exposición General de las Islas Filipinas en Madrid:

Exposición General de las Islas Filipinas en Madrid 1887
Memoria correspondiente a la Sección 8ª. Grupos 72 Y 73 . P.86 
Tipografía del Colegio de Sto. Tomás. Manila

La prensa de las islas se hizo eco de su retorno.
 La Correspondencia de España 17 de diciembre de 1867 1ª pág.

La Exposición General de Filipinas de 1887

Años más tarde la obra El Sueño de D. Ramiro fue presentada por el propio Ministerio de Ultramar a la Exposición General de Filipinas de 1887, tal como consta en el Catálogo publicado en el que no figura, quizás nadie se acordara, ni su autor ni su título, pero la descripción: Cuadro con la leyenda "in hoc signo vincis", no deja lugar a dudas de que se trataba de la obra de Rocha.

Recorte del Catálogo de la Exposición de Filipinas pág. 597(1887) BNE. 

El retorno a Filipinas

Tras su vuelta a Manila, Lorenzo Rocha se incorpora a la Academia de Pintura, Escultura y Grabado, dirigida por el español Agustín Sáez, donde ejercerá la función de profesor, cargo que complementa con el de catedrático de dibujo en el Colegio de San José. Tras la desaparición de este último Rocha propone la creación de una cátedra de Dibujo en la Escuela Normal de Maestras de Manila de la que será titular una vez que es aceptada. (AHN Ultramar, 604, Exp.6). Pocos años después el Tribunal de Cuentas de las Islas planteará la incompatibilidad de ambos puestos, lo que desembocará en un expediente administrativo y en el planteamiento del correspondiente incidente (lo que hoy sería un recurso) por parte de Rocha para evitar tener que devolver los haberes recibidos durante los seis años que ejerció la docencia en la mencionada Escuela. (AHN. Ultramar, 604, Exp.6)

De acuerdo con la información recogida en la Memoria -sección 8ª, grupos 72 y 73- de la Exposición General de las Islas Filipinas de 1887 (BNE HA/17688), en 1876 se declara honorífico y gratuito el cargo de director que a partir de entonces recaerá en el Inspector general de Obras públicas en las Islas, y el hasta entonces director, Agustín Sáez, pasa a ser exclusivamente Profesor aunque con el mismo sueldo de 1.200 pesos anuales, "para atender más ventajosamente a la instrucción de los alumnos". Al mismo tiempo se crea una segunda plaza de Profesor con idéntico sueldo, para la que se nombra a Lorenzo Rocha, como recompensa al resultado de sus estudios en la Península, el desempeño  interino de la Dirección ganado por oposición en 1856 y la obtención de distinciones en su etapa de estudio.
Retrato de Lorenzo Rocha y de Icaza
(Fotografía cedida por los bisnietos del pintor a quienes agradecemos su contribución 
al conocimiento del artista y su época)

Como consecuencia de estas nuevas previsiones existirá en la práctica una doble dirección en la Academia con dos profesores del mismo nivel repartiendo entre ellos las distintas enseñanzas; Agustín Sáez se ocupará de la superior de pintura y la elemental de paisaje, ornamentación, lineal y topográfico y Lorenzo Rocha de las clases superiores de dibujo natural y yeso y las elementales del dibujo de figura.

En 1891 tras el fallecimiento de Agustín Sáez se produce una nueva reforma de la Escuela y se vuelve a crear el puesto de director-profesor que es solicitado por Rocha para el que será nombrado en 1893. Esta reforma había sido auspiciada por Ángel Avilés Merino que desde 1892 estaba destinado en las islas como Director General  de Administración Civil.
Retrato de Ángel Avilés Merino por Nicolás García Márquez
Legado Ángel Avilés. MBA Córdoba

Ángel Avilés que, además de pintor acuarelista formado en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, era gran aficionado y coleccionista de pintura, recibió como recuerdo de su estancia en Filipinas una serie de obras de pintores locales entre las que se encontraba una especialmente relevante del propio Rocha. Se trata de una bellísima Mujer Filipina, que fue presentada en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1895 más de treinta años después de su participación en la de 1863 en la que consiguió el primer galardón de un filipino en una competición de ámbito nacional. La obra se conserva en la actualidad en el Museo de Bellas Artes de Córdoba, formando parte del legado artístico que este político dejó a su ciudad junto con su biblioteca y archivo personal depositado en la Biblioteca Pública Municipal de Córdoba.
Lorenzo Rocha. Mujer filipina. 1895 MBA Córdoba

Lorenzo Rocha y de Ycaza por tanto ya ostentaba la dirección de la Academia cuando oficialmente pasó a llamarse Escuela Superior de Pintura, Escultura y Grabado y fue ampliada incorporando más profesores, incluyendo algunos españoles. No obstante este sería el último periodo de su vida tanto profesional como personal, que duró desde 1893 hasta su muerte en 1898. 

Tras su desaparición, a pesar del nombramiento de un nuevo director de la escuela, Eusebio Santos González, el triunfo de la revolución con el consiguiente cambio de colonizadores, hizo que esta fuera decayendo lentamente hasta su práctica desaparición y posterior conversión en Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Filipinas, que fue inaugurada en 1909 siendo su primer director  Rafael Villanueva Enriquez (1850-1937).

De Hidalgo a Rocha: El Sueño de Ramiro en el Museo del Prado

Hasta ahora hemos visto cómo la obra El sueño de Ramiro de Lorenzo Rocha y de Ycaza presentada a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1866 fue adquirida por el gobierno con destino al Ministerio de Ultramar, desde donde consta que fue presentada veinte años después a la Exposición General de Filipinas (1887), tal como figura en el Catálogo de la misma en el que se menciona la obra por la inscripción que contiene: "In hoc signo vinces" sin que figure título ni autor. Al cierre de la Exposición la obra quedó adscrita al Museo Biblioteca de Ultramar (MBU) creado a partir de los contenidos de la mencionada Exposición.

Tras la pérdida de las últimas colonias, en 1899 cerrará definitivamente sus puertas el Ministerio de Ultramar; por su parte el MBU será también clausurado pocos años después; una Real Orden de 4 de febrero de 1908 dispone el desalojo inmediato del edificio del Museo y la distribución de sus colecciones entre instituciones especializadas en las diferentes materias expuestas: Museo de Ciencias Naturales, Museo Arqueológico, Museo de Antropología, Biblioteca Nacional y Museo de Arte Moderno. 

La mayor parte de las pinturas y esculturas que formaron parte de la exposición, realizadas por artistas autóctonos que se mantuvieron en el Museo Biblioteca de Ultramar mientras duró, fueron enviadas tras su desmantelamiento al Museo de Arte Moderno que ocupaba en ese tiempo parte del edificio de la Biblioteca Nacional, aunque muchas de ellas, por falta de espacio, fueron depositadas directamente  en otras instituciones. Finalmente, tras el cierre definitivo del Museo de Arte Moderno, en 1971, las pinturas del siglo XIX pasan al Museo del Prado, aunque la mayoría de las realizadas por artistas filipinos ya se encontraban depositadas en distintos museos e instituciones, destacando por su número las enviadas a las islas Canarias.

La atribución actual de la obra

Actualmente la obra, se encuentra depositada por el Museo del Prado en el Museo de Bellas Artes de Álava, en Vitoria, figurando en ambas instituciones la autoría del también pintor filipino Félix Resurrección Hidalgo y Padilla (Manila, 1855-Sarriá, Barcelona, 1913), presente con varias obras en la pinacoteca nacional. Es preciso señalar que Hidalgo no llegará a España hasta 1879, tras la obtención de la correspondiente beca, y que en ninguno de los catálogos de las diferentes Exposiciones Nacionales de Bellas Artes realizadas a partir de su llegada figura obra alguna de este autor que coincida con la temática de esta pintura.
Félix Resurrección Hidalgo Padilla. Autorretrato. 1901 

El título con el que la obra figura en ambas instituciones: "Aparición del Apóstol Santiago al rey don Ramiro I, antes de la Batalla de Clavijo"obedece más a una descripción del tema tratado que a un título propiamente dicho. 

Por la completa información que ofrece el Museo de Álava, en el que se encuentra expuesto El sueño de Ramiro en la actualidad, sabemos que la obra, aunque estuviera adscrita al Museo de Arte Moderno no llegó a incorporarse al mismo ya que en 1908, el mismo año de la disolución del Museo Biblioteca de Ultramar, fue depositada en el Instituto Ramiro de Maeztu de Vitoria (actual sede del Parlamento Vasco) y de allí, en 1944, pasó al Museo Provincial, actual Museo de Bellas Artes de Álava. Probablemente este último traslado fuera desconocido por la especialista Mercedes Orihuela, ya que en el Boletín del Museo del Prado, que recoge las obras del "Prado disperso" depositadas en Vitoria (1989), informa que el cuadro depositado en el Instituto Ramiro de Maeztu está "Sin localizar".
 El "Prado disperso". Cuadros depositados en Vitoria. BMNP, 10, 1989. Det. de la pag. 107

Es difícil saber en qué momento se cambia el título a la obra y se produce su adjudicación a Félix Resurrección Hidalgo y Padilla (ver actualización al final de la página). Precisamente Hidalgo forma parte del grupo de pintores que tuvieron como profesores a Sáenz y a Rocha y que tantos éxitos cosecharon en Madrid y París en las dos últimas décadas del siglo, entre los que figuraban otros pintores notables como Juan Luna, Fabián de la Rosa, Miguel Zaragoza o Esteban Villanueva. 


Conclusión
La adjudicación de la obra "El Sueño de Ramiro" a Lorenzo Rocha y de Ycaza no solo viene a restablecer el nombre del pintor, lo que por justicia le corresponde, sino que además tiene el interés de adelantar en 20 años la constatación de la existencia de pensionados de la Escuela de Pintura y Escultura de Manila en Madrid, ya que Rocha fue el primero de los pintores filipinos que tuvo la posibilidad de obtener una pensión para perfeccionar estudios en Europa. Su buen hacer le valió en España el honor de pintor de Cámara, siendo a su vuelta a Filipinas maestro de la mejor generación artística de pintores filipinos y posteriormente director de la Escuela de Manila hasta su muerte.

Actualización - Mayo 2019
El Museo del Prado ha aceptado la propuesta de autoría recogida en este blog, modificando el título de la obra y el autor de la misma, reconociendo a Lorenzo Rocha y de Icaza como su verdadero titular, tal como puede verse en la Galería Online del Museo del Prado.
Vista de la nueva ficha técnica de la obra en la Galería Online del Museo

En la nueva descripción de la obra recogida en la Galería Online, se alude al origen del error tanto del título como de atribución de autoría padecido hasta ahora:
         "En la Relación de los cuadros que pertenecientes al Museo Biblioteca de Ultramar son entregados con este mismo carácter al Museo de Arte Moderno según Real Orden de [4 de marzo de 1908] no figura esta obra pero sí una anotación que indica: “Se ha recibido fuera de relación el cuadro de D. Félix Resurrección Hidalgo titulado “Aparición del Apóstol Santiago al Rey D. Ramiro I antes de la batalla de Clavijo” Firmado: R. Hidalgo de Caviedes. Este es el origen del error en la autoría asignada a esta obra en el Catálogo de Pintura del siglo XIX en el Museo del Prado".

martes, 20 de febrero de 2018

LOS FERRANT (II)

Continuando la información sobre la familia Ferrant, en la que como vimos se iban alternando los artistas que se dedicaban a la pintura o a la escultura, con predominio de esta última, nos adentramos ahora en la parte de la familia más destacada en el ámbito de la pintura, dirigiéndonos de modo especial a los hermanos Ferrant Llausás, que florecen en la primera mitad del siglo XIX, dejando para una tercera entrega a Alejandro Ferrant Fischermans, la principal figura de la saga que ya pertenece a la siguiente generación.

Una curiosidad relativa a esta línea familiar es que en algún momento tras su llegada a Madrid incorporan al final de su apellido una "T" por lo que en los documentos que vamos a encontrar se indica el apellido FERRANT. Ello nos permite en muchas ocasiones clarificar las referencias aunque, como es lógico, tanto en la literatura de la época como en la actual encontramos errores debido a la costumbre de heredar los hijos no solo el apellido sino también el nombre de los padres.

LA RAMA FERRANT

 Imágenes. Arriba: Luis [Alejandro] F. Vallés (Arxiu Mas - Institut Amatller) Cayetana Llausás (IPCE) 
Central: Luis, Cayetano y Fernando F. Llausás y Natalia Boris, (MROM), Alejandro F. Llausás (Desconocido) Ramona Fischermans (probable) y María Fischermans  (Comercio) 
Inferior: Los hermanos Pilar, Alejandro y Luis F. Fischermans (MROM), y Ricardo Bellver (Museo del Prado)
Todos los retratos son de Luis Ferrant Llausás excepto el suyo propio, el de Pilar Ferrant y el de Ricardo Bellver que son de Alejandro Ferrant Fischermans.


Luis [-Alejandro?] Ferrant Vallés 
(Barcelona? h.1780 - Madrid, d.1842) 

Esta rama familiar se inicia con Luis Ferrant Vallés de quien la información de que disponemos es muy escasa. La primera duda que se nos plantea es su propio nombre ya que existe la referencia de un pequeño retrato cuya fotografía se encuentra en el archivo del Instituto Amatller, realizado por su hijo Luis en 1842 en el que aparece nombrado como "Abuelo Alejandro". Es posible que al igual que todos sus hermanos Luis tuviera un nombre compuesto, Luis Alejandro. De acuerdo con la costumbre de heredar los hijos el nombre del padre, serían esos los nombres que pusieron a dos de sus hijos. La identificación que figura manuscrita en la fotografía como "Alejandro" coincide con la referencia al retrato original que se encuentra en el Catálogo de la Exposición de Acuarelas y Aguadas Españolas de 1946En ambas fuentes consta que el retrato se encontraba en la colección del escultor Roberto Chauveau Vasconcel. 

Luis Ferrant. Retrato de su padre (foto). Inscripción: "Abuelo Alejandro"  Firmado Luis Ferrant 1842. Arxiu Mas, Institut Amatller. Barcelona
Reseña del Retrato en el Catálogo de la Exposición de Acuarelas y Aguadas Españolas. (1946) 

Hijo de Joseph Ferrán y Theresa Vallés de Vilafranca del Penedés, Luis, el cabeza de familia de la segunda rama artística de los Ferrant, probablemente fuera el menor de los seis hermanos, el único de quien no se dispone de su partida de bautismo por lo que no sabemos a ciencia cierta dónde y cuándo nació. La investigadora Marta de la Fuente en sus Aportaciones documentales sobre una familia de artistas: Los Ferrant, (Revista Goya nº 285, 2001) da a conocer los datos del resto de hermanos que figuran entre los bautizados en la parroquia de Santa María y Santísima Trinidad de Vilafranca del Penedés: Joseph Nicolau, (1870); Joan Joachim, (1772); Theresa Francisca Josepha, (1873); Adrià Félix Père,  (1774) y Salvador Antón Pau, (1776).

Cabe pensar que la familia pudiera haber cambiado su domicilio a Barcelona pensando en la continuación de los estudios artísticos de los hijos. Existe alguna referencia a que el hermano mayor, Joseph era artista imaginero (Rafols, 1951) y consta que Adrià estudió en la barcelonesa Escola de Dibuix de la Junta de Comerç instalada en la Llotja, cuyo director, el escultor Jaume Folc i Costa, les acompañará en 1808 en su exilio a  Mallorca.

En los primeros años del siglo, Luis se casa con Cayetana Llausás Anguita, y sus dos primeros hijos, Luis y Cayetano, nacen en Barcelona en 1806 y 1808 respectivamente. Poco después la familia se traslada a Mallorca junto a la del hermano mayor, Adriá, por causa de la invasión francesa. Los documentos mallorquines nunca mencionan el nombre de Luis, sin embargo su presencia en la isla no ofrece lugar a dudas ya que en aquel tiempo y lugar nacerán sus otros dos hijos, Fernando (1810) y Alejandro (1814).

Aunque no se encuentran noticias específicas sobre el trabajo que realiza Luis en la empresa familiar de Mallorca, es posible deducir por su actividad posterior que su especialidad está ligada a la talla y a las molduras, pues más tarde en Madrid montará una empresa dedicada a la fabricación de molduras y marcos dorados. En el retrato mostrado anteriormente, único que conocemos de él, aparece al fondo un capitel corintio, probablemente para ilustrar su oficio de tallista. Su actividad en la isla quizás haya de leerse entre líneas cuando Vicens Furió ("Dels anys que visque a Mallorca l'esculptor Adriá Ferran", 1923) dice que "el taller tuvo gran importancia, llegó a tener 22 hornos en los que trabajaban algunos catalanes".

El taller familiar de los Ferrán en Palma de Mallorca además de un gran número de esculturas produjo piezas de mobiliario y ebanistería y, aunque Furió adjudica genéricamente a L'Adriá todas las obras que allí se realizan sean de escultura o ebanistería, hecho que repiten todos los cronistas posteriores, considero que Adriá es esencialmente escultor mientras que la especialización de Luis Ferrán en talla de madera, le hace acreedor a ser considerado, al menos en parte, autor de las piezas de mobiliario que producen sin perjuicio de que puedan ser consideradas en su conjunto obras del taller familiar.

Del taller de ebanistería de la calle del Carmen salieron toda clase de muebles, mesas, consolas, sofás, pilastras, marcos de caoba, algunos de los cuales se dice fueron vendidos a un anticuario catalán para llevárselos a París. De las piezas realizadas, la más famosa que se conserva es el Llit de la Infanta, una cama estilo imperio que se conoce por ese nombre por haber dormido en ella la infanta Luisa Fernanda, duquesa de Montpensier, durante una visita a Mallorca en 1852. El mueble formaba parte de un conjunto de piezas que fueron encargadas por la familia Morell. Actualmente puede visitarse en el Casal Solleric de Palma de Mallorca. También son innumerables las iglesias que conservan retablos en los que además de las imágenes, la propia estructura había sido diseñada y realizada por los Ferrán.

 
Taller de Adriá Ferrant: Consola y Llit de la Infanta - Mallorca

A diferencia de su hermano Adrià que vuelve a instalarse en Barcelona al final del exilio mallorquín, Luis, aunque vuelve a Barcelona, poco después decide marchar con su familia a Madrid donde abrirán una empresa familiar dedicada a la fabricación de molduras y marcos dorados, en la que en su momento trabajarán sus hijos Cayetano Alejandro. Resulta curioso que esta empresa tuvo que ser competencia directa de la de su primo Adriano Ferrán Andrés, hijo del escultor Adriá, que como vimos en la entrada correspondiente, también tiene en Madrid un fructífero negocio especializado en el dorado de molduras para marcos. 

Hay constancia de que en 1841 Luis Ferrant Vallés reside en Madrid, ya que es citado en una carta que desde Roma escribe Federico Madrazo a su padre: "[Luis] Ferrant  me ha entregado 50 duros para V., haga el favor de entregarle otros tantos a su padre (por cuenta mía). Aníbal o Ponzano o cualquiera dará a V. razón de donde vive". (Carta 30 diciembre). 

Por otra parte, su retrato, antes mencionado, data del año 1842, por lo que hay que entender que en esa fecha aún vive. Es posible que la fecha de su fallecimiento fuera cercana a la de su hijo Cayetano (1865) ya que según Ossorio y Bernard (1868) Luis Ferrant realizó un único "cuadro para el panteón de su padre y de su hermano Cayetano representando la Fe y la Caridad con varios niños con guirnaldas y teas".

Cuatro hijos, cuatro artistas


Como hemos comentado de los cuatro hijos de Luis [Alejandro] Ferrant Cayetana Llausás, dos siguen los pasos del padre en el negocio familiar de molduras y marcos y ambos son músicos aficionados. La música es importante para los Ferrant siendo Fernando y Alejandro los que en mayor medida la practican, aunque ninguno llegará al nivel de poder vivir de ella.

Cayetano Ferrant Llausás (Barcelona 1808 - Madrid 1865)
 
El segundo de los hermanos, había nacido en Barcelona el 10 de agosto de 1808 justo antes de que la familia emprendiera el exilio mallorquín. La confirmación de estos datos se ha podido realizar gracias a los registros de empadronamiento de los años 1850 a 1854, viviendo en la Calle de la Magdalena de Madrid. Tras su traslado a Madrid, se forma en la Academia de San Fernando donde figura matriculado en 1830 en los estudios menores de la calle Fuencarral y ese mismo año consigue el paso a los estudios superiores de la calle Alcalá. 

Al igual que su padre se dedicará profesionalmente a la talla y al dorado figurando en diversas ocasiones en prensa como titular de la empresa familiar de molduras y marcos ubicada en el número 14 de la calle Carretas. En 1951 anuncia su traslado al número 4 de la calle de la Magdalena (Diario de Avisos. Madrid, 25 de marzo de 1851), donde también tiene su domicilio. Ese mismo año es nombrado Dorador Honorario de Cámara de Isabel II (Archivo de Palacio 16913/28). En El Indicador de Madrid para 1858 figura la empresa en la calle Hortaleza, 4. Probablemente fue el último artesano de la familia en esta materia, continuando con la gestión de la empresa familiar tras el fallecimiento prematuro de su hermano Alejandro y de su padre. 

Algunas de las pinturas de la época y en especial las de su hermano Luis muestran en el reverso la marca de la empresa familiar de Molduras y marcos que regentaba Cayetano Ferrant, como el Retrato de Alejandro Ferrant con capa [1854] recién adquirido y restaurado por el Museo del Romanticismo. Probablemente tengan la misma procedencia los marcos dorados de otros retratos familiares que conserva el mismo Museo. También se encuentra el sello "Ferrant" en marcos de obras de otros pintores, como el Retrato de la Marquesa de Cerralbo pintado Ricardo Balaca que muestra en el reverso del marco, una etiqueta pegada con la inscripción: FERRANT DORADOR DE LA CÁMARA DE SS. MM. Calle Hortaleza nº 34.” o en el retrato de Isabel de Aragón de Luis Ferrant del Museo del Prado.

Marcos "Ferrant" en retratos del Museo del Romanticismo (Natalia Boris), el Cerralbo (Marquesa de Cerralbo)  y el Prado (Isabel de Aragón).

Cayetano Ferrant se casó Ramona Fischermans Casano con quien tendrá cuatro hijos varones. Tras su muerte en 1865 su viuda volvió a casarse con Francisco Moya Dominguez, teniente coronel de la Guardia Civil, quien fallece en 1894 dejando viuda a Ramona por segunda vez. En 1888, Francisco será testigo en la boda de su sobrino Alejandro con Blanca Vazquez

Probablemente Francisco Moya  influyera para que su hijo menor, de nombre Cayetano como el padre, entrara a servir en el Cuerpo siguiendo sus pasos. Este mismo hijo pasó a la reserva en 1891 y en 1905 entró por oposición a trabajar en el Museo de Arte Moderno, cuando era Director su primo el pintor Alejandro (con quien coincide en ambos apellidos), primero como celador, después guarda y finalmente portero, hasta su jubilacion en 1919. (MAM 40, Exp.40). 

Alejandro Ferrant Llausás (Mallorca, 1814 - Madrid, 1847)

El menor de los hermanos, que nació durante la estancia de la familia en Mallorca, era también músico de afición, pero siguiendo la tradición familiar su profesión era la de tallista y dorador y trabaja en el taller familiar. En la Sociedad Artística General de Socorros Mutuos figura inscrito en 1844 como "Maestro dorador"

Este hermano nos interesa fundamentalmente por su matrimonio con María Fischermans Casano, hermana de su cuñada, y el hecho de ser el padre de Alejandro Ferrant, quizás la figura más sobresaliente de la saga artística. Alejandro padre, murió prematuramente a la edad de 33 años dejando dos hijos menores. 

Sobre las hermanas Fischermans Casano

En cuanto a las hermanas Fischermans Casano, que, como ya informamos en otro artículo, eran hijas de Guillermo Fischermans y María Casano; comentar que hay al menos una tercera hermana, de nombre Francisca, casada con José Langa, quienes serán los padres de Gonzalo Langa Fischermans, fotógrafo -pendiente de estudio- que también realizó estudios superiores en la Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Recientemente hemos podido ver en el comercio un retrato de señora firmado y datado  por Luis Ferrant - 1856 que puede tratarse de esta tercera hermana, Francisca ya que guarda un gran parecido con su madre María Teresa Casano.
Luis Ferrant, Retrato probable de Francisca Fischermans Casano. 1856  
Comparación con el retrato de su madre 

Los hermanos pintores, Luis y Fernando Ferrant Llausás

Luis, el mayor de los hermanos es conocido como pintor de historia y retratista y Fernando, el tercero, como pintor de paisajes además de cantante. Sus retratos son bien conocidos ya que cuelgan desde hace años de las paredes del Museo del Romanticismo.  A sus biografias dedicaremos la segunda parte de esta entrada.

Los Retratos de los 4 hermanos 

Conocemos las imágenes de los cuatro hermanos Ferrant Llausás, gracias al pincel de Luis, que pintó a la practica totalidad de miembros de su familia, excepto a él mismo. El retrato de Luis Ferrant Llausás fue pintado por su sobrino Alejandro Ferrant en 1864

Alejandro Ferrant. Retrato de su tío Luis Ferrant Llausás. 1864. MROM

De Fernando Ferrant Llausás se conservan al menos dos retratos pintados por su hermano Luis, uno, que según la información del Museo fue realizado juntamente con el de su esposa, probablemente el año 1848, con ocasión de su boda; y el segundo, fechado en 1845, por figurar en la exposición de ese año, donde se describe un retrato de sus características que muestra al pintor con un aspecto que en la época sería considerado "un elegante" por su porte, su vestimenta y en general por su cuidado aspecto.

Retrato de Fernando Ferrant Llausás pintado por su hermano Luis H.1845. MROM

Menos conocidos son los retratos de los otros dos hermanos. Del menor, Alejandro Ferrant Llausás, la búsqueda de su imagen me ha llevado a la referencia que figura en el Catálogo de la Exposición de Retratos Ejemplares celebrada en el Museo de Arte Moderno en 1946 con el título Retrato de su hermano Alejandro, realizado por Luis Ferrant. Se trata de un interesante retrato, quizás de los mejores del ámbito familiar, por lo que en su momento tuvo esa consideración de "retrato ejemplar". Se desconoce su actual paradero que probablemente sea una colección particular.

Retrato de Alejandro Ferrant Llausás pintado por su hermano Luis. Col particular
(Imagen: La pintura del siglo XIX de Ernesto Ballesteros).

En cuanto a Cayetano  Ferrant Llausás he podido identificar su imagen en un retrato a la acuarela realizado por Luis Ferrant, firmado y fechado en 1839, que se expone en el Museo del Romanticismo donde figura como Caballero desconocido. 

La identificación ha sido posible gracias a una fotografía que conserva el Instituto Amatller de un Retrato a la acuarela realizado por Luis Ferrant en 1842el mismo año que fue realizado el que hemos visto anteriormente de su padre. En el retrato aparece un piano, lo que refleja su principal afición y en él también figura la inscripción "Cayetano, padre". 

Izq. Retrato de Cayetano Ferrant Llausás pintado por su hermano Luis, 1839 MROM 
(Nueva identificación)
Der. Luis Ferrant. Retrato de Cayetano Ferrant Llausás 1842 (foto). Arxiu Mas, Institut Amatller. Barcelona

El retrato figura también en el Catálogo de la Exposición de Acuarelas y Aguadas Españolas de la Sociedad Española de Amigos del Arte (1946), donde aparece firmado y fechado: Luis Ferrant 1842 (el catálogo indica por error 1862). 
Reseña de la obra en el Catálogo de la Exposición de Acuarelas y Aguadas Españolas. 1946 

La similitud  de las características de ambas imágenes realizadas con una diferencia de tres años entre ellas, me permite poder afirmar sin lugar a dudas que el Retrato de Caballero de Luis Ferrant que se expone en el Museo del Romanticismo con número de inventario CE1273, representa a Cayetano Ferrant Llausás, hermano del pintor. 


LOS DOS HERMANOS PINTORES, LUIS Y FERNANDO

Luis Ferrant Llausás 
(Barcelona 1806 - Madrid 1868)

Fotografía de Luis Ferrant Llausás, 
del Catálogo de la Exposición "Alejandro y Luis Ferrant" (1926)

Nacido en Barcelona en 1806, Luis es el primogénito de Luis [Alejandro] FerrantCayetana Llausás, quienes, como hemos comentado, se van a instalar en 1808 en Mallorca de donde vuelven a Barcelona hacia 1821, y quizás a causa de los intereses artísticos de los hijos deciden desplazarse a Madrid donde Luis va a estudiar pintura en la Academia de San Fernando desde 1823 de la mano del pintor Juan Antonio de Ribera. En la Academia coincide con Federico Madrazo y con Carlos Luis Ribera y Fieve; con éste último competirá en 1831 en un concurso de la Academia madrileña en el que Ribera, sin haber cumplido los dieciséis años, vencerá a pintores consagrados como Gutiérrez de la Vega, Esquivel, Alenza y el propio Ferrant.

En la Academia conoce al Infante Sebastián Gabriel de Borbón, gran aficionado a la pintura, con quien entabla una duradera relación que va a ser fructífera para ambas partes. En 1835 recibió del infante una pensión de diez mil reales para estudiar en Roma, a donde se traslada en 1838 y donde va residir casi diez años compartiendo durante los primeros años la pensión con su hermano Fernando. Allí volverá a coincidir con Federico Madrazo quien entre 1839 y 1842 disfrutó de una beca de la Academia para la continuación de sus estudios. 

En las cartas que Federico de Madrazo escribe a su padre desde Roma, comenta a menudo su relación con los hermanos Ferrant, a quienes invita, por ejemplo, al bautizo de su hijo (Carta del 25.3.1840) y especialmente menciona a Luis por su relación con el Infante Sebastián Gabriel de quien dice: "todo el día metido en casa de Luis Ferrant, no piensa más que en pintar". (Carta de Roma de 3.12.1839. Epistolario de Federico Madrazo, t.1 MNP, 1994).

En 1842 Luis, siguiendo a su protector, se instala en Nápoles donde ese mismo año el rey Fernando II le nombra miembro de la L’Accademia di Belle Arti. Para entonces ya había realizado diversos retratos del Infante Sebastián Gabriel como el de L'Accademia de San Luca, en Roma o el del Museo del Romanticismo, adoptando una pose que años más tarde debió inspirar a su sobrino Alejandro para realizar el retrato de su tío Luis que hemos visto anteriormente. Según la información del Museo del Romanticismo, existe constancia de la realización de al menos cinco retratos del infante.

 Luis Ferrant Llausás. Retratos del Infante Sebastián Gabriel. 
Izq. 1837 Acad. San Luca. Roma. Der. 1835 MROM  (Donación de la duquesa de Dúrcal 1965).

Tras la inesperada muerte de su hermano Alejandro, en 1847, Luis decide volver a España al año siguiente, haciéndose cargo desde el principio de las necesidades de la viuda y sus dos hijos. En 1851 se casa con su cuñada María Fischermans Casano. De sus dos hijos, Luis, el menor, muere siendo todavía un niño, mientras Alejandro, de quien se convertirá en un verdadero padre, tutor y maestro, seguirá sus pasos en la pintura. De este nuevo matrimonio nacerán dos hijas, una en 1852 fallecida a temprana edad y la segunda en 1856 a quien llamarán Pilar como la hermana fallecida, que con el tiempo se casará con el escultor Ricardo Bellver y Ramón.

Una vez establecido en España Luis Ferrant recibe los honores de pintor de cámara de Isabel II y de su esposo Francisco de Asís y es nombrado profesor ayudante de estudios elementales en la Academia de Bellas Artes madrileña, ascendiendo a supernumerario en 1857 y consiguiendo cuatro años después por oposición la plaza de profesor en la Escuela Superior de Pintura. Además de a la Academia de Bellas Artes de San Fernando perteneció a la de Arqueología y Geología del Príncipe Alfonso.

La prensa de la época le trataba con consideración y no escatimaba los elogios a las obras que presentaba a exposición: "...Pero pasemos adelante. Aquí hay retratos en óvalos hechos por el señor Ferrant; este es de su hermano, a quien conozco, y por cierto está muy parecido y bien ejecutado... Estotro es de su cuñada en traje negro: también tiene muy buena entonación; el parecido es exacto y presenta toda la gracia del original. Aquí hay otro cuadrito del mismo señor D. Luis Ferrant: miren ustedes qué caballo y qué palafrenero tan bien hechos: ahí se ve gusto en la ejecución y mucha inteligencia; el fondo y colorido son agradables." 
(Madrid 4 de octubre de 1848 Don Circunstancias. Exposición de Pinturas).

Luis Ferrant. Palafrenero. PN. Palacio de Aranjuez

Su actividad pictórica es muy abundante, como pintor honorario de cámara tiene la posibilidad de pintar a casi toda la familia real, además de realizar diversas obras que en la actualidad adornan el Palacio Real de Aranjuez y otros Reales Sitios.

La relación con el Infante Sebastián Gabriel de Borbón para quien será profesor y amigo, como hemos comentado, fue fundamental en su vida. De él recibirá múltiples encargos, le retratará al menos en cinco ocasiones y continuará a su servicio cuando este retorne a España en 1857 después de su exilio provocado por su apoyo a la causa carlista. En la importante colección de pintura del Infante Sebastián que conocemos por los diferentes catálogos que de ella se realizaron y sobre todo por el que hizo a su muerte en 1875 su viuda Mª Cristina de Borbón. En él se recogen todos los cuadros existentes en Villa Labordette, su residencia en Pau (Francia), abundando las pinturas realizadas por los Ferrant, alrededor de cincuenta, entre las que se encuentran algunos paisajes de Fernando, un par de obras de su sobrino Alejandro y la mayor parte se debe a los pinceles de Luis, aunque muchas de ellas solo se identifican con el apellido Ferrant.


Luis Ferrant. Retrato de Velázquez. Dos árabes. PN. Palacio de la Quinta 

De acuerdo con la información que Carmen Díaz Gallegos aporta en el artículo sobre los Ferrant publicado en 1982 (Revista Reales Sitios nº 71), en 1851 Luis recibe el encargo de pintar una serie de cinco obras de misericordia: Dar de comer al hambriento, Dar posada al peregrino, Visitar a los enfermos, Vestir al desnudo y Enterrar a los muertos, obras que realiza a lo largo de los tres años siguientes y presenta en sucesivas exposiciones, que hoy siguen perteneciendo a Patrimonio Nacional y se encuentran en distintos palacios reales. En relación con estas obras, recientemente ha sido vendido por Alcalá Subastas un Álbum de láminas perteneciente al Infante Sebastián Gabriel en el que figuran, sin identificar a su autor, tres dibujos a lápiz negro y otro coloreado, que son los bocetos de tres de las obras de misericordia mencionadas.
Luis Ferrant. Dar posada al peregrino. Papel de calco. 
Álbum Infante Sebastián Gabriel. Comercio.2016
Luis Ferrant. Dar posada al peregrino. Aguadas de colores y gouache sobre papel. 
Álbum Infante Sebastián Gabriel. Comercio. 2016.
Luis Ferrant. Dar posada al peregrino. 1851. P.N. Palacio de Aranjuez

Quizás lo más interesante de la obra que nos ha dejado Luis Ferrant proviene de su actividad como retratista tanto de personajes de la época como de su propia familia, en la que probablemente consigue sus mejores logros, como hemos visto anteriormente en los retratos de sus hermanos. Si nos fijamos en los retratos infantiles de su entorno familiar encontraremos algunos de los más interesantes como el famoso Retrato de sus sobrinos Luis y Alejandro, del Museo del Romanticismo. En el mismo Museo se encuentra el de su sobrino Alejandro adolescente o el retrato de una niña que, aunque el Museo no identifica, es muy probable que se trate de su hija Pilar.

 
Luis Ferrant. Retrato de sus sobrinos Luis y Alejandro (1851) Retrato de su sobrino Alejandro (1858) y Retrato de niña -probablemente su hija Pilar- (1863). Museo del Romanticismo

La posibilidad de que este último retrato sea el de su hija Pilar se evidencia en el extraordinario parecido físico entre los hermanos retratados. (Resulta sorprendente que el Museo no haya podido establecer la identidad de esta niña, teniendo además en cuenta que su retrato proviene de la donación de un conjunto de retratos todos ellos del ámbito familiar.)
Luis Ferrant Llausás. Detalle de los retratos anteriores

También retrata a otros miembros de su familia, entre los que cabe destacar el Retrato de su cuñada, que posteriormente será su esposa, María Fischermans Casano. 
Luis Ferrant. Retrato de María Fischermans Casano, 1848 (Col. part.)

Tambien realiza retratos dibujados o coloreados de los que hay muestra en diversos museos y colecciones. Entre ellos he querido destacar por ser el último que ha llegado a mi conocimiento, el del Cardenal Antonelli, hombre fuerte del Papa Pío IX, que se vendió recientemente formando parte del anteriormente mencionado Álbum del Infante Sebastián Gabriel de Borbón, aunque en él figura con el sorprendente título de "Caballero con kippa".
Luis Ferrant.  Retrato del Cardenal Giacomo Antonelli. h.1840 
Firmado: "L.F." Comercio. 

Los interesantes retratos de Caballero y Señora que también fueron donados al Museo del Romanticismo por un familiar, que fueron realizados por el pintor en 1849 a la vuelta de Italia, considero que podrían ser identificados como Guillermo Fischermans María Casano, suegros de Luis Ferrant. (Una tarea pendiente del Museo nacional del Romanticismo es la identificación de todos los retratos donados por los descendientes de la familia Ferrant a mediados del siglo XX que, en su práctica totalidad, se corresponden con personas de la familia. Un legado de obras tan importante, unas veinte obras, la mayoría retratos realizados por Luis Ferrant, además de agradecido debería ser estudiado, correspondiendo con ello a la generosidad de la donación).

Luis Ferrant. Retratos de caballero y señora (probables retratos de los suegros de Luis Ferrant, el matrimonio Fischermans Casano). 1849 MROM

Otros retratos

  Isabel Aragón, 1854, MNP;          Caballero,1853;         López Ballesteros, 1855, RAH 

Lopez Quilez, Barón de Lajoyosa. 1852, RAH; Dama, 1855 (¿Ramona Fischermans, "su cuñada en traje negro"?); Arquitecto Celles, RABASJ


Fernando Ferrant Llausás
(Palma de Mallorca 1810 - El Escorial 1856)
Detalle del retrato de Fernando Ferrant Llausás pintado por su hermano Luis. H.1845. MROM.

Fernando Ferrant Llausás, nació en 1810 durante el periodo de exilio familiar en Palma de Mallorca. Hacia 1821 la familia vuelve a Barcelona pero al poco tiempo deciden instalarse en Madrid que es donde Fernando realizará sus estudios. Aunque su primera dedicación artística fue la música, mas tarde se inició en la pintura formándose tardíamente en la Academia de Bellas Artes madrileña y gracias al apoyo de su hermano completó su formación en Italia, a donde se traslada en 1838, compartiendo con él la beca que le había asignado el Infante Sebastián Gabriel. En Roma permanecerá cerca de cinco años, los primeros en compañía de su hermano y a partir de 1842 sólo, tras la partida de Luis a Nápoles acompañando al infante. En Italia estudiará al principio con el paisajista holandés afincado en Roma, Henrik Voogd (1768-1839) y a su muerte por el belga Marin Vestappen (1773-1853), quienes dejaron una fuerte impronta en su pintura.

En 1843, de vuelta en España, se da a conocer como pintor de paisajes participando en las Exposiciones que se celebran en la Academia de San Fernando desde ese mismo año hasta 1851, también concurrió a la Universal de París de 1855 y a la Nacional de 1856, obteniendo generalmente una buena acogida y comentarios elogiosos en la prensa.

Casado con Natalia Boris, probablemente de familia francesa, ya que a pesar de ser nacida en Madrid a veces se refieren a ella como "la francesita" o "madama". Era una mujer de refinada cultura que escribe prosa y poesía que publica en revistas y declama en sus reuniones artístico-sociales. Fernando nunca llegó a abandonar del todo la música pues el matrimonio participaba y promovía reuniones y actuaciones líricas que tenían amplia repercusión en los ecos de sociedad de la prensa de la época.

                 "Concierto en el Real Palacio. El sábado por la noche tuvo lugar en el regio alcázar un concierto... 3. Dúo de la Parisina, cantado por S.M. la reina Madre y el señor Ferrant…" (La España, 6 de marzo de 1849, nº 274, p.4.)

                "Brillante y animadísimo estuvo el primer concierto celebrado, según anunciamos, la noche del lunes último, en casa del pintor de cámara Sr. D. Fernando Ferrant." (La Época. Viernes 21 de octubre 1853)

                     "El lunes volvió a abrir al público sus salones el señor don Fernando Ferrant, dando el primer concierto de la temporada que fue brillantísimo. Las piezas que se cantaron fueron todas escogidas y muy bien ejecutadas. ... La señora de la casa [Natalia Boris de Ferrant] y doña Ángela Grassi leyeron dos bellas composiciones poéticas llenas de los más brillantes y sentidos pensamientos. El concierto se concluyó a la una, retirándonos muy complacidos de lo bien que salió la función, y agradecidos a la notoria amabilidad de los señores de Ferrant, por los deliciosos ratos que nos hicieron pasar.". (Correo de Teatros. Jueves 28 de octubre de 1852.) 

La pareja de retratos de ambos cónyuges pintada por su hermano Luis probablemente con ocasión de su enlace, se expone en la actualidad en el Museo Nacional del Romanticismo.

 Retratos de Natalia  Boris y Fernando Ferrant. 1848. MROM

En 1848 ingresa como académico de número en la vacante de Bartolomé Montalvo en la Academia de San Fernando tomando posesión de su plaza en un acto que por vez primera se realiza leyendo un discurso de ingreso que versaba sobre la pintura de paisaje. Al año siguiente fue nombrado profesor de pintura del rey Francisco de Asís, con un sueldo anual de 12.000 reales, para quien pintó una serie de paisajes para su residencia del palacio de Riofrío. En 1855 gana por oposición el puesto de profesor de la Real Academia y el de Pintura de Paisaje en la Escuela de Ingenieros de Caminos, sucediendo en ambos puestos al paisajista Genaro Pérez Villaamil. (Para más información sobre este tema ver "Paisajistas en la Escuela de Caminos" de este blog.)

Fernando Ferrant muere en mayo de 1856, en la localidad madrileña de el Escorial a los 46 años. En su partida de defunción se indica como causa el cólera aunque la prensa habla de tifus.

            "Las bellas artes acaban de experimentar una pérdida dolorosa en uno de sus hijos más dignos y esclarecidos. El día 21 del corriente falleció víctima del tifus, en el real sitio de San Lorenzo del Escorial, el distinguido pintor de cámara, y maestro de S. M. el Rey, don Fernando Ferrant. El señor Ferrant sobresalía especialmente como excelente paisajista..."
El Clamor público. 26/8/1856, página 3.

El matrimonio tuvo tres hijos, Francisco de Asís, Matilde y Enrique de quienes desconocemos si tuvieron continuidad ya que a la muerte de su madre, en la esquela que publicó La Correspondencia de España (7.3.1896) no se mencionan nietos. Por otra parte sabemos que una gran parte de las obras de su padre fueron donadas por los hijos a distintas instituciones. Por su parte, su viuda Natalia Boris, años después volvió a casarse con el profesor de canto Antonio Oliveres, tenor de la Real Capilla de S. M. la reina Isabel II.
      
Su obra
Una de las sorpresas derivadas de la búsqueda de obras de Fernando Ferrant ha sido su abundancia. Hasta ahora era conocido por un número limitado de obras, pero la realidad es que se conserva un gran número de pinturas, fundamentalmente paisajes, en museos públicos sin que hasta ahora apenas hayan tenido trascendencia. El Museo del Prado, conserva una única obra de este pintor, un País  agostado y una torada pastando en un monte, una obra de madurez que figuró en la Exposición Nacional de 1856. Actualmente se encuentra depositada en el Ministerio de Industria.

Fernando Ferrant. País agostado y una torada pastando en un monte. 1854 MNP

La madrileña Academia de Bellas Artes de San Fernando posee un Paisaje que probablemente sea una obra temprana.
Fernando Ferrant. Paisaje. RABASF

El resto de las obras que hasta ahora conocíamos eran las pertenecientes a Patrimonio Nacional que cuenta con veintitrés pinturas aunque solamente hemos tenido acceso a las que reproduce Carmen Díaz Gallegos en el artículo de la revista Reales Sitios mencionada. (Han sido infructuosos todos los intentos de contacto con el servicio fotográfico de Patrimonio para obtener las imágenes de las obras por ellos conservadas relativas a ambos hermanos pintores. Por otra parte tampoco se permite fotografiar las que se muestran en algunos de los palacios.)

Entre las obras que destaca la revista reproducimos por su temática original el detalle de Baile en el Paseo por ser de las pocas obras de este artista en la que aparece un conjunto de personajes en el madrileño paseo del Prado;

Fernando Ferrant. Detalle de Baile en el Paseo. Palacio Real Madrid

El Paisaje con cascada, es por el contrario una de las más prototípicas del autor que suele representar accidentes de la naturaleza de gran belleza y vistosidad.
Fernando Ferrant. Paisaje con Cascada. Palacio Real de Aranjuez

Finalmente también muestra la revista el Paisaje con lago y ermita en ruinas en el que podemos ver otro de los estilos trabajados por el autor, en el que se mezcla lo real con lo imaginario.
Fernando Ferrant. Paisaje con lago y ermita en ruinas. Palacio de San Ildefonso.

Su obra en el Museo de Bellas Artes de Santa Cruz de Tenerife

Quizás el capítulo más novedoso de esta entrada es el que se refiere a las obras de Fernando Ferrant  Llausás en el Museo Municipal de Santa Cruz de Tenerife. La referencia de un cuadro de este pintor que aparece en una Guía de dicho Museo de 1991, me llevó a ponerme en contacto con la directora del Museo, Carmen Duque, a quien desde aquí agradezco las informaciones que me ha ido facilitando, pues gracias a ella he podido saber de la amplia presencia de este pintor y de la historia de su entrada en el Museo de Tenerife que considero de interés compartir.

La entrada inicial de obras de Fernando Ferrant está ligada al nacimiento del museo tinerfeño  y en concreto se relaciona con uno de sus promotores, Pedro Tarquis, pintor que había sido alumno de Ferrant en la Academia madrileña de Bellas Artes y que en 1870 tras contraer matrimonio fijará su residencia en Tenerife.
Pedro Tarquis Soria. Foto Muñoz. Gaviño de Franchy, Editores

En los últimos años del siglo Tarquis, junto con Teodomiro Robayna, se propusieron promover la creación de un Museo de Bellas Artes para la ciudad tinerfeña para lo cual pidió a pintores amigos y conocidos de su época madrileña que colaboraran con obra para alcanzar este logro. De este modo se dirigió a Matilde Ferrant Boris hija de su malogrado profesor, Fernando Ferrant, pidiéndole algunos cuadros. El proyecto culminó con éxito al encontrar respuesta y colaboración entre la mayoría de los artistas y amigos que donaron obras. En ese primer momento recibieron de los Ferrant cuatro obras "bocetos de unos que se conservan en los reales Sitios de Aranjuez y el Pardo" realizados en su momento para el rey consorte Francisco de Asís.  Estas cuatro obras figuraron en la primera exposición del Museo que tuvo lugar en 1900.

F. Ferrant. Cascadilla de Tívoli. 1838. Italia. MBA S.C.de Tenerife. Foto E.Cano

Posteriormente recibió el Museo nuevas donaciones de obras de Fernando Ferrant, al menos en dos ocasiones, en 1903 y en 1928, con las que el Museo de Santa Cruz de Tenerife ha alcanzado la cifra de sesenta y siete obras de este pintor, la gran mayoría paisajes, algunos de su primera etapa italiana y gran parte realizados en su última etapa en los alrededores de Madrid, incluyendo algunos interiores de edificios de Toledo realizados en una probable estancia en dicha ciudad.

Las primeras obras de Fernando Ferrant como paisajista dejan traslucir la influencia de los Nazarenos alemanes con los que coincidió en Roma, en ese tiempo sus obras se caracterizan por un cierto aire melancólico, pero a su regreso a España va evolucionado hacia un estilo más natural con el uso de colores cálidos aunque sin abandonar una cierta idealización y poesía que posiblemente sea inseparable de su carácter. A menudo ha recibido críticas que ponen en evidencia la falta de verdad o de realidad de sus obras aunque pienso que no se trata de un defecto sino de un efecto deseado ya que nunca abandona del todo una cierta composición romántica. En la actualidad solo una obra de este pintor se encuentra expuesta en el Museo.
Fernando Ferrant. Paisaje. Expuesto en  MBA S.C. de Tenerife. Foto E.Cano

Otro grupo de obras puede verse en el almacén visitable del Museo. No obstante la mayor parte se encuentra en almacén no visitable y finalmente algunas cuelgan en despachos del Ayuntamiento, lo que constituye una muy escasa presencia para tan abundante obra y tan generosamente donada.

Tiempos mejores ha conocido la presencia de este pintor en el museo tinerfeño ya que en 1997 se llevó a cabo una exposición monográfica con el título Fernando Ferrant, una visión del Paisaje,  en la que se presentaron 32 obras, algunas de las cuales se incluyeron en el catálogo que se editó al efecto. 

Portada Catálogo Exposición 1997

En la actualidad cuelgan de las paredes del museo tinerfeño muchas obras de otros paisajistas, especialmente del santacrucero 
Nicolás Alfaro Brieva (1826-1905), habiendo reducido la presencia de Fernando Ferrant, foráneo benefactor del Museo, a una única obra expuesta en la zona de la escalera, que hemos visto anteriormente.

Fernando Ferrant. Dos Paisajes de su etapa italiana, a  la izq. el Puente de Gragnano. M.B.A Santa Cruz de Tenerife
Fernando Ferrant.  Dos Paisajes.  M.B.A Santa Cruz de Tenerife
Fernando Ferrant. Claustro de San Juan de los Reyes de Toledo 1844. M.B.A Santa Cruz de Tenerife

El conjunto de las obras expuestas en su momento, de las que mostramos algunas recogidas en el catálogo de la exposición mencionada, nos muestran el efectismo de sus paisajes, el uso de colores cálidos y ponen en evidencia por otra parte, sus escasas dotes para la representación de figuras.

Aunque materialmente no sea posible ver la mayor parte de la obra de Fernando Ferrant Llausás, ni las pertenecientes a Patrimonio Nacional ni muchas de las  donadas al Museo de Tenerife, las imágenes que hemos podido obtener de reproducciones constituyen una buena muestra del estilo, la evolución y la amplitud de la obra de este pintor.

 Antiguas cartelas de las obras de Fernando Ferrant en el almacén visitable del MBA de Santa Cruz de Tenerife. Foto E. Cano.
Aspecto del almacén visitable del MBA de Santa Cruz de Tenerife. Foto E. Cano.