lunes, 20 de enero de 2014

RETRATO DE POMPEO LEONI DE SOFONISBA ANGUISSOLA

Pompeo Leoni, escultor 

Nacido en Pavía-Milán hacia 1530, la vida de Pompeo Leoni transcurre en su mayor parte en Madrid, ciudad en la que fallece el 13 de octubre de 1608. Escultor italiano, hijo del también escultor y medallista Leone Leoni (1509-1590)también conocido como Leone Aretino, de quien aprende el oficio y con quien colaboró en numerosas obras al servicio de la corte española.

Retrato de Pompeo Leoni (det.) Col. privada. 

Desde 1549, los Leoni, padre e hijo, trabajan para los Austrias, primero en Flandes, para Carlos V, y después para Felipe II, llegando incluso al principio del reinado de Felipe III.

Pero Leone Leoni nunca quiso emprender el viaje a España a pesar de la insistencia de Felipe II que quiere tenerle a su exclusivo servicio. Para satisfacer en parte esta demanda  y calmar la exigencia del rey, Leone decide enviar a su hijo Pompeo que actúa como correa de transmisión del padre con quien siempre mantendrá la colaboración para realizar los encargos reales, empezando por la serie de retratos imperiales que hoy podemos ver en el Museo del Prado.
A diferencia de su padre, Pompeo Leoni terminará asentándose en Madrid donde abrirá taller propio a pesar de trasladarse con frecuencia a Milán por motivos de trabajo.

Relieves de Carlos V  e Isabel de Portugal de los Leoni 1550-1555 MNP

A la llegada de Pompeo Leoni a España en 1556, la regente, Juana de Austria, seguramente por indicación de su padre, le asigna un salario inicial de 30 ducados al mes por el que comienza sus trabajos para la corte en Valladolid.

Una vez asentado en España, parece que algunos comentarios realizados por Pompeo Leoni, que en sus viajes había entrado en contacto con círculos protestantes, le pusieron bajo la vigilancia de la inquisición española que le llega a acusar de luteranismo y en 1557 le impone una penitencia de un año de reclusión en un monasterio. Gracias al interés mostrado por el emperador Carlos V, retirado en Yuste pero aún muy activo, su condena se reduce a tan solo seis meses. Su padre, en una carta dirigida a uno de sus protectores Antonio Perrenot de Granvela, le dice que casi se alegra tanto "por lo ligero de la reclusión y porque así el  joven Pompeo no tendrá más remedio que ponerse a trabajar..."

Es posible que tras su liberación, en la segunda mitad de 1558, Pompeo volviera a Milán de acuerdo con la voluntad de su padre manifestada en otra carta dirigida a Granvela, entonces obispo de Arrás, con quien mantiene una intensa relación epistolar, en la que le informa que "Dessea retirar su hijo de Spaña, y lo hará lo mas presto que pudiere..." (Eugène Plon, 1887).

De haberse producido ese retorno hay muchas posibilidades de que coincidiera en Milán con la pintora Sofonisba Anguissola durante los meses que precedieron al viaje de la cremonesa a España. Como hemos comentado en otra ocasión lo que es seguro es que la pintora se relacionó en ese tiempo con el mundo artístico milanés en el que también se encontraba de paso el hijo de Tiziano, Orazio Vezellio, para realizar encargos de su padre en relación con el cobro de ciertas deudas y para trasladarle unos cuadros al gobernador de Milán, el duque de Sessa.

En estas circunstancias tiene lugar un episodio que no tiene mucha explicación pues al parecer se produce el intento de asesinato de Orazio Vecellio por parte de Leone Leoni a pesar de ser su invitado y hospedarse en su casa con motivo de las buenas relaciones del escultor con Tiziano.  El malherido Orazio fue tratado por los médicos del Duque de Sessa, y Tiziano escribe al duque y al rey de España sendas cartas en las que pide justicia por el intento de asesinato de su hijo. Sorprendentemente, a pesar de la aparente gravedad del hecho, el juicio concluye con una leve condena de Leoni al exilio.

Hay quien ha apuntado la posibilidad de que los jóvenes artistas contendieran por el favor de Sofonisba aunque no hay ninguna prueba de ello. Lo que si es seguro es que se conocieran pues todos ellos se movían en el círculo artístico del gobernador, el español Duque de Sessa, quien aprovecha la estancia en Milán de los pintores para ser retratado por ellos. De los retratos realizados por las hermanas Anguissola y por Orazio Vecelio no queda rastro, pero sí de la medalla atribuida a los Leoni.

Medalla del Duque de Sessa, 1550  Gobernador de Milán. Wallace Co.


El retrato de Pompeo Leoni

Sofonisba Anguissola. Retrato de Pompeo Leoni 1565 Óleo sobre lienzo, 94 x 87cm.

La coincidencia en su origen y el encontrarse como artistas extranjeros en la corte de Felipe II son algunos de los elementos que la especialista Maria Kusche tiene en consideración, junto a otros de carácter técnico y estilístico, para atribuir a Sofonisba Anguissola el retrato de Pompeo Leoni, tradicionalmente asignado a El Greco con escaso fundamento.

Se trata de un retrato pocas veces expuesto públicamente aunque bien conocido, cuya atribución a El Greco ha sido cuestionada por algunos de los principales especialistas en la obra del pintor griego, como Wethey, que lo considera dudoso, o Álvarez Lopera que ni siquiera lo incluye entre las obras de su Catálogo Razonado.

No es la primera vez que se produce una asignación arbitraria o poco fundada al Greco, como ocurrió con la denominada Dama del Armiño, de entre las obras que estuvieron en la Galería Española de Luis Felipe en el Louvre, que por otra parte supuso el descubrimiento europeo de la obra del pintor griego.

El retrato tiene unas características técnicas que no pueden dejar de recordarnos el estilo de Sofonisba Anguissola tanto por ser una composición de dos retratos utilizada en varias ocasiones por ella, como por el juego de miradas al que nos tiene acostumbrados: Imaginamos que la pintora se encuentra situada en el lugar en que debería estar el propio rey posando para la realización del busto.
El escultor levanta la vista para mirar directamente a la autora del retrato como si estuviera mirando al personaje modelo de su busto. Podemos imaginar que además de la pintora, en el lado del espectador hay al menos otra persona a la que el propio Felipe II a pesar de ser de piedra parece dirigir su mirada. Las miradas cruzadas de derecha a izquierda y de izquierda a derecha hacen que el espectador se sitúe en medio de los dos personajes exteriores al cuadro.

A veces se ha querido negar la identificación del escultor argumentando la falta de coincidencia del busto que aparece en la pintura en el que trabaja el escultor, con una obra conocida de Pompeo Leoni (Beatrice G.Proske 1956).


Lo cierto es que conocemos diversos ejemplares de bustos de Felipe II realizados por Pompeo Leoni o atribuidos a él, como los que se muestran a continuación, los dos primeros del Museo del Prado y el tercero del Metropolitan de Nueva York y, aunque no se ven en ellos rasgos idénticos al modelo que nos ocupa, lo cierto es que presentan un grado de similitud considerable. Por otra parte también es posible que la pintora haya decidido no reproducir un modelo concreto, sino un busto tipo de los que el escultor habría realizado en repetidas ocasiones. 

Bustos de Felipe II. Pompeo Leoni del MNP y del MET     

Si echamos una ojeada al inventario realizado tras la muerte de Pompeo Leoni (Saltillo, 1934, La herencia de P.Leoni) encontramos una gran cantidad de obras notables (al igual que su padre, Pompeo es un gran coleccionista de arte) alguna de las cuales es muy significativa para deducir su ámbito de relaciones y su conocimiento de la pintora Sofonisba Anguissola. Transcribo la descripción de alguna de ellas (Entre paréntesis figura el valor adjudicado):

- Un retrato del Príncipe D. Carlos de Sofonisba, Dama de la Reina Doña Isabel, la francesa, con su marco negro y dorado...  (300)
Copia del desaparecido Retrato de Don Carlos de Sofonisba Anguissola por A. Sánchez Coello

El hecho de poseer uno de los dos únicos retratos que realiza Sofonisba Anguissola del príncipe Carlos, hoy desaparecidos, (identificando sin duda su autoría, a pesar de que, como sabemos, Sánchez Coello realizó por encargo del príncipe hasta dieciséis copias del retrato) demuestra que el escultor conocía y admiraba a la pintora, sobre todo si tenemos en cuenta que ella no vende jamás sus obras sino que las regala (o incluso cabría pensar que entre ambos artistas se hubiera realizado un intercambio.)

Por la lectura del Inventario vemos que Leoni dispone de retratos reales de primer orden pintados por Tiziano, Moro, Sánchez Coello y otros. Se trata en todo caso de cuadros de su propiedad que podría haber adquirido para utilizarlos como modelos para las estatuas funerarias que realizara por encargo del rey para la Basílica del Escorial.

Pompeo Leoni. Grupo escultórico de Felipe II en la basílica del Escorial

Pero además no podemos dejar de fijarnos en dos obras que figuran en el Inventario y valoración de los bienes del escultor que podrían ser la clave del Retrato de Pompeo Leoni que nos ocupa:

- Un retrato del rey Felipe II, de alabastro de medio cuerpo, arriba armado que está sobre el escritorio... (1.000)

- Otro retrato grande de Pompeio que no está acabado, tiene una estatua de mármol en él, pintada... (66)

Podríamos tener aquí no solo la posible referencia al retrato que comentamos de Pompeo Leoni sino también la del busto del rey que aparece en la pintura.


La fecha del cuadro y la edad de Pompeo Leoni

La mayoría de autores establece para esta obra una fecha que guarda relación con la tradicional atribución a El Greco; así, teniendo en cuenta que el pintor llega a España en 1576 consideran que en ningún caso el retrato pudo realizarse con anterioridad a esa fecha, y por ello la utilizan como punto de partida para datar la obra, que Mayer y Wethey fijan en una horquilla que va del 1577 al 1580 y Camón Aznar lo considera de 1577

Por mi parte creo que el retrato es anterior a las fechas citadas. Siguiendo a la especialista Maria Kusche es preciso considerar una fecha en torno a 1565 y ello fundamentalmente por razones de edad ya que la imagen del escultor que se nos presenta es la de un hombre joven que no parece tener más de 35 o 36 años. Si el retrato hubiera sido realizado entre 1576 y 1580, Pompeo tendría entre 46 y 50 años, lo cual queda fuera de cualquier apreciación. Ello además reafirma la idea de la autoría de Sofonisba pues coincide plenamente con sus años de estancia en la corte española, de la que como sabemos no partirá hasta 1573, cuando, una vez casada, abandone la corte española para instalarse en Sicilia.

Aunque no creo que exista fundamento para la atribución al Greco del retrato del escultor, lo que resulta bastante probable es que hubiera algún contacto entre ambos artistas, pues consta que Pompeo Leoni se traslada a Toledo para la realización del pedestal de la urna de las reliquias de san Eugenio en la catedral, obra que deja sin terminar al requerir, en 1579, Felipe II sus servicios en exclusiva para la realización de las esculturas de Basílica del Escorial.

Además, en el Inventario de bienes antes mencionado figuran dos obras inacabadas del pintor griego: Un lienzo bosquejado de un Salvador, de mano de Dominico Greco (20) y Otro retrato bosquejado de mano de Domingo Greco (40) lo que hace suponer no solo en un posible contacto entre ambos artistas, sino también la admiración del escultor por la obra de el Greco. Sin embargo cuesta pensar en una especial buena relación entre ellos si tenemos en cuenta que en el pleito por las pinturas realizadas por el Greco para el Hospital de la Caridad de Illescas, Pompeo Leoni es llamado para hacer la valoración por la parte contraria al pintor.


Historial del Retrato de Pompeo Leoni
Inventario de Pompeo Leoni 1609
Galeria Española, Louvre, Paris, 1838;
Louis-Phillippe.Venta a Christie's 1853 Londres.
Stirling Maxwell Col. Keir. Escocia 1853-57
Rosenberg and Stiebel, Nueva York.
Ginebra. Colección particular.


sábado, 18 de enero de 2014

RETRATO DE CATTOLICA BARBÒ ANGUISSOLA

Este retrato no es de Sofonisba Anguissola

Uno de los objetivos de este blog es reivindicar la figura y la obra de la cremonesa Sofonisba Anguissola, labor en la que sigo en gran parte los estudios de la especialista Maria Kusche cuya labor de investigación y atribución de obras de la pintora, anteriormente asignadas a otros pintores de la época, no ha tenido el reconocimiento que tal empeño merece, aunque sí el agradecimiento de los admiradores de la pintora y de la especialista. 

Esta entrada busca el objetivo contrario, es decir, mostrar y comentar una obra que popularmente se viene considerando como un autorretrato de Sofonisba Anguissola sin ningún fundamento, aunque, como veremos, se trata de una obra que guarda ciertas relaciones con la pintora cremonesa.

La obra en cuestión es el retrato de la anciana señora Cattolica Barbò Anguissola, obra del pintor Giovanni Battista Trotti, llamado "Il Malosso", que en la actualidad se encuentra en el Kunsthaus de Zurich, proveniente de la fundación Gottfried Keller.

 Giovanni Battista Trotti. Retrato de Cattolica Barbo Anguissola. c1590


El PERSONAJE: Cattolica Barbò Anguissola

La identidad del personaje es bien conocida ya que aparece en el propio cuadro, escrita en el papel que ella sujeta en su mano derecha:

"alla.Mag.ca Sig.a Catolica Barbova Angussol[a]"
(A la magnífica Señora Catolica Barbò Anguissola)

Detalle del papel que sostiene la mano

La principal causa de la errónea atribución a la pintora cremonesa proviene precisamente de una interpretación incorrecta de esta inscripción que ha sido entendida en alguna ocasión como una dedicatoria al rey: La expresión "alla. Mag.ca Sig.a Catolica " se tradujo como "a la magestad católica", confundiendo el nombre del personaje "Catolica" con el título con el que habitualmente se designaba al monarca hispano, que en ese momento era Felipe II  y, por otra parte, la aparición del apellido de la persona retratada, Angussol[a], al ser coincidente con el de la pintora fue considerado como una firma. 

El retrato ha sido relacionado con un Retrato de Hombre (colección privada), también atribuido a Giovanni Battista Trotti, de similares características en su composición, que algunos, como Valerio Guazzoni, han considerado que se trata del retrato del marido de Cattolica, Lazzaro Anguissola, de profesión boticario, lo que parece acorde con con la vestimenta, el "berretone" y la "receta" que sostiene en su mano  para su consulta en el el libro que está sobre la mesa.

Giovanni Battista Trotti. Retrato de Hombre [Lazaro Anguissola]

Son varios los elementos, no precisamente artísticos, que relacionan el retrato de Catolica Barbò con el entorno de la pintora Sofonisba Anguissola: El pintor de la obra, el apellido del personaje,

EL PINTOR: Giovanni Battista Trotti

Al igual que Sofonisba, el pintor Giovanni Battista Trotti (1551-1619) procede de la ciudad de Cremona que fue un foco artístico de singular importancia en los siglos XVI y XVII, del que surgieron una gran cantidad de pintores.

Entre el nacimiento de una y otro transcurren veinte años. El aprendizaje del Trotti coincide con el momento de mayor fama de la pintora quien ha recibido el máximo honor para su tiempo que es el de haber sido llamada a la corte de Felipe II, la principal monarquía del mundo y precisamente haber sido elegida por sus facultades pictóricas. El nombre de Sofonisba en esa época era conocido en todas las cortes europeas y sus obras solicitadas por nobles, Papas y reyes y probablemente Giovanni Battista creció escuchando su historia.

Por otra parte se constatan relaciones entre la familia Anguissola y la del pintor Trotti, por ejemplo en un documento del 12 de agosto de 1581 en el que se acredita que Anna Maria Anguissola, hermana menor de Sofonisba, fue la madrina de bautismo de Scolástica, hija del pintor.

No menos frecuentes debieron ser las relaciones profesionales del pintor con Asdrúbal Anguissola como encargado de las obras de la catedral y otras iglesias cremonesas, cargo heredado de su padre y que al igual que aquél le hacía relacionarse con los principales artistas en activo en la Cremona de la época. Las principales obras de Trotti de ese periodo se encuentran tanto en la catedral (Crucifixión) como en las principales iglesias de Cremona (S. Pietro al Po, S. Sigismondo, S. Domenico y S. Giovanni Novo)

La Ciudad de Cremona (det.) Sus monumentos y sus gentes S.XVI. Museo Civico Ala Ponzone. Cremona

EL APELLIDO: Anguissola

Cattolica Barbo Anguissola, la señora retratada, pertenecía a una rica familia cremonesa y estaba casada con Lazzaro Anguissola hermano de Amilcar Anguissola, padre de Sofonisba; por tanto, Cattolica era tía política de Sofonisba, y además debía estar emparentada con Bianca Ponzone, pues el apellido de su madre de nombre Lucrecia, también era Ponzone.
El matrimonio Barbò - Anguissola  tuvo dos hijos, Archimede y Sifax; en este último volvemos a ver la predilección por los nombres cartagineses de la familia Anguissola, ´(Asdrubal Giscón, padre de Sofonisba ofrece su mano a Sifax para sellar su alianza). 
Las relaciones entre ambas familias son estrechas, pues existen menciones en diversos documentos de los que se deduce un trato habitual. Es significativo por ejemplo que Anna Maria, la menor de las Anguissola. ponga el nombre de Cattolica a una de sus hijas.

La relación de Lazzaro y Cattolica con la rama cremonesa de la familia Anguissola puede seguirse en el siguiente esquema:


EL MAESTRO, Bernardino Campi, de ambos pintores

Tanto Sofonisba como Giovanni Battista Trotti tuvieron como maestro a Bernardino Campi, (1522-1591), si bien en épocas diferentes, por razón de su edad: el primer aprendizaje de Sofonisba y su hermana Elena se realiza en el taller de Campi desde el año 1543 hasta el 1549, año en que el maestro es llamado  llamado por Isabella d'Este, esposa de Ferrante Gonzaga, a la corte de Milán donde prestará sus servicios durante una década.


Hacia 1560 vuelve a Cremona en donde continuará realizando encargos para la iglesia y los nobles de la ciudad. En 1570 Bernardino Campi se encuentra trabajando de nuevo en la catedral de Cremona como atestigua la inscripción que puede verse en un friso decorativo de la misma.

BERNARDINVS CAMPVS CREMON. FA. MDLXX

Es en esta segunda etapa cremonense cuando el joven Trotti acudirá a su taller, ya que, nacido en 1555, no es probable que asistiera antes de los diez o doce años; sabemos además que recibe un especial trato por parte del maestro pues siendo todavía muy joven, en 1574, recibe en donación su taller con todos los utensilios, modelos y dibujos de acuerdo con el documento publicado por Federico Sacchi en su libro Nottizie di pittori cremonese de 1872:

1574, 12 Februarii: Donatio inter vivos irrevocabili facta per Dominum Bernardum de Campo domino Johanni Baptiste de Trottis.

Aunque Bernardino Campi ha pasado a la historia de la pintura por méritos propios, es curioso que algunos críticos de la época incluyan entre sus méritos el haber sido maestro de Sofonisba Anguissola.

El pintor Francesco Salviatti le escribe en una carta el 28 de abril de 1554:

     Estimado Meser Bernardino: Si de las obras maravillosas que vemos aquí, de la mano de la hermosa pintora Cremonesa, su alumna, se puede deducir su magistral conocimiento, puesto que usted ha sido su maestro, tanto más después de la fama que ha conquistado en Milán con sus pinturas...

Otros SUPUESTOS autorretratos de Sofonisba Anguissola

Existen otros dos presuntos autorretratos de la pintora que no puedo dejar de mencionar ya que aparecen en muchos de los catálogos de obras de la pintora cuya autoría tiene escaso o nulo fundamento, en los que no me detendré ya que a diferencia del anterior su verdadera autoría e identificación no está ni mucho menos clara.

El primero de ellos es el Retrato de anciana del Museo Nivaagards Malerisamling de Nivaa (Dinamarca).


Se trata de una obra adquirida por el museo danés a un coleccionista italiano en 1911 que enseguida fue considerada como autorretrato de Sofonisba Anguissola y así se mantuvo durante mucho tiempo por algunos críticos y estudiosos.
Estudios posteriores han ido descartando esa posibilidad asignando la autoría de modo genérico al círculo de la pintora, poniendo en duda incluso que pueda tratarse de su retrato.
La especialista Rossana Sacchi  (Catálogo de la Exposición de 1995 en Cremona) se decanta con argumentos plausibles por la autoría de una de las hermanas, probablemente Europa, que como sabemos también fue una retratista famosa, realizando una posible identificación del personaje en Angela F. Schinchinelli, probablemente perteneciente al círculo familiar, por su relación con el marido de Europa, Carlo Schinchinelli.

El segundo es el Retrato de anciana de la Galería Sabauda de Turín
Se trata de una obra cuya realización por parte de Sofonisba Anguissola es puesta en duda por la propia Galería ya que se considera altamente discutible.


También ha sido atribuido, con similar falta de fundamento a Anton Van Dyck, que como sabemos, al igual que Rubens, fue admirador de la pintora, la visitó al final de su vida y pintó de ella un retrato basado en un boceto que tomó del natural. Gracias a su testimonio escrito de la visita que le realizó en su casa de Palermo en 1624, sabemos que la pintora fue perdiendo la vista con la edad hasta quedar prácticamente ciega, por lo que cualquier realización de estos dos autorretratos en edad avanzada que a veces se le atribuyen han de ser por principio puestos en duda.

El retrato de Sofonisba Anguissola anciana

Para terminar, señalar el posible único retrato que existe de Sofonisba Anguissola anciana es precisamente el  realizado por el flamenco Van Dyck, como fruto del encuentro mencionado, que fue documentado por el  pintor en su cuaderno de viaje conocido como el taccuino italiano del Museo Británico.

La obra, que se conserva en la Dulwich Picture Gallery de Londres, es la que se muestra a continuación y merece una atención más amplia que abordaré en una próxima entrada.

Van Dyck Retrato de Sofonisba Anguissola 1624 Dulwich Picture Gallery