jueves, 12 de febrero de 2015

MUSEO DEL PRADO - OBRAS DE IDA Y VUELTA - MUSEO DE HISTORIA DE MADRID

Continuando con el tema iniciado en una entrada anterior sobre el movimiento de obras del Museo del Prado, en esta ocasión voy a centrarme en un museo de reciente y esperada reapertura, el Museo de la Historia de Madrid, heredero del antiguo Museo Municipal. Entre ambas instituciones y quizás aprovechando la larga situación de interinidad sufrida por el museo madrileño, se ha producido un importante ir y venir de obras con un discutible resultado final para el Ayuntamiento.

Portada del Museo de Historia de Madrid

Creado en 1929 el Museo Municipal vio interrumpida su actividad en numerosas ocasiones, empezando por el periodo de la guerra civil, posteriormente en 1955 cerró al público para su reforma y no volvió a abrir hasta 1978. La creación en 2000 del Museo de San Isidro dedicado a la arqueología e historia medieval de la ciudad y en 2001 el de Arte Contemporáneo de Conde Duque, supuso una nueva acotación del ámbito temporal del rebautizado como Museo de Historia de Madrid que a partir de entonces va a centrarse en el periodo que va desde el establecimiento de la capitalidad por Felipe II, en 1560, hasta los primeros años del siglo XX y va ceder la parte de sus fondos correspondientes a las otras etapas históricas a los nuevos museos. Para abordar esta nueva etapa se considera necesario remodelar de nuevo el edificio, para lo cual se inician en 2002 las obras que se han prolongado hasta su reapertura definitiva en 2014.

En el proceso de gestión de depósitos se daba una situación singular en el Ayuntamiento de Madrid que es el hecho de ser propietario de una importante pintura de Berruguete por la que el Museo del Prado había mostrado interés, a causa de su calidad e importancia, hecho que hubiera debido propiciar una posición de "ventaja" por parte del Ayuntamiento a la hora de negociar los posibles levantamientos y nuevos depósitos por parte de la pinacoteca nacional, aunque no parece que tal posición haya sido aprovechada. 

LOS DEPÓSITOS DEL MUSEO DEL PRADO EN EL ANTIGUO MUSEO MUNICIPAL

Según la información del Boletín del Museo del Prado: Cuadros depositados en Madrid VIII, IX y XI (1982 y 1985) en el Museo Municipal se habían ido depositando en diferentes momentos un total de 24 pinturas, 8 esculturas, 4 mosaicos de piedras duras, 3 relieves en porcelana y uno en marfil.

Pinturas del siglo XVII

Siete de las pinturas depositadas, corresponden al este siglo entre las que podemos destacar El estanque del Retiro, de Martinez del Mazo [P1215], Moisés y el agua de la roca de Frías y Escalante [P2957], el Banquete de Herodes de Juan Carreño de Miranda [P3088], la Vista de los jardines de la casa de Campo de un pintor anónimo madrileño [P1288], El milagro del pozo [P3367] y San Isidro en oración [P1229], ambas de autor anónimo.

Estanque del Buen Retiro J. B. Martínez del Mazo 

Vista de los jardines de la casa de Campo, Anónimo Madrileño 

Catorce obras son del siglo XVIII.

La mayor parte de ellas de dos autores, Ramón Bayeu (4 obras) y José del Castillo (5 obras) de las que varias son cartones para tapices. Además de tres obras con escenas madrileñas, dos de Ginés de Aguirre y una de Manuel de la Cruz y la Jura de Fernando VII como príncipe de Asturias de Luis Paret y Alcázar.
José del Castillo, El parque del Retiro con paseantes.1779 [P3933]
José del Castillo, Un paseo a la orilla del Estanque_del Retiro. H1780 [P3934]
Ramón Bayeu. Baile a orillas del Manzanares,  [P3929]
Luis Paret y Alcázar. Jura de Fernando VII como príncipe de Asturias, 1791[P1045]

Las pinturas del XIX

Un último grupo, lo forman las pinturas del siglo XIX tales como La muerte del Conde de Villamediana de Manuel Castellano [P3925] o El año del Hambre en Madrid de José Aparicio [P3925]. 

Muerte del Conde de Villamediana de Manuel Castellano, 1868 

PINTURAS RETIRADAS

Del conjunto de pinturas se ha realizado el levantamiento de tres de ellas, dos escenas costumbristas de José del Castillo que han sido retiradas provisionalmente para formar parte de una exposición del Museo del Prado y la Vista del Estanque del Retiro de  de José Ribelles, que se encuentra en la actualidad expuesto en el Prado.

La vendedora de bollos y la naranjera de José del Castillo [P3935 y P3936]

Vista del Estanque del Retiro de José Ribelles y Helip [P04846]


LOS MOSAICOS DE PIEDRAS DURAS

Los depósitos de los cuatro mosaicos de piedras duras que se encontraban en el Museo Municipal fueron levantados por el Museo del Prado y actualmente se encuentran todos ellos expuestos en la Sala 100 de la pinacoteca nacional.

Vista de Bermeo (Copia de Luis Paret) Real Laboratorio de Piedras Duras del Buen Retiro [O506]

Gruta de Posilipo [O505], Paisaje  [O504] y Marina [O503] del
Real Laboratorio de Piedras Duras del Buen retiro en el Museo del Prado

RELIEVES EN PORCELANA Y MARFIL

Todos los relieves procedentes de la Real Fábrica de Porcelana del Buen Retiro que se encontraban depositados en el Museo Municipal fueron levantados por el Museo del Prado al igual que un pequeño relieve de marfil, titulado Los frutos de la Paz.; también en este caso hemos comprobado que figuran expuestos en la Sala 100 del Museo del Prado.

Certamen de ninfas [O2770] 
Combate de Gigantes (izq) y Júpiter convierte en lobo a Licaón (der.)


LA ESCULTURA EN EL MUSEO

De las ocho esculturas depositadas por El Prado en el Museo Municipal, se han mantenido en la actualidad seis de ellas, de las que cinco son bustos de diferentes calidades, cuatro de ellos forman un grupo homogéneo de estilo arcaizante catalogados del E520 al E522 y el E975;  el quinto [E523] es un retrato de caballero desconocido del siglo XVI, todos ellos anónimos, guardados en el almacén. Solamente una de las esculturas se encuentra expuesta, en concreto es el Retrato de Felipe IV . Se trata de una cabeza de mayor tamaño que el natural, atribuida a Pietro Tacca [E524].

Pietro Tacca. Cabeza de Felipe IV 

También se encuentra en el almacén una curiosa escultura en cera de Arturo Mélida que es el boceto original del Sepulcro de Cristóbal Colón instalado en la catedral de Sevilla [E519] de 1891.

Arturo Mélida: Boceto Sepulcro Cristóbal Colón, 

ESCULTURAS RETIRADAS

En el caso de la escultura las más interesantes son las dos piezas retiradas por el Museo del Prado: la principal, el espléndido busto de alabastro de Felipe II [E279] que se ha presentado en la exposición "La belleza encerrada" y que es una pieza singular realizada hacia 1560, de mármol alabastrino, con un pedestal de jaspe gris veteado, atribuida a Pompeo Leoni. Es de suponer, por tanto, que esta retirada sea temporal, por el tiempo que dure la exposición mencionada.

La segunda es la estatua velada de Isabel II  [E525] realizada por Camilo Torregiani en 1855 que en la actualidad se expone en la Sala 63b del Museo nacional sobre un historiado pedestal, obra del mismo autor.

      Felipe II de Pompeo Leoni                           Isabel II velada de Torregiani

Cerramos por tanto este apartado con un nuevo "saldo de depósitosque salvo error u omisión y las situaciones de provisionalidad mencionadas, ha quedado reducido tras los levantamientos a un total de 21 pinturas y 6 esculturas, mientras los responsables del Ayuntamiento hablan de "el conjunto de cuarenta pinturas que tiene cedido el Museo de Historia", creemos que disponen de una información no actualizada ya que hoy, ni siquiera contabilizando todo tipo de piezas, incluyendo un pequeño grupo de litografías, se alcanzaría esa cifra. No obstante cabría la posibilidad de que pudiera haber alguna otra obra que no figurase en la información que se puede obtener del Museo del Prado.

LA APORTACIÓN DEL AYUNTAMIENTO DE MADRID AL MUSEO DEL PRADO

LA VIRGEN DE LA LECHE

El Ayuntamiento de Madrid y en su nombre la alcaldesa, hace entrega al Museo del Prado, en julio de 2013, de su mejor pieza, La virgen de la Leche, obra maestra de Pedro Berruguete, bajo la fórmula del comodato, que es un contrato por el que el Ayuntamiento presta gratuitamente la obra a la pinacoteca nacional por un periodo de cinco años a cuyo fin deberá ser devuelta.

Virgen de la Leche de Pedro Berruguete (h.1500)

En 1951, Manuel Gómez Moreno atribuyó esta tabla de la Virgen de la Leche a Pedro Berruguete tras ser encontrada en un almacén del Ayuntamiento de Madrid sin que se conociera su procedencia. Se apunta la posibilidad de que estuviera en el hospital de la Concepción, también conocido como "Hospital de la Latina" por haber estado a cargo de Beatriz Galindo a partir de la muerte del fundador, su esposo, Francisco Ramírez, en 1501. Por esa relación se ha considerado plausible que la comitente fuese la propia Beatriz, preceptora de latín de Isabel la Católica, quien la encargaría para su uso personal y luego la donaría al hospital, aunque no existe referencia documental que lo confirme.

El Ayuntamiento se hizo cargo de las pertenencias del Hospital de donde pasarían al almacén en el que fue encontrada. Posteriormente, la tabla de Berruguete pasó a las dependencias del consistorio, en donde estuvo colgada en el despacho de Tierno Galván, quien decidió depositarla en el Museo Municipal de la calle Fuencarral, donde se exhibió hasta el último cierre por obras de 2008; a partir de ese momento se expuso de forma transitoria en el Museo de San Isidro (Orígenes), desde donde fue trasladada al Museo del Prado antes de la reapertura del Museo de la Historia de Madrid.

La pintura viene a completar y realzar el conjunto de obras que el Prado posee de Pedro Berruguete, compuesto por diecinueve obras, la mayoría provenientes de la desamortización de conventos que ingresaron en la pinacoteca madrileña con los fondos del Museo de la Trinidad. Posteriormente se han ido depositando nuevas obras en diferentes momentos como la Resurrección de Cristo que ingresó en el Prado en 1966 o más recientemente con el legado Várez Fisa en 2013 que añadió a la colección del insigne palentino las dos tablas de los padres de la iglesia occidental que debieron formar parte de la predela de un retablo.

LOS NUEVOS DEPÓSITOS DEL PRADO

Para terminar el relato es preciso señalar las contrapartidas que el Museo de Historia de Madrid ha obtenido a cambio de este magnífico préstamo; nuevas aportaciones que han supuesto que en la actualidad la colección del Museo municipal haya visto incrementados sus fondos con ocho pinturas y una escultura.

PINTURAS

La cesión de la obra de Berruguete causó en su momento un lógico malestar entre los técnicos y conservadores del Ayuntamiento que consideraban que el préstamo suponía una gran pérdida para el acervo museístico municipal y una aportación inestimable al Museo del Prado que no se veía en absoluto compensada. 

El gobierno del Ayuntamiento consideraba en cambio que los nuevos depósitos del Museo del Prado no solo compensaban la pérdida sino que encajaban mejor en el discurso de la Historia de Madrid que se proponía para la reapertura de su Museo, mientras la Virgen de la Leche se encontraba descontextualizada. 

En línea con este planteamiento entre los nuevos depósitos se encuentran cinco retratos reales -entendiendo que la Historia de Madrid es la de España- tres de los cuales son obras anónimas.
  1. Mariana de Austria, autor anónimo
  2. Príncipe Baltasar Carlos, taller de Velázquez
  3. Carlos V y Felipe II , Antonio Arias Fernández
  4. Felipe V, rey de EspañaHyacinthe Rigaud
  5. Bárbara de Braganza, autor anónimo
 1                                                            2
3
 
4                                                      5 
Formando parte del nuevo depósito también se encuentran dos pequeñas obras de carácter costumbrista de Leonardo Alenza: Bebedores sentados a una mesa en el café de LevanteCaballeros conversando en el café de Levante de Madrid que forman parte de una serie de la que forman parte otras dos piezas de las misma características que se encuentran en el Museo de la Fundación Lázaro Galdiano.
Leonardo Alenza. Bebedores sentados a una mesa en el café de Levante. 
Leonardo Alenza. Caballeros conversando en el café de Levante. 

De entre las obras cedidas, el Ayuntamiento ha puesto el mayor énfasis en el encaje que tiene dentro del nuevo contexto narrativo del Museo la Virgen de Atocha de Juan Carreño de Miranda,  importante obra de la pintura madrileña del siglo XVII desde el punto de vista iconográfico, artístico e histórico, pues Carreño obtuvo un gran prestigio con sus representaciones de Vírgenes "madrileñas" como la de Atocha y la Almudena. 

De esta obra el Museo del Prado llega a decir "que ocupará el lugar de la Virgen de la Leche en el Museo de San Isidro", comentario que hacen suyo, sin dudarlo, los responsables del consistorio madrileño.

Sin entrar en otras consideraciones ni absurdas comparaciones, al menos hay que decir que la obra, que procede de un depósito anterior del Museo de la Casa del Greco en Toledo, se encuentra en un lamentable estado ya que la imagen de la virgen casi hay que adivinarla por lo que debería haber sido ser objeto de restauración o limpieza antes de su incorporación al Museo Municipal. 

La Virgen de Atocha de Juan Carreño Miranda [P5536]


UNA NUEVA ESCULTURA 

He dejado para el final la referencia a una nueva escultura depositada, aunque no ha formado parte del "trato" de la Virgen de la Leche. Probablemente este depósito se realizó en un momento anterior, para compensar la retirada del Felipe II de Pompeo Leoni al que hemos hecho mención anteriormente y por tanto es de suponer que su estancia en el Museo está ligada a la ausencia del busto del Leoni

Se trata de otro magnífico Busto de Felipe II que abre el recorrido histórico de la nueva exposición y que considero que no desmerece en absoluto de la obra a la que sustituye. Es una figura en bronce procedente de la Colección Real, atribuida al escultor flamenco Jacques Jonghelinck (antes lo había sido a los Leoni), realizada hacia 1571, siendo el monarca por tanto todavía joven, al que se representa con armadura militar con banda anudada sobrepuesta, luciendo el Toisón de Oro; con hombreras rematadas en cabezas de león y en la parte frontal de la coraza una imagen femenina representando la Victoria. 

La elegancia y la majestuosidad de esta obra, comparable a las de los Leoni, con los que el artista flamenco aprendió en Milán, constituye probablemente la mejor de las aportaciones del Museo del Prado a esta nueva etapa del Museo de Historia de Madrid, lástima que su estancia no sea definitiva. 

Felipe II, atribuido a J. Jonghelinck [E266]


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